Poco después del amanecer, un agudo grito resonaba en el bosque.

El follaje de los densos arboles se esparcían como un techo, bloqueando los rayos de luz del sol. Era un lugar conocido como “El Bosque de los Perdidos”. En el centro de este bosque, yacía un castillo viejo y abandonado, cubierto de plantas trepadoras, y se rumoreaba que los difuntos, los demonios y los magos residían dentro de dicho castillo.

Zagan caminaba por ese misterioso bosque. Era un joven que cumpliría los dieciocho años este año, con cabello negro y ojos plateados. Por su cara se podía decir que era guapo y vestía una túnica negra combinada con tela roja de fábrica. Si vistiera un traje más ordenado, podría haberse proclamado como un noble de algún lugar.

—¡Mais, por favor, detente! Recobra el sentido…

Se podía ver a una mujer siendo restringida por un hombre que se parecía a un caballero. La mujer aun era joven, probablemente lo suficientemente joven para todavía ser llamada muchacha. Tenía un hermoso cabello como el de cobre pulido, y ojos de un azul profundo, con una sutil pálida piel blanca. Por la suave curva del puente de su nariz, ella parecía tener la refinada gracia de un noble, pero la ruda impresión que daba era más fuerte que eso.

Sin embargo, aún esa energética cara estaba retorcida en miedo.

Ellos podrían ser la joven hija de un noble y su escolta caballero, eso pensaba Zagan mientras caminaba despreocupadamente hacia ellos. Al mismo tiempo, la chica peleaba ferozmente con el hombre, arañando su cara.

—Tch –

Sin embargo, la persona en palidecer no fue el hombre. La cara del hombre se desgarro fácilmente con el rasguño de la chica. La piel se desprendió fácilmente y la sangre mezclada con trozos de piel cayó al suelo.

—Heee –

La chica soltó un chillido estrangulado con la horrorosa vista. Debajo de la piel que se desprendió, no había cara. La oreja y nariz del hombre se habían arrancado, y ahora estaba deforme, con los pómulos rotos.

Entonces el hombre es un mago eh.

Zagan sabía que este era el precio de la magia.

Con esa grotesca cara tan cerca, la pobre chica temblaba terriblemente. El hombre sacó un cuchillo de su cintura, deslizándolo encima de su pecho como si la acariciara.

La camisa cayó al suelo agitándose mientras ella lloriqueaba sin palabras, no era difícil de imaginar lo que le esperaba.

El hombre se reía de la chica incapaz de hablar por la vergüenza y el miedo.

—Jaja, esa es una cara muy excitante. Lamento decepcionarte, pero no te violaré como estás esperando. Las vírgenes son muy valiosas para los magos, verás.

No seré profanada.

Con las palabras del señor, la cara de la chica se tiñó de alivio por un momento, pero la chica no sabía.

Que sufriría un destino mas horripilante que la profanación.

—La piel arrancada de la cara de una virgen viva hace un buen catalizador. No se te ocurra morir, ¿bien?

La carne tirada en el suelo se reflejaba en los ojos de la chica.

—¡N-No…! ¡NOOOOOO!

El hombre sonrió aún más, como si el grito de la chica levantara sus ánimos.

—Y verás, desollar chicas bien parecidas como tú, es una satisfacción personal. Una vez que haya acabado con tu cara, me encargaré muy bien de tu cuerpo, así que no te preocupes. Jijyajyajya.

Justo cuando Zagan llegó detrás de él, lo agarró de la cabeza con un agarre de tipo garra y lo levantó con una mano.

—¿E-Eh…?

El cuchillo que estaba presionando en la mejilla de la chica se alejó, y el hombre hizo una lenta exclamación.

—¿¡Q-Quién demonios eres!?

Su voz tenia un enojo suficiente que parecía que no entendía la situación en la que estaba.

—No, ¿quién eres tú? No me importa si es una violación o una tortura, pero causar un escándalo en el jardín de alguien cuando está durmiendo, hará que se despierten.

Una molestia en la noche, dejando de lado al hombre, la chica estaba perpleja por las palabras que no contenían ni un poco de compasión o indignidad moral.

El bosque alrededor del castillo abandonado era el territorio de Zagan, y simultáneamente, nadie podía ganarle en este lugar.

