Y así, terminó de esta forma. Después de completar el pago inmediatamente, él estaba alegre hasta que regresaron al castillo. Sin embargo, pasó una hora desde entonces agonizando sobre como hablarle a ella, cuando la chica habló.

—¿Cómo… me vas a matar?

No había tiempo para quedarse hipnotizado con su voz que sonaba tan clara como una campana.

Mientras que ya había removido las cadenas atadas a sus extremidades, el collar que restringía su magia aún estaba alrededor de su cuello. Zagan quería quitárselo, pero él aún no podía hacerlo tan fácilmente. El subastador tampoco sabía cómo removerlo, y no tenía una llave o algo parecido. Lo más probable es que estuviera entre los residuos del Rey Demonio, su comprador original, por lo que no había nada que hacer más que pasar tiempo investigándolo.

Ella no tenía una expresión alguna, pero la chica apelaba con una voz trágica.

—Si supiera como moriré… creo que sería capaz de aceptarlo al menos un poco.

La cara de la chica no estaba ansiosa en lo absoluta, sino resignada. Zagan gritó aturdido.

—¡Espera, espera, espera! Yo no tengo la intención de matarte. Mas bien, sería un problema que tu murieras.

Tenía la intención de calmarla, pero por alguna razón la expresión de la chica se nubló aún más.

—En otras palabras, no habrá fin, haciendo que la muerte sea una bendición… ¿correcto?

La chica estaba pálida y miraba las cadenas colgando del techo, y los huesos amarrados a ellas.

Un sudor frio corría por sus mejillas.

¡No, solamente era demasiado problemático el tomarme la molestia de usar magia para limpiar, por lo que así lo dejé!

Este castillo fue anteriormente la residencia de otro mago. Los fondos que usó para comprar a la chica eran restos del mismo, estrictamente hablando, Zagan no lo había juntado por sí mismo.

Sin embargo, el dueño anterior, para bien o para mal, era por excelencia un mago, y dentro del castillo había herramientas de tortura y magia, con cadáveres y huesos tirados en los alrededores. Tener huesos colgando del techo no era del gusto de Zagan, pero decir lo contrario en esta situación no sería particularmente persuasivo.

Aunque estaba entrando en pánico, Zagan pretendía estar calmado y habló:

—Puedes estar tranquila. No tengo la intención de usar esa clase de cosas inquietantes en ti, no intento hacerte daño. No hay nada que debas temer.

Él, en particular, no era capaz de decirlo gentilmente, pero pensó que fue capaz de transmitir lo que quería… aunque si fue persuasivo o no, era otra cuestión.

Tal y como se podía esperar, la chica inclinó su cabeza en duda.

—Entonces… ¿por qué me compraste?

—Ugh, eso es…

Era una pregunta obvia. Sin embargo, debido a su personalidad, él no podía decir que se había enamorado de ella a primera vista.

Qué debería de hacer en esta situación, desearía haberle preguntado a Barbarus…

Zagan lo había dejado atrás después de la subasta, pero, ¿por qué no lo había seguido? Él tampoco parecía que estuviera repleto de experiencias sexuales, pero, aun así, usaba naturalmente frases como “elige a la mujer correcta”. Por lo menos, probablemente él sabía mejor que Zagan cómo lidiar con mujeres.

La respuesta que provino de la boca de Zagan mientras gruñía como si hubiera sido acorralado era esta:

—No necesitas saberlo.

¿¡Qué estoy diciendo!?

Gritó internamente.

Sin embargo, la expresión de la chica por una extraña razón no cambió. Tanto así que solo se podía notar un poco abatida.

¿No es un poco extraño que esté tan tranquila?

Puede que no sea buena expresándose, pero más que eso, parecía que había renunciado a todo. Ellos habían dicho que no se le había hecho nada a su cuerpo desde su captura, pero probablemente pasó algo…

—Estás…

Zagan empezó a hablar, pero se dio cuenta que no conocía ni siquiera su nombre.

Y ella tampoco debería saber nada de mí.

Finalmente, sintió que obtuvo una manera de comenzar una conversación.

—Mi nombre es Zagan. Como puedes ver soy un mago, pero la tortura realmente no es lo mío.

—Sí.

—Entonces, cuál es tu…

Él solo trataba de preguntar su nombre, pero Zagan no podía hablar.

¡No!… Solo le iba a preguntar su nombre, ¡por qué el hecho de que sea una mujer me pone así de nervioso!

Zagan actualmente era considerablemente poderoso como un mago, pero carecía del coraje para hacerle frente a la muerte en una situación irremediable.

“Coraje”, pensaba que era una palabra que no se relacionaba con él. Sin embargo, si él no pudiera juntar un poco en este momento, entonces no habría ningún progreso.

—Cuál es tu─

Mientras él abría la boca, la chica soltó un “ah” y habló.

—Disculpe mi tardanza. Yo me llamo Nephilia.

Sintió como una brisa fresca sopló dentro de su pecho. Parecía que ella había entendido lo que Zagan quería decir, y él pensó:

Que chica tan atenta y maravillosa.

—Nephilia… eh.

Era un sonido que quería repetir una y otra vez. En las leyendas existía la palabra “Nephilim” que significaba “aquel que cayó de los cielos”, probablemente era la forma femenina de eso. Él pensó que era un nombre místico y maravilloso.

Es un nombre hermoso al igual que su apariencia.

Sus ánimos se elevaron por simplemente conocer su nombre, y entendió la frase “el amor destruye a las personas” muy bien.

Podrías llamarlo una fuerte emoción. Si una persona estuviera en ese estado mental constantemente, podía imaginar como incluso las mejores personas caerían en ruina.

¿Pero Nephilia es su primer nombre o su nombre de familia?

Siguiendo a su expresión floja, Zagan le preguntó.

—Nephilia… ¿qué?

—Es solo Nephilia. No tengo un apellido. Si es difícil de decir, me puede llamar Nephie.

—¿¡Puedo!?

—¿Sí?

El nombre Nephilia tenía un sonido hermoso, pero el apodo Nephie también era adorable. La chica; Nephie, inclinó la cabeza por su repentino estallido.

En realidad, no tiene un apellido, al igual que yo.

Desde que tenía la edad suficiente como para recordar, él había estado robando de montones de basura. Dejando de lado su apellido, él no conocía cómo se veían sus padres. “Zagan” era un apodo que le fue dado, que era un nombre de los tugurios para una persona malvada que era demoniaca o algo parecido.

Ahora que lo pienso, esos días eran los mejores. Mis compañeros ladrones y los pueblerinos hablarían apropiadamente conmigo. Tal vez haya sido golpeado muchas veces, pero era un tanto satisfactorio.

Lo que había hecho ciertamente eran crímenes, pero él estaba en un lugar alegre, e incluso podía hablar naturalmente con mujeres. Si Zagan fuera a recordar momentos alegres de su pasado, serian esos tiempos.

Entonces, se percató que Nephie lo observaba sin poder comprender, y él agitó su cabeza.

—¿Eso es, eh, normal para los elfos? ¿No tener apellidos?

—No, es porque yo era una niña maldita.

—¿Una niña maldita…?

Zagan frunció el ceño al escuchar una frase inexcusable. Ella puso su mano frente a sus labios como si se le hubiera escapado.

—Eh… ¿por qué preguntas algo como eso?

─Ah, solo tenía un poco de curiosidad, y…

El vacilaba en decir que no solo quería saber su nombre o el significado de ser una niña maldita, simplemente quería conocer más sobre ella.

Nephie una vez más asintió en entendimiento, y por alguna razón, alzó el frente de su falda. Sus muslos blancos como la nieve yacían descubiertos, e incluso su ropa interior, tejido de un delicado encaje era ligeramente visible.

—Por favor, no se preocupe, sigo siendo virgen.

Él sabía que su cara se había enrojecido.

—¿¡S-Sabes lo que estás diciendo!?

—¿Umm? Se dice que las vírgenes tienen más magia. ¿No te estabas asegurando que tus materiales de experimentación no estuvieran estropeados?

—No me malentiendas, no tengo la intención de usarte en un experimento, o de torturarte.

Nephie hizo una cara como si cada vez entendiera menos.

—Entonces, ¿por qué fui comprada?

—…

Zagan sostuvo su frente y se quedó en silencio.

—No necesitas saberlo.

Y entonces, una vez más, contestó con las mismas palabras. O más bien, no podía contestar.

Si alguien escuchara que era amor a primera vista, y que la compró en efectivo, de seguro lo tacharían como un pervertido. Zagan no podría soportar que Nephie lo mirara de esa forma. Sin importar qué tan perpetuamente joven fuera, un mago aún podría morir del shock.

Dejando eso de lado, no darle una respuesta del todo probablemente la ponía nerviosa.

¿Qué debería de hacer? Tal vez la debería dejar ir a su hogar por el día de hoy…

Espera, ¿ella si quiera tiene un lugar al que ir?

Se nombró a sí misma con la ominosa frase “niña maldita” hace poco, y parecía que no quería ser preguntada al respecto. El mismo Zagan era alguien que no tenía un lugar al que regresar, y tenía la misma señal de la falta de un apellido. Por supuesto, si ella quería regresar a casa, a él le gustaría ayudarla, pero no parecía la clase de situación en la cual le pudiera preguntar despreocupadamente.

Llegado el caso, Zagan había comprado su cuerpo, así que, por el momento, ellos vivirían aquí juntos, pero…

Eh, ¿vivir juntos?

Él, que aún necesita hablar con ella apropiadamente, ¿estaría viviendo solo debajo del mismo techo con una chica así de encantadora? Él se sentía un poco mareado.

