— Muchas gracias.

La noche de ese día me encontraba como siempre detrás de la registradora de mi trabajo de medio tiempo, al ver el reloj que tenía puesto el cliente era un poco antes de las 22 horas.

—… Ya va siendo hora de que venga…

Y justo después de que pensé en eso, la puerta automática se abrió y el sonido de la campana anunciando un nuevo cliente sonó.

— Bienvenido.

Al voltear pude ver la figura de una mujer. Llevaba una falda azul marino y un tejido Beige ligero primaveral, su edad… posiblemente este en la primera mitad de sus 20 años, de unos 150 centímetros y medio de estatura, cabello largo y esbelta figura. Emanaba una atmosfera ligeramente cálida con su expresión tranquila. Así es, esta onee-san es la persona que esperaba, ella es la hermosa onee-san que anhelo en secreto.

— Es alguien hermosa después de todo…

Ha pasado un año desde que comencé a trabajar a medio tiempo, fue  al mismo tiempo en que entré en la preparatoria, ella siempre lleva sus pasos aquí y con frecuencia el día en que estoy trabajo. Como venía todos los días terminé pensando que aun los días en que yo no estaba también venía, pero los demás trabajadores me dijeron que no viene cuando yo descanso. Al escuchar eso tenía algo de expectativas, llegué a pensar que podría ser que viniese a verme.

— No, no, ¿pero qué hago haciéndome expectativas…?

Fue cuando suspiraba que llegó a la registradora con el pudin en mano que siempre compra.

— Muchas gracias.

Tomé el articulo y continuamos con el pago.

— ¿Te gusta este pudin?

— ¿¡…!?

— Lo compras todos los días después de todo… la verdad es que a mí también me gusta.

Me armé de valor y comencé a hablarle, pero ella solo se mantenía agachada en silencio.

— Este…

Bueno, es claro que si le hablo tan de pronto se iba a sorprender… nos vemos todos los días, así que si podemos llevarnos bien aunque se aun poco… hasta me siento avergonzado por tener alguna expectativa. Fue cuando recibí un pequeño Shock y que procedí darle el cambio.

— ¿¡Ah..!?

Cuando mi mano tocó un poco la de ella dejo escapar una pequeña voz, e inmediatamente después la onee-san se desmoronó cayendo al suelo.

— Ah, ¿¡cliente!!?

Las monedas cayeron dispersándose por el suelo, y me apresuré a acercarme a ella.

— ¿¡Se encuentra bien!?

La levanté ligeramente del suelo y comencé a hablarle desesperadamente, y al hacer eso, abrió los ojos de inmediato, pero…

— Nn…

— Menos mal… ¿¡!?

—…. Es imposible…

¿Qué pasa? En cuando me vio su expresión se puso completamente roja y perdió la conciencia.

— ¡¡Cliente!! ¡Quédese conmigo!

No sabía que era lo que le estaba pasando cuando volvió a despertar, y al hacerlo nuestras miradas volvieron a encontrarse, pero…

— Nn…

— ¿Estas bien? ¿¡Necesitas que llame a una ambulancia…!?

—… Demasiada felicidad… es imposible…

¿¡Por qué!? ¡Se acaba de despertar! ¿¡A que se refiere con demasiada felicidad es imposible!?

— Cliente, ¡¡Cliente!!

Estaba desesperado, cuando pensé que eso era realmente malo seguía despertándose y desvaneciéndose. No había nadie más en la tienda, solo mis alaridos resonaban una y otra vez.

— Nn…

— ¡Mantén la conciencia! ¡Pediré ayuda de inmediato…!

—… Ya… no me importaría morir.

¡No te mueras! ¡Sería un problema si te mueres en mis brazos! 

Ahora que  lo pienso después de que aquello terminó, solo puedo verlo como una escena de comedia… pero en ese entonces, estaba desesperado mientras la abrazaba y ella continuaba desmayándose una y otra vez. Luego de eso el gerente de la tienda bajó apresuradamente a donde estábamos nosotros.

— ¿¡Ichinose-kun qué pasó!?

— Esta Onee-san de pronto se desmayó…

— ¡Llamaré de inmediato a una ambulancia, mantenla en tus brazos!

— Entendido.

Después de contestar eso regresé mi mirada a ella.

—… ¿are?

Al hacer eso mi mirada se detuvo en el collar que colgaba de su cuello.