Un mago probablemente lo entendería, y el hombre tiró el cuchillo y levantó las manos.

—¡E-Espera! También eres un mago, ¿cierto? Matarme no te ayuda en nada, si me perdonas, ¡compartiré mi investigación!

Él estaba rogando por su vida, y encima de eso, era en orden de entregar su fortuna. Para los magos, su investigación individual era su poder, porque el obtener conocimiento permitiría usar varios tipos de magia. A pesar de esto, Zagan observó al hombre con sospecha y disputo.

—Magia que necesita la piel de las personas… no la quiero.

Luego, inmediatamente, la cabeza del hombre fue aplastada como una fruta.

—… Ah, oops.

El hombre estaba montado encima de la chica, así que debido a que su cabeza fue aplastada, los pedazos de carne y sangre llovieron sobre la chica. Cubierta de sangre, la chica se desmayó, y probablemente tendría una o dos heridas psicológicas si se despertara.

Naturalmente, la culpa se formó en el pecho de Zagan al tratar a una chica así.

Cá-cálmate.  Soy un mago, puedo cambiar de vuelta algo como esto enseguida.

Si no hubiera sangre, la chica probablemente se podría convencer que fue todo un sueño y olvidarlo.

Zagan tomó un respiro calmadamente y giró de manera rápida, su ya levantado dedo índice.

—Anillo Creciente.

Con ese encanto, un largo anillo se esparció en el suelo. Un circulo mágico de caracteres delicados y diagramas. Como si el tiempo estuviera en retroceso, las vísceras se separaban de la chica y se acumulaban en el cadáver del hombre, junto con la sangre de la mano de Zagan.

Esto era magia.

La magia era generalmente ejecutada dibujando círculos mágicos. Dentro de estas figuras, las leyes de la física podían ser ignoradas, y los fenómenos se cumplían como deseaba el mago. A través de la creación de estos procesos y estructuras, las diferencias de poder individual salían a relucir.

Los hechizos ponían ese significado en palabras, y sobrepasaban el tiempo para dibujar un círculo mágico, pero eran fundamentalmente lo mismo.

Naturalmente, la magia era solo para mover cosas, así que mientras las vísceras se acumulaban en la forma de la cabeza faltante, rápidamente se deshizo. Sin embargo, la chica había sido restaurada, incluso su ropa cortada; mirando a su cara de nuevo, Zagan soltó un profundo suspiro.

Es hermosa.

Él notó entonces un collar alrededor del cuello de la chica.

—… Una cruz… ¿ella es de la iglesia?

La iglesia detestaba a los magos, y eran seguidores de un dios autoproclamado. Y mantenían su justicia con los Caballeros Sagrados.

Un caballero normalmente era un soldado distinguido que ofrecía su lealtad a un monarca, pero ellos no podían hacerles frente a los magos. Sin embargo, la iglesia contaba con milagros de dios que les permitían hacerlo. Los caballeros del monarca no eran los que marchaban a la batalla contra los magos, sino los Caballeros Sagrados de la iglesia. En otras palabras, eran enemigos de los magos desde hace mucho tiempo.

Qué hago, tengo el presentimiento que pensarán que yo lo hice…

Zagan había de cierta forma ayudado a la chica, pero desde su punto de vista, probablemente les parecería que los magos malvados se habían peleado entre ellos. Y encima de todo eso, él la había empapado en sangre.

Sería difícil resolver el malentendido incluso si la chica se despertara. Sin embargo, matar a la chica que acaba de salvar, después de tanta molestia, dejaría un mal sabor.

—… Bueno, supongo que estará bien.

Después de preocuparse un poco, Zagan decidió abandonarla afuera. Alguien probablemente la encontraría si la deja en la calle principal fuera del bosque. Si es encontrada por un matón que le haría mas heridas a la chica inconsciente, eso era su mala suerte. No sentía ni un poco de responsabilidad de ir tan lejos como para cuidarla.

Ligeramente golpeando la tierra con su talón, otro círculo, diferente al anterior, apareció debajo de ella. Era magia de transporte que conectada el interior con el exterior de su territorio. Sin embargo, antes que la chica fuera transferida, algo vino desde el destino del círculo.

