En este mundo, existen los niveles de jerarquía.

Todos los seres viviendo comienzan en el nivel 1, y pueden aumentar el nivel al reunir puntos de experiencia llamados “Spheres” los cuales son obtenidos por derrotar a los monstruos que habitan  este mundo. Sin embargo, aquellos monstruos son muy peligrosos, y no todas las personas tienen la capacidad para derrotarlos. Solo los guerreros que poseen potentes habilidades de ataque podrían destruir a estos monstruos.

Las habilidades son regalos dados por Dios cuando las personas nacen. Cada persona tiene por lo menos uno de estos regalos, y viven al usar sus propios poderes. De tal forma, aquellos que poseen habilidades fuertes son reconocidos como los elegidos por Dios.

Esto fue lo que mi difunto padre me dijo.

La habilidad que me ha sido otorgada fue la “Gula”. Es una habilidad problemática que solo provoca una sensación de un hambre frecuentemente. En la villa donde he nacido y crecido, he dicho que soy bueno –para nada, y debido a eso, he sido acosado frecuentemente. Soy una persona inútil en ese mundo—no tengo nada.

Gracias a esta habilidad inservible, he sido expulsado de la villa después de mi padre, quien fue mi única familia y apoyo, pero falleció tras una enfermedad. Entonces viajé hacía Seyfert Capital, pensando que en una gran ciudad como esa, seguramente habría algo que incluso yo pudiera hacer.  Mantuve esta esperanza muy inculcada en mi corazón.

A pesar de eso, no pude encontrar un trabajo apropiado y terminé siendo trabajo como un portero para un castillo. Si el tiempo estaba lluvioso, con mucho viento o nevando, no me movería de la puerta principal. Aun así, comparado a la cantidad de arduo trabajo para este empleo, el salario era muy bajo.

En verdad, este no era un trabajo que un plebeyo como yo pudiera hacer. Esto era algo reservado para los Caballeros Sagrados quienes servían al castillo. Sin embargo, debido a las 3K; “severo”, “sucio” y “peligroso”, los altos mandos contrataban a trabajadores diarios como yo para ser sus sustitutos.

*(Las 3K es una referencia a esas palabras que escritas en japonés empiezan con la letra K)

“Oye, ¿has estado vigilando la puerta correctamente como nuestro sustituto el día de hoy?”

La voz pertenecía a un joven Caballero Sagrado que usaba una brillante armadura. Él era mi empleador, uno de los tres hermanos de la familia Breric, un miembro de los cincos linajes nobles del reino. El único que me hablo con una cierta arrogancia fue el hijo mayor, Rafal. A su lado se encontraba Hado,  el segundo hijo, y detrás de ambos estaba su hermana menor, Mimil. Los tres hermanos tenían un color de pelo azul, y todos eran avanzados Caballeros Sagrados.

Un Caballero Sagrado es alguien que tiene habilidades extraordinarias, incluso entre los guerreros. Es un título honorable dado a los que son reconocidos por el reino por poseer un gran talento. En este mundo,  el mejorar las habilidades nos dirige a incrementar nuestro estatus.  Por lo tanto, los Caballeros Sagrados quienes pelearon contra demonios con sus sagradas habilidades y han incrementado su nivel, estaban en una dimensión completamente diferente a la que estaba alguien como yo. Si los hiciera enfadar, quién sabe lo que podrían hacer.

“Si, Rafal Breric-sama”.

Me arrodillé e incliné mi cabeza frente a ellos, incluso si eran tirones molestos.

“Aquí, tu recompensa por el día de hoy”.

Rafal arrojó algunas monedas de cobre a mis pies.  Los otros dos sonreían con odio.

“Recógelas. Si no te apuras, voy a reducir tu pago”.

Incluso si él no decía eso, aquellas monedas eran importantes para mis gastos comunes. Rápidamente comencé a reunirlas, pero cuando estaba a punto de recoger la última moneda, Rafal detuvo mi mano.