Que atrocidad había cometido. Ah, por supuesto, él estaba feliz, pero sentía como si hubiera hecho algo que no debía.

Tranquilízate. Eres un mago, un poderoso mago que no pierde su compostura.

Ellos no compartirían una cama después de todo. Primero era vivir… probablemente debería de iniciar con las cosas que ella necesita para vivir.

Zagan se levantó del trono y se detuvo enfrente de Nephie.

—Nephie.

—Sí.

Estando parado enfrente de ella y decir su nombre era extrañamente vergonzoso. Aun así, él la llamó sin titubear.

—Nephie, yo te compré, y me perteneces.

─Así es.

—Así que primero, vamos a otorgarte una habitación. Puedes elegir la que te guste.

—En otras palabras, ¿me dejas elegir mi lugar para morir?

—Ya había dicho que no te iba a matar, ¿cierto?

—No comprendo… por qué harías eso… por mí. Sin importar cómo me uses… ¿acaso no moriré al final?

Probablemente era una cuestión que ella se preguntaba desde que fue capturada por los humanos, tanto que ya no quería tener esperanza.

Zagan realmente tenía recuerdos similares. En aquel tiempo donde solía buscar comida en los basureros de los tugurios, y robar.

En ese entonces… ¿qué deseaba que me dijeran…?

Incluso en ese entonces, probablemente él no sabría la respuesta. Pero, aun así, Zagan extendió su brazo gentilmente al cabello de Nephie. Mientras tocaba su cabello con su mano, él entendía la razón por la que temblaba. Quedándose así, sin poner mucha fuerza en su mano, dijo esto:

—Te compré porque te necesito. Así que no sigas con lo de morir.

Nephie lo miró con sus ojos abiertos en sorpresa. Desde que la conoció, era la primera vez que la miraba hacer una expresión tan expresiva.

—¿Soy… nece… saria?

Se había puesto un poco vergonzoso, pero él sentía que se había dado a entender claramente.

—Sí, te necesito. Así que empieza a vivir para mí.

—… Lo haré.

La expresión de Nephie permaneció igual que siempre, pero no parecía que ella dudaba sus palabras.

No significaba que creyera en él completamente, pero, aun así, ella no parecía estar afligiéndose por su muerte próxima.

Este era el comienzo de su larga convivencia.

—Ahora bien, tu habitación…

¿Dónde estaría bien? Nephie fue capturada como una esclava, por lo que era seguro que había pasado por varios infortunios. Una habitación que tuviera una buena vista sería mucho mejor que una celda oscura.

En ese caso, la habitación en la parte superior del castillo es el lugar con la mejor vista. Antes de empezar a guiarla a ese lugar, de repente se percató.

—Nephie, ¿estás bien con los lugares altos?

Aunque él pensaba que esta era una pregunta considerablemente razonable. Aún inexpresiva, ella asintió.

—Sí, ser colgada de mis manos o por mi cuello está bien.

—¿Quién dijo algo sobre tortura?

—Yo… me disculpo. Cuando escuché de lugares altos, no pude evitar pensar en otra cosa.

Zagan sostuvo su cabeza en sus manos ante la respuesta inexpresiva que dio.

Ten más voluntad para vivir, quieres…

Dada la situación, una habitación en la parte de arriba probablemente sea un problema. No pensaba que fuese a pasar, pero el riesgo de que Nephie se arrojara por sí sola, cruzó su mente.

Aun así, ascendieron las escaleras en espiral y se dirigieron al piso más alto. Al parecer el sol ya se había ocultado. Con un tronar de los dedos, las velas alineadas en las paredes se prendieron al mismo tiempo.

—Por aquí.

—Bien – ah –

Mientras Zagan subía las escaleras una vez más, Nephie soltó un pequeño chillido y se tambaleó. Las flamas parpadeantes de las velas eran una fuente de luz poco fiables, estaba oscuro por sus pies, y los tacones puntiagudos de Nephie hacían difícil el caminar.

Zagan inmediatamente tomó su mano y la apoyó.

—Me… me disculpo…

La cara de la chica estaba tan cerca que sus narices casi se tocaban, un ligero y dulce aroma cosquilleaba su nariz.

Acompañados de unas blancas pestañas, sus profundos ojos azules miraban directamente los de él. Él no podía evitar estar fascinado, y al mismo tiempo, se llenaba de un profundo sentimiento de vergüenza.

Para distraerla de eso, él aclaró su garganta.

—Te-ten cuidado. Mira por dónde vas pisando.

—Lo… haré…

Probablemente lo había dicho irritadamente ya que Nephie se contraía. Mientras subían las escaleras, Zagan notó una suave sensación de su mano.

¿Eh? ¿Acaso…  estoy tomando la mano de Nephie?

La sujetó para apoyarla. Y luego inadvertidamente la guio por el lugar tomado de la mano de ella. Pensó que probablemente no era su primera vez, pero era difícil recordar el haber tomado la mano de una chica antes… tal vez realmente era la primera vez.

Su pálida blanca mano era delgada, suave y cálida. Podía sentir el latir del corazón de ella a través de su palma, ¿o tal vez era la de él?

Mientras Nephie miraba su mano sorprendida, ella lo siguió sin decir una palabra.

A pesar de que él estaba lleno de una timidez indescriptible, tampoco quería soltar su mano. Entre paradas y comienzos, Zagan subió las escaleras al último piso. Fue después de subir 3 pisos que era visible la entrada al piso más alto.

Estaba un poco preocupado que subir y bajar de la habitación fuera un poco duro para ella, pero por ahora, puso su mano en la puerta.

—No suelo usar este cuarto, así que puede que este un poco sucio.

Al mismo tiempo que lo decía, una pregunta fundamental cruzó su mente, “¿siquiera he entrado a este cuarto?”.

Él ha vivido aquí por cerca de una década, pero normalmente se aislaba en los archivos, y no podía decir que conocía todo el lugar.

Por lo tanto, se arrepintió de no haber confirmado esa duda.

Un viento frío sopló en el cuarto, y una guillotina se tambaleó y resonó.

Además, parecía que había diversos cadáveres esqueléticos y botellas con sustancias misteriosas dentro, dispersos por toda la habitación. Era el límite de lo perturbador con la ayuda de la tenue luz de la vela.

—Mejor no vayamos por aquí.

Rápidamente cerró la puerta, pero fue un poco tarde.

Las personas caían más en la desesperación cuando se les daba esperanza. La luz de los ojos de Nephie se desvaneció al ser introducida a las herramientas de tortura justo después de que le dijeran que ella era necesaria. La chica extendió sus brazos como si estuviera abandonando todo.

—Por favor, haga como desee, maestro.

—Te equivocas, ¿sabes? Es, ya sabes… ¡Así es! Es una trampa para los intrusos de arriba.

Aun cuando lo dijo, pensaba que era una excusa patética.

—Pero bueno, ya sabes. Es un tanto innecesario y solo estorba. Me desharé de esa cosa.

Dicho eso, él lanzó magia de relámpago dentro de la habitación con la guillotina tambaleante y cerró la puerta.

Inmediatamente, sucedió una explosión.

El shock del estallido se escapaba por las grietas de alrededor de la puerta, y el pelo blanco como la nieve de Nephie se tambaleaba gentilmente. Mientras él estaba cautivado por esa vista, la puerta se derrumbó hacia dentro de la habitación con un golpe. Aparentemente, incluso las bisagras se habían roto.

Claro estaba, tampoco había rastros de las cosas aterradoras que antes estaban dentro de la habitación… Bueno, hasta el techo estaba chamuscado, así que ya no podría ser usada como una habitación, e incluso las velas habían sido estalladas. De repente, un escalofrió recorrió sus mejillas.

Pe-pero ya no debería de tener razón para estar atemorizada.

Volteó a ver a Nephie, la cual estaba petrificada en miedo, y estaba un tanto pálida.

Ella separó sus temblorosos labios.

—Es la primera vez… que he visto tal magia destructiva.

¡Bueno, claro que se asustaría si empezaras a tirar magia de ataque por doquier!

Y aunque hubiera sido un poco reservado, tenía fuerza suficiente como para convertir a un mago promedio en cenizas tres veces. No había persona alguna que no se perturbara con eso.

No, el único con el que he hablado cara a cara es Barbarus, así que yo solo…

Actué como si estuviera con otro mago.

Con nada más que hacer, le dio la espalda a la habitación.

—… Sí, esta no está bien, es muy monótona.

—¿Esto… es monótono?

Zagan no podía responder a la chica que estaba inclinando su cabeza como una pequeña ave.

Nephie entró a la habitación.

Cada paso levantaba penachos de cenizas en el aire. Ni siquiera había vidrio en las ventanas, era más como una jaula de pájaro que una habitación. Ni por poco era un lugar donde una chica debería pisar.

Aun así, Nephie continuó hasta el balcón.

Probablemente debería de poner un campo delimitante para evitar las caídas o algo así.

Por supuesto, él quería creer que Nephie no se tiraría, pero lo evitaría con la magia. En el peor caso, la cosa podría ser destruida.

Mientras se precavía de los peores escenarios posibles, ellos se pararon uno al lado el otro.

A la vez que el balcón tenía un barandal de piedra, ese también estaba agrietado, y tampoco sería extraño que colapsara.

Colocando sus manos en el barandal, miró al cielo. Como se había vuelto de noche, parecía que se habían aclarado un poco las nubes, y una fina brizna de luna se colgaba sola en el cielo como un hilo.

Viendo al cielo, Nephie levantó ambas manos. A pesar de parecer una acción casual, se sentía como que él estuviera observando una clase de ritual sagrado.

