Recuerdo un drama que se produjo hace varios años que usaba como escenario la enseñanza de niños de primaria. En la primera escena se mostraban dos clases de escuela intensiva, una clase en la que se reunían los tontos, y otra de mayor nivel donde había un sabio de lentes. La diferencia entre ambas era clara., por un lado era tan escandaloso como un zoológico, por el otro se escuchaba un ambiente como el de una fábrica, los alumnos de la clase sería parecían tener una máscara de Noh, parece que el tema era acerca de las naturaleza infantil de los humanos.

Apagué la televisión mientras reía, después de eso no vi ni un segundo más. El guionista del drama parecía haber tirado por la borda el realismo, o posiblemente no tendría experiencia en escuelas intensivas. Podría jurar que sin importar que escala sea, o que tan buen nivel sea la clase, todas tienen algo en común.

20 de Mayo, 16 horas con 30 minutos.

En la escuela TAX en Choufu, sección de primaria de la escuela intensiva. Al subir las escaleras a un lado del salón me sentí mareado.

“Waa, no terminaré la tarea” “yo no terminé el poster, ¿por qué me habré hecho parte del comité de artes?” “¿Cuánto costaban las pizzas?” “Mamá me dijo que aún no podía tener celular, ¡y es que son pocos en el salón que no tienen!” “Vi una película interesante hace poco” “Y así fue como hice explotar el refresco de cola” “¡Tetas!” “¡Yaaa, echi, echi!” “si decimos buda, es una imagen de cobre” “¿Te quedan pegatinas? Ya casi se me acaba el espacio en la libreta, necesito otra” “aquí también ya acumule bastantes, tacaño como el maestro de cálculo ¿verdad?” “¡No choques conmigo tantas veces!” “¡Tú me dijiste que lo hiciera!” “¡Traje mangas para la hora de lectura de la mañana!” “¿los mangas se podían?” “Uwaa… quiero cambiarme de escuela”

El escandalo se escuchaba por todo el pasillo, suspiré, tuve la ilusión de que mi traje barato para trabajar con niños se tiñó de negro con sus voces. Comenzaba la misma sensación de un día cualquiera en una escuela intensiva normal.

Me aclaré la garganta para después abrir la puerta del salón de clases de manera exagerada. Alrededor de 20 miradas se centraron en mí, y de pronto gobernó el silencio en el salón de clases.

La clase Alfa del quinto año reúne unas decenas de alumnos de quinto año de primaria. En el caso de nuestra escuela, la clase más debajo de esta es la A, después la B, C y D, acomodándolos por el alfabeto dependiendo de sus calificaciones. Dependiendo de la clase la cantidad de alumnos va disminuyendo, y en este edificio, a la clase más alta se le llama clase Alfa. Es decir, en la clase Alfa de quinto años se reúnen los niños más listos.

“¡Sense, sense, se me olvido otra vez!” “Hay algo que no entendí de la clase de la semana pasada” “Nee sensei, este me pegó hace poco” “Olvide mi libreta de tareas en casa” “¿qué maestro viene hoy al salón de preguntas?” “El primero que me pegó fue él” “¡Sensei! ¡Cinco minutos más, solo espere cinco minutos más!” “Sensei, el de al lado es ruidoso” “Sensei, ¿vio el juego de futbol de la otra vez” “la persona de la recepción era extraña” “¿cuantas pegatinas obtendré hoy?

Es como lo ven.

 El silencio no duró más que un instante, en el momento en que vieron mi rostro se tranquilizaron, y ahora el escandalo se encontraba en un vector completamente diferente. El tiempo de ser maestro de alumnos de quinto año de primaria, básicamente es ser amigo de pequeños monstruos, por más duro que se sea siempre es lo mismo, pienso que mi trabajo es como ir al safari. Pero mientras obtenga un sueldo, tengo que iniciar con mi trabajo.

— Recogeré las libretas con la tarea así que déjenlas sobre sus escritorios, después aceptaré cualquier pregunta, ahora no estoy de humor para luchar por éxitos y derrotas, le daré sus golpes a cualquier ruidoso.

Comencé a girar el brazo en grande, algunos suspiraron y otros sonrieron, ya es algo a lo que estamos acostumbrados.

— Y bien, antes de la clase habrá un examen, así que va siendo hora de que cambiemos.

Comencé a pasar por los asientos dejando las impresiones boca abajo. La hora de inicio de las clases es a las 17 horas pero tenemos como regla llevar un pequeño examen de repaso 30 minutos antes. No es una influencia para las calificaciones de su salón, pero se entregan pegatinas originales para los de mejor puntuación. Dependiendo de las pegatinas adquiridas por el examen, pueden intercambiarlas por alguna pluma de la gloria, carpetas o cambiarse por artículos especiales de la escuela.

Parece que se sienten como existencias especiales al alinear los artículos ganados sobre sus escritorios y usan aquello para dar regalos a sus amigos, por supuesto,  como si hicieran sentir especial a su amigo, aunque realmente no lo sé.

— Bien, pueden iniciar con sus exámenes, revísenlos bien, y una vez que terminen verifiquen que no les falte nada.

Al dar la señal, se escuchó el sonido de todos al darle las vueltas a las hojas. Como se esperaba de Alfa, la diferencia en la concentración es diferente a los grados inferiores, o eso se supone pero…

— Sense. sense, ¡escucha! ¡Se me olvidaron mis lápices!

Solo uno seguía haciendo escándalo. Estaba en un asiento a lado de la ventana, se trataba de un chico de cabello corto que levantaba ambas manos haciendo un “Banzai” Con cabello  rizado de color castaño, se me quedaba viendo mientras me dirigía la palabra moviendo las manos, era como si tuviera una colita de cachorro.

— Sense, sense, sense, sense, ¡Nee, sense!

— Eres ruidoso Ryou, me duele la cabeza, no hagas tanto escándalo.

— Uwaa, tiene resaca, tiene resaca.

— No es eso tonto.

Es eso.

Últimamente he estado bebiendo demasiado, puede ser debido a la desaparición humana en aquel bar al que suelo ir, no es como si me molestara… y creo que no me quedó nada de olor alcohol.

Me le quede viendo hacia abajo a Ryou.

— ¡Sense! Y, y, mis pegatinas recién las había cambiado por mi caja para lápices, en serio es de lo peor, ¡solo me duró tres días!

En cuanto nuestras miradas se toparon Ryou comenzó a reír, había quitado su pose de Banzai e incluso puedo ver en mi imaginación como continua moviendo la cola. Tiene una personalidad sin nada que hacerle, quiere atención, está en una edad en la que quiere infinita atención.

— ¿La onee-san de la recepción ya te la regresó verdad? Ya comienza con tu examen.

— Pero cuando me di cuenta que se me olvidó fue hoy, ¡hoy! ¡No pude hacer nada de tarea fue un gran problema!

— Voltea a ver a los alrededores, Ryou, todos los demás están resolviendo sus problemas.

Su verdadero nombre es Konya Ryousuke, esta contra las reglas llamarlo por un sobrenombre, pero hacerlo así es mejor para llevarnos bien, más que proteger a detalle las reglas, lo mejor es mantener la administración del salón, Además, tiene otro beneficio el llamarlo así.

— Incluso no sirvo en la escuela, pierdo mis mejores oportunidades, ¡es difícil de decir pero creo que estoy maldecido Sense!

La voz de Ryou es muy molesta, ha de ser porque está en el club de soccer, bueno, creo que no tiene nada que ver. Mi hipótesis como maestro podría decir que hay alguna chica en el salón de clases que le gusta, es algo muy frecuente. Se la pasa aullando, es como si un pequeño perrito diera vueltas, debería de haber una mejor manera para que las chicas de su edad… bueno, se lo diría pero no me pagan por hacer tanto. Mi trabajo es solo uno, enseñar en este ambiente lo necesario hasta que termine la clase.

Revisé mi reloj que se encontraba en mi muñeca derecha, han pasado tres minutos desde que comenzó el examen. Tengo este reloj para poder verificar los tiempos en cualquier momento durante los exámenes, además, solo con hacer el movimiento para revisar la hora, los alumnos se hacen consciente de ello haciéndoles saber que queda poco tiempo. Debería reducir al menos un poco le tiempo que se toman para hacer el examen.

El trabajo de un profesor es ir apilando pequeños detalles como estos. No soy tan indulgente como para perdonarles esos tres minutos, será mejor quese lo haga saber.

— Ryou, ya “cambia”

Suspiré, y como si fuese una señal de alarma de tormenta.

