Subiendo las escaleras y corriendo a través del pasillo, lo primero que encontraron fue una sala trampa.

Desde la puerta abierta, la pequeña Kurumi se detuvo en seco luego de ingresar. Había una premonición ominosa. No había muebles en esta sala… sólo paredes blancas, piso, y techo… No, mirando más atentamente, las cuatro esquinas del techo estaban ligeramente sucias.

“¿…Algo no huele peligroso?”

“Entonces agamos que los naipes vayam primero. Ve a revisar, Reina de Corazones.”

“¡Entendido!”

La Reina de Corazones se desplazó en el aire y hacia el centro de la sala.

La pequeña Kurumi y las demás estaban observando la situación desde afuera de la puerta. Las repentinas vibraciones le hicieron fruncir el ceño y mirar alrededor para ver si se trataba de un terremoto—pero sus rostros se congelaron al alzar la vista.

“¡Kurumu-chan-san! ¡Arriba! ¡Arriba!”

“Para con los nombres raros. ¿Qué sucede arriba…?”

Una guillotina cayó como el obturador de una cámara. La pequeña Kurumi, quien había saltado hacia atrás en ese instante, pudo escapar de la trampa sin problemas. Sin embargo, la Reina de Corazones fue incapaz de retroceder y seguía prisionera adentro.

“¡Reina de Corazones! ¡¿Estás bien?!”

“¡E-Estoy bien! Pero por favor ayúdenme… ¡esperen, aah! ¡El techo está bajando—!”

“¡¿Qué…?!”

“¡Uwa, por favor deténganlo! ¡S-Si sigue así, me aplastará hasta la muerte…!”

La pequeña Kurumi, Hibiki, y Carte sólo podían observar con impotencia mientras la situación se desarrollaba. El póstigo que había caido no podía destruirse con cartas ni balas.

“Uh, no lloren si muero. Por favor arrojen mis cenizas al viento… ¡ah, el techo, el techo… muguu!”

Un último pedido extravagante remarcado por un grito extravagante.

“¡Reina de Corazones!”

Carte gritó conforme el póstigo de acero se abrió.

Como era de esperarse, vieron que la Reina de Corazones se había aplanado. Pero mejor dicho, ya que ella era originalmente bidimensional, permaneció virtualmente ilesa.

“Se aplastó mi nariz, por favor ayúdenme…”

“Cuando sucede algo así, deberías reírte.”

“¿Dijiste esas últimas palabras sólo por diversión?”

“¡Como pensé, sí, sabía de esto!”

“Por favor perdónenme por asustar a las demás…”

Avergonzada, la Reina de Corazones posó su mano contra su rostro.

“Pero Kurumi-san, ¿qué vamos a hacer? Seguramente seremos aplastadas hasta la muerte…”

“Sí, así que orreremos por aquí.”

“No creo que pueda correr tan rápido…”

“¿Cuán rápido tendría que ser? Es muy simple.”

La pequeña Kurumi levantó su arma corta.

“¡Segunda Bala <Bet>!”

Luego de disparar la bala para retrasar el colapso del techo, la pequeña Kurumi esprintó hacia el centro de la sala.

“¡Cargando la próxima bala, Séptima Bala <Zayin>…!”

Tal vez al sentir la intrusión de la pequeña Kurumi, el póstigo en el otro lado de la salida comenzó a descender. No obstante, antes de que la salida quedara completamente sellada, la pequeña Kurumi disparó la bala que detiene el tiempo… la Séptima Bala <Zayin>.

“¡¡Okey, chicas, si no se apresuran, no miraré atrás!!”

Al escuchar esas palabras, todas rápidamente atravesaron la sala.

La siguiente sala a la que llegaron era tan terrorífica que todas se quedaron petrificadas al abrir la puerta.

A diferencia de la anterior, esta sala se sentía tan estrecha que era sofocante. Además, la temperatura era inexplicablemente baja y la mayor característica eran las Empties colgando de ganchos encadenados al techo.

Todas se detuvieron en la entrada. Sin embargo, el póstigo de atrás ya había caído por lo que no tenían más opción que avanzar. Aun así, la vista con las numerosas Empties colgando las obligó a detenerse. Ellas no se estaban moviendo en absoluto y en sus manos derechas tenían cuchillos ordinarios que probablemente no eran un Ángel Independiente. Sus rostros lucían idénticos y no se distinguían unas de otras.

