— Esta tienda es bastante popular.
La tienda a la que me llevó Akane-san era la tienda a la que había venido anteriormente con Onee-san. En aquella ocasión onee-san me dijo por primera vez su nombre. Shijou Saori, a pesar de que me pidió que no le dijera así por el momento pensé que su nombre parecía muy gentil así que trate llamarla, pero terminó desmayándose. A pesar de que solo ha pasado un mes y medio desde ello lo siento muy nostálgico.
— Entremos.
— Si.
Al entrar en la tienda, debido a que la hora pico del mediodía ya había pasado había lugares disponibles. Fuimos llevados a los asientos del final a un lado de la ventana sentándonos uno frente al otro.
— Eita-kun, ¿Qué vas a pedir?
— Veamos…
Comencé a pensar mientras hojeaba el menú.
— La última vez que vine pedí arroz con huevo así que creo que hoy pediré curry.
— ¿He? Eita-kun… ¿ya habías venido aquí?
Se me quedó viendo como si fuese sorpresivo.
— Si, cuando comenzaba el mes pasado vine con onee-san.
— Con… Shijou-san…
Akane-san estaba atónita y dejo caer el menú de sus manos, desbordaba una sensación de tragedia como si hubiéramos hecho algo pervertido.
— ¿Qué sucede?
— Ah, no, no es nada, ya elegí lo que quiero así que llamaré al mesero.
Akane-san se recompuso y llamó a un mesero con una sonrisa. Aunque se supone que recién comenzábamos a hablar de lo que cada quien quería comer…
— Quiero curry.
— Yo llevaré una sopa pasta por favor.
— Onee-san dijo que esa sopa era deliciosa.
— Lo, ¡lo siento! ¡Después de todo quiero un napolitano!
Detuvo al mesero que se alejaba y cambió su pedido.
— ¿Estas bien con eso?
— Sí, después de todo hoy tengo ganas de un napolitano.
Dijo eso con una sonrisa, pero después de todo no podía mas sentir que escondía su cansancio. Pareciera que Akane-san hoy está un poco diferente.

Después de eso comenzamos a hablar de cosas sin importancia mientras comíamos. Ahora que lo pienso creo que ha pasado mucho tiempo desde la última vez que había hablado así con Akane-san. Hace un año… habíamos comenzado a vernos después de que tomó mi información acerca del caso en el que hice huir al acosador de onee-san. Desde que nos conocimos, Akane-san siempre ha estado preocupada por mí. Se enteró que vivía solo, y al estar preocupada venía a visitarme a intervalos regulares. En ocasiones trayendo consigo comida para cocinar, compartiéndome algunos dulces, cuando tenía tiempo escuchando mis problemas en mi departamento, otras veces era muy amable me decía “si te sientes solo puedes venir a mi departamento siempre que quieras” sentía que éramos cercanos pero… básicamente era porque es una estupenda mujer. Confío en esa Akane-san. Por eso es que pensé en que debía disculparme por lo ocurrido en este último mes.
— Akane-san.
— ¿Sí, qué ocurre?
Akane-san sonreía mientras tomaba un café después de comer. Al ver esa sonrisa recordé… es cierto, esa sonrisa me había estado protegiendo hasta ahora… cuando comencé a vivir con onee-san me dijo que no estaba solo pero… aun sin darme cuenta Akane-san ya se encontraba a mi lado. Eso era algo de agradecer, eran mis verdaderos sentimientos. Es por eso que pienso que le hice algo irrazonable… mi boca comenzó a moverse naturalmente con mis pensamientos.
— Lo siento mucho.
— ¿He?… ¿Qué te pasa de pronto?
Bajé la cabeza y Akane-san trató rápidamente de detenerme.
— Acerca del último mes… terminé guardándote secretos y mintiendo, en serio lo lamento.
— Eita-kun…
— Te lo contaré todo, ¿podrías escucharme?
Después de corroborar que Akane-san asintiera, continué.
— Un día antes de que nos vieras a mí y a Onee-san juntos, al terminar el trabajo y regresar a la oficina aparecieron noticias de que papá se encontraba extraviado, haciendo que debido a la falta de mis padres presentes me despidieran, cuando regresé a casa resultó que papá no había pagado la renta y terminaron echándome…
Ahora que lo recuerdo eran demasiadas tragedias, bueno, aunque la mayoría fue por culpa de papá.