— ¡…!

En esas edades las chicas son más inteligentes, la pequeña chica que está sentada frente a Ryou… Inari Rin, se exaltó ligeramente moviendo sus hombros. Pero aun así Ryou no dio da cuenta.

— Nee, nee, ¿sense quien crees que me haya maldecido? Tal vez alguien del salón, ¿al intentar adivinar quién crees que salió?

Parece que hoy está especialmente de humor, sus saludables manos con pequeñas heridas aún no han tocado siquiera el examen, normalmente movería más su percepción, pero de seguro está vez le habrá pasado algo bueno, algo como hablar con la chica que le gusta antes de clases, algo pequeño como eso es la felicidad para los chicos de primaria.

Los niños son seres que ven sueños en cada momento, no queda de otra.

— Ya vasta,… Konya, salté.

Y sé escuchó el sonido de la hoja al romperse al mismo tiempo que sus sueños.

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El ambiente tembló, en el caso de un maestro varón, ya hubiera gritado, pero una voz tranquila y lenta tiene mucho más efecto.

— Konya, Konya Ryousuke-san, ¿a qué se supone que viniste?

— A… uu…

Mientras golpeaba ligeramente el escritorio frente a él Ryou se quedó congelado con una media sonrisa por expresión, era como un martillo de madera anunciando su culpabilidad.

Traer a la realidad los sueños de los mocosos es mi trabajo.

— La hora de examen y la hora del descanso están en dos categorías diferentes, ¿Cuántas veces te lo he dicho? A pesar de que ya estás en quinto año aún tengo que repetirte lo mismo, además, la tarea es otro problema Konya-san, ¿cuantas veces van en este año?

Poco antes todos, chicos y chicas se habían percatado de ello.

No solo en nuestra escuela, sino en cualquier parte de este mundo laboral cuando se aumenta la dificultad siempre que se le regañe se logra el éxito. Más que agregarle el “-kun” decirle “-san” se nota la distancia, y aun más si se comienza hablándole de manera informal. El otro beneficio de llamarlo por su sobrenombre, es que llamarlo por su nombre cuando se le regaña tiene más impacto.

— Konya-san, estas en la clase Alfa por lo que tus calificaciones son buenas, pero le estas causando molestias a los demás estudiantes, sal del salón.

—… Lo siento… tendré cuidado…

El color en la expresión de Ryou cambió, se me quedaba viendo atónito.

— No es de tener cuidado, te dije que salieras, ¿no me escuchaste?

Estoy consciente de cómo es que me veo, ojos con una mirada difícil, forma de hablar firme sin un fragmento de gentileza, esta forma de expresarme podría tener sus desventajas, pero como maestro de una escuela intensiva, puedo estar satisfecho.

El ambiente en el salón de clases se congeló.

— Yo… este… lo haré… la próxima semana… como se debe…

Sus labios temblaban, lo dijo con una voz que iba desapareciendo. Era como un perro que estaba por ser abandonado en la nada, encorvando su espalda, si lo amenazo un poco más terminará llorando sin duda alguna.

Creo que es hora.

— Está bien, entonces creeré en tu palabra.

Deje salir un largo suspiro.

— ¿Es enserio? Te lo encargo Ryou.

— Se, sense…

— No me hagas decirlo tantas veces, ¿te desagrada mucho más que yo me enoje contigo verdad? Parece que terminaste pasándome parte de tu maldición, así que no hubo dada que hacerle, perdón.

Sonreí levemente, y con eso terminamos, bajé un peldaño mi superioridad. Los regaños tienen más peso dependiendo la persona que sea la que le regaña, es algo importante en la educación.

— Si te esfuerzas haré algo con esa maldición, así que Ryou, el examen.

El ambiente en el salón de clases se relajó en un instante, regresando a ser uno agradable.

—… Fuuu…. Qué bueno…

La chica a un lado de Ryou, Inari Rin, relajó la fuerza que mantenía en sus hombros, desde mi punto de vista es algo para reír, y terminé subiendo las comisuras de mis labios levemente, así está bien, solo queda terminar el resto de la clase así.

— Moo, sense ¿también fue maldecido? Sense, por qué dices cualquier cosa…

El chico del soccer hizo una sonrisa tímida, era fácil de entender que estaba más relajado, no odio a los chicos en su edad. Además del otro lado puedo ver cómo me tiene algo de aprecio. Más que ser odiado, siendo agradado por los alumnos se hace más sencillas las clases, así que es obvio que lo haga de ese modo.

La mayor parte de los maestros de una escuela intensiva pueden controlar los sentimientos de sus alumnos, de no ser así, no tienen madera para esto. Ser gustado por los chicos es un pre requisito para ser maestro de una escuela intensiva.

Solo se escuchaban los sonidos de los lápices corriendo, Hoy también administro la clase sin problemas, pero por supuesto.

Estaba 100% equivocado.

No se resolvió nada, solo continuamos pasándola ambos. Ryou no estaba arrepentido, y de seguro el próximo mes volverá a repetir lo mismo, de nuevo fingiré enojarme con él siendo duro, haciendo que Ryou se ponga serio con sus tareas por un tiempo, pero de poco a poco regresando a la normalidad, es un teatro de nunca acabar.

Mi trabajo actual no es solo “administrar” tengo que dar orientación para los exámenes, solo ser agradado por los estudiantes no tendría ningún sentido. También tengo que llamar a los tutores e involucrarme con ellos para hacer reformas ligeras en sus costumbres, no me importa que tanto me odien, si es por el bien de ellos, solo sería un maestro odiado, si quieren apuntar a una escuela secundaria buena, tendrán que aprobar a sexto por lo que tengo que ser duro.

Si ser agradado por los alumnos es un pre requisito, entonces ser odiado seria la misión prioritaria. Entiendo bien la lógica y la manera de hacerlo.

Pero ya… no estoy para eso, ya ni tengo el suficiente entusiasmo para esforzarme al punto de terminar ser odiado. Volteé a ver a mi muñeca derecha. Para revisar mi reloj analógico.

Me encogí de hombros al verlo como un espejo, al verificar el tiempo como siempre.

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— Bien, es todo, dejen sus lápices, comiencen a pasar…

Los exámenes terminaron y mientras los recogía.

—… ¿Nn?

De pronto me jalaron del puño del traje, no se trataba de Ryou, parecía ser la chica que se sienta delante de él.

— Sensei, anone anone[1]

Decía en voz baja como si quisiera confesarme un secreto. Uso la hoja del examen para cubrir parte de su rostro mientras me veía con una mirada gentil.

— Sensei es un buen sensei… me gustas…

Inari Rin sonrió avergonzada, es una chica que emana un ambiente dulce y suave como un suave helado, de seguro sus padres la miman mucho, siempre viste vestidos a la moda como si fuese una pequeña muñeca. Es de gran ayuda que haya chicas como ella, silenciosas y que levantan la mano en clase.

—… No realmente, soy un sensei malo.

— Claro que no, no… ¿verdad?

Le pedía a Maimaki Hirari a un lado de ella que estuviera de acuerdo.

—…

— ¿Verdad? Nee nee…

—…

Rin tomó la mano de Hirari mientras la movía de arriba hacia abajo como un columpio, su cabeza y cuerpo también se movían, volviéndose a dirigirse a mí.

Esta estudiante es algo descuidada no ha sido solo una las veces en la que ha dejado olvidado su almuerzo, maleta, uniforme de gimnasia, libretas o cualquier otra cosa sobre su escritorio, en los días soleados regresa solo con una sombrilla a casa. Es decir, al irse vagando así terminaría perdiéndose, por lo que parece que sus tutores le dejaron la sombrilla para que fuese un distintivo.

— Pero tus calificaciones son buenas, hoy también de seguro fuiste de las primeras.

Saqué su examen y al revisarlo rápidamente…

— ¿…?

Y al fin Hirari inclinó cabeza.

— Ves, ves, Hirari-san, sensei es tan amable… dice que también le gustas.

— No está diciendo nada.

— Lo dice, a ambas nos gusta el gentil sensei…

Rin estaba sonriendo extendiendo su pequeña mano.

— Yai yei, ¿Hirari-chan también? ¡Dame esos cinco!

—… inco…

— ¡Way! ¡Cinco!

Ambas unieron sus manos, mientras se me quedaban viendo con una suave mirada. Me obligaron a participar en su extraño ritual de equipo.

—… Gracias.