—¿A ti… te gusta la luna?

—… No lo sé.

Nephie agitó su cabeza con una mirada afligida a su pregunta.

—Entonces, ¿qué significa esa acción?

—… No lo sé.

Ahora parecía como si ella estuviera contestando las preguntas solo con un “no lo sé”.

Sin embargo, los ojos de Nephie parecían nadar con una nostalgia desgarradora. De alguna forma, Zagan terminó imitándola, extendiendo sus manos al cielo.

—No atrapé nada.

—… Eso supongo.

Con ella contestando tan seriamente, él quería morir de la vergüenza. ¿Por qué nunca podía pensar en una buena frase para esta clase de ocasiones?

Entonces, Nephie murmuró.

—¿Podría… quedarme con esta habitación?

Esta era la primera vez en que Nephie había dicho algo como eso. Sin embargo, Zagan volteó a ver a la habitación de manera vacilante. Ciertamente no había nada de las cosas ominosas de antes, pero a cambio, no había siquiera vidrio en las ventanas. No parecía como un cuarto en el que una persona pudiera vivir.

Y si lo arreglo con magia, traería de vuelta la guillotina.

La limpieza y reparaciones tendrían que ser hechas a mano.

—Un cuarto más adecuado sería…

Mientras hablaba, recordó que las demás habitaciones se encontraban en un estado similar. Aunque no hubiera herramientas de tortura, había herramientas mágicas desagradables esparcidas por todo el lugar. Al final, no había habitación alguna que fuera adecuada para que sea usada por una mujer.

Zagan habló sus preocupaciones.

—¿Estás segura que este lugar está bien?

—Sí, porque es la habitación que usted preparó para mí, maestro.

Él solo había eliminado todo lo de adentro con magia. No pensaba que podía realmente llamarlo “preparar”, pero…

Aunque dijera que otra habitación sería mejor, no podía evitar dudarlo, así que al final, Zagan asintió.

—Muy bien. Entonces puedes usarla como plazcas.

Por casualidad lo dijo un tanto exagerado, pero Nephie movió su cabeza en reconocimiento y habló.

—Muchas gracias, maestro.

Por alguna razón esas palabras atravesaron su pecho. Nephie inclinó la cabeza en confusión.

—¿Qué pasa?

—… Nada, solo pensaba que ha pasado un tiempo considerable desde que se me ha dicho eso.

A veces él ha dejado escapar a humanos que se perdían en el castillo sin matarlos, pero él no parecía como una buena persona. Normalmente, solo salían corriendo y no le agradecían.

Sin embargo, a Nephie no le parecía extraño y asintió en entendimiento.

—También… se siente como si haya pasado un largo tiempo desde que lo había dicho.

—Ya veo…

Algún día, probablemente llegará el día en que él pueda decir “gracias” también.

Estaban lejos de abrir el corazón el uno al otro, pero él honestamente estaba feliz de que hayan sido capaces de sostener una conversación apropiada.

Y así, el primer día de ambos llegó a su fin.

La mañana siguiente. Aunque se le haya dado la habitación, Nephie probablemente no podría dormir en ese piso de arriba, así que ambos durmieron en la sala del trono esa noche.

Bueno, no pude dormir ni un poco.

Él tampoco había dormido la noche anterior, por lo que había pensado que se dormiría rápidamente, pero cuando pensaba que Nephie estaba a su lado, terminó estando completamente despierto. A pesar de eso, no tenía el coraje para realmente hacer algo, y cuando pensó en cómo ella lo odiaría, no pudo hacer nada.

Nephie, por otro lado, estaba realmente cansada, se había acurrucado en la alfombra y se durmió.

Sin embargo, esta era otra de las razones por la que Zagan no pudo dormir. Con ella mirándose tan indefensa, decirse a sí mismo que no pensara en nada era imposible. Ella parecía tener frio durante la noche, así que puso su abrigo encima de ella en lugar de una cobija, pero eso tal vez no fue lo mejor, por alguna razón, pensar sobre una chica encantadora usando su abrigo hacia latir su corazón. Y mientras él se preocupaba sobre esa clase de cosas, el sol había salido sin que lo notara.

Su estómago gruñó patéticamente.

—… Supongo que debería comer.

Zagan bajó al sótano del almacenamiento y sacó dos porciones de carne preservada y leche. No sabía cuándo Nephie se despertaría, pero decidió que por lo menos ella debería de comer inmediatamente.

Cuando regresó a la sala del trono, Nephie lo esperaba arrodillada. Su abrigo con el que ella había dormido estaba doblado cuidadosamente, y parecía ser un desperdicio volverlo a usar.

—¿Así que te despertaste?

—Sí, buenos días, maestro.

Zagan no podía evitar sonreír.

Entonces dará un saludo apropiado.

Él, por su parte, estaba dudoso de cómo devolver el saludo y por su cabeza pasaba un “Eh, ¿qué clase de respuesta deberías de darle a unos buenos días?” mientras la sostenía. ¿Debería de decir “buenas”, o responder con un “hola”? Aunque pensaba que “buen día” era incorrecto. Ahora que lo pensaba, ¿hace cuánto tiempo que no había dado un saludo apropiado?

Nephie observaba su agonizo con un asombro indiferente, y aclaró su garganta con un tosido.

—Traje comida, toma y come.

Mientras hablaba, no podía evitar odiarse un poco a sí mismo.

¿Ni siquiera puedo dar apropiadamente un saludo…?

¿Desde cuándo se había convertido en una persona tan inútil?

Ahora que lo pensaba, él tenía el sentimiento que probablemente era inútil desde el principio. Aun cuando miraba a Zagan preocuparse por su propia cuenta, Nephie tomó obedientemente la carne seca y la taza de leche.

—Gracias, maestro.

—… Seguro.

Mientras se deprimía por su propia inutilidad, Nephie lo miró tímidamente.

—¿Maestro?

—¿Qué pasa?

—¿Qué… debería de hacer?

—Hmm, déjame ver…

Aun después de la noche, él no podía pensar en qué debería de ponerla a hacer.

¿Debería hacer que limpie?

Sin embargo, el solo hecho de ver el interior de una habitación fue un desastre. Había cerca de cincuenta habitaciones parecidas en el castillo, y no han sido limpiadas ni una vez. Era demasiado trabajo para una sola persona, y tenía la sensación de que, si se lo ordenaba, ella trabajaría hasta que estuviera terminado.

En primer lugar, Zagan no era quisquilloso sobre su alrededor, tampoco tenía interés en su limpieza, así que hacerla pasar por tal experiencia tan exhaustiva para la mente no le sentaría bien.  ¿Entonces qué debería de encargarle?

Que no haga nada probablemente también la desconcertaría…

La chica había sido entrenada para pensar de sí misma como un sacrificio o una rata de laboratorio. Aun así, no pensaba que se regocijaría con un “Ah, no tengo que hacer nada” si el hombre que la compró se lo dijera.

Nephie realizó una cara de sorpresa.

—Maestro, ¿está comiendo lo mismo?

—¿Hm? ¿Hay algo raro con eso?

—No, ehhh…

Ella parecía querer decir algo, pero en vez de eso, dejó que su mirada vacilara alrededor del cuarto como si no lo pudiera poner en palabras.

—Solo dilo, no es como si me fuera a enojar.

Logró decir Zagan, mientras se maldecía a si mismo por no ser capaz de decirlo más gentilmente.

La expresión de ella no cambió, pero abrió la boca como si fuera realmente difícil de decir.

—Estoy honrada por el simple hecho de recibir comida. Sin embargo, para que usted también coma la misma comida, maestro… es raro…

En su propia manera, ella lo cuestionaba de la mejor forma que podía.

Zagan cruzó los brazos y pensó. ¿Qué diablos era lo que encontraba raro? Las cosas que estaban enfrente de él eran simplemente leche vertida en una sucia taza y carne seca de ya algún tiempo.

¿Hmm? Había personas comiendo esto ayer en el pueblo, ¿no es así?

Es cierto, los esclavos que vio en Kianoides. Verlos en las calles era considerablemente lamentable, pero cuando pensaba apropiadamente en ello, él comía la misma clase de cosas.

Con un ruido pensativo y un asentimiento con la cabeza, Zagan abrió su boca.

—¿Acaso es que esta es una comida simple?

—Ah, sí… creo que es la clase de comida que los esclavos como yo recibimos.

En otras palabras, más que una comida, era un “alimento”.

Sin embargo, en vez de tomarlo como ofensa, ella simplemente lo lamentaba. No, era más bien como –

¿Ella está… preocupada?

No, eso probablemente estaba ligeramente equivocado. Ella seguramente no abriría su corazón en solo un día. Más que eso, parecía como la clase de respuesta simpatética que darías cuando, por ejemplo, no puedes tolerar ver a una persona, sin importar quien sea, y pensar “si no hago nada por ellos, ¿acaso simplemente no morirán?”

Mientras mordisqueaba su dura comida, él volteó a ver a la arrugada carne seca.

Sí, es cierto. Ni siquiera puedes llamar este alimento una comida.

No había comido nada más que esta clase de alimento desde sus días de ladrón, así que no había pensado en cuestionarlo. A parte de la carne seca, había comido pan duro, pero ese rápidamente se volvía mohoso y no sería comestible. Aun así, se forzó a sí mismo a comerlo varias veces, y luego se sentía lamentable por los dolores estomacales.

Pensando en cómo no había salido hasta ayer, realmente me recuerda a ese pan.

Había escuchado que se decía que el primer amor sabia a limón, pero parecía que era lo suficientemente amargo como para dañar al estómago.