—¿Hm?

Zagan abrió los ojos extensamente.

¿Alguien usurpó mi círculo?

Actualmente estaba dentro de su territorio. En caso de intrusos como este, Zagan había cubierto su castillo y sus tierras en círculos mágicos. Esos eran los campos delimitados. Un campo para alertar de intrusos, un campo para detenerlos, un campo para debilitar la fuerza de otros magos, y un campo para fortalecer su propia fuerza. En otras palabras, el área era ventajosa para Zagan en todos los sentidos.

Por consiguiente, usurpar un círculo no era un logro que pudiera ser realizado por un mago promedio. Era un intruso inusualmente hábil, pero la reacción de Zagan era despreocupada.

—No solamente uses los círculos de los demás, Barbarus.

El que apareció era un joven larguirucho. Probablemente rondaba los veinte, dos años mayor que Zagan. Sin embargo, sus mejillas estaban hundidas, y unos anillos negros rodeaban sus ojos. Él estaba usando una túnica con capucha, y diversos amuletos alrededor de su cuello. Era obvio por el hecho de haber atravesado los campos delimitados de Zagan, que él tenía una extraordinaria cantidad de poder.

—Yo, Zagan. Te ves tan poco saludable como siempre.

—Tú eres el que se ve poco saludable, Barbarus.

De todos los magos en el mundo, el único que se entrometería tan descaradamente en el territorio de Zagan, sería Barbarus. Él era el único compañero en crimen de Zagan.

—Y te repito, no solamente uses los círculos de los demás.

—Si no lo hiciera, no habría podido usarlo para llegar aquí, ¿cierto?

Los círculos mágicos eran la fuerza de un mago. Él había sobrescrito los círculos de Zagan con los suyos, y los usó para invadir, lo cual era más fácil decirlo que hacerlo. Incluso si el área era beneficiosa para Zagan, dudaba que pudiera ganar si peleaban directamente. Él era esa clase de mago.

Barbarus miró a la chica inconsciente y al cadáver que todavía yacía en el suelo, y sus ojos se cerraron en una sonrisa.

—Vaya, ¿irrumpí una fiesta?

—Es solo un pequeño castigo para un villano que se dejó llevar en el jardín de alguien más.

—Jeejee, viniendo de ti.

Las criaturas conocidas como magos eran, sin excepción, villanos. Su preocupación era la de fortalecerse a sí mismos, las vidas y fortunas de los demás era despreciables en comparación. Si lo sentían necesario, ellos robarían sin sentir nada de culpa.

Incluso Zagan salvando a la chica antes no era por la moral, sino un caso de simple desinterés.

Barbarus la observó.

—Bueno, esta chica tiene una buena cantidad de magia, ¿no es así? ¿La vas a usar como sacrificio?

—La magia de sacrificio no es lo mío.

Dicho eso, golpeó de nuevo el suelo con su talón. El cuerpo de la chica se cubrió de una luz pálida y se desvaneció. Esta vez, ella había sido enviada fuera del territorio de Zagan.

—Que desperdicio, me la hubieras dado si no la querías.

—No secuestres personas de los territorios de los demás. Yo sería tratado como el culpable.

—Jeejee, eso estaría bien, hagamos eso la próxima vez.

—… En ese caso, mandaría a volar tu base, ¿sabes?

Zagan le dio una mirada peligrosa, porque él era del tipo que realmente lo haría. Sin embargo, eso también solo fue por unos pocos segundos, hasta que se cansó de mirarlo.

—Oi, oi, ¿por qué te ves tan somnoliento?

—Me quedé despierto toda la noche leyendo un grimorio. Me voy a dormir, si necesitas algo, vuelve más tarde.

—Hah, si tienes sueño, un poco de adrenalina te despertaría enseguida, ¿cierto? No seas tan frío luego de que me desviara de mi camino para visitarte.

—Es porque haces este tipo cosas que te ves poco saludable.

Magos eran aquellos que se pasaban la vida investigando la magia, con el objetivo de superar a la humanidad. Para investigar la magia, uno tenía que vivir. Así que los magos primero aprendían a manipular su cuerpo. No solo la aplicación de los movimientos físicos, la magia para controlar el cuerpo a un nivel celular era lo básico de la magia. Por eso, los magos superaban las enfermedades, incluso la duración normal de vida. Cuando alcanzabas ese nivel, era cuando realmente te podías llamar mago.