Les di los cinco de manera ambigua y comenzaron a reír sin contenerse. Si hubiera sido cinco años atrás puede que me hubiere alegrado un poco más sinceramente, pero ahora no lo veo más que como una ironía. Alegrarme solo por los halagos de un niño no es más que una prueba de ser bueno para nada.

Soy un profesor de mierda, no hago lo que no tengo que hacer, en serio, no tengo remedio.

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Después de clases tenemos un pequeño grupo para el trabajo de “acompañamiento” Es un sistema de guía para que los alumnos después de clases no tengan ningún accidente, después de terminadas las clases,  es el deber del maestro en cargado de la clase acompañar a esos alumnos cuyos tutores no vienen a recogerlos hasta la estación del autobús o metro.

Afortunadamente a tres minutos de nuestra escuela ubicada en Choufu se encuentran las líneas del metro, y casi no tengo que hacer nada en el “acompañamiento”

— Ah, Tenjin-sensei.

Cuando estaba regresando del acompañamiento a la escuela me llamaron en la recepción. Mi deber es ir a revisar la limpieza en el salón de clases después de terminar con el acompañamiento.

— Esto lo dejaron en uno de los asientos de adelante.

Lo que sacó era una pequeña bolsa de tela, allí tenia escrito el nombre de uno de los estudiantes que reconocía.

— ¿Se le cayó?

Al ver adentro pude ver un videojuego portátil junto con un juego de soccer que últimamente ha sido popular entre los niños.

—… ¡ge!

Eso era lo que más estaba prohibido llevar a las clases, fácilmente se llevaría un castigo. En el caso de que se rompieran las reglas era necesario un castigo de parte de la escuela, normalmente se haría un anuncio para una reunión sin regresar el objeto perdido y hacer una reunión con los padres.

—… Son bastante ruidosos en su casa…

Pensé que ya lo había arruinado. Para empezar, el mismo hecho de olvidar algo en clases es complicado, hay ocasiones en los que no llegan a mí, ya puedo ver la junta fácilmente. Es molesto al doble, y siempre estaba dispuesto a evitar las molestias.

—… Siento haberte hecho trabajar de más, yo me haré cargo.

— Ara, ¿está bien?

— Por supuesto, aún tengo cosas que hacer en el salón.

Parece que la recepcionista no quería tener que hacer trabajo innecesario, y desde ese lado no me hizo preguntas de más.

Bueno, aunque es más que evidente que los maestros se quedan más tiempo que la recepcionista. Las noches de los maestros de escuela privada son largas. Después de hacer el acompañamiento hay otro sistema que se le puede llamar “otra clase”. Con aquellos estudiantes que no entendieron con el tiempo de clase, aquellos que tienen más tarea, o aquellos que tienen algo pendiente se realizan estudios uno a uno. Es decir, una guía individual, gracias a que tenemos los objetivos en claro así, el ambiente de las clases es más fácil de conllevar.

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— Hoy también es tranquilo…

Volteé a ver a los alrededores dentro del salón de preguntas y las comisuras de mis labios se levantaron. No se han reunido tantos estudiantes, incluso podía contarlos con una mano En nuestra clase los alumnos son maravillosos con un alto nivel de comprensión… como si pudiera ser cierto… simplemente evitan quedarse.

—… Sensei, sensei…

— Ah, perdón, estaba distraído, perdón.

En una de las esquinas se encontraban los pocos estudiantes con sus libretas abiertas hacia el maestro de cálculo encargada de quinto y sexto grado.

— Estas muy relajado frente a los estudiantes solo por ser viernes Dougen-sensei.

Al pasar a su lado levanté el material que había dejado caer.

— Lo siento, disculpa…

Estaba ocupado limpiando sus lentes, mientras bajaba la cabeza una y otra vez hacia mí y los estudiantes. Esta persona tiene la costumbre de disculparse, a pesar de que es mayor que yo.

— Últimamente no he podido descansar… lo siento, este, acerca de los problemas del diámetro del circulo ¿verdad?…

— Si…

Los estudiantes asintieron como si estuvieran cansados. Pero no tenía la intención de culparlo.

Últimamente yo también estoy cansado a pesar de que no hago ejercicio, pero aun así a diferencia de otros maestros son muchas las veces que se queda después de clases. Posiblemente le gustan los niños. Además hay otra verdad contra la cual no puede luchar.

— Es muy difícil conseguir vacaciones pagadas en esta escuela, dicen que si conozco a alguien que tenga las manos libres se lo hiciera saber, recursos humanos terminó pidiéndome eso.

Me recordó a Ella quien tiene los dientes afilados, imagino que son como los de una sierra así que secretamente la llamo Shark.

— Después de todo es difícil no poder descansar tan fácilmente.

— No hay nada que hacerle.

Se encogió de hombros. Hice lo mismo mientras veía la información de mi carpeta.

TAX Jirai Shiten´ou.

Algunos maestros escondiendo sus nombres en las redes sociales dicen es una lástima cuanto se afilian y de inmediato piden su cambio, haciendo que la escuela caiga en la peor valoración.

— A pesar de que solo somos una escuela en un área remota…

— ¿Antes era diferente?

— Bueno, sí.

Cuando era un maestro de tiempo completo les decían las tres casas de Jirai.

Escuela uno,  Los empleados a tiempo completo que nacen en TAX son muy conscientes tras haberse criado en TAX, haciendo que los maestros aquí sean de la ultra elite de la sede de Nihonbashi.

Escuela Dos, Shibuya, Debido a la forma del edificio con la estación cercana interminable, el momento del “acompañamiento” está en medio de una marcha del infierno de accidentes de tráfico.

Tres, Hay una cantidad explosiva de alumnos que hicieron que nacieran las clases Alfa desde primero hasta quinto, solo con eso se está ocupado desde el amanecer hasta al anochecer, una escuela monstruo.

Lo que se busca evitar son estas tres escuelas, pero yo ya he trabajado en las tres, es cierto, cada una de ellas era difícil, pero solo eso. “elite” “marcha” “monstruo” Se trataban de escuelas de gran escala, los esfuerzos tenían recompensas.

Y entre ellas la escuela rockie Choufu, se encontraba en una escala diferente.

Es decir, la cuarta escuela, la escuela Chufu es conocida por tener un abuso de poder, y los que trabajan allí súper desafortunados.

— Espero que esa persona tenga un descanso bueno el viernes… ah, lo siento.

Dougenji de lentes bostezó y volvió a disculparse.

Nosotros los súper desafortunados tenemos a nuestro jefe-sama.

Los estudiantes que vinieron al salón de preguntas también podrán trabajar antes de que lo piensen, ¡está bien! Bueno, vienen a hacer preguntas por algo. Todos los otros maestros son fríos hasta el fondo de su corazón, realizan sus actividades sin nada de seriedad y se escapan a la primera.

“¡Esto es malo ☆!, ¡mi futuro novio me está llamando!

“Viento, si, es el viento de la primavera llamándome”

Solo dejan mensajes como esos, y al mismo tiempo que terminan el “acompañamiento” se van a casa… al menos piensen en una buena excusa, Y mientras gastaba energía innecesaria pensando en ello, los alumnos dejaron de acercárseme.

Parece que podré sobrepasar esto, así que huyamos mientras tenemos tiempo. Si no escapo cada vez estaré más ocupado, el jefe me verá como si estuviera con ánimos y terminaría aumentándome el trabajo, convirtiéndose en un espiral de deflación.

—… Por cierto el jefe parece que se ha estado excediendo últimamente

— ¿En serio?

— Desde antes ya estaba cayendo en un círculo vicioso…

— Debe ser grave para que piense eso.

— Si, parece que el jefe tiene la cabeza llena por otro asunto.

— ¿Otro asunto? ¿Qué cosa?

— Vamos, lo de la consolidación.

— Dougenji-sensei.

No es algo que haya salido a la luz, al hablarle en voz baja movió rápido la cabeza a los lados.

— Ah perdón, perdón… este… ¿que decía?…

— Así está bien, adiós.

Los estudiantes ya habían recogido sus cosas y regresado a casa, posiblemente no se mostrarían hasta la siguiente semana.

Yare, yare, donde quiera hay cosas que hacer, puede que los hombre de sangre caliente seamos nosotros y no el presidente, escuela Jirai de mierda, debería caer en pedazos, los únicos pobres en esto son los pequeños niños.

Fue en ese momento. Escuché el sonido de una pluma al caer. Parecía haber estado durmiendo hasta ahora pero ya tenía los ojos completamente abiertos, y conozco el motivo. La chica le había robado la atención a Dougenji-sensei. Esa chica estaba apuntando directamente a mí.