Con expresiones vacías, algunas estaban agachando la cabeza mientras otras las alzaban. Para ser honestos, lucía como una escena de una película de terror.

Y había un problema más. No existía en el Mundo Vecino tal cosa como los cadáveres. Si alguien muere, desaparece en partículas de luz. En otras palabras, todas ellas deberían estar ‘vivas’. O podrían estar vivas y también muertas… es decir, reducidas a un ser conocido como ‘muerto vivo’.

Hibiki tragó saliva mientras se aferraba a la pequeña Kurumi.

“Kurumu-chan-san, ¿no es esto algo sencillo? ¿Cierto, cierto?”

“Deja de llamarme así. ¿Cuántas veces tengo que repetirlo…? De todos modos, sí, debería ser muy fácil lidiar con las Empties.”

“En ese caso…”

“¿Pero Hibiki-san puede ganar fácilmente? ¿No sería eso un asunto simple? No hay problema, amiga mía, creo en ti~”

“¡Amigas sólo cuando es conveniente! ¡Carte-san, ¿no debería ser una victoria sencilla para Carte-san?! ¡Después de todo, eres la ex Dominion!”

“No lo digas así. Qué ruda, Higoromo Hibiki. De todas formas, uh, cómo puedo decirlo… estas Empties puede que sean mis ex camaradas… ah, yo no podría soportar atacarlas…”

“¡No tiene sentido indicar un pasado triste tan de repente! ¡No quiero hacerlo en absoluto! ¡Es la escena de una casa del terror! ¡Es un área que me resulta difícil!”

“¡Qué estás diciendo Higoromo Hibiki! ¡Sé más consciente como Quasi-Espíritu sirviendo a un Espíritu! ¡Qué envidiable!”

“¡No estoy sirviendo bajo ella! ¡Kurumi-san y yo somos camaradas que nos hemos unido!”

“Ah, en serio, me voy a adelantar. ¡No puedo perder contra estas cosas inmóviles!”

“…Kurumi-chan-san, eso es como activar una bandera.”

“¡Cállate! ¡Voy a… voy a!”

La pequeña Kurumi respiró hondo conforme dio un paso al frente. Tan pronto como se oyeron los sonidos de los pasos, los rostros de todas las Empty zombies (pseudónimo) se dirigieron hacia la pequeña Kurumi.

“¡Hiyah!”

La pequeña Kurumi no pudo evitar gritar. Bueno, por supuesto que podía dispararles. Pero por alguna razón, sentía que sólo empeoraría las cosas.

(¡Kurumia-chan-san, ¿estás bien?!) ←Gesto

(¡¡Estoy bien!! ¡Por favor quédense allí! ¡Aseguraré la ruta!) ←Gesto

Afortunadamente, ellas no se aproximaron mucho, y observaron atentamente a la pequeña Kurumi. La sensación de aquellos ojos vacíos era bastante aterrorizante.

Tokisaki Kurumi estaba acostumbrada  ser observada por la atenta mirada de otros, pero aquella mirada congelada seguía siendo una experiencia sin precedentes.

Para hacer una comparación, era como ser observada por incontables tiburones. La pequeña Kurumi subconscientemente contuvo el aliento… pasos lentos… pasos lentos… pero su nariz…

“¡Achú!”

Con ese adorable estornudo, las Empties comenzaron a moverse como si algo hubiera explotado. Agitando los cuchillos en sus manos y atacando todas al mismo tiempo. Sus movimientos eran inhumanos, más semejantes a las emociones de una muñeca.

“¡Kya─────!”

Mientras gritaba, la pequeña Kurumi disparó el arma corta de <Zafkiel>. Le voló la cabeza a una Empty desde abajo. Sería razonable decir que esto debería ser suficiente para hacerlas desaparecer junto con sus Vestidos Astrales. Pero ni siquiera esto fue una herida letal, ya que la Empty zombie seguía agitando su cuchillo sin su cabeza.

Duele, o sería mejor decir que esto era excesivamente aterrador.

“¡Bastarda…!”

“¡D-Déjame ayudar!”