“Oops, fue mi culpa. ¿Hay una mano ahí? Está tan sucia que no puedo verla”.

Reía fuertemente mientras se agachaba. Obviamente tenía un propósito en mente.

“No lo olvides, somos los únicos que le dan trabajo a la basura como tú. Podemos remplazarte las veces que nos dé la gana. ¿Lo entiendes? ¿Es esto demasiado complicado para alguien tan estúpido como tú?”

“Oh si, al parecer te has estado aflojando últimamente. Te dimos un trabajo honorable que hicieras por nosotros. Normalmente este trabajo no es pagado, así que deberías sentirte orgulloso porque te estamos pagando. ¿No deberías estar recogiendo las monedas con un poco más de precaución?”

“Es exactamente como dicen mis hermanos mayores. Tu error será inconveniente para nosotros. Me sentiría mal si te elimino”.

Esta era su forma de educarme para que recuerde mi posición.  Diciéndome que tan pobre era y enfatizando que ellos eran los únicos que me mantenían con vida, esto fue lo que más enfado me provocó. Si me rehusaba a escucharlos con obediencia, él no me dejaría recoger la última moneda. Si lo desafiaba, perdería mi trabajo y probablemente sería asesinado ya que ellos lo verían como una rebelión.

Maldición. Llevo ya cinco años viviendo como su esclavo, con ningún cambio en su visión. Si decido renunciar, Rafal y sus hermanos seguramente se enojarían y me acusarían de falsos cargos. Es ese tipo de persona.

Sentí que la irritación acumulada en esos cincos años comenzaba a crecer dentro de mí, enfadado porque debía obedecerlos y resentido por mi propia debilidad. Y en solo momentos como ese mi “Gula” despertaba, provocando la resonancia de mi estómago.

Rafal pensaba que nunca podría comer lo suficiente y eso comenzó a molestarme demasiado.

“Pobrecito.  A pesar de que estás haciendo un trabajo indecente al ser un portero, ¡debemos  alimentarte! ¡Deja de avergonzar a la familia Breric!

Me golpeó en el estómago mientras estaba arrodillado. Aun cuando él no pateó con la suficiente fuerza, la diferencia entre el estado de un Caballero Sagrado y de un plebeyo como yo era como la del cielo y la tierra. El impacto de la patada fue demasiado para sentir  como si mis órganos internos pudieran salir por mi boca. Vomitando repetidamente, perdí mi respiración y caí al suelo.

“¿Qué es esto? Eres como un gusano. Hediondo y sucio”

Con la mitad de mi conciencia, escuché algo que sonaba como la voz de Milim.

“Oye, apúrate y levántate. Si no haces tu trabajo de portero apropiadamente, ¡seremos culpados por los otros Caballeros! “

Rafal ahora estaba pisándome la cara y presionándola hacía el suelo.

“¡Levántate ya!”

Como si pudiera levantarme. A  menos que retire su pie de ahí, no había forma para levantarme con la abrumadora diferencia de poder que existía entre nosotros. Rafal sabía eso, por supuesto. Parecía que disfrutaba verme luchando y retorciéndome bajo su pie.

Pisó fuertemente y sentí un dolor impresionante, como si mi cabeza estuviera a punto de quebrarse. Tal y como pensaba, estuve a punto de morir, fui salvado por una solemne voz.

“¡Rafal, detén eso de una vez! Él va a morir si continuas. ¡Tus acciones hacía la gente que se supone que debemos proteger son inapropiadas para un Caballero Sagrado!”

“Tsk… El turno de hoy es de Roxy Heart, ¿huh?”

La persona que me salvó fue Roxy Heart, alguien que creía en usar la fuerza para apoyar a los débiles y era algo totalmente extraño entre los Caballeros Sagrados. Su deslumbrante cabello rubio reflejó su valiente personalidad.

La Familia Heart fue también una de los cinco linajes nobles,  y ellos creían firmemente en servivr a la justicia. Por lo tanto, ellos eran queridos por el público, y por supuesto yo era un fan de ella también.