— Tenjin-sensei, ¿puedo hacerle una pregunta de japonés?

Dejé algo de tiempo, su voz era aguda, sus grandes ojos parecían jades pulidos mientras se me quedaba viendo fijamente. El listón de su pecho estaba puesto muy correctamente, sus piernas se mostraban bajo esa falda acomodada como hoy en día está de moda, parecía que desde su liso cabello negro emanaba un buen aroma.

— No me importa… Tsutsukakushi, ¿eres de secundaria verdad?

Tsutsukakushi Seika. Incluso yo quien estoy a cargo del área de primaria conozco su nombre. Desde que comenzó con la escuela ha sido un genio. En el último examen resulto tercer lugar de entre toda la escuela TAX. Pero no la había visto, siempre es de las primeras que llegan a clase, y también de las últimas que se van. Es bien valorada entre los maestros. Y yo… soy un poco malo con ella.

— Es una pregunta un poco alejada de las clases, pero quería pedirlo aunque no tuviera relación.

— Es cierto. Después de todo el tercer lugar no tendrá nada de las clases que no entienda.

—… ¿he?

— No, nada.

Al final una escuela intensiva es un negocio, los artículos que los maestros venden se dan durante las clases y la sala de preguntas podría llamarse como un servicio gratuito. Sin embargo es un trabajo necesario, tapar los agujeros, eliminar las inseguridades, elevar las calificaciones de los alumnos, podría decirse que es el sistema que hace fuerte a TAX.

Pero en ocasiones sucede. Ay estudiantes demasiado serios que nunca están satisfechos.

— Está bien si es algo que pueda enseñarte pero… ¿y la encargada de tu clase?

— Veamos… “Parece que el viento del amor volvió a soplar para sensei ☆, pídele lo demás a my darling Tenji ☆” eso me dijo, aunque no sé muy bien lo que signifique.

— Ya veo, yo tampoco entiendo.

El mensaje fue enviado para irse temprano, me gustaría que la pasara difícil por toda la eternidad.

— Y ya le pregunté a todos los demás maestros, pero todos me dijeron que por favor le preguntara a Tenji-sensei.

— Jajaja, parece como si estuvieras haciendo una colección.

Pero aun así, es un pozo sin fondo, por más que le lance agua no se llena. Todos los demás maestros pareen haberse cansado de Seika con aceptar sus  preguntas Desafortunadamente no queda otro más que yo de quien terminan encariñándose a pesar de no ser su maestro encargado. Viene muchas veces al aula de preguntas, aunque yo siempre trato de evitarla. Pero ahora que me atrapó así que no hay nada que hacerle.

—… ¿Qué es esa pregunta que no tiene nada que ver con las clases?

— Estaba leyendo este libro y hay una palabra que no entiendo: “levemente”…

Me agaché un poco para ver el texto que había sacado, pero encontré un motivo para no responderle.

— No, eso no tiene nada que ver con estudios.

—… ¿Las novelas dirigidos a niños no son tomados como estudios de japonés?

— Si fuera uno de lectura para niños entonces lo aceptara, pero eso es una novela ligera.

Era un libro que tenía por portada un chico y una chica.

—… Es una novela sin sentido

Lo deseché mientras suspiraba.

—…. Sin sentido, ya veo.

Seika no parecía sorprendida, sus ojos grandes solo se me quedaban viendo.

Lo siento.

— Ne, ne, siento interrumpir.

— ¿Nn?

— No soy encargado de japonés por lo que realmente no lo sé pero, ¿qué diferencia hay entre “Novela sin sentido “y “una historia para niños”?

— No lo sé, ambos son como agua y aceite.

— Pero acabas de…

— No es el contenido, lo diferente es el “exterior” es por lo que es clasificado el libro.

Los libros para niños están enfocados en el crecimiento. Temas que quieren que los niños aprendan, pero por el otro lado una novela ligera son para pasar un tiempo placentero, no sirve como cultura, comparándolo con un libro para niños es inferior. Pienso eso dejando de lado que soy maestro de japonés.

— No tiene sentido que estudies algo que no esté relacionado con los exámenes, por eso es que no sirve para estudiar, llamémoslo error de categoría.

Aunque el punto está si se busca prepararse para el examen o no.

— Algo como eso… es irritante.

Parece que no estaba convencida. Se había puesto como una niña mientras jugaba con su cabello.

— No creo que los estudios sean todo para los exámenes, no creo que haga falta ponerle la etiqueta de sin sentido. ¿Puedes leer novelas ligeras como es debido verdad?

— Es mi doctrina personal, da igual si me lo piden o no, el ser maestro es un negocio.

—… Aun no has respondido a mi pregunta.

— Si tanto quieres que se responda puedes hacerlo tú, afuera del salón de preguntas.

Cerré la libreta con información.

— Ya no vendrán más a preguntar, si no hay nada más entonces me retirare, Dougenji-sensei, le encargo el cierre.

— Eh, ah, sí, ¡Sí!

Dougenji-sensei sonreía con amargura al no poder irse aún, mientras que yo ordenaba mis cosas, bajé ligeramente la cabeza al estudiante frente a mí.

— Eso tenemos, lo siento, a la próxima trae algo más adecuado.

—… Entendido, se lo encargo a la próxima.

La chica genio de la escuela se me quedaba viendo. Parece que una de las cosas a las que soy malo es a sus reacciones, pensé eso en un rincón de mi cabeza, creo que debería decir que no parecía típico de una niña, me sentía incómodo el no poder leer lo que pensaba. Pensé “qué bueno que soy del área de primaria” De seguro no habrá otra oportunidad en la que tenga que enseñarle algo.

Ya no quedaba ningún maestro, dejé el informe diario sobre el escritorio del jefe, junté mis cosas y me apresuré a dejar el edificio de la escuela. Mande un mensaje por medio de la aplicación del celular diciendo que ya me dirigía hacia allá. Era cierto que aún tenía algo que caer, tenía que encontrarme con alguien… con “la novela sin sentido”

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— Muchas gracias por el primer volumen, hace poco lo corroboramos y están alienados como es debido dentro de las tiendas, creo que podremos venderlos sin problemas, tenemos información acerca del volumen dos.

Entrada este de Shinjuku, en un café a dos minutos de allí… Café Sebu.

Me senté en la mesa de siempre a lado de la ventana, extendí las impresiones del manuscrito sobre la mesa, no está nada mal esa actitud práctica el editor.

— Todo el contenido ha sido interesante, una vez con las ilustraciones la nueva heroína tendrá más impresión.

— Muchas gracias, me siento más aliviado por escucharlo decir eso.

— Tende-sensei, volví a sentir como el diseño de sus personajes venderá, esperamos que nos vaya bien con este nuevo personaje.

Tende-sensei… “Tende Tarou” ese es mi seudónimo. Me había dirigido al café donde nos encontraríamos. El editor a cargo viene desde IIdabashi y él se dirige a los lugares en donde se encuentran los escritores, así que ahora nosotros decidimos encontrarnos en un punto medio entre Choufu y IIdabashi no nos hemos encontrados en otra parte además del área este de Shinjuku, tanto así se sentía la distancia.

— Pero en el clímax es difícil de entender, el método en que se derrota al dragon podría ser que tenga poco impacto por la manera en que se mueven las cosas, ¿qué le parece hacer un episodio para que sea sencillo de recibir por los lectores?

Es un manuscrito recién escrito, solo se le quedaba viendo a ello y no me dirigía la mirada. Este editor seria el tercero o el cuarto, no es algo que yo deba de decir pero, su mirada es mala. Tiene una expresión como si siempre estuviera enojado. También su voz es un tanto peculiar, puede sentirse algo de frialdad y presión en ella.

Lo conocí hace poco por lo que no conozco mucho de él, puede que de verdad esté enojado, es algo incómodo para el escritor. Por lo que puedo deducir por su forma de hablar, es pesado hacer que un primer volumen se mueva…. Pensé que podría cambiar de editor durante ese tiempo.

En mi posición como escritor, no es de extrañar que se me cambie de editor, para mi es más sencillo, pero no tiene sentido si no me hago algo de valor.

Han pasado cinco años desde que gané el concurso de nuevas novelas de la editorial MF Bunko, casi al mismo tiempo en que comencé con mi trabajo actual, era un tiempo en el que tenía toda clase de sueños. Mi trabajo debut fue “El vampiro que llora” una obra que tenía ese título era claramente dirigido a los adolescentes. En ese entonces terminaron consiguiéndome un ilustrador, además de un buen premio. En la tienda se publicó un Video promocional, y fue bien valorado. Tuve muchos buenos comentarios en Amazon y otras páginas de ventas, era un trabajo de fantasía para chicas. Solo eso.