Aun así, ellos se descompondrían sin comida y agua, ellos podían manipular la necesidad de dormir, pero no eliminarla. Esto era lo que había provocado la actual apariencia de Barbarus, así que Zagan no deseaba particularmente usar demasiado esa clase de magia.

Barbarus soltó una risa extraña.

—No digas eso, tengo algo interesante que decirte.

Con una cara relativamente malvada, Barbarus lanzó su brazo amigablemente alrededor de los hombros de Zagan.

—¿Algo interesante?

Empujando el brazo de su irritante amigo, Zagan preguntó en respuesta. Una sonrisa apareció en la cara hundida de Barbarus.

—Así es. ¿Sabías que uno de los Reyes Demonio; Marchosias, falleció?

Al escuchar el nombre, incluso Zagan extendió los ojos.

“Rey Demonio” no se refería al rey de los demonios como el que se habla en las historias. Era el nombre dado a aquellos lords1que han alcanzado el pináculo de la magia.

Junto con ese título, eran otorgados una vasta cantidad de magia, y podían tener a otros magos de bajo nivel como sus sirvientes. Si los magos anhelaban poder e influencia, entonces esa seria la cumbre. Normalmente había trece, pero entre ellos, uno dio finalmente su último respiro a los mil años de edad.

Los magos aumentaban su duración de vida, pero al parecer eso aún tenía su límite después de mil años.

Escuchando sobre el Rey Demonio, incluso Zagan no podía ignorarlo.

—¿Ho? Vaya, ¿no es esa una cara curiosa? Ah, espera, ¿no habías dicho que querías dormir? Ahhh, que pena que no sea algo lo suficientemente interesante para merecer tu enemistad.

—Deja de hacer un espectáculo y habla de una vez.

—… Tan grosero como siempre.

Habló Barbarus con un suspiro de irritación.

—Está esa ciudad, Kianoides ¿cierto? Marchosias hizo su territorio ahí, pero ahí hay una enorme subasta. Desde cosas decentes hasta cosas que nos gustan. Todo está ahí.

—No puede ser…

El pasar de la saliva sonó en su garganta.

—¡Lo es! ¡Así es, los legados del Rey Demonio!

Sus primeros pensamientos eran de sospecha, pero Marchosias tuvo un milenio de edad, sus legados no serían solamente uno o dos. No sería extraño que salga alguno de sus legados en una subasta.

Barbarus empujó a Zagan con su codo.

—Así que vamos, ven tú también. Además, puedes agarrar una mujer o dos. Y después de eso, ¿crees que me podrías ayudar con algo de apoyo?

Con eso, hizo la forma de una moneda con sus dedos. En esencia, quería participar en la subasta, pero no tenía suficiente dinero. Mientras suspiraba, Zagan no se negó.

—Entonces el legado sería mío, ¿cierto?

—¿Eh, no, no lo será? Yo soy el que te dijo.

—Si estás feliz con eso, encuentra a alguien más.

—No hay otro mago que me prestaría dinero, ¿o sí?

Con Barbarus arrimándose a él a punto de llorar, Zagan se resignó a ir a la subasta.

Sin embargo, sus pensamientos eran:

Mujeres… ¿eh?

Zagan era un hombre, y no era como si no tuviera ningún interés en la forma femenina. La chica de antes realmente había dado en la marca. Sin embargo, la idea de imaginar a varias mujeres esperándolo era más molesta que tentadora.

Se podía pensar o tratar de ellas como herramientas, pero entonces las herramientas mágicas que cumplían con su deber sin abrir la boca eran mucho mejores. No era como si él no quisiera ser amado, pero pensaba que también tener que tratarla de igual manera era molesto. En vez de la tentación del cuerpo, las desventajas le venían a la mente. Así que Zagan no había conocido a alguna mujer hasta ahora.

Y más importante, los humanos que no eran fuertes morían rápido.

No importa lo que se le hiciera a un débil humano, no se podían quejar, si querían protegerse, entonces solamente debían volverse fuertes.