Si fuera a hablar sobre algo que realmente pensaba que era rico, sería el alcohol. El alcohol que Barbarus había traído cuando estaba perdiendo el tiempo era delicioso, pero, aun así, el acompañamiento fue la carne seca. Sin saber cómo comprar alcohol por su propia cuenta, su vida terminó continuando con la carne seca.

—Me pregunto que comen las personas normales…

A su murmuro involuntario, Nephie parecía llenarse de valor y abrió la boca.

—Eh, maestro.

—¿Qué?

Ella tomó un pequeño y profundo respiro y habló.

—Esto podría ser impertinente, pero, ¿debería yo preparar algo?

Zagan se levantó con un estrépito y apretó la mano de Nephie mientras ella retrocedía sorprendida.

—¿Puedes cocinar?

—Aprendí observando, así que no puedo garantizar el sabor, pero…

Oh, pero que talento.

Cocina de casa.

Y, sobre todo, hecho por la mujer que ama. Esa opción nunca se le había ocurrido a Zagan.

El deseo por comida se supone que es una de las tres grandes necesidades del ser humano, ¿no?

No había pensado en cumplir esos deseos, solo en investigar la magia.

Sus ojos ardían.

¿Acaso esto que se acumulaba en él eran lágrimas? Él estaba honestamente sorprendido que todavía tuviera algo como lágrimas. Zagan vació su taza de leche de un solo trago.

—Fiu, Nephie, ya decidí que deberíamos hacer.

—Sí, ¿qué seria?

—¡Ir de compras al pueblo!

En el castillo no había otros ingredientes que no fueran la carne seca y leche, e incluso Zagan sabía que no podías preparar una comida con solamente eso.

—… Ah, cierto.

Mirándolo a él inexpresivamente, Nephie aplaudió sus manos en acuerdo. Lo más seguro es que ella pensara que necesitaba dar alguna clase de reacción, pero Zagan estaba un puco avergonzado.

El pueblo más grande alrededor, era Kianoides, pero también había diversos pueblos pequeños y villas en las cercanías del castillo abandonado. Zagan se dirigía a uno de esos, pero mientras dejaba el castillo, él notó un problema.

Ahora que lo pienso, gasté todo lo que tenía para comprar a Nephie…

Él estaba indudablemente sin ninguna moneda.

Había sido espoleado por la voz de su corazón, pero no prestó atención a las consecuencias.

Debido a que Kianoides era una ciudad comercial, tenía caminos extendiéndose a todas las áreas de alrededor, estos eran señalados con pueblos y normalmente usarías un carruaje para transportarte entre ellos. Si caminabas al lado del camino, prontamente encontrarías un carruaje compartido o algo así.

Era justo cuando iba a entrar a uno de estos carruajes cuando se dio cuenta que no tenía dinero.

—¿No subirás?

Zagan agitó la cabeza al inquisitivo conductor – un hombre bestia con cara de gato.

—Ahh, parece que me he olvidado de algo, ¿adelántese?

—¿Es así?

El carruaje se fue con sus ruidosas llantas. Detrás de Zagan, que estaba viendo infructuosamente el carruaje irse, Nephie inclinó su cabeza.

—¿Deberíamos volver al castillo?

—Nah, no es necesario.

—¿Es así…?

Aunque regresaran al castillo, no habría ni una sola moneda de bronce ahí. Tal vez sería capaz de vender algunas de las herramientas de tortura, pero llamar a un asesor costaría una considerable cantidad de dinero.

En realidad, también necesitamos algo de vestir para Nephie.

Desde ayer, la chica ha estado usando ese vestido blanco puro, y ahora estaba sucio porque el mismo castillo estaba sucio.

De alguna forma necesitaba conseguir dinero. Para distraerla de ello, Zagan murmuró con una expresión solemne.

—Ha pasado un tiempo desde que salí a esta hora, caminar de vez en cuando es bueno.

—Lo es.

Él partió detrás del carruaje mientras daba su dolorosa excusa, y Nephie lo siguió. Cuando miró hacia atrás, Nephie había agarrado la orilla de su vestido con sus manos y trotaba detrás para poder mantenerle el paso. Había una diferencia en sus pasos, pero el vestido y los zapatos probablemente dificultaban el caminar. Con un poco de conciencia, él camino más lento. Mientras caminaban, Zagan se preocupaba.

¿Debí de haber atacado el carruaje y tomar su dinero y bienes?

No lo había hecho recientemente, pero se había alimentado de esa forma en el pasado. Pero asustó a Nephie la noche pasada cuando usó magia de ataque. ¿Y qué pensaría de un hombre cometiendo un robo en la carretera junto enfrente de ella?

Supongo que un robo en la carretera realmente no es buena idea.

¿Cómo, entonces, conseguiría algo de dinero? Nephie dijo que ella podía cocinar, así que él había empezado a pensar en disponer del castillo y abrir una cafetería de comidas ligeras, cuando un grito vino de la carretera.

Nephie jadeó.

—Maestro.

—¿Mm? Ah, probablemente sea un robo en la carretera o algo así, a veces hay bandidos en los rededores.

A la distancia, ellos podían ver un grupo de hombres atacando el carruaje con unas hachas de larga hoja. Había cerca de una docena de hombres armados, un inofensivo grupo de bandidos.

Ellos solamente eran humanos normales, no magos. Ellos no habían sido necesariamente entrenados como caballeros, y tampoco tenían útiles problemáticos como los caballeros sagrados. Eran solamente humanos normales siendo violentos con armas filosas.

Así era como Zagan los reconocía.

Ellos arrastraron a los pasajeros y los bajaron, y estaban tomando el dinero. Tal vez tenían la intención de llevarse a las mujeres jóvenes con ellos, debido a que las movieron a un lugar diferente. Tal vez las venderían a los esclavistas, o usarlas como objetos para divertirse, de cualquier modo, no había un final agradable para ellas.

Zagan sentía pena por los niños secuestrados, pero él había hecho cosas similares, y no pensaba que era una escena particularmente trágica.

Mientras miraba lo que pasaba despreocupadamente, se percató de que Nephie había empezado a temblar.

—¿Qué pasa?

—Na…da…

Ella estaba fingiendo tranquilidad, pero su complejo se había empalidecido y sus labios estaban temblando. Sus ojos oscuros se concentraban en la gente siendo robada.

Zagan sostiene su aliento.

¿Acaso Nephie también fue capturada de esta forma?

Nephie inicialmente no era retenida por vendedores de esclavos, ella debía de haber estado viviendo pacíficamente en algún lugar. Ella probablemente recordó esas dolorosas memorias. Zagan apuntó a los ladrones.

—Nephie, mira detenidamente. Esa clase de personas son basura.

—… Cierto.

Su voz tenía un toque de abatimiento. Él no sabía que estaba abatida, pero Zagan juntó magia en su dedo que señalaba. Inmediatamente después, un rayo de electricidad salió disparado como una flecha.

—¡Kyaaa!

Nephie dejó salir un grito adorable mientras se cubría la cara. Varios bandidos fueron tocados por los zarcillos de electricidad y fueron dispersados.

Nephie abrió y cerró la boca como si no pudiera hablar. También los bandidos se tensaron por el repentino ataque de magia, como si no pudieran entender lo que había pasado.

No diré algo forzoso como “yo te protegeré”.

Nephie podría estar asustada por el ataque de magia, pero bajo ninguna circunstancia serían capaces de mantener la calma cuando son asustados. Ellos eran como la hierba o los guijarros, nada de que estar atemorizado.

Es por eso que quería mostrarle a ella que incluso los bandidos eran como pequeños animales inofensivos.

Aun así, parecía que entendían que un enemigo había aparecido.

—¡N-no entren en pánico! Aunque sea un mago, ellos no pueden usar magia una tras otra. ¡Mátenlo antes de que pueda usarla de nuevo!

Junto con la voz del que parecía ser el líder, los bandidos cargaron contra él con armas en las manos.

—Maestro.

—Ponte detrás de mí.

Cuando dijo eso a Nephie, cuya voz titubeaba, Zagan caminó hacia delante.

El bandido más cercano era como dos cabezas más alto que Zagan. Sus abultados músculos puede que sean más grandes que la cintura de Nephie.

Ese hombre gigante atacó con su hacha. Era un ataque brutal que probablemente bisecaría un árbol grande.

La cabeza de Zagan seria aplastada como un huevo. El hacha se blandió hacia abajo, justo hacia la cabeza de Zagan.

—¡I-imposible…!

Sin embargo, el que soltó un sonido de sorpresa fue el gigantesco hombre. Zagan había bloqueado el hacha con la mano desnuda. No solo eso, pero incluso cuando el gigante jaló y torció, no podía mover el hacha en lo más mínimo.

—Enfrentarse a un mago en fuerza física ciertamente es una tonta idea.

Cuando se habla de magos, la mayoría de las personas se imaginaria a alguien encerrado en la oscuridad investigando, rodeado de libros, con movimientos torpes. Sin embargo, ellos podían usar magia para invocar los truenos, controlar el fuego e incluso crear escudos invisibles. Estaban más allá de los humanos, y primero dedicaban ese grandioso poder para protegerse a sí mismo.

Su piel era lo suficientemente dura para que una espada normal no fuera capaz de siquiera dañarla, sus piernas eran lo suficientemente rápidas para superar a un ágil caballo, sus brazos podían partir el propio acero y su corazón era lo suficientemente fuerte como para pelear todo un día y noche sin quedarse cortos de aliento.

Mientras envejecían, los magos portaban poderes aún más fantásticos. Sin importar cuánto entrene un caballero, ellos eran monstruos que un cuerpo humano no podría enfrentar.