No se vendió para nada. No llegó ni a un fragmento de lo que se le esperaba, solo fui yo el que estaba con la idea de que al ser el ganador podría hacer al menos tres volúmenes que se vendieran.

El siguiente proyecto a la venta fue poco recibido como lo esperado, el sitio de comentarios parecía muerto, los pocos que me seguían desde el titulo anterior ponían cosas como “lo que estaba esperando no era esto” “me siento traicionado” “Quería leer la continuación…” esos eran los que más resaltaban.

¿Qué era lo que querían leer después de la obra debut? Malditos tontos, yo soy el que quiere escribir aún más.  “NakiVan”[2] se suponía que en definitiva era entretenido.

… Pero si no vendió no había nada que hacerle.

La segunda serie de seguro fue lo mismo, al final, dejé de pensar en eso. Es igual que el trabajo de maestro. Tengo un trabajo principal y uno secundario, sin darlo todo con ninguno, solo continuaba trabajando.

— Recepción de los lectores, recepción de los lectores…

Volví a leer el segundo tomo de mi obra. Lo que estoy escribiendo ahora es un isekai en la que el rey demonio viaja con una chica aspirante a héroe. Una novela ligera como cualquier otra, pero eso era lo que estaba deseando.

— Hay que cambiar el desarrollo, tal vez derrotar a la heroína secundaria que llegó al castillo del rey demonio por la parte trasera, pero, en el instante en que la heroína se queda sola, es capturada y hecho esclava con poca ropa, tal vez siendo amenazada. El dragón también está en el clímax, podríamos mandarlo a volar con cualquier conjuro.

Dije lo que estaba pensando y el editor frunció el cejo.

— ¿Esclava he?, si pensamos en los acontecimientos del mercado de la noche anterior podría ser algo complicado.

— Bueno, puede ser, ¿lo dejamos?

— No, si es solo un problema de elección, puede que lo mejor sería agregar el plus al llamar esclava a la heroína.

— Lo mejor he…

Es un mundo laboral de lo peor, pero si tuviera que decir que me gusta o lo odio, diría que me gusta mucho. Puede ser que solo este dejando fluir mis deseos pero es algo sencillo y fácil de entender.

Volteé a ver el reloj, y comencé a juntar los documentos.

— Entonces quedamos con revisar bien la escena del clímax por favor… por cierto Tende-sensei, parece que como siempre estas más ocupado con tu trabajo en la escuela intensiva.

— Bueno…

— Ah, espera un poco por favor, e, esto…

Detuvo sus manos, realizando un comportamiento que parecía ser a propósito.

— Lo encontré hoy por casualidad, ya lo había comentado pero tengo dos boletos para un musical de un rey demonio, no lo conozco muy bien pero si tiene algo de tiempo puede que en alguna ocasión.

— ¿Los dos?

— Ah, no, a lo mucho es algo sobre el trabajo, por lo que creo que podría servir como referencia, por lo que pensé que como parte del trabajo…

— Um.

— Ah, siento decir cosas extrañas, disculpe.

— Lo siento, estoy un poco ocupado.

Moví la cabeza a los lados. Si me hace sentir tan fuerte sentido del deber no me queda más que asentir al compañero de trabajo. No es como si lo llevara conociendo demasiado aun levando una relación profesional… aunque puede ser la excepción.

— Entonces cuando sea conveniente con la escuela, si gusta en ese entonces.

— Ah, sí, claro, muchas gracias por aceptar mi invitación, ¿una semana después? ¿Tal vez dentro de dos semanas?  Bien podemos esperar un mes.

— Puede que dentro de un año.

—… ¿he?…

— A mediados de febrero es la actualización del año, si pensamos en los meses posteriores puede que sea demasiado.

— Si, entiendo, claro, entendí, está bien, sin problemas, con esto terminamos, muy buen trabajo….

Tanto el editor como yo nos pusimos de pie e hicimos una ligera reverencia. Todo terminó en 15 minutos.

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Verifiqué mi reloj en mientras terminaba de pagar.

— Parece que aún hay tiempo para el último tren.

Cuando me invitó a esta hora me preguntaba qué era lo que haría después.

— Sin doblegarme sin huir, estoy lleno de energías…[3]

En editor fruncía las cejas de manera muy marcada. Pero bueno, el trabajo como editor ha de ser muy ocupado, me siento mal por hacerlo perder el tiempo con un autor de bajo nivel como yo, para empezar no era como si nos lleváramos realmente bien. Me separé de él en la entrada de la tienda y busque una tienda para poder beber algo ligero, comencé a caminar por Kabukichou[4]

Era viernes por la noche y todo estaba lleno, había muchas personas caminando, algunos apoyándose en el hombro de otros,  pude escuchar también a borrachos hablando acerca de su futuro.

—…

Es algo nostálgico. En la época en la que estaba ocupado por mi empleo, había venido aquí con mi primer editor en varias ocasiones. Le había gustado mi primera obra más que a nadie, repitiendo una y otra vez que tenía habilidad y si continuo escribiendo, posiblemente gracias a esas palabras.

“¡Sin importar lo que diga el mundo, hablemos de lo que creemos es divertido!”

Ambos borrachos albergando una llama misteriosa juntando sus hombros. Pero ya no tengo caminatas nocturnas así. Se fue y tuve una gran pelea con mi segundo editor.

“Hay algo, hay algo que le falta… a esta historia”

Como si supiera.

“Si es Tende-sense, creo que podría escribir algo más sorprendente”

Es un comercio.

“Algo bueno, ¿no puedes hacerlo? ¿No podemos hacerlo juntos?”

Esto es algo bueno.

“Pero Tende-sensei no era de los que querían escribir historias como esta”

Como si tú pudieras decidir eso. Justo porque muchas personas piden una historia es que se tiene que seguir escribiendo, se tiene que seguir vendiendo. La industria no necesita otra valoración además de esa. Al no doblegarme los editores comenzaron a hacerlo y eventualmente ellos terminaban transfiriéndose. He cambiado varias veces de editores, pero nunca hemos peleado, creo que es solo porque ellos no tienen buenos pensamientos para aceptar a los autores.

La verdad no creo que sea malo, no es como si fuera ególatra, solo escribía lo que me pedían que escribiera.

Pero siempre era igual. Ya sea escribir novelas, o el trabajo de maestro.

—… el trabajo de ayer, el trabajo de hoy, el trabajo de mañana…

Me aclaré la garganta bajo las luces de neón, y voltee a ver el cielo de la primavera. Había una ligera neblina en el centro de la ciudad, las luces de la luna y las estrellas no se lograban ver, aunque levantara la mano no es como si hubiese algo allí. Pero aun así, continuaré con este estilo de vida y moriré sin poder atrapar nada.

Esa es la vida.

La vida de un maestro… siendo más específicos, un maestro con doble trabajo… un día normal como cualquier otro se cierra de este modo.

Ayer, hoy, mañana siempre será así. Sin importar nada, por la eternidad.

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Por supuesto, si lo pienso después, esa sensación de vacío estaba comenzando a volverme extraña. Ya había cometido un error fatal. Pero no tenía ni idea de que movimiento fue con lo que fallé.

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Fue al día siguiente, en un sábado.

Ayer no pude saltarme el sake, y al entrar en el baño de la escuela para revisarme por si acaso, un trabajador me hizo una señal con la mano.

— Tenjin-sensei, acaba de venir una chica.

Junto al susurro la recepcionista señaló al área usada para los visitantes. En los sábados no se esperan más que clases de niños de sexto de primaria y de secundaria, el niño al que estaba apuntando de seguro no entraba en esa clasificación.

Estaba viendo por todas pares inquieto, además, el que había venido era un estudiante de quinto año de primaria que no debería de estar aquí.

— Sensei, lo siento…

Estaba agachada con una expresión pálida, se trataba de Inari rin. No pudo tomar asiento solo se quedó allí de pie, sus pequeños dedos sostenían con fuerza su lindo y esponjoso vestido de una pieza.

— En la escuela… un amigo… me prestó…. Es….en serio… lo olvide… y….

Parece que estaba aturdida por descubrir esta mañana que no tenía el videojuego, y cuando llegó a preguntar temerosa a la escuela la señorita de la recepción le debió de haber hecho saber de su fallo.