Por esa razón, Zagan se había vuelto un fuerte mago a tan solo la edad de 18 años.

… Bueno, su acto como un mago solitario solo durará hasta ese momento.

Kianoides era una ciudad canal. Barcos flotaban en los canales que se expandían como ramas hacia las cuatro esquinas del continente, era un pueblo prospero basado en la distribución. No solamente bienes, sino que también varias razas se juntaban aquí.

Además de humanos, habían hombres-bestia con garras y pelaje, personas con alas en su espalda, enanos que se especializaban en decoraciones delicadas a pesar de su baja estatura y tosca apariencia.

Los barcos navegaban, con sus escudos de armas izadas, e incluso el viento que soplaba de los canales no podían cubrir el tumulto y el olor a tierra. Probablemente era una de las ciudades más hermosas del país, y se rumoreaba que al día pasaban más de un millón de personas.

Dentro de esta hermosa ciudad, había varios usando collares con cadenas atadas. Esclavos.

Había humanos, pero también esos de otras razas, y las personas con las que estaban no se limitaba a humanos. Había algunos enanos golpeando a unos enormes hombres con un bastón, humanos acompañados de hermosas mujeres aladas, y hombres-bestia lamiendo leche de los platos en el suelo como perros.

Algunos de ellos sin duda eran “bienes” para ser subastados.

La diferencia entre aquellos que eran esclavos y los que no, residía en el dinero, poder y suerte. Zagan había buscado ser fuerte desesperadamente, por lo que no les tenía simpatía.

Sin embargo, murmuró:

—Se siente extrañamente pesado.

Se refería sobre el ambiente del pueblo.

Esta no era la primera vez que había visitado Kianoides, pero los caballeros de la iglesia patrullaban por todos lados. También los ciudadanos parecían asustados y llenos de ira. Era una presencia que normalmente no era notable.

Barbarus sonrió enérgicamente.

—Al parecer unos idiotas están recolectando exclusivamente mujeres para un experimento de magia.

—Sacrificios, ¿eh? Esa es una línea bastante peligrosa cruzar.

Al usar sacrificios, era posible controlar magia que no podrías controlar individualmente, usando reactivos era común, así que por sí solo no era tan raro. Sin embargo, usar esclavos que hayas comprado o algunos bandidos capturados era lo mínimo para no ser descubierto. Tomarte la molestia de conseguir la atención de la iglesia al secuestrar chicas normales de esta forma, era incomprensible. Parecía que alguien buscaba pelea contra la iglesia.

Barbarus elevó los hombros.

—¿Quién sabe? Cuando comienzas a poner muchas restricciones como la edad y tal, no es de sorprenderse que terminaría en los secuestros de esa clase de chicas, ¿cierto?

—¿Tal vez están intentado invocar demonios?

Los nombres de los monstruos mencionados en las historias, con cuernos y alas. No era seguro que existieran, pero hay evidencia de “algo” como dioses o diablos existiendo en el mundo. Para invocar a uno, sería necesario un ritual como el que sugería Barbarus, pero Zagan pensaba que no era más que un simple sueño. Barbarus rio enérgicamente a la expresión de exasperación de Zagan.

—Hablando de eso, Zagan, aparentemente piensan que podrías ser uno de ellos, ¿sabes?

—Patético, ¿de qué sirve la magia que necesita sacrificios cuando llegue el momento?

—Jeejaja, no estás equivocado. Dicho eso, ni siquiera tienes aliados a tu alrededor.

Cuando dijo eso, sus hombros se cayeron inintencionalmente.

Bueno, no necesito aliados.

Él estaba acostumbrado a estar solo. Él estaba acostumbrado.

Mientras hablaban, la meta de los magos no era turistear. Barbarus los guiaba a un área subterránea dentro de la ciudad.

Había ruinas viejas en el área, probablemente haya sido una arena, y fue reparada y construida como un mercado, negociando cosas que no se venderían bien en la superficie.

El salón de la subasta estaba en el área principal de la arena. Había un estrado circular con sillas arregladas alrededor. Parecía que la subasta ya había empezado, ya que varias voces resonaban gritando números.

