La Sexta Región Tiphereth estaba incesantemente ruidosa. Después de todo, la Reina Blanca había invadido la conferencia de regiones, el evento más importante en todo el Mundo Vecino. Encima, sin previo aviso, había aparecido en frente de las Dominions.

“Expulsen a todas las Empties. Todas ustedes son responsables de la limpieza y reparación de la mansión. Déjenme entrevistar a todas las contratadas. ¡No me permitan probar la humillación de la Reina Blanca invadiendo esta mansión otra vez!”

“¡Sí!”

Las Caballeros de la Orden Medieval—un grupo de Quasi-Espíritus con alta habilidad de combate personalmente elegidas por ella, respondieron todas al mismo tiempo. Aunque había variedad en cuanto a distintos tipo de Ángeles Independientes, ellas estaban unificadas a travéz de su Vestido Astral plateado compartido. [Originalmente en la traducción inglés dice The Knights of the Chivalric Order, o sea, Las Caballeros de la Orden Caballerezca, pero como resultaba redundante le cambié el nombre.]

“¡Síganme! ¡Registren e investiguen totalmente cada rincón de esta región!”

Miyafuji Oka peronalmente lideraba la búsqueda en la mansión con enfado. Las otras Dominions que habían sido echadas de la sala de reuniones, sólo podían observar la escena sin hacer nada.

Después de todo, la Reina Blanca desapareció con una ligera risa y nunca apareció otra vez. Pero desde que eso ocurrió, ella se vio obligada a incrementar la seguridad a futuro.

Había aparecido de repente en el centro de la Sexta Región Tiphereth, en la mansión Dominion donde se discutían los asuntos más importantes del Mundo Vecino y luego s desvaneció como una pesadilla.

Oka no podía ocultar su frustración. Parece que iba a explorar no sólo la mansión sino cada ubicación en la Sexta Región Tiphereth.

“Entonces, esto se disolvió.”

Ariadne dijo mientras se frotaba los ojos. Como dijo, no había más tiempo para continuar con la conferencia. Cada una de ellas debería regresar a sus respestivas regiones y comenzar a planear contramedidas.

“…Bueno, ya les dije lo que quería decir. Después de todo, hubiera estado bien celebrar esta conferencia vía comunicación remota. Sin embargo, quería hablar sobre enviar a alguien como Dominion a la Décima Región Malkuth…”

En la Décima Región Malkuth, después de la muerte de Doll Master, las Quasi-Espíritus estaban luchando para determinar quién se convertiría en la próxima Dominion. No obstante, si una Quasi-Espíritu grosera ocupaba el rol, las regiones circundantes seguramente sufrirían.

En ese caso, hubiera sido mejor cultivar a una Quasi-Espíritu para esa posición desde el principio. Yukishiro Maya quería discutir esta estrategia y preguntar quién sería apropiada para convertirse en la próxima Dominion.

“No podemos dejar esa región sin lider. Existe una buena probabilidad de que la Reina Blanca invada la Décima Región Malkuth y trate de dominarla.”

Al escuchar lo que Maya había dicho, Kagarike Haraka levantó la mano.

“Ah, no puede evitarse. Entonces déjenme ir.”

Yukishiro Maya frunció el ceño al oír eso.

Aunque la Quinta Región Gevurah no se encuentra en tan serio estado como la Décima Región Malkuth, se requiere un Quasi-Espíritu considerablemente poderoso para poder mantener la ley y el orden. Encima, la Quinta Región Gevurah es una de las regiones adyacentes a la Tercera Región Binah. Incluso si la puerta es sellada por completo, si Hiraka permanece en la Décima Región Malkuth, sería difícil arreglárselas en el caso de una emergencia.

“Le encargaré la Quinta Región Gevurah a Tsuan y las otras discípulas. Deberían ser lo suficientemente competentes—si no, no me importa si Ariadne la toma.”

Esto implicaba que estaría bien que Ariadne tome la Quinta Regióna Gevurah, pero para Ariadne esto sería simplemente fastidioso. Ser una Dominion administrando dos regiones significaría que la carga será el doble.