— Eso… ¿dónde lo he visto antes…?

Pensaba en eso mientras esperábamos a la ambulancia que llego 15 minutos después. Durante ese tiempo, cada vez que se despertaba decía cosas como “mis sueños se cumplieron…” “más fuerte…” o “Ya no me importa nada…” solo decía cosas incomprensibles mientras seguía perdiendo la conciencia. Fueron varias decenas de veces… fueron 15 minutos bastante cansados.

● ● ●

Después de ver cómo se llevaban a la Onee-san en ambulancia ya era mi hora de salida del trabajo, así que fui a los vestidores a cambiarme.

— Me pregunto si estará bien…

Se había desmayado inmediatamente después de que le entregué el cambio, no era como si hubiera pasado nada en especial, no era como si hubiera hecho nada especial, estaba diciendo cosas incomprensibles, y parecía bastante fuera de sí… estaba un poco preocupado, solo esperaba que la próxima vez que la viera se encontrara bien. Salí del vestidor mientras pensaba en eso, y cuando lleve mis pies al cuarto de descanso…

— ¡Ichinose-kun! ¡Es terrible!

¿Ahora qué pasa?  Cuando pensaba en eso el gerente encendió la televisión.

— ¡Esto, mira esto!

— ¿He…?

Lo que estaba en la televisión eran las noticias, parecía que un hombre japonés había desaparecido en una zona de guerra en el extranjero, ambos anunciadores, hombre y mujer continuaban dando las noticias.

— El día de hoy alrededor de las 10:00 hora nacional un sitio de noticias en el extranjero mostro información de un hombre japonés extraviado en una zona de guerra. Ichinose Kasumi-san de 40 años de edad, había tenido una llamada telefónica tres días antes con compañeros periodistas y parece que esa fue la última vez que pudieron contactar con él “puede que tarde un poco 〜♪”  decía en su última llamada de manera alegre. 

Al decir eso la mujer que estaba al lado del hombre que hacia el anuncio comenzó a hablar de manera extraña.

— Ese “puede que tarde un poco 〜♪” es intrigante.

— Sus compañeros periodistas no parecían preocupados diciendo “estará bien si lo dejamos solo” pero dejando de lado lo que en verdad significaba…. ¿Es preocupante verdad? Seguiremos informando.

Al ver esas noticias suspiré sin querer.

— Esa persona, ¿es tu padre cierto?

— Si… sin duda alguna es mi padre.

Así es, aquel periodista extraviado en zona de guerra Ichinose Kazumi es mi padre. Bueno, cualquiera que escuchara algo como eso se preocuparía. Pero mis sentimientos son los mismos que los periodistas compañeros de mi padre, no estaba en lo absoluto preocupado, mejor dicho lo más adecuado sería decir algo como “¿De nuevo…?” Esta no es la primera vez que mi padre se extravía, aunque es la primera vez que aparece en las noticias. Atrapado por personas desconocidas amarrándolo de piernas y manos para después ser soltado y regresar a casa. Incluso está a un nivel de dudar si su pasatiempo es ser capturado.

Por ejemplo, fue a la zona de guerra para ser capturado a propósito por alguna organización radical, profundizando su amistad y lo dejaron vivir o metiendo su cuello en pelea entre tribus… hay varias historias como esas. Cuando estaba en la primaria hubo una ocasión en la que los amigos de mi padre llegaron a casa, y cuando escucharon esa historia decían que no había necesidad de preocuparse, mejor dicho, le decían que debía contenerse. Ahora que lo pienso bien, no puedo hacer nada más que suspirar.

— Como decirlo… siento hacer que se preocupe.

Cuando comencé a trabajar en esta tienda el gerente se vio con mi padre para verificar mi procedencia, así que por eso puedo pensar que está preocupado por mi padre.

— ¿En la casa de los Ichinose solo son padre e hijo verdad?

— Si, mis padres están divorciados…

¿Qué pasa? El gerente comenzó a habar con un tono de lastima.

— Lo siento, pero ¿podrías renunciar hoy al trabajo?

—  ¿He?…

… ¿Renunciar?… espera un poco.

— ¿Eso quiere decir que estoy despedido?….

El gerente asintió ligeramente.

— ¿No puedo contratar a un estudiante de preparatoria que no tiene el permiso de sus padres verdad?