Solo el estrado estaba iluminado, los asientos no tenían siquiera velas. Esto no era una falta de cortesía, sino una medida para que lo compradores no se pudieran ver la cara entre ellos.

… Bueno, aunque no significaba mucho para los magos.

Asegurando sus asientos, Barbarus chifló.

—Oi, mira, Zagan. Ahí está el Filo Oscuro Cimeries, y ahí está la Seductora Gomory, e incluso está Apparition Valefar en ese lado.

Incluso sin luz, si te haces llamar mago, ser capaz de usar la visión nocturna era totalmente normal. Volteando en la dirección que Barbarus indicaba, él vio las siluetas de diversos ropajes con una presencia abrumante.

Zagan no los conocía, pero ellos eran magos bastante conocidos. La mayoría eran humanos, pero otras razas se podían ver de vez en cuando. Filo Oscuro Cimeries, por ejemplo, era un hombre-bestia con una elegante melena, y Apparition Valefar estaba cubierto completamente con una túnica con capucha, así que era imposible determinar su raza.

Los prefijos como “Filo Oscuro”, eran los alias de los magos, y podían ser vistos como títulos, otorgados a aquellos que tenían cierta cantidad de poder. Entre los más famosos, sería el “Gran Anciano” Rey Demonio Marchosias, Barbarus también era conocido como “Purgatorio”.

Zagan también era un mago reconocido, pero todavía no se le otorgaba un alias. En parte era por su juventud, pero la muerte del Rey Demonio que controlaba esta área, Marchosias, también era un gran factor.

Dar esos alias era parte del trabajo del Rey Demonio, pero él había muerto antes de poder darle uno a Zagan.

En pocas palabras, un alias era prueba de tu fuerza. Aunque no estaba relacionado, él tenia un poco de interés en aquellos que tenían un alias.

—¿Son fuertes?

—Lo son, al igual que tú y yo, fueron nominados para ser el siguiente Rey Demonio.

Con la muerte de Marchosias, uno de los asientos para Rey Demonios estaba vacío. Los Reyes Demonio restantes actualmente discutían de cómo llenar ese asiento, y fuertes magos debían de ser nominados.

—Ha, si todo ellos vienen saliéndose de sus lugares de trabajo, tal vez este sea de verdad un legado.

—Esperemos que así sea.

Si no lo fuera, entonces no tendría sentido haber sacrificado su tiempo de sueño para venir aquí. La subasta avanzaba mientras ellos hacían esto.

—Damas y caballeros, se viene el último, pero no menos importante, lote del día de hoy.

Barbarus se inclinó hacia delante con la voz del subastador.

—Oi, parece que será pronto, Zagan.

—Sí.

No sabían si realmente había un legado, pero la pieza central del día de hoy tomaría el escenario.

Finalmente, apareció en el estrado, una persona delgada, su cabeza cubierta con una capucha. Estaba cubierto hasta los pies con un manto, e incluso su raza no se distinguía. No era tan pequeño como para ser un enano, pero bien pudiera ser un niño de cualquiera de las otras razas.

¿La persona encapuchada estaba cargando el legado en cuestión?

Con la atención de las personas en la sala, el subastador empezó a dar una explicación.

—Este era un producto que originalmente se planeaba entregar a nuestro Rey Demonio Marchosias, sin embargo, él falleció antes de la entrega, y nosotros recuperamos la orden sin terminar acordemente.

Con esas palabras, Barbarus hizo una mueca.

—¿Así que no es su legado?

—Probablemente es uno de los reactivos del Rey Demonio.

La magia no era realizada solamente dibujando círculos mágicos y recitando hechizos, también se usaban herramientas.

Desde la tinta usada para dibujar círculos, talismanes que los magos vestían, hasta sacrificios para incrementar la fuerza de la magia. Esas herramientas eran denominadas reactivos, pero las ventajas y desventajas de un reactivo se mostrarían en la diferencia de su poder.

Era desafortunado que no fuera el legado, pero había cierto interés en el reactivo que el Rey Demonio en persona elegiría.

Entonces, el subastador removió el manto de la persona encapuchada.

Debajo había una chica encantadora con largas y puntiagudas orejas.

Era claro a simple vista. Esto era un elfo, uno de la legendaria raza que solo vivía en Norden, donde los humanos no podían pisar.