“Ehh… demasiado fastidioso…”

Ariadne tambaleó la cabeza mientras le entraba sueño. Haraka sonrió mientas la sujetó del hombro.

“No digas eso. Te lo estoy pidiendo. Por—fa—vor. Por—fa—vor. Por—fa—vor.”

“…Um… de acuerdo… pensaré en algo…”

Ariadne aceptó a regañadientes mientras se quedaba dormida.

“Entonces la Quinta Región Gevurah será manejada por ella. ¿No hay ningún sistema de administración en la Décima Región Malkuth? Entonces, resolveré este problema en tres días. Cuando la región se estabilice, luego enviaré una Quasi-Espíritu civil de la Segunda Región Chokmah para rectificar un sistema político.”

“¡Bueno, si se trata de la maniática de las batallas Haraka, debería poder hacerlo! ¡Buena suerte!”

Conforme Rinemu comentaba de manera ruda, Mizuha la observó con preocupación. Haraka sólo sonrió, posando su mano sobre la cabeza de Rinemu para alborotar su cabello.

“¡Gya! ¡¿Qué estás haciendo?!”

“Sólo le de muestro mi afecto a mi ruda kouhai.”

“En serio, mi cabello es un completo desastre. Mizuha, ¿tienes un peine?”

“Ah, sí. Por favor agáchate un poco.”

“Por cierto, quería preguntarte. ¿Tokisaki Kurumi es una mala persona? ¿O una buena persona?”

Después de recibir la pregunta de Haraka, Rinemu y Mizuha se miraron entre sí antes de responder.

“Una mala persona.” “Sí.”

“¿En verdad, en verdad? Eso está mucho mejor. En mi opinión, esa Reina Blanca también está lejos de ser buena. Ojo por ojo, veneno contra veneno, el mal luchando contra el mal.”

Haraka se rió mientras se iba. Parece que partía inmediatamente hacia la Décima Regióna Malkuth.

“…Tengo que ir a dormir… buenas noches…”

Ariadne fue a dormir conforme partía hacia su propio territorio, la Cuarta Regióna Chesed.

Aunque se estaba tambaleándose de un lado a otro, todas sabían que Ariadne podía luchar incluso en ese estado. Y una vez que se despertaba, nadie podía competir contra ella. Requeriría dos Dominions de nivel alrededor del de Kagarike Haraka para obligarla a pelear en serio.

“Bueno, regresaré a la Séptima Región Netzach. Tengo que hacer una nueva Yui-chan.”

La Dominon de la Séptima Región Netzach, Sagakure Yuri también partió a casa.

“Ya casi es hora de que yo también regrese. Últimamente ha habido mucho ruido en mi Octava Región Hod.”

Y así, Banouin Kareha también retornó a su región. En el camino de regreso, no miró ni siquiera una vez a su hermana menor Banouin Mizuha.

Y entonces las únicas que quedaban eran Kirari Rinemu, Banouin Mizuha, y la Dominion de la Segunda Región Chokmah, Yukishiro Maya.

“Regresemos nosotras también.”

“Estoy de acuerdo. Deberíamos discutir inmediatamente acerca de fortalecer nuestras defensas… ¿deberíamos considerar contratar mercenarias de la Sexta Región Tiphereth?”

La habilidad de compate de la Novena Región Yesod era abrumadoramente inferior comparada con las otras regiones. Ambas comenzaron a discutir la idea de contratar mercenarias para incrementar su fuerza.

“—Kirari Rinemu, Banuoin Mizuha. ¿Pueden darme un momento?”

“¿Oya?” “¿Yukishiro Maya-san?”

Las dos lucían confundidas al acercarse Maya. La Segunda Región Chokmah y la Novena Región Yesod estaban tan alejadas entre sí que difícilmente había alguna forma de contacto.

O mejor dicho, la Segunda Región Chokmah no se involucra activamente con ninguna región. Asistía a la conferencia Dominion en cada ocasión para servir como facilitadora, pero raramente expresaba opinión personal.