Esa era la existencia conocida como un mago.

Zagan fortaleció su agarre. El hacha empezó a agrietarse y chillar, y los ojos del gigante se ensancharon.

—N-no puede ser…

El hacha se quebró como un vidrio siendo golpeado, y el hombre dejó salir una exclamación estupefacta. El hombre cayó en sus rodillas y Zagan abofeteó su frente ligeramente, como si quisiera aplastar un bicho.

—¿Purgh?

Con un llanto como el de un cerdo, el gigante fue lanzado de vuelta al carruaje. Aterrizando encima de un bandido que fue lo suficientemente desafortunado como para estar ahí.

—¡Hee, jefe!

… Parecía ser que él era su líder. Con su comandante siendo aplastado, los otros bandidos se escondieron en la sombra del carruaje y de los arbustos.

—¡Geh, a-ayuda… Señor! ¡Ayúdenos!

Estaban rogando por sus vidas, pero sus palabras no eran dirigidas hacia Zagan. Un hombre encapuchado apareció relajadamente delante de Zagan después de haber estado acechando de algún lugar.

Él era un mago. Aparentemente los bandidos habían contratado a un mago.

—Hmmm… ¿un mago rescatando personas? Que extraño.

El mago frotó su barbilla en duda, y dejó su otra mano en el aire.

—Sin embargo, esto también es parte del contrato. No sé quién seas, pero te arrepentirás de haberte mostrado ante mí.

Flamas estallaron hacia delante en el momento que Zagan notó un pequeño círculo mágico en la palma de su mano. El calor era suficiente como para robarse el aliento, los arbustos de alrededor se prendieron, mientras los bandidos chillaban en agonía. Cuidadosamente observando al mago y el movimiento del fuego, Zagan murmuró.

—Ya veo, dibujar otro círculo mágico usando las flamas como medio, eh.

El fuego no se estaba propagando incontrolablemente. Estaba cargando hacia delante, dibujando un círculo mágico con el mago en el centro. No era una magia de ataque, estaba construyendo un círculo mágico de restricción. Un enorme círculo se propagaba, tragándose a Zagan y al carruaje. Al parecer el mago miraba a Zagan como un enemigo formidable, y estaba usando una magia de gran escala.

Bueno, no había razón para esperar deliberadamente por eso.

La lengua de las flamas se acercaba a él. Nephie jadeó detrás de él, pero Zagan se encontraba parado delante de ella.

Irritadamente agitó su brazo.

El fuego parecía haberse derretido e incluso las llamas de los arbustos y del carruaje fueron extinguidas. Todo lo que quedó fue la luz del círculo mágico debajo de sus pies. Aun así, el mago alzó sus brazos y gritó fuertemente.

—Nada mal. ¡Pero fuiste muy lento, vuélvete cenizas!

El círculo mágico brilló ─ y, no pasó nada.

—¿Q-qué…?

Incluso en este momento, el círculo mágico brillaba. Sin embargo, ya no era el círculo mágico del mago. Zagan suspiró ostentoso.

—¿No puedes siquiera usar un hechizo simple sin dibujar un círculo enorme como este?

Cuando apagó el fuego, Zagan robó la posesión del círculo del mago. De la misma manera Barbarus se había transportado dentro de los campos delimitados de Zagan el día de ayer.

—Esto es lo que le pasa a la basura.

Zagan alzó su dedo índice al cielo, luego lo agitó hacia abajo, dibujando una línea.

El círculo mágico brilló más fuerte y estalló.

—¿Gah?

Del cielo, una lanza de luz llovió directo al suelo. Era un golpe de electricidad concentrada. Y aunque no era muy poderosa, era lo suficiente como para destruir las paredes de un castillo si Zagan les disparaba.

El mago tomó el ataque de frente y desapareció sin dejar rastro.

Lo aterrorizador era que incluso con ese ataque, el carruaje y los pasajeros ni siquiera tenían un rasguño.

El mago había usado una simple flama e incluso había involucrado a sus propios aliados, y Zagan solo había eliminado a su objetivo. Esto demostraba la diferencia de habilidad. Zagan lentamente se acercó al carruaje. Todavía había bandidos allí.

—¿Qué pasa? Vamos. ¿De seguro después de estar robando, tienen la determinación de ser robados?

—H-haa, ¿¡y ahora qué podemos hacer!?

¿En serio estaban en la posición para preguntar eso?

El líder, quien se había liberado del gigante, cayó en su espalda y se deslizó hacia atrás.

—Quien sabe. Solo había algo desagradable para la vista ahí, ¿cierto? ¿Todos ustedes son de la misma clase de cosa?

—¡Higyaaaah!

Con un grito, los ojos del bandido giraron hacia su cabeza y se desmayó… A juzgar por el olor desagradable, también patéticamente se había orinado encima.

Viendo el estado de su líder, los otros bandidos tiraron sus armas y se rindieron. Después de asegurarse que ninguno se le resistiera, Zagan volteó hacia a Nephie. Había planeado haber abierto un camino seguro para ella, pero seguía petrificada con los ojos bastante abiertos.

¿Eh? ¿Acaso cometí otro error?

Un sudor frío lo abrumó, pero Zagan aclaró su garganta y fingió tranquilidad.

—Ya ves, Nephie. Los bandidos son completamente basura inofensiva. No pueden lastimarte, y puede que sean desagradables para la vista, pero se comportan si los escarmientas un poco.

—Atacaron un carruaje, ¿en serio son inofensivos…?

—Ugh…

A pesar de su falta de expresión, la pregunta de Nephie era implacable.

Cuando está sorprendida ella responde severamente eh…

Ella había sido sorprendida, pero él estaba feliz de ser capaz de poder ver ese lado de ella. Sin embargo, viéndolos a los dos, parecía que uno no pudo aguantar y empezó a estar efusivo. Y como si la presa se hubiese roto, las risas comenzaron a derramarse.

—¡Eres sorprendente, mago-san!

Junto con la voz, los pasajeros se reunieron alrededor de Zagan.

—Tú eres el que no subió antes, ¿verdad?

—Gracias, nos has salvado.

—Supongo que también hay magos buenos.

Los ojos de Zagan se arremolinaron al ser hablado de esa manera. No había sido la primera vez que derrotaba a bandidos, y algunas veces había salvado a la gente que pasaba por ahí, pero era la primera vez que se le había agradecido de esta manera.

Zagan no era el único rodeado.

—¿Eres la asistente del mago?

—Que chica tan hermosa.

—Tienes un buen maestro.

—Eh…

Nephie también estaba siendo zarandeada. Zagan entendió.

¿Tal vez es porque Nephie está conmigo?

Él está seguro de que, si estuviera solo, ellos hubieran huido como solía pasar. No sabía lo que pensaban debido a la presencia de ella, pero parecía hacer que ellos sintieran algo diferente distinto al miedo.

Zagan se sintió ligeramente incómodo al haber pensado seriamente en asaltarlos hace poco.

Luego, el conductor sacó una pequeña bolsa.

—Eey, ¿les gustaría viajar con nosotros a cambio de su protección? Por supuesto, le pagaremos… aunque no sea mucho.

—C-claro.

Con la pequeña bolsa siendo empujada en sus manos, él no podía hacer otra cosa más que aceptar. Por el peso y la sensación, podía deducir que había cerca de 10 monedas de oro dentro.

Antes sería una cantidad miserable, pero en este momento, estaba realmente agradecido por eso. Era dinero suficiente para comprar los ingredientes y la ropa de Nephie.

¿Qué es esto? ¿Acaso el dinero era algo tan conmovedor?

Tal parecía que, si solo derrocaba algunos villanos, el dinero vendría cayendo hacia él. Después de tener una ligera esperanza ─ pensó claramente al respecto y se percató de que él era uno de esos villanos que debían de ser destruidos inmediatamente y se sintió débil de las rodillas.

Antes de que se cayera, él y Nephie fueron llevados dentro del carruaje. Mientras se sentaban uno al lado del otro, sus ojos se encontraron.

—Maestro.

—… ¿Qué?

—¿Por qué… salvaste a estas personas?

—¿Eh? Ahh… es cierto, terminé salvándolos.

Él solo quería mostrarle a Nephie que los bandidos no eran algo de que tener miedo, y no se dio cuenta que estaba rescatando a los pasajeros.

Pero, ¿esta no es una oportunidad para ganar algo de afecto?

Una intención secundaria creció. Necesitaba decirlo audazmente para abrir el corazón de Nephie. Mientras rezaba a Barbarus, quien le había dado consejos hasta ahora, Zagan respondió como si fuera algo totalmente natural.

—Solo estaba enseñando a la basura engreída su lugar.

¿¡Por qué nunca puedo decir nada más que esa clase de cosas!?

¿Su orgullo estaba interviniendo?

Había pensado en palabras melosas, como que era para proteger a Nephie, o que no podía abandonar a los débiles, a pesar de eso, lo que fluyó de su boca fue una fanfarronada tan inútil como la caca de un perro.

Zagan cayó en la desesperación al tirar su oportunidad justo a la basura. Así que no se percató. Que Nephie en realidad lo miraba con un profundo interés.

—Nos vemos, compañero. Puedes subirte cuando gustes, para ti será gratis.

Zagan había subido al carruaje y terminó viniendo a Kianoides, se detuvieron y el conductor con cara de gato los dejo con esas palabras.

El pueblo era ruidoso como siempre. Mirando en una dirección, se podía ver a una mujer noble disfrutando de sus compras, mirando en otra se podía ver a un sucio pordiosero vendiendo drogas. Era una ciudad caótica, pero por ese mismo rasgo, tenía cualquier cosa y de todo.