— No sabía qué hacer, así que me decidí ir a un parque cercano a pensar por el momento cuando onee-san me habló, como solía venir mucho a la tienda terminé pidiéndole consejo, y allí fue cuando me sugirió que me quedara en su departamento.
Ahora que lo recuerdo en ese momento también tenía la opción de hablar con Kishou o con Akane-san. Pero estaba confundido, y no pensé en eso.
— Al principio solo pensaba pasar una noche, pero mientras pensaba que era divertido vivir con alguien cada vez se hacía más difícil alejarme… pensé en querer proteger ese estilo de vida, pero si te enterabas no podría vivir más con ella, así que pensando en eso traicioné a Akane-san que se preocupaba por mi… te mentí…
Al decir eso volví a bajar la cabeza.
— En serio lo siento.
Pasó el tiempo mientras mantenía mi cabeza abajo, Cuando Akane-san comenzó a hablar.
— Eita-kun, levanta la cabeza por favor.
Tenía una expresión seria.
— Tengo el deber de proteger a los niños como policía encargada de la sección de jóvenes.
Es un poco diferente porque lleva ropa casual y maquillaje, pero era la expresión cuando usaba el uniforme.
— Por eso es que no podía admitir que un joven viviera con una mujer adulta sin la aprobación de sus padres, aunque la misma persona pensaba que estaba bien hay muchos problemas e incidentes que han ocurrido así antes, incluso yo he estado presente en esos casos.
Con esas palabras sentí su resolución de policía.
— Por eso es que cuando pensé que podría ser que estuvieran viviendo juntos pensé que era necesario revelar la verdad, me gustaría que comprendieras lo que estaba pensando en ese entonces Eita-kun.
— Si, por supuesto, lo entiendo.
—Pero es diferente ahora que Shijou-san se ha convertido oficialmente en tutora. Sin importar la forma, que haya un adulto que vea por ti es algo para alegrarse.
— Akane-san…
— De ser posible me gustaría que me pidieras… no, a las personas de la policía que te ayudaran, si tu padre está de acuerdo con ello no me opondré.
Comenzó a endulzar levemente la voz.
—Yo soy la que debería disculparse, debería de haber otras maneras de hacerlo, siempre había pensado en ello, fingiendo ser engañada para después ir a su departamento… me gustara disculparme.
— No, no tienes que… Akane-san no tienes nada de que disculparte.
Movió ligeramente la cabeza hacia los lados.
— No… Es como lo dijo Shijou-san, no puedo negar que busque tu información privada, y más ya que eres un chico con el que te llevo bien que estaba más desesperada, eso es una verdad.
Parece que Akane-san estaba arrepentida por haber utilizado su poder de policía para indagar en mi información personal. Pero desde mi punto de vista que diga que soy un chico con el que se lleva bien… como decirlo… me siento un poco feliz.
— Incluso yo pienso que eres una persona con la que me llevo bien, siempre has cuidado de mi por encima de tus deberes de policía, si en ese momento…. Si no me hubiera encontrado con Onee-san en ese entonces, creo que hubiera ido contigo a pedirte ayuda, así que no te preocupes por favor.
Cuando dije eso escuché a Akane-san susurrar “fue por el tiempo…” ¿De qué tiempo estará hablando? Pero antes de que pudiera pensar más en ello.
— Entonces… ¿nos llevamos bien también de ahora en adelante?
Akane-san abrió la boca para preguntar.
— Por supuesto, debería ser yo quien te lo pidiera.
— Que bueno…
Akane-san tenía una expresión de tranquilidad. Al verla yo también me llevé una mano al pecho.
— Es cierto Eita-kun.
Comenzó a hablar de manera alegre.
— Como prueba de que nos reconciliamos, ¿nos tomamos una fotografía?
— ¿Fotografía? Realmente no me importa…
— ¿¡En serio!? ¡Muchas gracias!