Siempre en la posición de mantener sus asuntos dentro de su propia región, una Quasi-Espíritu que grababa todo meticulosamente—esa era la opinión de Rinemu sobre ella. La impresión de Mizuha era la misma.

“Quieres hablar con nosotras. ¿Acaso el sol va a salir por el oeste a continuación? Maya, ¿qué sucede?”

“…Quiero que las tres tengamos una charla.”

“De acuerdo, ¿pero en dónde?”

“Quiero alejarme de esta mansión… ¿hay algún lugar en la Sexta Región Tiphereth donde podamos relajarnos y conversar?”

“Bueni… está el café al que yo voy, ¿pero eso estaría bien?”

Maya asintió como un pequeño animalito.

Cuando Kirari Rinemu era Dominion, ocasionalmente iba a otras regiones para celebrar conciertos.

En particular, la Sexta Región Tiphereth estaba conectada con cada región entre la Primera Región Keter y la Novena Región Yesod—sirviendo como el centro del Mundo Vecino. Al celebrar conciertos aquí, el objetivo era incrementar el reconocimiento de la Novena Regióna Yesod y también poder regresar a la Sexta Región Tiphereth en caso de una emergencia. Sin embargo, la respuesta fue tan buena que Rinemu estuvo haciendo varios conciertos en vivo—al punto que Oka comenzó a quejarse con ella cada vez.

“Así que encontré este sitio durante el tiempo en que estaba buscando restaurantes deliciosos. Ah, disculpe. Un parfait de frutilla por favor.”

Esta tienda no tenía Empties, en cambio usaba un sistema de computación automático para pedir la comida.

Le enviaba el mesanje “¡Las clientes van a hacer sus pedidos!” a las Quasi-Espíritus que estaban en la cocina. Las Quasi-Espíritus aquí encontraban sentido a su existencia al preparar dulces como un parfait.

A pesar de que un parfait puede crearse usando reiryoku, tendrá un sabor que la persona sólo puede imaginar. Para comer un postre verdaderamente delicioso, tienes que visitar una tienda aierta por Quasi-Espíritus que dedican su supervivencia para preparar deliciosos postres para los clientes.

Esta tienda era una de ellas. Las grandes frutillas que adornaban la parte superior del parfait fueron cultivadas de verdad con semillas, tierra, y agua. Aunque tomaba tiempo y esfuerzo cosechar estas frutillas, definitivamente hacían que el postre sea más delicioso.

“…Así que a estas alturas, ordeno un parfait de frutilla cada vez que vengo aquí.”

“Hmm. Delicioso. Es interesante que se tomen el tiempo de cultivar en lugar crear las frutillas.”

“Es delicioso… senpai que sabe mucho es impresionante.”

Maya y Mizuha asintieron mientras estaban de acuerdo con el sabroso gusto del parfait de frutilla.

“Entonces, ¿de qué querías hablar con nosotras?”

Maya miró los alrededores. Tal vez como todavía era antes del mediodía, el café estaba desierto.

A pesar de eso, Maya tuvo precaución para abrir un libro.

“Abriendo—Tercer Libro <Regla del Gato>[1].”

Una cortina semi trasparente envolvió los asientos de las tres.

“¿Es esta tu habilidad?”

“Más o menos, pero ligeramente distinta. Mi Ángel Independiente es una estantería de libros. He reservado varias habilidades y las he puesto en una estantería para su uso. Como requiere pasar por el precoeso de elegir libros dentro de una estantería, no es apropiada pra el combate—pero en momentos como este sirve para todo.”

Lo que ejecutó recién era un enmascaramiento. Era la habilidad para hacerlas invisibles a los ojos de los demás. Sin importar cuánto ruido hagan, el sonido no será detectado desde afuera. No sólo eso, ni siquiera podrían observar a las chicas que ahora estaban ocultas allí adentro.

“…Entonces, déjenme preguntar francamente. ¿Hubo alguna Dominion que lucía particularmente rara en la reunión de anoche?”