Entonces, ¿a dónde vamos?

La recolección de los ingredientes era su meta por el momento, pero actualmente no había nada en el castillo que Nephie pudiera necesitar para su vida allí.

En primer lugar, ¿cuáles son las necesidades de una mujer para su vida?

Zagan desconocía de eso. Después de aclarar su garganta con un tosido, miró a Nephie.

—Nephie, la mayoría de las cosas están disponible en este pueblo. Puedes escoger lo que necesites.

—Incluso ser otorgada de harapos me satisface.

Zagan quería llorar ante su respuesta, despojada de esperanza y sueños.

Por supuesto. Una chica que no sabía que le pasaría al siguiente día no desearía nada.

Pero en ese caso, ¿qué debería de comprarle?

Mientras se preocupaba, miró a los pueblerinos.

No era como si no existieran nobles en vestimentas resplandecientes, pero todos parecían vestir prendas con las que son fácil moverse. Y en lo que el calzado respecta, había muchas botas, sandalias, y cosas que facilitaban el correr.

Nephie tenía un vestido que arrastraba y unos zapatos de tacón delgado, por lo que caminar por el pueblo para las compras parecía que sería un poco difícil.

—… Hmm, por ahora, escojamos algunas prendas.

—… ¿Prendas…?

—Sí, es difícil moverse en esa vestimenta, ¿cierto?

Ayer ella se había tropezado en las escaleras, y el día de hoy sostuvo las orillas de su falda para caminar. Nephie parpadeaba como si se le hubiera dicho algo increíble, pero no parecía curiosa o disgustada.

Mientras se arrepentía de no haberle preguntado al conductor dónde se vendía la ropa para las mujeres, prontamente después de caminar un poco, encontró una tienda que parecía venderla. Al parecer se especializaba en prendas para viajar, pero un juego completo de ropa decoraba un maniquí de madera. Probablemente venderían algo útil para un uso cotidiano.

Zagan abrió la puerta, y la tienda repentinamente permaneció en silencio. Aparentemente, el ver la ropa de mago los había puesto precavidos. Una chica joven que parecía ser la vendedora pronto salió adelante. Ella era una persona alada, con unas alas verdes en su espalda, espléndidamente mostraba los productos de la tienda en su cuerpo, con un gafete con su nombre encima de su voluptuoso pecho, con “Manuela” escrito en el.

La vendedora; Manuela, habló con una sonrisa apretada.

—B-bienvenido. ¿Qué clase de ropa está buscando, señor mago?

Francamente, no era un ambiente particularmente acogedor, pero él estaba honestamente alegre de que una mujer empleada se haya acercado.

Zagan señaló detrás de él a Nehpie.

—Elija unas prendas apropiadas para ella.

Manuela miró a Nephie y se quedó boquiabierta.

—Phwa, que chica tan bonita…

Aparentemente, incluso el mismo sexo pensaba igual. Aunque no fuera para sí mismo, por alguna razón, el ánimo de Zagan mejoró.

Sin embargo, la expresión de Manuela se nubló mientras su vista se inclinaba al collar alrededor de su cuello.

Realmente necesito deshacerme de ese collar, eh.

Encontrarme con esas miradas cada vez que entraba a una tienda, él no sería capaz de siquiera salir afuera.

Ser avisado que ella podría escapar si se le removiera el collar no tenía nada que ver. Zagan quería salvar a Nephie. Por supuesto, tenía la intención secundaria de querer que ella empezara quererlo, pero hacerla suya al ponerle un collar en ella no tenía significado alguno. Eso indudablemente provocaría las caras aterrorizadas que siempre lo saludaban como un mago.

Nephie fue llevada por la vendedora y desapareció dentro de la tienda. Zagan no estaba seguro donde debería de quedarse parado, así que, por ahora, evitó la entrada y se reclinó sobre la pared.

Mientras hacía eso, Manuela regresó rápidamente.

—¿Esto es de su gusto?

—Hmm… Espera, ¿eh?

Viendo a Nephie después de regresar del interior de la tienda, los ojos de Zagan se abrieron de golpe.

Lo único agarrado a su piel desnuda eran cinturones de cuero. Por lo que respecta, estaban en la forma de prendas. Sus pezones y su entrepierne estaban milagrosamente cubiertos. Pero, aparte de eso, lo demás fue dejado desnudo, su piel como joya, y el inesperado largo bulto de sus pechos no estaba cubierto en lo más mínimo.

El collar estaba acomodado para verse como parte del vestuario, y hasta pudiera verse medio artístico, pero él no había hecho esa clase de pedido del todo. Si hubiera algún cliente varón, Zagan hubiera tenido que sacarle sus ojos. Nephie se enrojeció hasta sus pálidas orejas y retorcía su cuerpo como intentando esconderlo.

Era una reacción inconcebible para ella en la noche anterior cuando calmadamente levantaba su falda. Las personas que realmente quisieran morir no tendrían vergüenza. Desde ese punto de vista, estaba un poco feliz al ver que ella tenía un poco más de voluntad para vivir, pero este no era el momento para eso.

Su cabello blanco se meneaba suavemente y la chica se cubría su cuerpo.

—E-ehhhh… por favor…. no mires…

La voz de Nephie, que parecía estar a punto de desvanecerse, lo recobró a sus sentidos, y Manuela sacaba su pecho con orgullo por alguna razón.

—¿Qué tal? Si me permite decirlo, pienso que es la combinación perfecta.

—¿¡Qué hay de perfecto en eso!? Dije que eligiera unas prendas apropiadas, ¿cierto?

—¿Eh…? Intenté que correspondiera a sus gustos…

¿Exactamente cómo era visto él?

Bueno, soy un mago con pinta de villano trayendo a una linda chica como ella con un collar alrededor de su cuello.

La palabra mago por sí sola era algo como un sinónimo de maldad. Pensando en ello detenidamente, la reacción de la vendedora era perfectamente razonable.

… No, aun así, no pensaría que sería esta ropa. Sosteniendo su cabeza, Zagan habló.

—Ropa normal que necesitarías para uso cotidiano.

—Eh… y tengo una muy buena base con la cual trabajar.

Aunque la vendedora se miraba francamente decepcionada, una vez más tomó a Nephie devuelta a la tienda.

—Espera. Deja atrás eso que tienes en la mano.

Incorregiblemente, Manuela sostenía algo sensacional que parecía como ropa interior. Nephie se percató de eso y sus ojos se empezaron a llenar de lágrimas. Con la mirada de Zagan, incluso ella alzó las manos y retrocedió.

—N-no es cierto. Era una broma, solo una broma.

No parecía eso del todo, y Zagan la observaba marcharse sospechosamente. La vendedora sacó todas las prendas y Nephie se relajó desde el fondo de su corazón. Finalmente, Nephie regresó después de su segundo cambio de ropa.

—Ahora, ¿qué piensa?

—Hoh…

Esta vez, Zagan no pudo evitar soltar un suspiro de admiración.

Ella estaba vistiendo un vestido de un azul profundo, con un delantal, decorado con un encaje elegante. Sus pies eran protegidos con unas botas que parecían cómodas para caminar. Era la ropa de un sirviente, pero honestamente pensó que se miraba encantadora. Manuela empezó a explicar, claramente insatisfecha.

—Es un estilo de sirvienta ortodoxo, pero el vestido y el delantal están hechos ambos de seda, además pueden ser usadas como prendas de asistente. Las botas también están amuebladas con magia de curación, y facilita la carga del trabajo en la que necesita estar de pie.

No se veía mal, y parecía funcional. Mirándolo de nuevo, parecía un buen producto.

—¿Cómo está, Nephie?

—Si lo recibo de usted, maestro, no importa.

—… Oi, si dices eso, puedes usar la ropa de antes de nuevo.

La empleada alada a su lado tenía un brillo en sus ojos, mientras sacaba la vestimenta de cinturones de cuero.

Nephie desenfrenadamente agitó la cabeza, y sintió que era la primera vez que la miraba reaccionar tan velozmente.

—¡E-este está bien, maestro!

—Ciertamente, entonces escogeremos este.

Manuela chasqueó la lengua en desagrado. Que empleada más malhumorada. Después de arreglar la cuenta, ella le susurró a Nephie algo al oído.

—Qué bien, tu maestro te aprecia.

Zagan no pudo oír lo que le dijo, pero los ojos de Nephie parecían haberse ensanchado ligeramente. Y luego, ella asintió de manera vacilante.

—… Lo es.

Su expresión parecía un tanto alegre.

Dejando la tienda detrás, Zagan preguntó.

—¿Qué dijo la vendedora?

—Que eres un buen maestro.

—¿Eso dijo?

Probablemente era solo para ser amable, pero no veía la necesidad de que ella se tomara la molestia de decirlo. A pesar de que Zagan inclinaba la cabeza, Nephie acarició sus prendas nuevas.

—¿Soy… apreciada?

Su voz titubeaba como si no lo pudiera creer del todo, sus palabras se desvanecieron en el viento con nadie para escucharlas.

Ahora, ¿qué es lo siguiente?

Habiéndose cambiado a sus nuevas prendas, Nephie parecía ser capaz de caminar con mucha mayor facilidad. Deberían de estar bien caminar de un lado para otro. Entonces, él sintió algo jalando de su manga.

Volteando hacia atrás, vio que Nephie se había sujetado tímidamente la manga de su túnica. Ella, por su lado, no se había dado cuenta mientras inclinaba su cabeza confundida.

Ya veo, tal vez estaba asustada debido a que la vendedora había jugado con ella.