“¡Nosotras también vamos!”

“Tendré que abstenerme…”

Mientras pensaban y trataban de entender lo que había sucedido, Hibiki, Carte, y los naipes ingresaron a la sala. Una Empty zombie torció su cuello para interceptarlas.

Las Empty zombies eran como muñecas con un cable de alimentación. En lugar de usar sus ojos para ver lo que había en frente, se movían para tajar cualquier cosa que hiciera ruido.

“¡Los pies! ¡Apunten a sus pies!”

Carte tajó sus pies blancos con sus naipes. Sin embargo, a las Empties no les importó esto mientras continuaban sacudiéndose para perseguir a la pequeña Kurumi.

“¡¿Qué es esto, qué es esto?!”

Con lágrimas, Hibiki frenéticamente agitó su Ángel Independiente <King Killing> para repeler al enemigo.

“¡¿Cómo es que estas Empties son tan fuertes…?!”

“¡Esto no debería llamarse fuerte! ¡Deberías considerarlas como persistentes!”

No muertas, aunque no es placentero de oír, ellas deberían ser consideradas como insectos. La batalla que había empezado a involucrar una destrucción mutua. Mientras resistía el dolor de su espalda siendo tajada, la pequeña Kurumi logró asegurar una ruta hasta la siguiente sala.

“¡Primera Bala <Aleph>!”

Se disparó la bala a sí misma, saltando para escapar mientras contraatacaba a las cabezas de las Empty zombies. Luego de salvar su pescuezo, la pequeña Kurumi destruyó a las Empty zombies con balas conforme se oía el sonido de sus cuchillos cayendo al suelo.

“¡Qué bueno que estas niñas no sangran, si estuviéramos en la realidad, esto sería súper sangriento!”

“¡Menos tonterías y ven aquí rápido!”

Al escuchar la orden de la pequeña Kurumi, Hibiki se apresuró para unirse a ella.

“¡Hibiki-san! ¡Por favor revisa si hay algo detrás de esa puerta!”

“¡…Hay un pasillo! ¡No hay nada más por el momento!”

Hibiki gritó después de que abrió la puerta.

“¡Carte-san! ¡Por favor permite que los naipes carguen a Cistus!”

“¡De acuerdo! ¡As de Espadas! ¡Nueve de Diamantes! ¡Cárguenla!”

“¡Como ordene!” “¡Entendido!”

“Gracias por las molestias.”

Cistus flotaba en el aire mientras era cargada por los dos naipes. Aunque las Empty zombies se sacudían en el aire para atacarla, recibieron disparos una tras otra por parte de la pequeña Kurumi quien había llegado a la salida y de Hibiki quien había tomado prestada el arma larga de <Zafkiel>.

Carte abrió la puerta. La Reina de Corazones y el Cuatro de Tréboles las protegían mientras la pequeña Kurumi disparaba a las chicas en frente.

Un Empty zombie sujetó el borde del As de Espadas.

“Ku… ¡Nueve de Diamantes! ¡Como me iré del equipo primera, te dejo el resto a ti!”

Conforme el As de Espadas dijo eso mientras le entregaba a Cistus al Nueve de Diamantes, ella le cortó a la Empty que la había sujetado.

“¡Déjamelo a mí!”

“¡As de Espadas! ¡¿No hay manera de que llegues aquí?!”

“¡Es imposible! ¡Es por eso que me despido aquí! ¡Adiós!”

“¡…Sí, entiendo! ¡Gracias por tu dedicación!”

“¡Este también es el destino de la próxima yo! ¡No necesitan preocuparse!”

Al mismo tiempo, mientras veía a la pequeña Kurumi y a Hibiki, el rostro del As de Espadas estaba llorando. Pero sólo sucedió por un instante.

Junto a Cistus quien era cargada, Kurumi y Hibiki procedieron al pasillo, y cerraron la puerta para evitar que la plaga de Empties las siga.

Kurumi, Citus, y Hibiki entraron en un silencio deprimente.

“As de Espadas… esas últimas palabras fueron las mejores para distinguirla… ¡sollozo, sollozo!”

“¡¿Es eso lo que deberías decir ahora?!”