Uego de recibir esa pregunta, Rinemu y Mizuha inclinaron la cabeza.

“¿Ha? ¿Qué se supone que significa eso?” “Um… no entiendo qué estás tratando de decir…”

“…Pienso que hay una Dominion trabajando del lado del enemigo.”

“¡¿Geh?! ¡¿H-H-H-H-Hay una Dominion conectada a la Reinba Blanca?!”

Maya asintió, sus anteojos de marco plateado brillaron con gran importancia.

“Teniendo en cuenta cómo apareció la Reina Blanca, hay varias partes que no tienen sentido.”

“Eso es… ¿porque ella es una Espíritu? Como Tokisaki-san.”

“No, si era para revelar alguna clase de gran meta, puedo entender al menos eso. Lo que me confunde es cómo interfiere en este mundo. Está manipulando a las Empties y llevando a cabo actividades terroristas… eso puedo entenderlo. ¿Pero por qué vino esta vez?”

“¿No fue para hacer una declaración de guerra?”

“No había necesidad de hacerlo. Existen límites para las tonterías. Si Haraka o yo rápidamente notábamos la puerta y la destruíamos, la Reina Blanca no habría podido escapar y su vida no hubiera estado garantizada.”

“¡Bueno, en ese momento hubiéramos quedado involucradas en ese indicente y asesinadas!”

Mizuha estuvo de acuerdo con las palabras de Rinemu. Lo que Maya había dicho estaba basado en la premisa de numerosos sacrificios. Como mínimo, las Dominions con pobres habilidades de combate hubieran sido asesinadas e incluso las otras Dominions más fuertes habrían sido sacrificadas inevitablemente. Y si salía mal, incluso la Sexta Región Tiphereth entera pudo haber sido destruida.

No obstante—

“Seguía existiendo la posibilidad de la derrota. ¿Por qué se arriesgo a venir al salón de conferencias?”

“No lo sé.” “¿…Podría ser un señuelo?”

Maya asintió en respuesta a lo que Mizuha había dicho. Rinemu inclinó su cabeza aún más y más.

“Podría haber sido una aparición fuerte deliberada para enfatizar que ella es la enemiga. Su declaración de guerra nos obliga a que nos unamos. Sin embargo, si hay una traidora en el medio—”

“…Eso sería fatal para nosotras.”

Mizuha agitó la cabeza con una expresión lúgubre.

“¿Pero por qué te tomarías la molestia de contarnos esto?”

“Porque suponen un bajo riesgo y es bien sabido que ya se han encontrado con Tokisaki Kurumi. No creo que la Reina Blanca las use a ustedes como traidoras.”

“¿…Hay alguien más en quien puedas confiar?”

“…No lo sé. Después de todo, somos Dominions, no amigas. Nadie sabe por qué ascendimos a la posición. No sé por qué Ariadne quiere dormir, por qué Oka favorece la unidad, ni por qué Haraka quiere pelear.”

“¡Sí, ni siquiera yo lo sé!”

“Kirari Rinemu. Pienso que tú puedes sentir intuitivamente las características de las otras Dominions. ¿Qué sabes… sobre ellas?”

“Bueno… ¡no sé si he sido traicionada! Primero, está Ariadne. Esa chica es fuerte, muy fuerte. ¡Creo que es tan fuerte como Kagarike Haraka! ¡Es por eso que actúa como estúpida a propósito cuando en realidad tiene mucha confianza! Y Haraka luce como si estuviera afligida por varias cosas que la mantienen atada. Luce absurdo comparado con lo que transmite en la superficie. Oka-chan es… hmm, no lo sé. Ni siquiera yo puedo ver a través del corazón de esa persona. Sagakure Yuri es una gran pervertida de hermanas menores. Oh, pero… de alguna forma puede que ya hayan notado eso. Y Banouin Kareha de la Octava Región… la hermana mayor de Mizuha… estaba asustada.”

“¿Asustada…? ¿Mi hermana mayor…?”