¿Por qué una fotografía? No tuve tiempo de preguntar cuando Akane-san se sentó a mi lado. Apresuradamente comenzó a arreglarse el cabello y la ropa, acercó su rostro a mí y levantó el celular.
— Entonces la tomaré.
No sé porque pero presiento que está extrañamente cerca. Estaba tan cerca que nuestros cuerpos estaban pegados, ¿siempre es así cuando se toman las fotografías juntos? Inmediatamente después de que sonreí Akane-san presionó el obturador.
— ¡Muchas gracias! La convertiré en mi tesoro.
Regresó a su asiento y me dijo aquello con alegría.
— No necesitas preocuparte mucho por eso.
Y su expresión cambió por completo de una sonrisa a una seria.
— Me di cuenta cuando investigaba a Shijou-san pero… ¿cuando era pequeña actuaba en un dorama junto con tu mamá verdad?
Akane-san comprendió la situación de mi familia de un golpe, parece que sabe que mi madre anteriormente era una actriz llamada Mizusaki Miyuki, era evidente que se había enterado de ello.
—Sí, aunque no me había enterado hasta que Kishou me lo dijo.
— ¿Entonces no sabes cómo contactar a tu madre?
— Eso es… parece que ahora no está recibiendo ningún mensaje…
— Es una pena…
La voz de Akane-san parecía más desanimada que la mía.
— Pero puede que alguno de los conocidos de Shijou-san conozca el número de contacto de tu mamá. Creo que en ese sentido es un avance el haber encontrado a Shijou-san.
— Es cierto.
— Espero que algún día la conozcas.
Akane-san lo decía como si me estuviera consolando, después de todo su sonrisa era gentil.
— Y una cosa más… cuídate por favor.
— ¿Cuidarme?
Le pregunté a Akane-san, y asintió ligeramente.
— El nombre de artista de Shijou-san es Yoshioka Satomi, fue poco el tiempo que la vi por televisión pero su trabajo en el último año se ha hecho muy popular. Si la prensa los ve juntos se convertiría en un enorme problema…
— Es cierto…
Gracias a que Onee-san se convirtió en mi tutora los problemas legales se resolvieron, pero si los medios me ven con onee-san puede que le termine causando problemas.
— Cuando salimos onee-san se disfrazó pero… pero cuando lo hace al contrario, destaca más, tendré cuidado.
— Es cierto, la primera vez que la vi pensé que era alguien completamente sospechosa.
Es cierto, cualquier persona pensaría que es sospechosa a primera vista. Recordé cuando estaba con ella y estaba disfrazada… sin pensarlo sonreí con amargura.
— Si ocurre algo y puedo ser ayuda no dudes en venir a pedirme consejo.
— Sí, muchas gracias.
Aunque me comencé a sentir un poco intranquilo.

Después de que terminamos de comer acompañé a Akane-san a hacer sus compras. Me invitó diciendo “aprovechemos que nos vimos en un día de descanso” como decirlo… en la mañana con onee-san y por la tarde con Akane-san, me siento un poco extraño con eso. Mejor no pensemos demasiado en ello, pero a donde nos dirigimos fue… a la tienda de trajes de baño. Parece que quería un traje de baño nuevo para recibir el verano, así que quería que la acompañara a elegir uno… quien diría que tendría que estar dos veces en un solo día en la tienda de trajes de baño para dama… Tanto Akane-san como Onee-san se probaron más de 10 prendas, ¿cómo decirlo?, incluso podría decir que mis sentidos con el gusto de los trajes de baño se ha entumecido, algo como ver simplemente tela.
Para un hombre en su juventud sería algo como un lujo, pero no podía pensar eso. Al final, pasaron dos horas hasta que Akane-san terminó de elegir su traje de baño… como decirlo, siento que he pasado una parte de mi vida viendo trajes de baño…

● ● ●

— Bien, creo que eso terminamos.
La noche de ese día avanzaba con la preparación de la cena después de haber regresado al departamento de onee-san. Pero que onee-san se equivocara con la fecha de las tomas de fotografías del dorama… últimamente parece extrañamente cansada cuando llega a casa, ¿será porque había empezado la filmación? Intentando alegrarla al menos un poco me acerqué al supermercado de camino a casa para comprar ingredientes que repongan su estamina. Y justo en el momento en que terminaba de cocinar el timbre de la puerta se escuchó. Me dirigí a la entrada y le abrí la puerta a onee-san.