“Acaso—es—”

El As de Espadas, con las esquinas de su naipe arrancadas, se deslizó a través de la rendija de la puerta como para ridiculizar a Hibiki por decir eso.

“¡…Pensé que sería generosamente sacrificada! ¡Perdón, aún estoy viva! ¡Sólo se rompieron las esquinas! ¡Ups, la ama estaba llorando!”

“¡Oye, devuélveme mis lágriamas! ¡Devuélvemelas! ¡¿Por qué ustedes tienen que hacerme llorar cada vez que dicen adiós?!”

Carte lucía en verdad enfadada.

—Cuarenta y Siete Minutos Restantes.

Corriendo a través del pasillo—no titubearon en purgar a las Empties sospechadas de estar patrullando en el camino.

No sabían sie sas Empty zombies estuvieron dispuestas o si fueron forzadas a quedar en aquel estado.

Pero al mismo tiempo al permitir la existencia de esa sala y la de Jabberwocky, todas las Empties de la Tercera Región Binah sehabían convertido en enemigas de Tokisaki Kurumi.

Como todas estaban actuando juntas, era difícil ocultar su localización. En consecuencia, los naipes tomaron la delantera disfrazándose de paredes y techos para que pueda evitar luchar. Si el conflicto se volvía inevitable, trataban de culminarlo tan rápido como era posible haciendo el mínimo ruido.

Afortunadamente, el Ángel Independiente de Carte <Servante Éphémère> podía lanzarse sin emitir sonido en absoluto.

“Mientras no nos encontremos con las tres ejecutivas, puedo derribarlas con sigilo.”

Mientras decía eso, sepultó a las Empties en un parpadeo.

Para ser honesta, Hibiki sentía que ella era fuerte. Era un tipo de fuerza distinto al de Tsuan.

La fuerza de Tsuan estaba en la confrontación directa, un poder destructivo que podía aplastar cualquier plan ingenioso para ganar el enfrentamiento.

En contraste, la fuerza de Carte estaba en usar la distracción para atacar el punto débil del oponente. Usaba las cartas bajo su control para confundir a sus oponentes, conjurando y haciéndolos desaparecer como un truco de magia.

Hibiki se dio cuenta de que se trataba de la misma cualidad que la fuerza de Tokisaki Kurumi.

Previamente, cuando pasaba aquellos días pacíficos en la Décima Región Malkuth junto a Hiriyu Yue, había escuchado historias sobre Espíritus del Tercer Género de parte de ella.

—Sí, estoy segura de que son débiles. Tengo confianza en que ganaré diez de cada diez peleas.

—¿Pero cómo describirlo? Lo que quiero decir es que a diferencia de otras Quasi-Espíritus, las Quasi-Espíritus del Terce Género son incomprensibles. Ocasionalmente pienso que si entrenaran sus habilidades, seré yo la que pierda la próxima vez.

—No sé qué sucederá a continuación. Ese sentimiento de incertidumbre… es un poco adictivo.

Como una Espíritu del Tercer Género y la Dominion de la Tercera Región Binah, Carte ciertamente poseía una fuerza incomparable. Por esta razón, Hibiki tenía una extraña sensación de inquietud.

“¡Por favor encuéntrenme! ¡Ah, no! ¡Por favor déjenme encontrar!”

“Esto es demasiado problemático…”

La Reina de Corazones parecía haber encontrado la puerta y bailaba ligeramente.

“Gracias, Reina de Corazones.”

“Ahora, abramos esta puerta—¿oh?”

La pequeña Kurumi detuvo sus manos mientras llegaban al pomo de la puerta.

“¿Qué sucede?”

“No hay…”

Hibiki halló el quid de la cuestión al ver la puerta. La puerta era particularmente llamativa en este pasillo blanco.

Un reloj blanco astronímico (que no se mueve) ocupaba la mitad superior de la puerta y en la mitad inferior tenía texto grabado. Y hay un punto importante más.

“No hay… pomo.”

No había un pomo para abrir la puerta.

“Si ese es el caso, la llave yace en el texto escrito ahí.”

“Rojo, negro, azul, blanco. Tarde y temprano.”

“Conceptos, conceptos, sólo conceptos. Un golpe certero no puede dominarse o tocarse.”

“Esta es la puerta que lleva al Snark. Un sólo disparo o sanción será entregado.”