“Mizuha, ¿cuál es tu impresión sobre Kareha?”

Mizuha sonrió débilmente ante la pregunta de Rinemu.

“Para mí, ella es como un símbolo de poder absoluto. Siempre fuerte y cautelosa, soreviviendo en la Décima Región Malkuth. Yo siempre estuve ocultándome detrás de mi hermana… Pensé que eso no era bueno así que me fui a la Novena Región Yesod.”

“Después de separarse de su hermana, Banouin Kareha luchó contra Kagarike Haraka en la Quinta Región Gevurah… sin dudas ella es una Quasi-Espíritu de combate, ¿pero dijiste que estaba asustada?”

“Bueno, la evidencia sólo es mi intuición. A veces ni siqueira yo puedo distinguir estas cosas precisamente, así que espero que no se lo tomen demasiado en serio…”

Rinemu murmuró sin mucha confianza. Ciertamente, como dijo, no había mucha evidencia.

Sin embargo, Maya se preguntaba si esto era realmente intuición o si ella estuvo escuchando los sonidos para dar su opinión.

Latidos del corazón, los sonidos de ligera incomodidad física, el sonido de la sangre fluyendo. Tratándo de la Dominion de la Novena Región donde el sonido es vital, ella podría ser capaz de detectar inconscientemente algo que no podía captarse con un oído común y luego hacerlo pasar por intuición.

Por supuesto, lo que ella dijo no era de gran importancia. Maya se levantó y quitó la cubierta protectora. El sonido de la música de fondo llegó a sus oídos una vez más.

“…No hace falta decir que esta conversación es confidencial. Banouin Mizuha, por favor cuida de ella.”

“¡Oye, ¿a qué te refiere con eso?! ¡Yo también sé lo que es un comportamiento aceptable!”

“De acuerdo, no hay problema.”

“¡Tú también, Mizuha! ¡En serio, ¿qué es esto?! ¡¿Tan poco confías en mí?!”

“Hay un valor aproximado de cero.”

Rinemu no pudo refutar esto conforme cayó sobre l amesa. Mizuha acarició su cabeza con una sonrisa amarga.

Maya dejó el café y partió hacia la región bajo su control a través de <Shamayim

Kaveesh>. Entonces, soltaron la pregunta que ella no se atrevió a hacer allí.

“A sus ojos—¿qué clase de persona soy?”

Si ella hubiera hecho esa pregunta, Kirari Rinemu definitivamente hubeira respondido así.

“Maya, estás guardando alguna clase de secreto. Y encima, un gran secreto que sólo tú puedes soportar. Con el fin de proteger ese secreto, ¿dejarías que nos maten a todas nosotras?”

Exactamente.

Yukishiro Maya tenía un gran secreto oculto en la Segunda Región Chokmah. Era un secreto que nunca debía hacerse público incluso si significa que las otras Dominions mueran a manos de la Reina Blanca.

Cuando se consideran a los clones de Tokisaki Kurumi, siempre tienen dos pasados: el pasado antes del nacimiento y el pasado después del nacimiento.

El pasado antes del nacimiento era el mismo para cada clon, pero es distinto para el pasado de allí en adelante. En realidad, esto raramente surge a la superficie porque Tokisaki Kurumi siempre estaba moviéndose hacia una meta singular.

Por lo que si se experimentaba un fenómeno diferente, habrá diferencias sutiles.

El problema era inminente.

—Tortura. Polución. Ridiculización. Dolor. Lavado de cerebro. Hurto.

Al ser tratada constantemente bajo la tiranía del mundo y convencida de que nadie va a rescatarla, ¿en qué clase de existencia se convertirá Tokisaki Kurumi entonces?

“Um… Carte-san, ¿a qué te referías con que querías hablarme a solas?”

Hibiki preguntó tímidamente con una mirada cautelosa. Recordó lo que Cistus había dicho—

“No confío en esa Quasi-Espíritu.”

—La chica en frente de ella era bastante sospechosa.