— Bienvenida.
—… Ya llegue…
Onee-san estaba apoyada en la puerta y parecía que en cualquier momento caería al suelo. Sentí como si fuese una escena de película de terror.
— E, ¿estás bien?…
Sostuve el cuerpo de onee-san teniendo cuidado de no tocarla directamente ya que si lo hacía terminaría desmayándose. Al verla al rostro más que cansada parecía estar triste.
— Eita-kun… ¿por qué?
— ¿Eh? ¿Por qué?
Mientras la escuchaba hablar con tristeza sacó el celular y me lo mostró. Allí se encontraba la fotografía que Akane-san y yo nos habíamos tomado por la tarde.
— Po… ¿Por qué tienes…?
— Cuando revisé mi celular al terminar de trabajar me había llegado un mensaje, al abrirlo la mujer cosplay… ¡¡¡me envió varias de estas fotografías presumiendo que había estado con Eita-kun!!!
Akane-san, ¿Por qué hiciste eso? Además me había tomado más fotografías de las que me había dado cuenta, en una de ellas Akane–san se había tomado una fotografía en donde aparecía detrás de ella sin darme cuenta. Había más de diez fotografías que había tomado sin que me percatara…. ¿Cuándo las hizo?
— ¿Por qué estabas divirtiéndote tanto con la mujer cosplay policía?
— E, eso fue porque…
Onee-san se me quedaba viendo con unos ojos que parecían fuesen a derramar lágrimas en cualquier momento. No era la onee-san cool que siempre cuidaba la forma en que hablaba, era más emocional… ¿qué hago? Pensé en eso pero la verdad es que no había hecho nada extraño. Sentí que dependiendo de las circunstancias el lugar podría convertirse en un infierno, pero hay un motivo por el que puedo decir que tengo pruebas de mi inocencia.
— Hoy después de que te fuiste me encontré por coincidencia con Akane-san
— ¿Coincidencia?
— Si, y como también tenía algo de qué hablar con ella fuimos a comer.
— ¿Hablar?… ¿de qué cosa?
— Pensaba en hablarle acerca de nosotros como es debido.
— ¿Acerca de nosotros…?
Después de decir eso parece que onee-san retomó un poco la compostura.
— Debido a que podemos vivir juntos quería disculparme por engañarla y mentirle, y Akane-san también se sintió mal por haber estado buscando cosas respecto a mí, así que parece que ambos nos disculpamos… así que dijo que como prueba de que nos reconciliamos nos tomaramos una foto.
— ¿En serio?…
— Después de eso debido a que ya estábamos juntos la acompañé a comprar cosas… me imagino que en ese momento las habrá tomado.
Onee-san aun parecía insatisfecha pero convencida… aunque había manera de que le dijera que habíamos ido a comprar trajes de baño…
— Creí que te gustaba la mujer de Cosplay de policía…
— ¿¡Gustarme!? No, no es eso.
— ¿En serio?
No me veas hacia arriba por favor.
— Pero, pero creo que por el otro lado a ella le gustas.
— No, no, no, claro que no, es cierto que ve por mí, pero eso es debido a que es policía, Akane-san tiene un fuerte sentido de responsabilidad.
— Unu… bueno, si eso piensas está bien.
— Por eso no tienes que preocuparte por lo de las fotografías.
Después de relajarme debido a que parecía haberla convencido.
— Además, comparado con la decena de fotografías que la cosplay de policía me envió no se pueden comparar con la cantidad de fotografías de Eita-kun que yo tengo.
Creo que acaba decir algo que no puedo dejar pasar por alto.
— ¿Fotografías… mías?
Cuando le dije eso frunciendo las cejas, onee-san se dirigió a su habitación. La seguí en silencio y onee-san metió la cabeza en el closet moviendo el trasero mientras buscaba algo. De inmediato sacó un enorme álbum.
— ¡Mira Eita-kun! Todas estas las tomó onee-san.
