—Charl……

Miro aturdidamente al helicóptero.

Un helicóptero militar que creaba grandes olas mientras su rotor giraba con fuerza

En la puerta abierta, Charl tenía una ametralladora, mientras que en la cabina…

—¡Oh, me alegro de verte mocoso! ¡Al fin decidiste rendirte!

Fuubi-san me miró y se burló de mí usando el megáfono del helicóptero.

—¡No importa como lo veas, yo soy la victima!

Digo y Fuubi-san señala algo en mí con su dedo.

……Ahh, esto.

Una violación a la Ley de control de espadas y armas de fuego. Esta es la primera vez que me encuentran dentro de la escena del crimen. 

Rayos, no digas cosas como un policía normal…

Más bien, incluso tú trajiste un helicóptero militar.

—¡En mi caso está bien! ¡Porque soy policía!

Como si lo estuviera. Y tampoco leas la mente de los demás.

Rayos, no dejes que me relaje.

No me hagas sentir aliviado porque todavía no estoy solo.

—¡……Mierda……!

Escuché un quejido que parecía resonar desde el fondo de la tierra.

Era Camaleón que se paró tambaleándose mientras sangraba.

Sus ojos estrechos ahora inyectados con sangre se dirigían al inmóvil helicóptero y a Charl.

—Ha pasado un tiempo, humano artificial. No quería volver a verte.

—……Sí, tu cara también se me hace conocida……

Su tono de voz se volvió rudo otra vez. Esa debe de ser su comportamiento original.

—Tampoco creía volverte a encontrar de nuevo Kimitzuka

—……Ahh. Así que esto tenías en mente desde el principio.

Exterminar al enemigo con armas. Si hablamos de su manera de hacer las cosas, eso era propio de ella.

Charl se dio cuenta de la identidad del enemigo pronto y se fue de este barco lo más antes posible para volver con armamento militar. Podrías haber consultado conmigo al menos un poco……No, desde antes ya no teníamos esa costumbre. Por eso Siesta nos regañaba.

—……Pero viniste, Charl.

Y pensar que llegaría el día en que Charl me salve.

—Hmph, no podía quedarme sentada después de que esa niña dijo todo eso, ¿no?

—Pero si son de la misma edad…

……pero ya veo. Charl también fue incitada por las palabras de Natsunagi.

Seguro Natsunagi misma no se da cuenta, pero…

—Así que, Kimitzuka, ¡agáchate! ¡Es mi turno ahora! —dijo y tomó la ametralladora equipada y apuntó nuevamente al humano artificial.

Es una pena, Camaleón.

Si le das un arma a ella, nadie la puede parar.

—¡Haz lo mejor que puedas para huir!

Gritando una línea que te haría dudar quien es el malo, Charl empezó a disparar apuntando a la cubierta.

—……Gugh

Cargando su herido cuerpo, Camaleón aún se movía con agilidad. Algunas veces endurecía su lengua y repelía las balas.

—Gugh, insolente

Batalla desde el cielo versus tierra.

Sin embargo, la ventaja del terreno la tenía Charl.

Camaleón está ocupado bloqueando las balas que llueven solo puede usar su única lengua para defenderse. Debido a la interminable tormenta de balas, Camaleón solo podía correr y tratar de escapar de la cubierta.

—¡Kimitzuka!

De repente, Charl me llama con una voz que no se deja opacar por el sonido de los disparos.

—¡Te odio! ¡Te detesto!

Ya veo, pero yo sentía lo mismo.

Lo siento, pero nunca pensé en llevarme bien contigo.

—¡Pero……pero! ¡Al que eligió Ma’am fue a ti! No fui yo, ¡fue a ti a quien odio! Por eso… por eso, ¡no tengo más remedio que confiártelo a ti! Si mi querida Ma’am eligió a alguien tan odioso como tú… ¡No tengo más remedio que confiar en ti!

Era como si gritara una plegaria.

No se podían ver sus lágrimas, en vez, se veía una incesante lluvia de balas.

Charlotte seguramente trataba de cumplir el ultimo desea de su maestra.

—¡Kimitzuka! ¡Esta vez, cumplamos la misión con éxito nosotros dos!

Sí, lo sé. Lo sé.

Esa era mi intención desde el principio.

—¡Urahhhh!

Sin molestar en cargar las balas de la ametralladora, dejó el arma empotrada y sacó una nueva arma atacando sin descanso a Camaleón.

Si lo sigue presionando, podrá ganar.

Escondido de la zona de fuego, en el momento que comprobé eso.

—……Es suficiente.

En el corto tiempo que nació en el cambio de armas.

Camaleón se encorvó débilmente hacia delante y…… borró su presencia.

—¡Charl! ¡Cuidado!