Cuando pensaba en el día de ayer en como ella se había resignado a cualquier cosa que se le fuera a hacer, ella era tan encantadora que esa felicidad se le pasó a él.

Ellos continuaron caminando cuidadosamente, Zagan con el propósito de evitar que removiera su mano y con Nephie sin percatarse de lo que ella estaba haciendo.

Mientras caminaban, el clamor del metal llegó a sus oídos. Mirando en esa dirección, parecía ser un herrero. Había espadas, armaduras para caballeros y soldados y un bulto de otras construcciones de metal. Entre ellas, un collar de esclavo.

—Entraremos en esa tiendo.

—Entendido.

Zagan se dirigió hacia la herrería, y Nephie lo siguió.

El interior era un taller, los productos alineados en las paredes y en los muebles. Dentro, varios hombres amartillaban metal caliente.

Cuando llamó a los hombres, uno de ellos se levantó en sorpresa.

Bueno, esa era la reacción normal al ver un mago repentinamente llamándote.

De manera lenta, el hombre volteó la cabeza.

—¿Q-qué se le ofrece?

—Tengo algo que quiero que revises.

El que se acercó adelante era un hombre enano. No tenía una barba, así que Zagan no podía realmente distinguir su edad. Se miraba como un niño, pero puede que sea de mediana edad. Los enanos eran habilidosos con sus manos, y su especialidad eran los ornamentos delicados y los artilugios. Zagan movió al frente a Nephie.

—Me gustaría que revisara su collar… ¿sabe cómo removerlo?

Nephie se estremeció de repente, y luego lo miró con una cara incrédula.

¿Eh? Oh cierto, ¿le mencioné que removería el collar?

Tenía la sensación de que no lo había hecho.

Incluso si él no pudiera removerlo enseguida, saber que lo removería probablemente la tranquilice, él totalmente despreciaba su completamente faltante habilidad de comunicación.

Nephie tímidamente empezó a hablar.

—Eh, maestro…

—Con ese collar, es como si siempre fueras la propiedad de Marchosias. Eso no es algo que necesites.

Zagan cubrió su rostro al hablar de Nephie como un “objeto” de nuevo. Sin embargo, las mejillas de Nephie se enrojecieron ligeramente y asintió.

—… Cierto.

—… Efectivamente.

No sabía a qué le decía él “efectivamente”, pero responder con eso era todo lo que podía hacer.

Entonces, el enano herrero habló taciturno.

—¿Removerlo? ¿Este collar?

—Sí.

—… Por favor, evítese esas bromas. Es una herramienta mágica, ¿cierto? No podemos esperar trabajar con eso.

Los hombros de Nephie se desplomaron un poco, pero Zagan ya sabía eso.

—Quiero saber sobre su estructura. Si rompe la cerradura, seríamos capaces de removerlo.

Con tal pregunta, el herrero examinó el collar detenidamente.

Finalmente, mostró el seguro. Se mostraban seis ejes desde el pedazo de metal con el hoyo de la cerradura y parecía conectarse al collar.

—Por favor, mire este seguro. Esta fijado en la estructura del collar, si el seguro fuera removido, el collar se desprendería. Normalmente, claro está.

La palabra “normalmente”, probablemente se refería a que desconocía qué se la agregaba con la magia. Zagan asintió en respuesta.

—Porque la magia es un poder que sobrepasa el concepto de la naturaleza, está enlazado con su naturaleza original. Si ese fuera el caso, la cerradura podría ser incluso una decoración.

—Y, esto es difícil de decir, pero…

El herrero tenía una mirada vacilante, y como si no quisiera que Nephie escuchara, se alejó de ella y habló calladamente.

Lo más probable es que tenga una trampa.

—¿Una trampa?

—Sí, si no es removido correctamente, será activada y… en el peor de los casos, le pase algo terrible a la cabeza de la pequeña jovencita…

No quería siquiera pensar qué sería esa cosa terrible. Probablemente esa era la razón del por qué el herrero había tergiversado.

Después de todo es peligroso removerlo por la fuerza.

Zagan tenía más que fuerza suficiente como para simplemente destruir el collar. Sin embargo, abstenerse parecía la mejor opción tratándose del collar dejado por el Rey Demonio.

—Pienso que sería mejor removerlo con la llave original.

—Bueno, eso es verdad.

Sabía eso, pero los subastadores no habían sido capaces de obtenerla.

Tenía un indicio, pero…

Sin embargo, era verdad que no había nada que él pudiera hacer ahorita.

Por el momento, había descubierto lo que quería, así que tomó varias monedas de plata de su bolsillo, el cambio de la ropa de Nephie.

—Toma, como agradecimiento.

—No, no he hecho nada para recibirlo. Y más importante, no lo tomaría de usted.

—¿Eh? ¿A qué te refieres?

Con una sonrisa afligida, el herrero enano dijo.

—Usted me salvo.

Zagan inclinó su cabeza, sin poder recordar en lo más mínimo.

—Ha pasado ya un año. Mi carruaje fue atacado y usted me salvó a mí y a mi hija. Corrimos aterrorizados, pero usted nos dejó ir sin enojarse. Por favor, perdóneme.

Aparentemente, en alguna clase de turba que había derrocado, se encontraba un mago o algo que lo había atacado a él. Como resultado, Zagan lo salvó junto con su hija ─ era lo suficientemente viejo como para tener hija. No tenía la intención de reclamar una compensación, pero agradecía que no tuviera que pagar ahorita. Zagan suavemente regresó las monedas a su bolsillo.

—Entonces así lo dejaremos, pero olvídese de esa cosa sin sentido. Además, tampoco lo recuerdo.

Dijo eso sintiendo que lo distraería de no haberle dado las monedas, pero el herrero tenía una sonrisa divertida.

—No lo olvidaré. Vuelva en cualquier momento si llega a necesitar algo.

Luego, los vio partir, y Zagan y Nephie dejaron la tienda detrás.

¿Qué pasa con el día de hoy?

Las personas de alrededor eran tan amistosas que se sentía desagradable. Probablemente no solo era porque tenía a Nephie con él.

Zagan no lo había notado. Que su cara que normalmente parecía odiar todo, ahora se encontraba con una expresión mucho más gentil.

Después de eso, para cuando acabaron las compras, el sol estaba comenzando a ocultarse. Era imposible, no podía volver al castillo y hacer que Nephie cocine, así que entraron a un pequeño restaurante.

Tal vez porque todavía no era la hora, no había muchos clientes. Incluyéndolos a ellos, había cerca de diez personas dentro. El piso de madera rechinaba agudamente cada vez que los empleados caminaban, haciendo eco hasta el techo. Lámparas colgaban de las vigas, iluminando ligeramente cada mesa.

No conocía nada del menú ─ para Zagan, incluso los nombres de los platillos de cocina eran desconocidos ─ pero ordenó algo que parecía ser carne, algo como ensalada y pan.

Él no solía comer seguido vegetales, pero Nephie tenía una figura que hacía imposible creer que solo comía carne.

Mientras esperaba por su comida, notó que Nephie parecía querer decir algo.

—¿Qué pasa?

—Yo, ehh…

Ella murmuró y luego tocó su collar.

—¿Tiene la intención de remover este collar, maestro?

—¿Hm? Oh cierto, no lo había mencionado. Sí tengo la intención.

Hace rato lo había dicho ambiguamente, por lo que ella no fue capaz de confirmarlo. Que le preguntara de frente era un poco vergonzoso, y Zagan respondió francamente. No fue capaz de asegurárselo como con un “¡por supuesto!”.

Nephie abría y cerraba su boca varias veces en un aparente conflicto, pero no salió ni una palabra.

Aun así, ella se llenó de determinación y la chica con el uniforme de sirvienta empezó a hablar.

—Si no tuviera el collar, ¿no piensas… que podría escapar?

Nephie era un elfo, y una con el pelo blanco que tenía grandes cantidades de magia. Si ella no tuviera el collar, probablemente sería capaz de usar magia.

Este collar era la prueba de que ella estaba ligada bajo Zagan.

Zagan había intentado removerlo con los herreros.

Bueno, no es como si no me importara.

Por supuesto, Zagan había pensado en ese riesgo. Que la chica, por la que había gastado la ridícula suma de un millón de piezas de oro para poderla conseguir, se escapara, no era algo de qué reírse. Él estaría arruinado de ambas formas, como hombre, y como mago. Y pensó que eso podría ocurrir.

A diferencia de Zagan, Nephie no tenía motivos para quedarse.

Sin embargo, aun así, aunque ella fuese a huir ─

Aun así, quiero removerlo.

Zagan no parecía encontrar la forma de poner esos sentimientos en palabras. Por lo que al final, lo que salió de su boca fue:

—Hmph, de cualquier forma, no puedo removerlo en este momento. No te llenes de esperanzas sin sentido.

Sostuvo su cabeza en sus manos.

¿Por qué al menos no pudo haber dicho “Aun así, quiero removerlo”?

Probablemente sea porque quiero que ella se quede a mi lado.

Lo más seguro, esa sea la razón por la que dijo que no tuviera esperanzas, pero no había razón para el “sin sentido”. ¿El grimorio de “cómo hablar con las mujeres” estará en algún lugar?

Estaría bien con un engaño por el momento, solo deseaba ansiosamente que alguien se lo dijera.

A pesar de eso, Nephie asintió con la cabeza, pareciendo un tanto satisfecha.

—No lo haré.

Tenía la sensación de haber dicho algo terrible a la chica, y dejó caer su cabeza entre sus manos de nuevo.

Aunque esta vez, su colapso fue corto. Su comida fue rápidamente entregada.