— ¿Entonces esto es algo que Inari olvido verdad?

—…………si……

Parecía como si hubiera hecho un crimen imperdonable, sus hombros estaban temblando.

— Yare, yare.

La verdad es que traer un juguete a la escuela intensiva es uno de los siete grandes pecados capitales, aquellos que tocan las prohibiciones, por supuesto solo les espera un infierno por delante. Embarazosos pasos de condena.

—… ¡Vamos chicos! ¡Que están haciendo frente al salón de clases! ¿El tiempo es infinito? ¿No es así verdad? Los jóvenes rápido se convierten en viejos, así que para poder tener un futuro del que enorgullecerse entren al salón y estudien, estudien, ¡preparen su propia estrategia con todo su esfuerzo!

Así es, nuestro ambiente súper desafortunado, el hombre abusador de poder había llegado, pude sentir como los niños se dispersaron como si fueran pequeñas arañas.

Nuestro presidente es bastante estricto, en el caso de encontrar el videojuego, sin importar que sean adulto se le pasaría dos horas regañándolo haciendo llorar a los niños, de seguro habrán algunos que se saldrían de la escuela.

— Sensei… lo… hice… así… que… hiii….wa…

Rin estaba hablando con dificultad y el vestido que sus padres habían elegido con mucho carillo comenzó a ser teñido por sus lágrimas.

— Oya, ¿pero a quien tenemos aquí?, ¿dando algún consejo escolar? ¡Estoy conmovido! ¡escuchemos de qué se trata! ¡Vayamos hasta la muerte esforzándonos!

El presidente se dirigió a nosotros con su sangre caliente, solo chasquee la lengua. Desde el punto de vista de Inari que olvido su juguete parecía que viera el fin de su vida, esto es malo, muy malo. Pero en ese momento…

—… Kinokuni-sensei, disculpe, ¿tiene un momento?

— ¿Oya? ¿Qué sucede?

El presidente se dio la vuelta cuando lo llamaron, quien lo había detenido fue…

— Hay algo que no entendí en la clase de ayer, no pude quedarme en el aula de preguntas.

Era Tsutsukakushi Seika.

Nos dio una mirada hacia la espalda del presidente mientras ella abría su libreta de apuntes. Ha de estar diciendo algo como “ahora”.

Como siempre tenía una expresión desagradable, pero era gentil, alguien ágil. Estuve un poco arrepentido que se me diera mal tratar con ella pero tomé agradecido la oportunidad que me había dado.

— Ven conmigo sin hacer ruido.

—… hii….

Tomé la mano de Inari, y salimos del lugar.

En lo profundo de la recepción había un corredor a unas escaleras que casi no se usan, y del otro lado llegaba al estacionamiento. Estábamos rodeados por el edificio de la estación y por departamentos, era un espacio en el que no llegaban las miradas de las personas, a pesar de que estuviéramos en el campo de visión, lo único que podrían ver seria autos abandonados, en este lugar incluso el césped estaba creciendo de entre el concreto.

—…Hiii… hii…

Era como si la hubiera guiado al lugar de su sentencia, Rin continuaba con su rostro lindo.

— Creo que aquí está bien.

Cuando nos detuvimos sus hombros saltaron.

— Uu….u…

Me volteó a ver como un pequeño conejito esperando su final, había lágrimas en sus pequeñas mejillas blancas de porcelana. Sus ojos temblaban preparada para recibir toda clase de reprimendas.

—… Toma, no le diré nada al presidente.

Y le entregué la bolsa con el juego. Inclinarse hacia los estudiantes conlleva a tomar un gran riesgo como profesor, hacer este papel este papel es molesto, pero dependiendo de las circunstancias la posibilidad de que un demonio aparezca en el ritual son muy altas. El demonio para el mundo de la enseñanza. Es decir, el monstruo de los padres.

— Escucha, este es un secreto solo entre tú y yo.

—… ¿secreto?…

Rin estaba parpadeando confundida, hoy tenía un vestido esponjoso con volumen, algo muy lindo, ropa detallada para niña, parece que era ropa de marca. Desde el punto de vista de los tutores, parecía que ella era bastante amada por sus padres, puede que para ellos eso era algo evidente de hacer, o pude ser simplemente que sea mi forma de verlo. Pero los sentimiento se desesperación de un padre son más profundos que eso, más profundo que el infierno, puede ser que el amor sea proporcional al infierno que pueden crear. Además, si eso choca contra el hombre de sangre caliente del presidente, el mundo terminaría destruido. Y el primero que moriría en el impacto sería yo.

Por eso es que lo resguardé sin reportarlo, si era de estar envuelto en la pelea de dos enormes bestias, o regresárselo en silencio para que de este modo solo tener que enfrentar a uno solo entonces la cosa termina siendo mejor. Por supuesto, lo mejor sería que el presidente no se diera cuenta, pero para ello tenía que involucrar a Rin.

— Que ya no se te olviden las cosas, pero has una excepción y olvida todo lo de hoy, ¿sí?

Rin estaba atónita viéndome a mí y a la bolsa sobre sus manos. Desde sus ojos comenzaron a aparecer las lágrimas con mayor velocidad que antes, que comenzaron a caer sin poder evitarlo.

—…. Gra…gra…. ¡Gracias…!

Sostuvo con fuerza la pequeña bolsa de tela, mientras bajaba una y otra vez la cabeza, era como si no importara cuantas veces diera las gracias, siempre fuese insuficiente.

—… Sensei, Sensei…

Comenzó a hablar como si quisiera dejar salir algo desde el fondo de su corazón

— Anone…[5]

De pronto saltó hacia mí rodeando sus manos en mis caderas.

— ¡Me gustas!…

Tenía una fuerza más grande que la imagen que tenia de ella de suave algodón mientras restregaba su rostro contra mí. Su aliento caliente atravesaba mi ropa mientras que sus pequeños dedos me jalaban del traje. ¿Sería porque estaba de buen humor? Su calor corporal era elevado.

— ¡Sensei! Me degustas, me gustas, me gustas….

Al voltear a ver hacia abajo ya estaba completamente dentro de mi traje. Ya veo, la cabeza de una pequeña niña de primaria llega apenas al estómago de un hombre adulto, mi sensación de que estaba dañando las reglas incrementó bastante.

Sukisuki, daisuki, sensei, daisuki….

Esperé un tiempo pero nunca terminaba, no me liberaba.

— Oye, me estas estirando el traje…

Rin levantó la cabeza como si no tuviera ningún remedio.

— ¿¡Oya!?

— Um.

— A, e, u…

— Um.

— Este si digo me gustas no es eso… sensei, eres muy amable, divertido en clases, así que este, es eso pero no es eso…

Sus mejillas estaban rojas con gotas de sudor y lágrimas.

—… Lo sé.

Sonreí con amargura mientras Rin continuaba hablando entre dientes, puede ser debido a que se estaba restregando contra mí.

—… Entonces… está bien…

Volteó a verme como si fuese alguien superior, y sonrió con las orillas de sus ojos un poco enrojecidas.

— Tengo que prepárame para las clases de sexto año.

— Ah, si… ¡en serio muchas gracias!

— Si.

— Entonces, sensei, espero con ansias la próxima clase…

—… Claro.

— Este, en serio, últimamente ha sido divertido….

—… Qué bueno.

Y tras decir eso me liberó de su abrazo y comenzó a alejarse.

— Sensei, sensei…

—…. Si….

La colaboración de la dakimakura de sensei calientita había terminado.

Después de que Inari Rin restregara su cuerpo en el mío tanto como quiso, se fue corriendo con su expresión completamente roja.

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—… Qué problema

Me apoyé en la verja del estacionamiento mientras volteaba a ver el cielo del medio día.

— Si solo no hubiera…

Suspiré desde el fondo de mi corazón. Ayer debí haber hecho esa llamada aunque eso conllevara a llegar tarde con el editor, debí haber llamado a los padres de Inari. Si lo hubiera hecho pude haber al menos darles una advertencia ligera, y así no deberían de haber nacido los monstruos de los padres ni del hombre de sangre caliente. El cansancio pudo conmigo.

— Puede que esté siendo descuidado.

Actualmente es febrero no hace mucho que tomé el grupo de los de quinto año. Pero no me agrada la idea de ser demasiado querido por los estudiantes, si las cosas siguen así será peligroso. Hay una línea que no debo sobrepasar y sentí que pise la línea en un descuido. Para las personas comunes es complicado tratar a una chica en esa edad, se apasionan mucho más rápido que los chicos, haciendo correr sus inmaduros sentimientos, posiblemente la época más desbalanceada de su vida.