—¡!

Y al instante siguiente, el cuerpo del helicóptero se inclinó fuertemente.

—¡Gugh! ¡Nos la hizo!

Se podía ver que las hélices estaban bien……, pero del fuselaje algo se estaba derramando.

—……El combustible.

Un líquido que parecía gasolina goteaba de la parte donde estaba el motor y caía en la cubierta donde estaba.

El helicóptero bajó su altura considerablemente. A ese ritmo se era posible que se estrelle. La presencia de Camaleón no se podía ver a los alrededores, había sido borrado de nuestra vista. Ahora…

—Con esto ya no podré saber si le estoy dando o no…

Charl continuó disparando con la ametralladora de mano, pero no se podía distinguir si le había dado. Fuubi-san jalaba fuertemente el mando del helicóptero para arreglar su posición.

Si no podemos verlo. No quedan más opciones.

Como luchar contra un oponente invisible. ¿Qué haría Siesta……?

—¡Ja, ja, en esta ¡Como estoy ahora, ninguno de sus ataques me atinaran! ¡Incluso esa detective se quedó sin opciones!

Sin poder verlo, solo se podía escuchar su voz con tono de victoria.

¿Qué acaba de decir? ¿Ni siquiera la detective pudo con eso?

¿Ocurrió algo como eso mientras no estaba con ella?

—Incluso ahora puedo recordarla…… ¡su patética figura, cuando se dio por vencida!

Ahh, se trata de eso.

El

El la mató

Al fin, encontré un enemigo al que le tenía odio.

Por alguna razón, mi corazón seguía en calma.

Ya no tengo sentimientos.

Lo único que albergaba era exterminar a SPES……a este monstruo.

Hasta que no lo haga, no me detendría.

—…… ¡Tú mataste a Ma’am……!

La voz con ira de Charl resonaba en toda la cubierta

Sí, lo entiendo. Lo que sientes, lo sé mejor que nadie.

Pero Charl. Ahora solo mírame.

Hice un gesto con dos dedos en mis labios.

—¿Kimitzuka? …… Entiendo.

Pudo entender que no se trataba de un beso volado.

Terminemos con esto.

Es hora de exterminar al monstruo.

—Yo también pensé en que ya era hora de que esta persona deje de fumar.

—……rayos, no hay de otra.

Charl usó el encendedor que tomó de Fuubi-san y estando prendido lo lanzó hacia abajo.

Sí, a la cubierta donde el combustible se estaba esparciendo.

—¡Guahhhhh!!!

El fuego se prendió rápidamente y ardió por todos los alrededores incluyendo el lugar donde estaba Camaleón.

Naturalmente, como yo estaba en la cubierta también iba a recibir el daño. Pero ya me había preparado para eso desde antes.

—¡Aah! ¡!!!

En este sofocante entorno, el poder de su piel de cambiar de color dejó de funcionar y Camaleón quedó expuesto nuevamente. Rodeado por el fuego, estaba de rodillas jadeando con la lengua saliente.

—Adios.

Y se escuchó el sonido del disparo.

Conteniendo todos sus sentimientos, Charl disparó una sola vez.

—¡……! ¡Gugh!

Alzando una voz inaudible, tosió sangre.

Su lengua que debió haber estaba endurecida fue atravesada por la bala y calló de frente.

Sin embargo, cortada lengua se estaba regenerando de raíz. Vi eso y me dirigí hacia las llamas. Recogí la punta afilada de su lengua caída con mi mano derecha.

—………mierda, mierda, …

Parecía que el reptil frente a mi estaba diciendo algo.

—Mataré. A ti. Como. Lo. Hice. Con esa. Detective……

Ya veo, mientras pueda regenerar su lengua, todavía podrá hablar. Entonces……

—¡…! ¡Gahhhhhh!

Usé la lengua que recogí para cortar su nueva lengua.

Esto es una espada. Una espada de doble filo que tú mismo creaste.

Por mi antigua compañera, por sus aliados, por las personas que siguen su voluntad…… cargando los sentimientos de muchas personas, la balanceé.

—¡De-detenteeeeeeeeeeeeeeeeeeee!

Como si lo fuera a hacer. Ese es dolor que le has infringido a la gente.

—¡Gahhhhhhhh!!!

Si se regenera varias veces, solo tengo que seguir cortándolas.

Hasta que no puedas volver a hablar.

—Ah……….Ah……

Parece que la cosa delante de mí ya no emitía algún sonido coherente.

Pero mi mano no se detuvo. Aún no es suficiente.

Más, más…derrama más sangre.

Por Charl, por mí, por Siesta.

Te lo pido, más, más, más… 

—……Te lo pido, ya muere.