—…
Me quede sin palabras al ver el álbum que onee-san había abierto. Estaba prácticamente forrado con mis fotografías. Fotografías de cuando estaba trabajando, otras mientras comía una brocheta de camino a casa, había algunas que había tomado casi a la fuerza y en las fotografías en las que podría pensar que estaba con Kishou, él estaba pintado de negro… lo siendo Kishou.
Si tuviera que decir algo es que todas fueron tomadas a escondidas… no tiene comparación con las de Akane-san… ¿Qué les pasa a los adultos a mi alrededor?
— Que… ¿qué te parece? Realmente no sé muy bien cómo usar una cámara digital, ¿pero los celulares de estos días son sorprendentes verdad? ¿Se tomaron muy bien cierto?
—E… es cierto…
Como decirlo, el amor es tanto que me da miedo…
— Pero después de todo la mejor es esta fotografía.
Abrió la última página. Allí se encontraba la fotografía que nos habíamos tomado en el césped a la orilla del rio.
— Es la primera fotografía que nos tomamos juntos después de todo.
Es cierto, ahora que lo vuelvo a ver fue una buena fotografía. Debido a que fui yo quien casi no tengo fotografías de familia onee-san respondió diciendo “hagamos muchas fotografías de recuerdos juntos” y así fue que esa es la primera fotografía. Ambos teníamos una buena sonrisa.
— Por cierto hay un total de 10 álbumes.
¿Qué dijo?
— ¿Quieres verlos todos?
— Este…
Es un poco difícil de rechazarla cuando me ve con esos ojos brillantes.
— Creo que me gustaría verlos pero… ¿no te gustaría comer ahora?
Sugerí la comida para escapar. Parece que también ya se tranquilizó con respecto a su resistencia contra Akane-san, y si no le pongo fin a la conversación de las fotografías creo que nunca terminaremos.
— Es cierto… hay un muy buen aroma desde el comedor.
— Estaba terminando de preparar la comida después de todo.
Onee-san se dirigió tambaleando siguiendo el aroma hasta el comedor. Nos lavamos las manos y sentamos a la mesa, cuando volvió su expresión cansada por el cansancio.
— ¡Haaaaa! ¡¡Es delicioso!!
— Últimamente te he visto un poco cansada, así que pensé en hacer algo que te repusiera algo de estamina, algo como hígado encebollado, ¿no eres mala con eso?
— ¡Para nada! ¡Mejor dicho, me encanta!
— Que bueno, ¿entonces comemos?
— ¡Si! ¡Itadakimasu!
Al sentarse onee-san juntó sus manos y comenzó a comer. Comenzó a brillarle los ojos como si se le hubiese dado a un perro coqueteas con un bocadillo extra… ¿por qué será? Parecieran que le iban a salir lágrimas en cuanto dejó los palillos.
— Que, ¿qué pasa? ¿No te gustó?
— No, no es eso… estoy un poco aliviada.
Onee-san continuó hablando mientras veía su estado de ánimo.
— Antes estaba sola y comía sola, el cuarto estaba sucio…. Pero desde que viniste todos los días puedo comer comida deliciosa y la habitación está completamente limpia, por fin pude obtener una vida de persona. Pasaron muchas cosas y hubo un tiempo en el que no pudimos vivir juntos pero, cuando piso que puedo comer así tú comida… estoy tan feliz que las lágrimas se me salen.
— Onee-san…
Se sorbió ligeramente la nariz.
— Lo siento, a pesar de que lo cocinaste estoy diciendo cosas tristes.
— No, yo me siento igual.
— ¿En serio?… me alegra que te sientas igual que yo… jejeje.
Que sonría mientras se avergüenza, como decirlo… a mí también me da un poco de vergüenza.
— Aa… pero en serio esta delicioso, el cansancio por el trabajo salió volando.
— Hablando de trabajo onee-san, ¿estuvo bien el día de hoy? Bueno, no solo hoy, últimamente pareces bastante cansada… es algo injusto que salgas muy temprano en la mañana y regreses muy tarde en la noche…
— Esta bien… me gustaría decir eso pero…
Diciendo eso onee-san se encogió de hombros.