No podía dejar que confiaran en mi demasiado, tampoco que se me acercaran demasiado…. Hace mucho había un profesor que era muy cercano a sus estudiantes, incluso antes y después de las clases, usando todo su tiempo libre en el trabajo, por supuesto, también visitando a las familias de los estudiantes, creo que hubo una ocasión en que le dio algo de comida a una estudiante solitaria, y caminaba con alguna alumna por la noche mientras esta lloraba.

Y entonces ocurrió el problema.

Después de que terminara todo se le hizo la notificación a la policía antes que a la sede. Si lo dijera en pocas palabras, hicieron que a partir del siguiente año se cambiaran de escuela, estaba lleno de aflicción.

Hay que aprender del pasado, por eso no puedo confiarme. Aun puedo recuperarme, así que tengo que ser consiente y controlar sus sentimientos.

No quiero estar en problemas………………. Kasha

Tengo que tener cuidado……………………. Kasha

Como una almeja en el fondo del océano…. Kasha

Un pequeño ser viviente dándole la espalda al cielo……. Kasha…

¿qué es ese sonido?

—… ¿Um?

El sonido provenía desde una camioneta que estaba estacionada en una de las esquinas del estacionamiento, Allí se encontraba recostada una silueta en el área de carga. Una estudiante de secundaria que usaba uniforme escolar aun en sábado, tenía una expresión tranquila como la de un adulto mientras tenía el celular en posición. Tomando fotografías libremente. ¿Es alguna camarógrafa de guerra?

—… ¿Que estás haciendo en ese lugar?

Parece que no se había percatado de mí hasta que le hablé. Se sentó correctamente, y después de verme hacia arriba hizo una inclinación respetuosa.

— En la clase de ciencias de la otra vez aprendí por primera vez acerca de los cuerpos celestes, creí que podrían ayudarme fotografías de la luna nueva.

El timbre de su voz tranquila y hermosa hacían que se pensara había pureza en ella. Continuaba con sus estudios ya sea en la escuela o en la escuela intensiva, pero estaba más enfocada a sus estudios privados, investigaciones que realizababa por su cuenta, y parece que eran muchos de ellos.

— Por cierto, ¿no estabas preguntándole algo al presidente?

— Es cierto, ya terminé con eso, y como aún tenía algo de tiempo antes de que iniciaran las clases, vine a hacer mis propios estudios en el estacionamiento.

— Estoy conmovido, ¿y? ¿Descubriste algo?

— Algo, un cuerpo celeste completo, me pregunto de qué manera debería ponerlo.

— No, así está bien, ¿tomaste muchas fotos de la luna nueva?

— Si, tomé fotos muy buenas, desde principio a fin.

— Ya veo, ya veo.

Ambos sonreímos, para después desviar lentamente la mirada.

En el instante siguiente.

— Si tienes algo de tiempo no deberías apresúrate.

—… Es cierto…

Al mismo tiempo en el que Seika bajó de la camioneta de un salto corrió hacia mi acortando nuestra distancia, Caminábamos por el camino del estacionamiento cando me detuvo de mi escape del estacionamiento.

— Déjame decir una cosa.

—… ¿Que podría ser?

Pero al mismo tiempo en que di el último paso, estiró un brazo hacia el cielo mientras que ella caminaba hacia atrás. Se escucharon varios sonidos al tomar fotografías con el celular que tenía Seika en la mano.

— La primera vez que aprendiste de las fases lunares fue en primaria. No eres alguien quien dejaría de lado el contenido de las clases para ponerte a tomar fotografías justo ahora.

— Como se esperaba de un profesor, sabes mucho incluso de otras clases, puedo estar tranquila por el futuro de TAX.

— Es extremadamente aterrador que me alagues, pero dejando eso de lado, espero que continúes estudiando aun mas.

— Dejando de lado el temor, siendo Tenjin-sensei de seguro continuara animando el crecimiento de las chicas carnal y emocionalmente.

— Aunque no entiendo mucho eso de crecimiento carnal y emocional.

— fufufufu, solo es una broma…

— Jajaja, que clase de broma es esa…

Desde el retrovisor de un auto me vi con una sonrisa forzada. Yo como un mono parado en sus dos patas, mientras Seika abría ambos brazos como un elegante halcón, ninguno de los dos cedía.

Seika solo estaba en mi camino de huida, y me detuve para no acortar nuestras distancias, ninguno de los dos se movía.

—…

—…

El estacionamiento se volvió en una zona de conflicto salvaje, rodeado de silencio. Intenté dejar ir algo de fuerza.

—… Oye Tsutsukakushi Seika, tengo algo que pedirte, ¿me escucharías?

— Lo que sea si es algo que pueda hacer.

— Acerca de la ayuda con tus estudios de ciencias, podrías…

Creí que había aprovechado bien una abertura, pero después de todo lo evitó por poco, ¿acaso tiene experiencia en artes marciales? Seika se dio la vuelta haciendo que su falda se balanceara, subiendo una pierna sobre la carcasa de un auto que estaba estacionado.

—… Mierda, ya basta y déjame ver lo que fotografiaste.

— Ara, pero no son de buena calidad, no podría hacerle algo malo a su vista.

— Esta bien, después iré con un profesional, déjamelo a mí.

— Pero que palabras tan confiables.

Llevó su dedo a los labios como si estuviese haciendo una travesura.

— Es cierto, a cambio de mostrarte la luna que tome, si ves a una linda[6] conejita siendo acorralada por el lobo puede que me hagas varias ofertas ¿verdad? Por favor úselo para las clases de salud y educación física.

— Entendido, préstame tu celular.

Puede que necesite eliminar algo para mantenerme vivo.

—…

Seika sonrió. Era una expresión extraña, era completamente diferente a la expresión tranquila que tenía en la sala de preguntas.

— No tengo problemas con prestarle mi celular, pero antes de eso tengo una sugerencia.

—… Dilo.

— La verdad es que tengo un archivo de audio que obtuve hace poco, y puede que a Tenjin-sensei le resulte muy interesante. ¿Le gustaría escucharlo una vez?

—… ¿Qué cosa?

— La verdad es que me gustaría que estuviéramos en un lugar mejor, pero parece que no hay opción.

Estaba un poco inseguro al sentir que solo me estaba tomando por tonto.

— Entonces creo que lo reproduciré.

Seika levantó el celular como si fuese alguna clase de lámpara, y subiendo el volumen.

“Si tuviera ambas manos llenas de documentos que alinearan todos los empleos del mundo en orden…”

Parecían palabras vacías de un borracho pero habia cierta emoción en sus palabras, ¿de qué demonios está hablando este tipo? Pero bueno, aunque alguien hubiera dicho eso, hay muchos tipos en bares que se ponen a hablar así ¿verdad?

— Es cierto.

Y Seika comenzó a reír, aumentando aún más el volumen.

— Además, los maestros de escuelas intensivas son pocos, de entre todos los caminos a elegir podría decirse que solo hay tres tipos…

— Por cierto, si sensei divide en tipos, entonces es…

—… El más simple de imaginar. Lolicon.

— ¿¡Haaa!?

Sin pensar terminé gritando, las palabras que conocía no estaban acomodadas de ese modo.

— ¿Ocurre algo? Estas sudando bastante.

— ¿cómo que “¿ocurre algo?”? ¡Nunca dije nada como eso!

Y aunque lo hubiera dicho no fue de ese modo.

— Shii.

Seika llevó un dedo a sus labios.

— Aun continúa.

—… Hoo, que opinión tan interesante, por favor explícame a detalle.

— Es un tipo de adoctrinamiento para enseñar en escuelas primarias, la primera elección para es la universidad de artes de Kanto, salir de allí, fue bastante malo.

— Su opinión personal por supuesto.

— Claro, mi opinión personal, el 80% bateando bajo, el otro 20% podría decir que zona de strike demasiado amplia, creo que lo demás ya lo entiendes.

— Ya veo, no entiendo nada.

— saltando de alegría por una oportunidad para tocar las que son legalmente niñas, solo bailando Tap en contra de la moral en los límites de la moral y la lógica. ¡Solo babeando!

— Sensei es un completo perfectamente y verdaderamente una bestia.

— Kgg, mierda.

Estaba poniendo atención desesperadamente, pude escuchar un poco de ruido en la edición, pero no podría saberse a menos que se analizará, parece un trabajo detallado, si cualquier persona lo escuchara terminaría pensando que una grabación real.