Ella tenía cabello blanco como la nieve, y un listón rojo profundo decorando su cabello. En su pequeña cara, tenía unos largos ojos que eran de un azul profundo como el cielo de verano, y sus labios eran relativamente delgados con color ligero a durazno. Su delicado cuerpo se cubría en un vestido blanco puro, y su apariencia era tal que podía ser llamada una princesa y sería creíble.

Sin embargo, sus extremidades tenían cadenas puestas, y llevaba un collar que restringía la magia en su cuello.

Zagan miró a los ojos de la chica, sintió su corazón estremecerse y sintió algo que recorría todo su cuerpo, desde la punta de sus pies hasta lo alto de su cabeza. Ojos depresivos y vacíos.

No miraba nada, no pensaba nada, eran los ojos de alguien que se había rendido en toda esperanza para el futuro.

A pesar de eso, por alguna razón, no podía quitar su mirada de ella.

—¡Esta es una de los legendarios elfos, capturada en Norden! Y como puede observar, tiene tal cabello blanco. ¡No está teñido, es un elfo de pelo blanco totalmente natural!

Se dice que los elfos son una raza cercana a los dioses y los espíritus, más que los humanos. Y sin importar la raza, los individuos con pelo blanco frecuentemente poseían una amplia cantidad de poder mágico a través de algo como una mutación.

Sacrificando a un elfo de cabello blanco, el poder de un Rey Demonio sería alcanzable.

El subastador rodeó a la chica elfo por detrás y suavemente jaló un mechón de su pelo con un dedo.

—Además, como mujer, este es un objeto de alta calidad, no solo tiene valor como un sacrifico mágico, tiene valor como un esclavo virgen. Por supuesto, el cliente también es libre de burlarse y lamer.

El subastador proclamó fuertemente.

Entonces, comencemos con diez mi-

—Un millón

Cuando se percató, Zagan había proclamado eso.

¿Qué es este golpeteo que siento en mi pecho?

Amor, sí, eso lo describiría.

Él quería salvar a la chica elfo que estaba parada ahí. Él quería verla sonreír, él quería tocar su piel.

Esos impulsos que nunca antes había sentido lo manipulaban.

De repente, la sala de la subasta se quedó en silencio. La cara de Barbarus se retorcía al lado de Zagan.

—O-oi, ¿Zagan…?

—Un millón, en Kuriotes de oro.

Esa era toda la fortuna en el castillo de Zagan.

El subastador perplejo removió suavemente el sudor de su frente mientras alzaba la voz.

—¡Muchas gracias! ¡Una maravillosa enorme oferta, un millón! ¿Hay otro que quiera ofrecer más? ¿Nadie?

Al dedicarse a sí mismo a su investigación, los magos tenían una tendencia de recolectar dinero. Sin embargo, aunque recolecten largas sumas de dinero, los millones no eran cantidades que se vieran usualmente. Probablemente había algunas personas que tenían esa cantidad, pero si lo gastaran, sería para su investigación. Era esa clase de fortuna.

—Oi, Zagan, ¿qué estás pensando? Aunque sea un elfo, tanto dinero…

—Hay algo que siempre había deseado, pero no sabía qué era. Creo que finalmente lo encontré.

Zagan murmuró incoherentemente, sin estar seguro de cómo explicar sus sentimientos. Sin embargo, visto desde afuera, las brillantes flamas en sus ojos eran terriblemente malévolas. Aunque eso era normal, ya que estaba estimulado por su pasión. Barbarus tenia los ojos extendidos por el miedo.

—¿Qué clase de magia planeas usar…?

Parecía que malentendió algo. Zagan agitó su cabeza.

—Te equivocas. Tal vez incluso otra magia no sea necesaria. No lo puedo explicar bien, pero es esa clase de cosa.

—¿Obtener otro nivel de poder, sin siquiera usar magia…?

Barbarus se estremecía mientras parecía ser que su forma de decirlo había sido malentendida.

Si seguía hablando, tenía la sensación de que solo empeoraría. Zagan se rio para decir que Barbarus estaba equivocado, pero él había perdido la cabeza, por lo que sonó como la risa de un demonio. Barbarus cayó, sin fuerza, a su asiento.