En este momento, Tokisaki Kurumi y Cistus estaban corriendo por la Tercera Región Binah para destruir a Rook antes de la llegada de la Reina Blanca. Nadie podía detenerlas ahora que habían recuperado su tiempo.

“¡Sí, déjame preguntarte francamente!”

Luego de que Carte dio la señal, cuatro naipes rodearon a Hibiki.

“¡Qué diablos eres, Higoromo Hibiki!”

Con las cosas así, Hibiki preparó su <King Killing>. Carte aún no conocía esta habilidad. Aunque le faltaba poder destructivo, la situación podía revertirse en un aliento si el saqueo era exitoso. A pesar de que no querer usar esta habilidad, no había margen para quejas en una situación de emergencia.

“¡¿Qué estás planeando?! ¡Carte À Jouer!”

“¡Deja de hacerte la tonta! ¡Sé que estás siguiendo a Tokisaki Kurumi-sama sin buenas intenciones!

“¿…Qué?”

De pronto estaba diciendo algo extraño.

Sorprendida por la respuesta de Hibiki, Carte se rascó la cabeza, alzando la vista al cielo y gritando como si estuviera cantando.

“¡Al ver tus acciones hasta ahora, es como si… fueras una amiga! ¡No estoy celosa! ¡Pero es un plan desquiciado apuñalar a alguien por la espalda!”

Los cuatro naipes se repente se alinearon con Carte, levantando sus armas y apuntando a Hibiki.

“¡Date prisa y revela tus intenciones mientras esperas a ser capturada!”

“¡Déjate tomar como prisionera!” “¡Por favor, sé nuestra prisionera!” “¡Sé nuestra prisionera!” “¡Déjate tomar como prisionera!”

“¡Haaaaah! ¡¿De qué estás hablando?! ¡Qué clase de razonamiento te llevó a esa conclusión sin sentido! ¡La que está haciendo eso eres tú! ¡Incluso tengo la evidencia en mis manos!”

Casualmente, no había evidencia en absoluto. Ella sólo quería decir esa frase.

“¡Qué… te atreves a ir tan lejos… oye, ¿cuál es la evidencia entonces?!”

Carte se alteró ante la acusación. Pero desde la perspectiva de Hibiki, era natural que ella fuera sospechosa. Apareció demasiado de repente.

“Apareces de pronto ante nosotras y pides cooperar en esa situación de vida o muerte, por supuesto que tiene que haber intenciones malvadas detrás de eso.”

Carte soltó un gemido.

“¡…E-Ese no es el caso! ¡Nos han puesto a la defensiva durante mucho tiempo! ¡Su alguien con tremendo poder llegar y se llama a sí misma Espíritu, por supuesto que es natural pedir cooperación!”

“E-Eso no es cierto. Pero, ¿no eres demasiado devota? Cuando nos conocimos, Kurumi-san había perdido su poder—”

“¿De qué estás hablando? Esa debería ser la otra Kurumi-sama.”

“Eh, ah, no, así es. ¿Huh? ¿Pero no había sido prisionera por mucho tiempo?”

“Exacto. Es por eso que traté de ayudar.”

¿—Huh?

Algo era extraño; se sentía como si sushistorias estuviera fatalmente desalineadas.

“…Carte-san, la otra Kurumi-san… la que se llama Cistus, ¿has interactuado con ella antes?”

“Por supuesto. Pero dicho eso, como mucho sólo he intercambiado información con ella en la sala de tortura… pero ella es una persona maravillosa.”

Las mejillas de Carte se sonrojaron al rememorar esos recuerdos.

No, algo estaba mal… esta premonición de mal agüero estaba confundiendo gradualmente todavía más a la mente de Hibiki.

“U-Um…— Carte-san. En otras palabras, ¿eres una conocida de… Cistus? Pero diste la impresión de que era tu primer encuentro…”

“Ah, eso es porque Kurumi-sama, o mejor dicho Cistus-sama quería que yo haga eso. Ella dijo que sería más fácil integrarme como camarada de esta forma.”