No sé cuantas veces corté su lengua

Pensé en terminar con esta, esta vez lo mataría. Levante hasta lo alto la espada y

—¡……!

La blandí y el casco del barco se agitó fuertemente. Al momento siguiente.

—Toda…vía

Cuando me di cuenta, ya era tarde.

—¡……!

La larga lengua del camaleón envolvió mi cuerpo. Todavía no la había cortado completamente.

—Cambiemos. De. Lugar.

Y golpeó fuertemente la cubierta con su cola.

—¡Gugh……!

El suelo quemado que ya era frágil colapsó, y caímos al piso debajo. Aún estaba envuelto con su lengua.

—¡Mierda!

Después de una corta pelea en la caída

Empujé dentro de su boca la aún dura lengua que tenía en mis manos

—¡Gu, gah!

Y entonces la fuerza de la lengua alrededor de mi abdomen bajó un poco. Con heridas por todo mi cuerpo, de alguna manera, me las arreglé para mantener a Camaleón debajo de mí y evité caer directamente al suelo.

—Duele. Rayos, solo faltaba un poco más.

¿En qué lugar estoy? ¿En dónde caímos?

Debido a que el humo negro inundaba el hueco por donde caíamos, mi visión era borrosa. La voz que escuche al caer de Fuuci-san y Charl ya no las escuchaba más.

—Por ahora tengo que pararme……

Sin ninguna arma ni conociendo el lugar no iba a poder dar una pelea decente.

Me alejé arrastrando una pierna del cuerpo igual herido de Camaleón.

—……Esto es como si estuviera huyendo.

Me reí de mi mismo……En esta situación, con mi turbada conciencia, trataba de buscar una razón por la cual vivir.

—¿……Natsunagi?

“No voy a morir. No te dejaré de lado y me moriré sola, definitivamente no lo haré.”

Recordé nuevamente sus palabras.

Ya lo sé. Como ella me hizo esa promesa, yo también la haré.

No puedo morir y dejarla sola.

Ya que todavía no nos hemos despedido.

Y cuando finalmente llegué a la pared volví a mirar a los alrededores.

—Jaja, es un buen desenlace.

Estamos en un lujoso lugar. 

Justó donde había estado el día de ayer. Un lugar que gira alrededor de los deseos, el paraíso de los sueños…El casino

Era el lugar perfecto para adornar nuestra pelea final.

—…, ……re, …taré, …mata, ré. 

Camaleón recuperó su conciencia y se puso de pie con una posición inclinando su cuerpo hacia delante.

Aunque él tenía heridas en todas partes, yo solo tenía mi cuerpo conmigo.

No tenía ningún arma ya.

Entonces, ¿cómo voy a luchar?

Aunque me pregunte eso no tengo ninguna opción.

—¡Aaaaaaah! —rugió Camaleón. Me hizo preguntar si todavía tenía ego o si ya lo había perdido y ahora solo atacaría como un animal.

Vamos, ven.

Pongo mi pie izquierdo delante y hago puño con la mano derecha.

Mi arma es mi cuerpo de aquí en adelante será una pelea cuerpo a cuerpo.

—¡Ruohhh! —gritó y extendió su lengua llena de sangre en línea recta.

—¡Woah! 

Reuní mis fuerzas en la segunda mitad de mi cuerpo y giré mi cadera.

Y luego con todas mis fuerzas con mi puño……

—……Hey, ¿acaso eres idiota? —escuche.

Me pareció… haberlo escuchado

No es posible.

No existe ninguna persona que entre a esta pelea a estas alturas, ¿verdad?

—¿Pelear cuerpo a cuerpo con un humano artificial? No lo llamaré absurdo, pero si imprudente.

Lo siguiente que escuche fue el sonido de un disparo…… y el grito de Camaleón.

Había sangre en todas partes. Su larga lengua había sido cortada a la mitad.

—¡Bueno, ahora esa lengua no podrá atacarme otra vez!

Era una frase que había escuchado antes.

La voz provenía desde el agujero del techo saltó con fuerza y cayó delante de mí.

Reconocía esa espalda. No había forma de que la confundiera.

Últimamente por ciertas razones hemos estado juntos bastante tiempo.

Pero, ¿por qué estás aquí? No hay duda de que escapaste junto a Saikawa 

Esa obvia pregunta podía resolver fácilmente si mi suposición era cierta.

Y cuando estaba por confirmarla, ella volteó en mi dirección.

Entonces ella.

Natsunagi Nagisa, mirándome dijo

—Ha pasado un tiempo. 

Sí, en verdad era nostálgica

Eso era. Todo este tiempo he querido ver esa sonrisa nostálgica, de un millón de puntos.

—Sí, ha pasado un tiempo ¿Ya me puedo ir a dormir?… Siesta.

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