Frente a la mirada de Roxy, Rafal y sus hermanos se fueron maldiciendo todo. Mientras lo hacían, Rafal miró a Roxy con una sonrisa desafiante. Conocía muy bien esa expresión. Después de todo, Rafal era una persona vengativa. Es probable que maldijera Roxy por avergonzarlo y sin duda ya estaba pensando en una forma para desquitarse.

Roxy lo ignoró y tomó mi mano, me ayudó a levantarme. Con la ayuda de su pañuelo, limpió la sangre que fluía por mi frente.

“¿Estás bien?”

“Si, siempre pasa. Gracias por ayudarme, Roxy-sama”.

“En absoluto, somos compañeros de portería después de todo es normal que haga esto. De todas formas, vamos a cambiar lugares”.

Hice una reverencia frente a Roxy y le pasé la lanza adornada con una bandera que tenía el emblema de la Familia Real bordado en ella. Esta lanza era el símbolo del portero. A diferencia de los otros Caballeros Sangrados, Roxy era una honrada caballera que hizo su trabajo como portera de una forma apropiada. Me miró preocupada mientras le soltaba la mano.

“Si algo como eso pasa de nuevo, yo voy a—“

“No, no puedo causarte problemas Roxy-sama. Estoy bien, así que iré por mi cuenta ahora. Por favor discúlpame”.

“Ah.”

Aunque parecía que Roxy tenía algo más que quería decir, me fui rápidamente. No quería causarle preocupaciones con la Familia Breric por mi culpa. Con sus personalidades, quién sabe qué tipo de trucos sucios usarían. No hubo mayor desesperación para mí que pensar en que podría ser tratada cruelmente por la forma en la que me trató. Quería que Roxy fuera capaz de recorrer su camino sin vacilaciones. Sería definitivamente mejor de esta forma y traería felicidad a las personas del reino.

Sintiéndome melancólico, me dirigía hacía mi recurrente bar y mientras la luna se alzaba en el cielo, entré. En la alta noche era cuando había más personas. Comerciantes, prostitutas, viajeros y muchos otros sentados y bebiendo hasta que sus caras se tornaran de rojo.

Sentado en el mostrador que podría llamarse mi puesto designado, el camarero colocó una copa de vino rojo en frente mío sin palabra alguna. Esto era el vino más barato en la tienda y no era sabroso en lo más mínimo, siendo en realidad bastante agrio. El único propósito que tenía era ayudar a distraerme.

“Señor, pan y sopa”

“Entendido.”

El pan se había horneado por mucho tiempo que finalmente se quemó. Una sopa insípida de los restos vegetales recalentados de los otros platos. Esa era mi cena. No he comido carne por lo menos en 5 años. La última vez que la probé fue de un trozo de carne seca.

Ya he olvidado a lo que sabe la carne.

Debido a mi habilidad de la gula, estaba siempre hambriento, sin embargo, no tenía dinero para satisfacer mi apetito. En consecuencia, comí lentamente para intentar, aunque sea un poco, reducir el hambre. Mientras comía el pan quemado y bebía el vino lentamente, el propietario del bar se acercó a conversar.

“¿Cómo estuvo tu día trabajando como portero?”

“Fue demasiado duro.”

“Ya veo… Espero que no termines como tu predecesor.”

No di respuesta. He escuchado que mi predecesor trabajando para la Familia Breric murió por exceso de trabajo. Su estatus era igual al mío, había sido atormentado con frecuencia mientras trabajaba horas inimaginables. Gradualmente se había vuelto delgado como un hilo, hasta que repentinamente cayó al suelo y murió.

De hecho, el propietario del bar había sido testigo sobre cómo la Familia Breric golpeaba y pisoteaba al cadáver, ya que murió mientras estaba en el turno de guardia y ya no les era de utilidad. Incluso ahora, correspondía a una escena miserable que había sido encendida en sus ojos, una escena incapaz de perdonar.