“¿…Quizás esa advertencia sobre mí también provino de Cistus-san?”

“¡Así es!”

—Había ocurrido una contradicción fatal.

“¡Carte-san!”

“¡Q-Qué! ¡Por fin quieres confesar!”

Hibiki invocó su Ángel Independientes, sujetó a Carte por el puño de sus mangas y se acercó a su rostro.

“¡Es una trampa!”

¿Cuándo comenzó la idea para esta trampa? —Tokisaki Kurumi pensó.

No cuando se encontraron por primera vez. Probablemente antes de eso. Cuando fue capturada, torturada, privada de sus armas y no tenía chances de sobrevivir. —Tokisaki Kurumi pensó.

Kurumi y Cistus pasaron los 15 minutos restantes apuntando a Rook. Por supuesto, la Reina Blanca siempre podía revivirla de inmediato a través de la Bala Scorpio <Akrab>. Sin embargo, el poder de la Reina Blanca no era inagotable. Y por sobre todo, ella quería poner a prueba su actual fuerza de combate luchando con Rook.

Aunque era difícil escapar, perseguir era simple. Especialmente porque el otro lado también las estaban buscando.

Entraron en contacto con Rook en el jardín de flores donde Cistus se había nombrado a sí misma.

“¡Sí que nos persiguió con prisas!”

“¡Sí, sí! ¡Muy bien, muy bien hecho!”

“Esto es—¡Tokisaki Kurumi! ¡¿De dónde sacaste ese tiempo?!”

Las flores se desperdigaron con un solo movimiento de la guadaña. Hibiki y Carte habían ido a buscar a Rook en otra ubicación. Aunque podía decirse que su fuerza se había reducido a la mitad, esto seguía siendo bastante desafortunado para Rook. Tokisaki Kurumi y Cistus estaban en buena forma luego de derrotar al Snark y recuperar su tiempo.

“¡…No puede ser… ¿acaso… derrotaron al Snark?!”

Rook estaba furiosa. De acuerdo al informe, también deberían haberle arrebatado el tiempo a esta nueva Tokisaki Kurumi. En ese caso, era necesario arrinconarlas. Ese fue su plan original. Pero no consideraba que podrían derrotar al Snark. Ese monstruo invisible e irreconocible no podía ser derrotado a menos que se resuelva el acertijo—

“¡¿Resolvieron el acertijo… en tan poco tiempo…?!”

Kurumi debe derrotar a Rook en esta sala dentro de los 15 minutos restantes, de lo contrario la Reina Blanca habrá arribado. Incluso con su tiempo recuperado, esto seguía siendo difícil para ella sola.

Por lo tanto, con su tiempo también restaurado, Cistus propuso que le preste su mitad de <Zafkiel>, el rifle largo, a ella… para que ambas puedan luchar lado a lado.

Y al hacerlo, su plan quedó completo.

“¡Primera Bala <Aleph>!”

“¡Desperdigar!”

La inmensa guadaña se dispersó en pedazos. Durante la pelea en la Novena Región Yesod, ella tuvo que interceptar desesperadamente esa guadaña. Pero esta vez, era distinto.

“Sí, esto debería bastar. Segunda Bala <Bet>.”

Ella había luchado junto a Higoromo Hibiki y Tsuan, por lo que Cistus no debería ser diferente.

Sin embargo, el frente unido con Cistus se encontraba en un nivel totalmente distinto. Sujeto firmemente la pistola de <Zafkiel> y disparó.

No había necesidad de contacto visual. Los ataques de Kurumi y Cistus estaban fluyendo naturalmente y eran filosos como una cuchilla en una simple puñalada.

La guadaña carmesí producto de grandes dolores—originalmente un objeto aterrador que se movía automáticamente—ya no era un obstáculo, quedando meramente reducida a un arma con movimiento lento.

“¡Séptima Bala <Zayin>!”

Cistus trató de detener el tiempo de Rook. Rook soltó la guadaña para bloquear la bala.