— ¿Nn? ¿Qué sucede?

— Na, na, na, nada. ¡Kyaa!

— Tú… eres… ¿estudiante de primaria?

— ¡Detente por favor! ¡Te denunciaré!

— No digas cosas aburridas.

Apreté con fuerza mis dientes, había puesto música de fondo para engañar, oye espera, espera, espera.

— …me gusta más que tres comidas al día, por más pequeño que sea puedo vivir abrazado de una. Hoy también nos llevaremos bien hasta la mañana, no tienes derecho a interponerte entre mi felicidad y yo.

— Creo que sería mejor que repensara esa felicidad instantánea…

— Oye, no te muevas, das vueltas y vueltas y vueltas y vueltas… dolerá.

— ¿Se siente bien con algo así?

— Nn? Aa… es pequeño pero… se siente bien.[7]

— Sí, eso es todo.

— ¡Malditaaaaaa!

— Tenjin-sensei, su voz se escuchará dentro de toda la escuela.

No se movió en lo absoluto frente al grito de un adulto, Seika solo se mantenía sonriendo, parecía estarlo disfrutándolo, ¿acaso es alguna clase de marqués que renació?

— Lo tengo en MP3 y listo para ser enviado.

— Eres rápida trabajando.

— Agradezco los halagos.

Al ver la pantalla del celular en verdad lo había subido, es de aquellos que se pueden descargar con una contraseña.

— Usé todo mi tiempo libre entre ayer y hoy para poder aprender a hacerlo, estoy  cansada, fue complicado juntar todo uno por uno.

— ¡Maldita, eso fue hábil! gracias a eso mi vida está acabada.

En este punto no tiene ningún sentido que le quite el celular a la fuerza, estaba muy bien grabado, no había manera de que no lo supiera. Me rasqué la cabeza mientras chasqueaba la lengua.

— Si haces eso publico terminaré siendo lastimado… además, ¿fue contigo con quien estaba hablando ese día? ¿No es extraño que una niña de secundaria estuviera en un bar?

—… No, por supuesto que no fui yo.

Seika claramente desvió la mirada.

— Mi madrastra.

—…

Qué clase de ambiente complicado tiene en casa, para que una niña de secundaria entre en un bar en medio de la noche, que tan descuidados pueden ser, ¿o puede ser que grabaron eso con el objetivo de romper a alguien?

— Si una persona corriente escucha esa grabación se percataran que no son mis verdaderas intenciones, escucha, si la escuela se entera de eso también llegaran a ti, entonces terminaras cayendo en un agujero al igual que yo, cualquiera que escuche la grabación se dará cuenta también que es tu voz.

— Sensei, cambiemos de tema.

— ¿Nn?

— Asociación General Incorporada, Asociación de Educación Extraescolar, acerca de esas asociaciones.

—… Nn

— Parece que últimamente se les puede pedir ayuda de manera anónima.

—…

—  Desde la asociación pueden hacer comunicados a la sede principal de la escuela, este… ¿cómo se decía?

— …. Recomendación de acción correctiva.

— Si, si, era eso, una recomendación de acción correctiva.

No es algo que muchas personas conozcan, pero dentro del mundo de las escuelas intensivas, esas asociaciones están por encima. Si algún estudiante o maestro tuviera algún problema serio, una asociación auto gobernada, en comparación con una escuela intensiva “Black” estaría recibiendo con las manos abiertas sin duda alguna las palabras de una chica de secundaria.

— A mí me encanta aprender.

— No enseñamos esa clase de cosas en nuestra escuela…

— Soy una estudiante autodidacta, sé muchas gracias, por cierto la URL de la página que le mostré es de la asociación, además agregado con unas imágenes.

Seika comenzó a manipular el celular para mostrarme unas imágenes.

— creo que una fotografía de un maestro abrazando a una estudiante en estacionamiento detrás del edificio de la escuela les dará el estímulo necesario a la asociación.

—… Eso no fue intencionado…

— Por supuesto, eso lo sé, puse censura de mosaicos para no molestar a Rin-san.

— El de la molestia soy yo.

—…

Sonrió.

Subió las comisuras de sus labios a la vez que inclinaba la cabeza, sus ojos brillaban como si fuesen estrellas[8]

— Desde un principio estabas esperando a que sucediera eso por eso dejaste que escapáramos al estacionamiento…

—…

Y volvió a sonreír.

Era una sonría que no había visto hasta ahora, llena de lindura y maldad. La juzgué mal, fingía saber una estudiante modelo pero desconocía su verdadera personalidad, no es nada tranquila. Maldito demonio, reina de la tortura.

—… ¿Crees que caeré ante esta clase de amenaza?….

— No pongas esa cada de miedo, no digas amenaza por favor, solo soy una estudiante pidiéndote un favor, ¿es un crimen que una linda estudiante te pida un favor?

— No subestimes a los adultos idiota……… No es un crimen, pregúntame lo que quieras y llevémonos bien.

Levanté ambas manos. Los adultos no dudarían en actuar, he vivido mucho y me he involucrado en muchas cosas, esa es la triste verdad de los asalariados. Seika reía entre dientes mientras que sus hombros temblaban.

— Es una broma, pero no odio a sensei siendo tan honesto.

— ¿En serio? Yo detesto a las chicas como ti.

— Me gusta esa parte de ti.

— Lo has dicho.

Bajé la barbilla aun manteniendo las manos arriba.

— ¿Qué es lo que quieres? Desde ahora te digo pero no tengo dinero.

— No digas cosas tristes por favor, no tengo ese objetivo, si es dinero hay mucho en casa, las personas que me tomen la mano terminaran perdiendo su libertad.

— Que desagradable…

Me pareció desagradable la manera en que se alzaba a sí misma, y Seika río con una voz como de campanilla.

— Solo tengo una condición Lolicon-kun…

La verdad es que no lo sé pero parece que esta “señorita” no duda en volverse una tipa de mierda. Lamió sus labios como buscando lo que quería decir.

— Lolicon, lolicon, este… Lolicon-unchi[9]-sensei.

— ¿Estas siendo seria?

¿No solo cambió la forma en que hablaba?

— Lo siento, olvida eso por favor.

Dijo como si estuviera avergonzada, se había puesto roja hasta las orejas. En serio, de ser posible me gustaría que mantuviera esa vergüenza por amenazar a un adulto tratándolo como pervertido.

— Maldición, por estar hablando con sensei se me fue.

— ¿Es mi culpa?

— De quien más podría ser la culpa.

Seika me trataba con superioridad, tenía una expresión que nunca había visto en los salones de clases, de seguro se convertirá en alguien extraña, de ser posible me gustaría que regresara a un nivel puro y ético de alguien de su edad.

— No me hagas decir cosas extrañas por favor, debería de decir “como se esperaba de un maestro profesional” que técnicas tan problemáticas.

— No es ninguna técnica mía, simplemente eres una…

— Eso da igual.

Movió la cabeza a los lados, y levantó un dedo. Erguí mi espalda al mismo tiempo.

— El siguiente lunes, como eres el encargado de la clase de los alumnos de quinto año… cierto… creo que lo más rápido que podrías seria ya en la noche.

—… ¿no basta con que esperes en el salón de preguntas?

— No, salgamos por la ciudad.

— ¿La ciudad?

— Quiero tener un estudio diferente al de todos los demás.

Seika pareció brincar, avanzó a paso ligero, Al llegar a mi lado, su pequeña frente pareció estar por chocar contra mi barbilla. Sentí su dulce respiración. Se me quedo viendo mientras manteníamos una distancia muy corta.

— Dame lecciones especiales nocturnas por favor. ¿Si?… Lolicon-sensei de primer nivel.

—…

— ¿Qué sucede Lolicon-sensei?

— Entendido, pero deja de llamarme así…

No sabemos en qué parte de la vida podremos caer en un agujero. Y ese día, termine cayendo desde unos días ambiguos hasta el mismo abismo.


[1]

[2] Abreviación del título de la obre el vampiro que llora

[3] El o la editora, habla todo pegado, de corrido y todo en hiragana, no usa kanjis, es un poco difícil de leer

[4] Kabukichou El barrio rojo en el que se vende el delicioso

[5]

[6] Hace referencia de la imagen del conejo en la luna

[7]

[8] Haciendo referencia que dentro de su nombre (Seika) tiene el kanji de estrella

[9] Unchi: es mierda en diminutivo… como si le dijera caquita

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