— Últimamente ha sido muy difícil, las fotografías de hoy eran para un nuevo dorama que está cerca y el calendario está muy apretado… hay muchos cambios como los que hubieron el día de hoy, tanto como para no tener tiempo de descansar.
Ya veo… entonces es difícil tanto física como mentalmente. Realmente no lo sé muy bien, pero así lo pensaba.
— Onee-san, ¿quieres que te de un masaje después de que salgas de la ducha?
— ¿¡Eh!? ¿¡En serio!?
Los ojos de onee-san brillaban. Y me mostró la mejor sonrisa de estos últimos días.
— Eita-kun, ¿eres bueno dando masajes?
— Cuando era pequeño le daba masajes a papá, así que creo que algo.
— Eres sorprendente… a pesar de que lo sabes todo en las labores del hogar también sabes dar masajes. ¿Cuánto necesito juntar para que seas mi amo de casa a tiempo completo? ¡¡Si se te ocurre una cantidad dímelo!!
— No, ser amo de casa a tiempo completo sería un poco…
Y con eso se desanimó.
— ¡Por ser algo especial ahora mismo mandaré a construir una casa para los dos!
— ¡No, no, no me refiero a eso!…
— Pero, pero, últimamente hay muchos trabajos “Black” que exigen demasiado y hacen que haya muchas personas que se desmoronan mentalmente y solo de pensar que te podría pasar algo como eso… estoy tan preocupada que no puedo dormir, ah, solo de pensarlo quiero llorar…
Tomó un pañuelo de la mesa y se secó las lágrimas.
— Bueno, he escuchado mucho eso.
— ¿Verdad? Así que no necesitas hacer algo como trabajar, te contrataré por toda la eternidad como mi amo de casa a tiempo completo, creo que de ese modo sería lo mejor para ambos.
¿He? ¿Qué es esto?… ¿se me está proponiendo?.. Si claro, dejando las bromas de lado comenzó a decir al final “ será más fácil si eres mi amo de casa a tiempo completo!” o “solo trabajaras cinco días con dos de descanso, y además de obtener todo para la vida y pequeños extras serian 1,000,000 al mes!” dándome demasiadas condiciones “White” la mitad de las cosas no las escuché y continué comiendo… mejor dicho, ¿aún no se había rendido de convertirme en amo a tiempo completo?
— Eita-kun, ¿o acaso hay algo más que quieras hacer en el futuro que no puedas convertirte en mi amo de casa a tiempo completo?
— No, no es eso.
— Pero eres estudiante de segundo año, tienes que pensar en lo que harás en el futuro.
— Es cierto…
Es cierto, es como onee-san lo dice, creo que va siendo hora de saber qué es lo que haré, pero como mi casa ha estado en esa situación, había estado ocupado solo con pensar en el día a día, no había tenido nada de espacio para pensar en algo como eso. Pero no es como si pudiese estar así para siempre, tengo que pensar en algo…
— ¡Está bien, ya sea que sigas estudiando o quieras trabajar onee-san te apoyara!
— Muchas gracias.
— ¡Y cuando las cosas no salgan bien siempre puedo contratarte!
Levantó el dedo pulgar dirigiéndolo a mí. Estoy feliz porque se sienta así, pero a la vez me sentía un poco mal.

Terminamos de cenar y me dirigí a limpiar la vajilla mientras que onee-san entraba a la ducha.
Onee-san es de las personas que cuando llenan les da mucho sueño, incluso se había quedado dormida en el sofá cuando lavaba la ropa, y después es difícil despertarla, así que para evitar que se durmiera, le pedí inmediatamente después de comer que se diera una ducha, eso ya se había vuelto rutina. En especial porque últimamente está cansada, que se dé una ducha y a dormir.
— Eita-kun, ya salí de la ducha.
Cuando terminaba de lavar los platos Onee-san salió de la ducha.
— Sécate bien el cabello por favor.
— Si.
Después de todo esto es bastante bueno. Hasta ahora cuando regresaba a casa simplemente comía y a dormir, sentí en verdad que era algo feliz solo el hablar de pequeñas cosas con otra persona. Y puedo pensar eso todo gracias a Onee-san.
— Eita-kun, gracias por esperar.