Pero no hubo tiempo para suspirar del alivio. Una voz cayó desde los cielos.

“¡—Séptima Bala <Zayin>!”

“Qué…”

Una jugada súper sucia, dos detenimientos de tiempo consecutivos. No habí nada que pudiera hacer para evitar esto.

Su tiempo estaba congelado.

Kurumi y Cistus dispararon constante e indiscriminadamente.

En un parpadeo, ya era demasiado tarde para estar mentalmente preparada. El cuerpo de Rook fue destrozado por la mortal balacera.

El segundo o tercer impacto, después de eso ya no pudo reconocer nada más. No podía distinguir arriba de abajo, izquierda de derecha, conforme colapsaba gradualmente. Su Ángel Independiente <Vermillion> se hizo pedazos mientras su consciencia se volvía difusa.

—No podía ganar.

Era como ser devorado por un cardumen de pirañas. No, era peor. Esto era un tiburón. Era un período de tiempo ridículo donde una agita las extremedidades en el mar abierto antes de ser atacada lentamente bajo el agua por un grupo de tiburones.

No le tenía miedo a la muerte. La muerte era gratificante.

Sin mebargo, ¿esta muerte le serviría a la Reina Blanca? No podía hacer nada—después de todo, nada cambiaba entre ser una Empty o ser Rook.

…Rook se quedó en silencio, desapareciendo en un parpadeo. Lucharon y la derrotaron en no menos de 5 minutos.

“De acuerdo, ahora todo lo que tenemos que hacer es darle la bienvenida a la Reina Blanca.”

Flores desperdigadas, no sólo las flores cistus, sino todas las flores del jardín. Cistus le habló a Kurumi, quien estaba a punto de moverse de aquí.

“Ah, espera por favor.”

Esas palabras, inexplicamente le dieron—un presentimiento. Ominoso, un indicio de muerte, una clara voz que contenía mútiples emociones diferentes.

Kurumi volteó a ver.

Y entonces, ligeramente abrió sus ojos, asintiendo luego de haber aceptado esto.

Lentamente levantó la pistola de <Zafkiel>—para apuntarla hacia Cistus.

Y Cistus estaba sosteniendo el rifle de <Zafkiel>.

Y apuntándolo hacia Kurumi.

El viento sopló, las flores se dispersaron. Aun así, las flores estaban floreciendo infinitamente y nunca se detendrían.

“¿Puedo preguntar por qué?” —Dijo Kurumi.

“No, no puedo responder eso.” —Cistus contestó.

En ese caso—

En ese caso, no había necesidad de preguntar de nuevo. Un agudo dolor golpeó el pecho de Kurumi. Pero incluso si preguntaba por qué, Cistus no iba a responder.

Sin embargo, había una cosa certera.

Ella siempre había estado apuntando a esto. En otras palabras, había sido traicionada por sí misma. Y mientras no se tratase de una Tokisaki Kurumi que se había perdido a sí misma en una inversión, el comportamiento de Cistus era como el de un animal vagabundo.

…No, sería mentira decir que nunca anticipó este desarrollo.

Otra yo, un clon. Por alguna razón, sentía que tenía que arreglar las cosas con ella.

Era porque había sido observada por detrás con instinto asesino. Si contaba con la fuerza, ella no dudaría en matar a sí misma.

De acuerdo—Kurumi pensó.

Si esta era la elección de yo, yo también tomaré mi arma.

El tiempo restante era 5 minutos. La ganadora podrá enfrentar a la Reina Blanca otra vez.

“Primera Bala <Aleph>.”

“Primera Bala <Aleph>.”

Ambas sabían el primer movimiento de la otra, por lo que ambas decidieron jalar el gatillo para incrementar la velocidad de su oponente. Era un poco como de risa para empezar con un combate justo.

Impulsándose desde el suelo.

Yo, y yo, gritamos.

“¡Ahora—yo! ¡Tengamos nuestra guerra (cita)!”

—5 Minutos Restantes


[1] El kanji se lee como Teoría de Ocultamiento de Evento.