Era una cena que nunca había visto antes, pero en el pasado, la había visto seguido en sus sueños. No podía recordar la última vez que usó un tenedor y un cuchillo, pero por lo menor se acordaba cómo usarlos. Aun cuando Zagan empezó a rebanar la carne, Nephie observaba la comida con una expresión en blanco.

—¿Pasa algo? ¿No sabes cómo usar una cuchara o un tenedor?

Recordó haber escuchado que en los países lejanos del este usaban unas piezas de madera llamadas “palillos” para comer. En las aisladas islas del norte de los elfos puede que no usen cuchillos y tenedores. Recordó eso y preguntó, pero Nephie agitó la cabeza con un estremecimiento.

—No… eso no…

—Entonces come. No es como si no tuvieras hambre, ¿cierto?

De nuevo preguntó severamente, pero Nephie probablemente estaba acostumbrada, ya que solo miraba curiosa y no asustada. De hecho, él debió haberlo notado antes.

Como mago, Zagan podía mitigar su hambre con magia, pero la magia de Nephie era restringida por su collar. Tampoco parecía como si tuviera mucha estamina, y solo había comido carne seca y leche desde la mañana, lo cual ni siquiera se podía llamar comida.

Como si afirmara sus palabras, el estómago de Nephie soltó un lindo gruñido. Las orejas puntiagudas de Nephie estaban ligeramente rojas.

—Eh… ¿también puedo comer?

—¿Hay alguna razón por la que no podrías?

¿O esto también es una comida muy simple?

Pero la reacción era diferente a la de esta mañana. Entonces, repentinamente recordó las circunstancias de ella.

—… ¿Acaso esta es la primera vez que comes así?

Nephie asintió profundamente.

Cierto, ya veo… Nephie es igual…

Zagan pensaba que ella estaba siendo terca al comienzo, pero finalmente entendió. Ella era igual que él. Cuando no tenía poder, ni casa, y se desesperaba con el mundo. Por lo que Zagan fue capaz de contestar como si nada.

—Entonces no te preocupes al respecto. Es similar para mí. Come lo que parezca delicioso. Aquí no hay nadie enfrente con el que te necesites reservar.

—… Pero.

—Solo come. Es un restaurante pequeño, pero es mucho mejor que la carne seca de la mañana.

Dijo eso y levantó la carne hacia su boca, pero realmente no conocía el sabor.

¿Estará enojada sobre lo del collar de hace rato? ¿Cómo debería de invitarla a comer normalmente luego?

Con esa clase de cuestiones y preocupaciones, ni siquiera podía saborearlo.

Nephie llevó su mano cerca de su boca. Las orillas de sus ojos cayeron ligeramente, puede que se lo esté imaginando, pero parecía como si estuviera sonriendo. Luego, puso sus manos juntas antes de tomar el tenedor.

—Gracias por la comida.

Lo primero que ella alcanzó fue un tomate. Intentó clavarlo con el tenedor, pero no le fue muy bien y se deslizaba. Su expresión no cambio en lo mínimo, pero las puntas de sus orejas puntiagudas se enrojecieron. Parecía que estaba avergonzada a su propia manera.

—… Ngh.

Notando la mirada de Zagan, Nephie se estremeció repentinamente, y esta vez tomó una cuchara. Con delicadeza sacó el tomate en la parte con una depresión, y finalmente lo metió entre sus labios color durazno.

—¿…?

Rodó encima de su lengua y ella hizo una expresión curiosa. Casi seguro porque no sabía a nada.

¡No lo saborearas al lamerlo, mastícalo!

Quería darle unas palabras para animarla, pero no tenía la confianza de que lo dijera amablemente. Y, sobre todo, Nephie se avergonzaría si le dijeran eso. Animándola en su corazón, la observó, y Nephie finalmente mordió el tomate.

Se escuchó el sonido de algo siendo aplastado y el jugo saliendo, los ojos de Nephie se abrieron bastante.

—¿Q-qué tal está…?

Movió su boca en silencio por un momento, como si no pudiera responder, y luego asintió profundamente. En ese momento, su cabello blanco puro cayo en su pecho.

—Creo… que está rico.

Dijo, y luego agitó su cabeza como si las palabras no fueran suficientes y volvió a pensar.

—Es… la primera vez… que como uno.

Ahora que lo pienso, ella dijo que había aprendido a cocinar solamente “observando”, puede que haya estado en una situación donde no podía comer apropiadamente. Él probablemente debería de lamentar esa situación, pero en vez de eso, sintió una gran empatía y su cara se relajó.

—¿Te gusta?

—Realmente… no estoy segura.

Dijo eso y recogió otro tomate con la cuchara.

—Pensé… que sería más dulce. Pero, es muy jugoso… es la primera vez que como algo así.

Ahh, los tomates pequeños si parecen como dulces.

Zagan también había creído que eran dulces, y agarró unos de la tienda, cuando intentó comérselos, estaba decepcionado con su acidez. Después, fue descubierto por el dueño y apaleado fuertemente.

Es verdad, es una chica, a ellas les gustan las cosas dulces.

Tenía la sensación de que esta era la primera cosa que podía decir que era una preferencia de Nephie que él sabía. Intentará ordenarle un postre dulce o algo después.

Mientras él pensaba en ello, alcanzó con su tenedor un tomate.

—Mgh…

Sin embargo, se deslizaba al igual como había pasado con Nephie. Intentó una segunda vez y una tercera, pero no lo podía atrapar. Pensándolo detenidamente, normalmente no solía usar un tenedor. Apenas se decidió a cambiarlo por una cuchara cuando el tomate había sido tomado gentilmente por la cuchara de Nephie.

Sostuvo la cuchara hacia Zagan.

—… Adelante.

—¿Qu…é…?

Lo ojos de Zagan estallaron abiertos.

¿Esto es… ser alimentado…?

Lo había visto una vez en el pasado. Un hombre y una mujer que parecían tener una buena relación se alimentaban el uno al otro con unos dulces ─ aunque ahorita eran tomates.

En ese entonces, sintió un odio que no podía explicar y no había retenido algún sentimiento en particular ante ello. Y pensar que el día en que se enfrentaría a eso vendría.

Su rostro estaba calmado, pero las puntas de las orejas de Nephie se pusieron rojas. Como él se había quedado observando, también las mejillas de ella se le habían enrojecido.

Dejando eso de lado, ¿esta no es la cuchara que había tocado la boca de Nephie?

¿Podía él poner eso en su boca?

Tenso, Zagan movió su boca hacia la cuchara. El tomate rodó dentro de su boca. Lo mordió y el jugo acido llenó su boca.

—… Es delicioso.

—… Lo es.

Entonces, Nephie susurró apelando.

—Maestro, no me ha ordenado hacer algo.

—E-eso es verdad.

Antes, no estaba seguro de como hablar con ella. Aunque él pensaba que quería darle un trabajo, no sabía que ordenarle par hacer.

La expresión de Nephie aun así no cambio, pero ella asintió como si afirmara algo consigo misma.

—Maestro… quiero serle de utilidad… ¿me lo permitiría?

Esa era la primera vez que Nephie pedía algo por sí misma. Sin embargo, extrañamente él no podía sentir ningún intento de alagarlo a él en sus palabras. Claro, incluso tener un deseo causaría que ella vacilara.

Y, sin embargo, no era para ella por quien que pedía, ¿sino por mí?

Por solo esta vez, Zagan pudo contestar naturalmente.

—Lo permito. Puedes hacer como desees, Nephie.

… Al final, solo lo pudo decir altivamente.

Sin embargo, Nephie asintió con una expresión seria.

—Lo haré, me esforzaré lo más que pueda.

Era una respuesta un tanto formal, pero, aun así, estaba feliz de que ella mostrara su propia voluntad.

—Bi-bien. Por favor.

Zagan clavó un tomate de nuevo y esta vez lo logró. Prosiguió a llevárselo a la boca, pero entonces sus pensamientos se detuvieron, y se lo presentó a Nephie.

—¿Mmm?

Nephie inclinó su cabeza como si no entendiera sus acciones.

¿No lo acababas de hacer tu misma?

¿Lo hizo sin darse cuenta? Aunque ella se vio muy avergonzaba para ser el caso. Sin embargo, Zagan también estaba avergonzado. Se quedó así por un largo rato, e incluso con magia, era difícil seguir aguantando.

—Te gustan, ¿cierto? Puedes comértelo.

Debido a que dijo esto, Nephie finalmente se percató que le estaba retribuyendo por lo de antes. No solamente sus orejas, sino que sus mejillas también se pusieron rojas, a pesar de eso, ella lentamente abrió su boca.

Sus dientes blancos brillosos eran visibles a través de sus labios de color durazno. La lengua que se asomó enfrente de ellos parecía raramente coqueta. La punta de su lengua tocó el tomate rojo brilloso, y lo rodó dentro de su boca mientras dejó salir un jadeo. Después que dejó el tenedor, el jugo de adentro se deslizó por su barbilla.

Siendo incapaz de soportar la vergüenza, Nephie cubrió su rostro. Se sintió como si él jugara con ella. Sin embargo, en vez de arrepentirse, él quería mirar más de esa expresión.

—¿Qué tal está?

Preguntó ostentosamente, y Nephie asintió seriamente a través de los espacios de sus dedos.

—… Está… delicioso.

—… Lo está.

Sin embargo, su interacción fue observada por todos dentro del restaurante, percatándose de eso, los dos se pusieron nerviosos y terminaron teniendo que dejar la tienda.

La torpe pareja se calmó por el momento, al reconocer su relación maestro/sirviente.