— E… ¡Espere por favor! ¡No es como si no tuviera el permiso de mis padres, solo esta extraviado! ¡Ha pasado lo mismo muchas veces, eventualmente regresará!

— ¿Entonces has estado trabajado sin que estén tus padres presentes?

—E… Eso es…

El Gerente continuó como si estuviera en problemas.

— Ichinose-kun, se bien que te esfuerzas ¿y te gustaría continuar verdad? Pero ahora que conozco la situación no hay  manera en que solo pueda decir “ha ya veo” últimamente la sede principal ha sido muy estricta…

… habiendo dicho eso no hay nada que pueda responderle, eso quiere decir que si sigo aquí sería un problema para la tienda.

— Si hay algo además del trabajo en la tienda podría hacértelo saber…

Ha de pensar que cualquier cosa que diga es inútil.

— Entendido… muchas gracias por todo hasta ahora.

— Sí, espero que tu papá llegue con bien a casa.

Después de escuchar esa voz cansada regresé a los vestuarios y comencé a ordenar mis cosas personales. 

Y fue así que un día de mayo de mi segundo año de preparatoria fui despedido de mi trabajo.

● ● ●

Sentí mis pies bastante pesados cuando regresaba a casa.

— Es por culpa de mi padre…

Sin pensar comencé a quejarme, normalmente no siento ningún inconveniente con que mi padre no esté, cada cierto tiempo me envía dinero para los gastos desde el extranjero, y ya sé hacer las labores de la casa… bueno, mis gastos de manutención han sido demasiado irregulares durante los últimos dos años, es por eso que comencé a trabajar a medio tiempo por si ocurría algo, pero que haya sido despedido de esta manera…

— Lo que me queda para los gastos de la vida diaria es…

Al verificar el saldo neto del dinero restante en mi celular… eran unos 150,000 y un poco más.

— No sé hasta cuando mi padre estará desaparecido, pero esto es algo malo…

Normalmente pasa varios meses desaparecido, por lo que creo que muy a penas lo lograré.

— Pero… ¿periodista de guerra?…

Normalmente va a varias zonas de guerras por todo el mundo, si acaso regresa a casa una o dos veces al año. Cada quien es libre de vivir su vida como guste, pero me gustaría que al menos no le diera problemas a su familia. Yo nunca seré así… usaré a mi padre como maestro para caminar por la vida en otro sentido. Graduarme normalmente, conseguir un trabajo normal, y algún día casarme con alguien, quiero construir una familia feliz como la que yo no pude tener, algo obvio como eso es lo que busco de mi felicidad. Es por eso que tengo que buscar un nuevo empleo. No puedo quedarme encerrado en la tragedia o nada comenzará, ¡justo en este momento es que debo ver hacia adelante! Con la mitad de quejas hacia mi padre y la otra mitad de esperanzas de un buen futuro llegué a casa.

—… ¿Are?

A pesar de ser plena noche hay un gran camión estacionado frente al departamento que me encuentro rentando.

—… ¿Qué estará pasando a estas horas?

Mientras pensaba en eso subí las escaleras, y mis ojos se quedaron fijos frente a mi departamento.

—… ¿He?

Allí se encontraban varios trabajadores cargando las cosas afuera de mi departamento.

— Ah oigan esperen, ¿qué es lo que están…?

— Ah, Eita-kun, ¿tienes un momento?

El que me habló era el dueño de los departamentos, era un trabajador con traje de la empresa administradora de condóminos que está justo al lado… tengo un sorprendente mal presentimiento.

— Tu padre está retrasado con los pagos de la renta… así que estamos desalojando.

— ¿¡Retrasado con la renta!? ¿He? ¿Desde cuándo?

— Desde hace cuatro meses.

— Cuatro… meses…

No lo sabía… las cosas para la vida diaria las pago de mi cuenta, pero la renta y los gastos de luz y gas era transferido automáticamente de la cuenta de mi padre… no creí que pasaría esto.

— Pero tienen que avisar antes de hacer algo como esto, aunque me lo digas tan repentinamente…

— Intenté muchas veces contactar a tu padre, pero nunca contesto.

—.. No puede ser…

— La verdad es que pensaba en esperar un poco más, pero tenemos también a otros huéspedes esperando… en serio lo lamento mucho.

— Por ahora pagaré lo correspondiente a un mes, ¿no podría hacer algo?

— Lo siento… ya ha sido decidido…

Lo dijo con una tranquila sonrisa mientras no parecía que fuera a escuchar nada más.