Onee-san regresó a la sala de estar, y sus mejillas estaban rosadas al terminar de salir de la ducha, tenía una piyama de frutas, y la toalla colgando de su cuello.
— Yo también terminé de lavar los platos.
— Gracias por todo.
— Entonces, vayamos a tu habitación para darte un masaje.
— Si, te lo encargo.
Nos dirigimos a la habitación juntos y Onee-san se acostó boca abajo abrazando la almohada, yo me puse de pie a un lado de la cama, y puse una toalla en su espalda para no tocarla directamente.
— ¿Tienes algún lugar que te moleste?
— Nn, El cuello, los hombros y las caderas.
—… Es solo un masaje solo no esperes demasiado.
Bien, comencemos. En el instante en el que puse mi mano en el cuello de onee-.san…
— Ha…
— ..
Por un instante creí que eso fue un gemido. Comencé con el masaje intentando pensar con todas mis fuerzas que era solo mi imaginación.
—Nn… ¡Nnn!
—…
— Ah… no… ¡¡haa!!
¿¡Qué hago!?… no parece ser solo mi imaginación. Sin darme cuenta dejé de mover mis manos… ¿Debería continuar así?
— Eita-kun… Tus manos se detuvieron… ¿sucede algo?
— Ah, no, no es nada.
Apresurado intenté volver a darle el masaje pero continuaba diciendo cosas como “más más” o así, más fuerte” con la respiración entrecortada… Su voz era completamente “eso” Parece que como no la estoy tocando directamente no se desmaya pero creo que el que se terminara desmayando en esta situación es un joven en su pubertad…
— Eita-kun… eres bueno…
— Muchas gracias…
— Siendo como si me hubiera ido a alguna parte.
¡Por favor no lo hagas! Peleaba internamente para mantener mi compostura. Pero no había nada que hacerle, el cuerpo de onee-san era bastante suave y se sentía bien. A pesar de que es a onee-san a quien se le está haciendo el masaje, ¿qué hago haciendo que mis manos se sientan bien? ¿Qué pasa con esta sensación de presionar bombones? Pero así, parece como si estuviese un poco endurecido.
— Está bien si lo haces un poco más fuerte.
— ¿Fuerte?… entendido.
Eliminé desesperadamente lo que estaba pensando, y continué con el masaje, pero aun habiendo dicho eso, no pude tranquilizarme hasta mucho tiempo después.
— Sensei… ¿podría encargarte mi cadera?
— Ca… ¿cadera?… entendido.
Al bajar las manos a sus caderas me dio la sensación de que estaba más dura que sus hombros. Por eso pensé en darle el masaje con un poco más de fuerza
— ¡¡Aaah!!
Y en ese instante el cuerpo de Onee-san comenzó a temblar.
— E, ¿estás bien?
— Ah, sí… Continúa…
Después de eso el cuerpo de onee-san seguía temblando, parecía que fuese a desfallecer… si los vecinos la escuchaban hablar así… comencé a pensar en alguna excusa desesperadamente. Pasaron alrededor de 30 minutos en los que la voz de onee-san resonaba por la habitación mientras yo seguía preocupándome y tratando de mantener la cordura.

☆ El diario de Onee-san ☆

Esa cosplayer de policía… vaya que tiene agallas.
Que me haya enviado fotografías de ella con Keita-kun… ¿puedo considerarlo como una declaración de guerra? Bueno, yo tengo más fotografías de Eita-kun, y además de que yo lo veo todos los días, incluso recibí su masaje… Ahh… el masaje de Eita-kun se sintió bastante bien. Pero, ¿qué le pasa a mis sentidos? ¿Se puede sentirse bien como para creer que se está en el cielo? Me sentía también que mi cabeza estaba completamente en blanco, me sentía tan bien que creí entumecerme. ¡Mi cansancio del dorama salió volando, así que volvamos a esforzarnos! El trabajo es bastante pesado, pero tengo que esforzarme para poder mantener a Eita-kun.
Es una pena que no pueda salir por un tiempo con Eita-kun, pero una vez que se tranquilice el trabajo saldremos a alguna parte… Creo que le preguntaré a Eita-kun a la próxima a donde podríamos ir.

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