¿Acaso él lo volvió a malentender?

Mientras las justificaciones que le daba a su compañero en el crimen empeoraban cada vez más, el mazo que anunciaba el éxito de su compra finalmente se escuchó.

—¡Felicidades! ¡El mago Zagan ganó el elfo de cabello blanco!

Él no recordaba haberse nombrado, pero el subastador adivino correctamente con solo ver su cara. Ese hecho mostraba que era un mago conocido en estos lugares, pero eso era inconsecuente. Zagan se levantó de su asiento y usó magia de vuelo, dejando a Barbarus tirado donde estaba. Voló a través de los demás asientos y aterrizó suavemente en el estrado.

Se colocó enfrente de la chica, pero ella aun así no levantó su mirada del suelo.

¿Qué debería de hacer, debería de decir algo?

Bajarse estaba bien y todo, pero no había pensado en lo más mínimo de qué debería de hacer después. Con su repentina vacilación, el subastador lo engatusó.

—Por favor, siga y llévesela. Que elfo tan suertuda para ser ganada por el famoso mago Zagan. Por cierto, el vestido y el collar que restringe la magia es un regalo de nuestra parte. Por favor, considere el riesgo de que escape si el collar es removido.

—Claro.

Él no escuchó lo que decía el subastador, pero Zagan respondía apropiadamente.

¿Ella ni siquiera volteará a verme? Bueno, supongo que es aterrador. Dicho eso, no voy a consignarte a un terrible destino, ¿sabes?

Precisamente porque ella era tan hermosa, decir eso solo lograría ganarse una mirada de disgusto. Con la chica de la mañana sería lo mismo.

Inquieto, él gentilmente extendió la mano hacia su barbilla. Ella tenia la piel suave como tela, tanto así que Zagan sentía que la lastimaría con el mero acto de tocarla.

Aun así, la tocó lo mas gentil que pudo, y levantó la cara de la chica un poco, sus ojos vacíos le miraban.

Un jadeo se le escapó inintencionalmente, ella realmente era una chica encantadora.

Sin embargo, no parecían enfocarse en él, era dudoso que siquiera lo estuviera viendo a él. No, más que eso, no podía sentir ninguna volición en ella.

¿E-Ella está bien? ¿Está siendo controlada o algo?

La magia que privaba la voluntad no era rara. El subastador habló nerviosamente a Zagan mientras palidecía.

—¿Zagan-sama? ¿Hay algún problema?

—… No, ¿ella está consciente?

Saliendo de su seca garganta, su voz sonaba mas malhumorada que inquieta, tanto que se quería preguntar a sí mismo de qué estaba tan enojado.

Sin embargo, el subastador asintió en entendimiento.

─Por favor, no se preocupe. La elfo ha sido dócil desde su captura, se ha mantenido en su estado natural. Además, para ser un individuo, posee una vasta cantidad de magia, por lo que la magia promedio no tendría efecto. Por consiguiente, nosotros garantizamos su frescura.

Cuando se usa como sacrificio, restringir algo con magia y el lavado de cerebro se convertirían en impurezas y disminuiría la precisión. Parecía ser que el subastador pensaba que Zagan estaba preocupado por eso.

Sin embargo, la elfo que vestía como una dama no parecía tener herida alguna. Puede que haya sido tratada como esclava, pero el tratamiento que recibió no fue tan tonto como para lastimar un “producto” de este valor. Él probablemente podría confiar en eso.

Zagan finalmente suspiró aliviado.

—Créeme, si ella no puede siquiera cantar bien, habrá un problema.

Lo que mas deseaba era que ella pudiera hablar apropiadamente… era lo que quería decir, pero su forma de comunicarlo fue incorrecta a gran escala.

El subastador se retiró con una cara pálida.

La chica elfo también temblaba del miedo.

Ah, gracias a dios. Me entendió.

Zagan estaba aliviado con eso, pero no se dio cuenta de qué tan malamente lo habían malentendido.

Este era el primer amor a primera vista de este hombre que había pensado que “las mujeres son solo una molestia” tan solo pocas horas antes.

  1. Lords: señores, personas con mucho intelecto, persona superior, etc.