— Seria de mucha ayuda que sacaras todo lo que necesites.

Es inútil,… no escuchará nada de lo que un estudiante de preparatoria tenga que decir.

— Entendido…. Siento mucho haberle causado molestias.

Me disculpé y me dirigí a la habitación. Comencé a meter en una bolsa de papel algo de ropa y libros de la escuela, lo mínimo necesario mientras veía como sacaban muebles y artículos electrónicos.

— Ah… es cierto.

Hay algo más de lo que no puedo olvidarme. Saqué varias viejas cintas de video del fondo del closet.

— El reproductor de video está roto… tengo que buscar otro.

Mientras estaba en ello, los trabajadores ya habían terminado, aun no podía sentir que esto en realidad estaba ocurriendo cuando observé el camión alejarse. Y así, el telón de mi vida en ese departamento se había cerrado.

● ● ●

Después de dejar atrás el departamento, llevé mis pasos a un parque cercano, me senté en la banca y dejé mis cosas sobre la tierra.

— Vaya día…

Solo de pensarlo me duele la cabeza, pero quiero organizar la situación. El día de hoy debería de haber sido uno completamente normal, después de la escuela fui a trabajar a la tienda, y tratando de llevarme bien con la hermosa onee-san que viene todos los días me armé de valor y le hablé… después de eso comenzaron las situaciones extrañas.

① La onee-san que venía todos los días se desmayó y llamamos a una ambulancia.

② El pasatiempo de mi padre de desaparecer en zonas de guerra explotó.

③ El gerente al enterarse de eso me despidió usando de excusa la ausencia de mis padres.

④ Me corrieron de mi departamento a la fuerza por renta atrasada.

—… ¿¡Casi todo es por culpa de mi padre!?

Sin pensarlo grité en medio del parque a plena noche, ¿En serio grité tan fuerte? Un gato que estaba durmiendo cerca saltó del susto y se me fulminó con la mirada, parecía que esos ojos querían decirme algo y después se fue… como decirlo, lo siento.

— En serio, ¿qué haré a partir de ahora…?

Hoy es viernes así que mañana no hay escuela. En este fin de semana al menos debo asegurar un lugar donde quedarme… una vez que organicé la situación la inseguridad me atacó.

—.. A… este…

En ese momento escuché una voz inesperada y levanté la cabeza. Sin pensarlo mi mirada se quedó fija viendo esa escena.

— ¿He?…

Allí estaba de pie la hermosa onee-san a quien acababan de llevarse en ambulancia.

— ¿Eita-kun… verdad?

¿Por qué está ella aquí? Mejor dicho, ¿cómo es que sabe mi nombre?

— ¿Co… como te encuentras?

Las palabras que salieron de mi boca al estar sorprendido fueron mundanas.

— Si, después de recostarme un poco en el hospital me sentí mejor y hui a casa.

— Ya veo… que bueno.

Acariciaba su pecho con una expresión saludable.

— Pero por otro lado… ¿qué estás haciendo en un lugar como este a estas horas?

— Este…

Sin pensarlo me mordí los labios. Y al hacer eso la gentil onee-san sonrió, sentándose a mi lado.

— ¿Ocurrió algo verdad? ¿Quieres que Onee-san te aconseje?

Sus palabras cálidas y su mirada parecían dispuestas a aceptarlo todo, solo soy una persona con la que no ha hablado, un extraño, y ahora estoy débil en muchos sentidos, y cuando me di cuenta había terminado aceptando en decirle todo lo ocurrido hasta ahora.

— La verdad es que… hace poco me despidieron del trabajo…

— ¿He…?

Más que yo, quien estaba deprimido, era ella quien tenía una expresión de desesperanza.

— Po… ¿por qué?

— Mi padre… este… es un reportero de guerra, y en las noticias anunciaron que estaba extraviado… el gerente quien lo vio me dijo que no podía tener a alguien cuyos tutores estaban ausentes…

— No puede  ser… ¿entonces ya no podré verte…?

—… Bueno, es cierto.

En pocas palabras, aunque vaya a esa tienda yo ya no me encontraré allí, como decirlo, pienso en ello como una resignación social.

— Además… parece que mi padre había dejado de pagar la renta del departamento donde estaba alojándome, y me echaron.

— ¿¡He..!?

¿Por qué será? Al escuchar eso su expresión que era de desesperanza volvió a ser vivida.

— ¿Entonces no tienes donde quedarte esta noche?

— Es parece… por ahora tengo lo mínimo necesario, y estaba preguntándome que es lo que debería hacer.

— Ya veo… ¡parece difícil…!

¿Por qué será? Parece que Onee-san está feliz. ¿Es… eso…? ¿Por ser yo quien lo dice? pero que alguien se alegre por los desfortunios de otra persona… no, pero, si lo escucha un tercero podría ser una historia para reírse, después de todo no soy más que eso. Volvamos a pensar, ¿qué haré?…

— ¡Entonces ven a mi departamento!

Palabras inesperadas perforaron mis oídos.

— ¿He?

Sin pensarlo me le quedé viendo… ¿pero qué estás diciendo tan de pronto?

— ¡No hay manera de que pueda dejar a un chico de preparatoria que no tiene ningún lugar al cual ir!

Comenzó a hablar con una expresión seria. Fue una propuesta tan loca que terminé tranquilizándome.

— No, agradezco mucho la intención pero eso sería…

— ¡Esta bien! ¡Mi departamento está muy cerca, y también tengo habitaciones de sobra!

— No, pero… sería un gran problema si ocurriera algo.

Puede que me vea débil pero soy un hombre, no puedo decir nada específico, pero es malo en muchos sentidos para un hombre en la flor de su juventud.

— E… Es cierto…

¿Será que estaba buscando otro significado detrás de mis palabras? Aunque creo que con eso se convenció.

— Pero, mi departamento no es rentado, ¡no tengo que pagar renta por lo que no tienes que preocuparte que te corran!

No, espera, no es eso. No estaba diciendo que me preocupaba por el poder  financiero de onee-san y temía de que me echaran. Me refería a un joven estudiante de preparatoria viviendo bajo el mismo techo que una mujer… por circunstancias fisiológicas… ¿Será que no me ve como un hombre? ¿O ni siquiera lo piensa? De cualquier forma, no parece que estemos hablando de lo mismo.

— ¿Si? Así que puedes venir tranquilo a mi casa.

Es como si fuese la sonrisa de una virgen santa que ha renacido y me ha hecho esa sugerencia… como decirlo, parece una excusa que usaría un hombre que llevaría a una mujer a su casa diciendo “¡está bien, está bien! ¡No haré nada así que ven a mi casa!” Llevarla hasta la puerta de su casa sería un caballero, pero en el instante en que cruce la puerta se sentiría como si se transformara en un lobo.

— Este…

Bueno, ella es una mujer, por lo que no creo que sea el caso.

— Ya es tarde y tampoco hay un lugar cercano en el que puedas quedarte, ¿planeabas quedarte al aire libre hasta mañana verdad? ¿Qué te parece si piensas que harás de ahora en adelante en mi departamento?

Es cierto… a pesar de que es algo cálido, sería demasiado quedarme en la intemperie hasta mañana.

— ¿En serio está bien?…

— ¡Si!

— Entonces… ¿puedo contar contigo solo una noche?

— ¡Por supuesto!

Es como la frase que dice que “un hombre ahogándose toma incluso una hoja…” pero para ese momento me habían ocurrido tantos eventos consecutivos que pensé con calma que no tenía la calma para tomar una buena decisión. Nunca hubiera pensado que solo esas palabras fuesen a tener tantos efectos.

— Vayamos de una vez a mi casa.

Onee-san se puso de pie y me estiró su mano, y justo cuando tomé su mano.

— Ah…

Dejo salir una leve voz y e inmediatamente después la onee-san se desmoronó cayendo al suelo.

— O, ¿¡Onee-san!?

Me apresuré para abrazarla, y la hice sentarse en la banca con sus hombros tambaleándose… esto es extraño después de todo, no importa como lo vea, no es normal desmayarse tantas veces en un día

— Nn….

— ¿Estas bien?

Abrió los ojos y estaba aturdida viéndome fijamente.

— Lo siento, parece que volví a perder la conciencia.

Trató de engañarme sacando la lengua.

— ¿En serio te encuentras bien?…

— Si, siento haberte sorprendido.

Dijo en voz baja “¿por qué será…?” la verdad es que eso es lo que me gustaría preguntar a mí.

— Bueno, ¿nos vamos?

Y así un turbulento día terminó, al final terminé aceptando pasar solo una noche con onee-san.

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