“¿Puedo considerar que esta… es la sala donde deambula el Snark?”

Desde la perspectiva de Hibiki, más allá del agregado del nombre Snark, ella no podía entender el significado de las otras palabras. Los naipes parecían encontrarse igual que ella, murmurando y devanándose los sesos en torno a la cuestión.

Carte habló.

“Sé cuál es la respuesta… pero aún no sé cómo abrir esa puerta.”

“¿Eh, has resuelto el acertijo?”

“Así es. Es simple.”

Simple, Hibiki susurró mientras miraba el texto una vez más.

…Para ser honestos, el significado seguía poco claro. Seguramente sintiendo su impaciencia en crecimiento, Cistus le tocó la espalda para decirle la respuesta.

(Es el cielo.)

“¡…Oh, el cielo!”

“Sí, el cielo.”

Rojo al atardecer, negro durante la noche, azul por la mañana, y blanco cuando nieva, ninguna otra cosa cambia más con el tiempo.

La respuesta era simple, pero el problema estaba en la siguiente pregunta.

Si esta era la respuesta, ¿cuál era el significado de tanto énfasis puesto sobre el cielo?

“Hmm…”

La pequeña Kurumi reflexionó sobre esto mientras mantenía sus ojos sobre el reloj astronómico. Quizás debido a su habilidad para manipular el tiempo, Tokisaki Kurumi era muy versada en relojes. En base a su conocimiento, había tantas variedades de relojes astronómicos a tal punto que no existía una forma base.

El único requerimiento base era la habilidad para medir los 12 signos zodiacales y el ciclo elíptico del sol y la luna. Por supuesto sin esto, un reloj astronómico sólo sería un reloj normal.

En este reloj, además del tiempo, tenía los 12 signos del zodíaco representados en el dial.

Aries, Tauro, Géminis, Cáncer, Leo, Virgo, Libra, Escorpio, Sagitario, Capricornio, Acuario, Piscis… parecía no estar Ofiuco[1].

¿Acaso desatar un golpe certero sobre el cielo significa elegir una de estas opciones?

Sin embargo, no había pista.

“La última oración que se refiere a una sanción sólo provoca un mal presentimiento…”

“¿Pero para qué existe este misterio en primera lugar?”

Si este fuera un lugar importante, más guardias estarían posicionados aquí. Pero en lugar de una estricta vigilancia, abandonaron esa idea por un único acertijo.

Aunque no estaba claro qué significaba esto, la primera prioridad era resolver este misterio.

La primera línea se refería al cielo, la segunda línea era una pista hacia el cielo, y la tercera línea se refería a un castigo si era respondido de manera incorrecta.

Como era demasiado conciso, no había margen para pensar.

“Hibiki-san, Carte-san, y también yo, si tienen alguna idea, por favor siéntanse libres de decirlo.”

“Nmm… ¡Carte-san, aquí vas!”

“La segunda línea tiene otro significado…”

“Lo mismo se aplica a la tercera línea.”

La primera línea se refería al cielo y no había nada mal en eso. Pasando a la segunda y tercera línea, debería haber pistas para una constelación en particular.

No hay nada que se refiera a los animales—Aries, Tauro, Leo, Escorpio, Capricornio, y Piscis quedan eliminados. Los restantes son Géminis, Virgo, Libra, Sagitario, y Acuario.

“No hay palabras que formen un par.” —Gémenis queda eliminado.

“No hay palabras que indiquen femeneidad.” —Virgo queda eliminado.

“En cuanto a Libra, tendrían que ser escalas en equilibrio o una inclinación hacia algún lado. Sí… no puede ser eso.”

“Sagitario y Acuario… el contenido de esa línea apunta hacia el cielo, una línea referente a un arco y una flecha debería ser…”

…Mencionando hasta ahí, la pequeña Kurumi y Cistus señalaron un par de palabras al mismo tiempo.

“Está eso.”

Golpe certero, esas palabras no hacían más que indicar un arco y flecha.

“Entonces, es Sagitario—”

La pequeña Kurumi dijo mientras lentamente extendía sus dedos—justo antes de tocar el ícono de Sagitario, Hibiki gritó.

“¡Espera un minuto—!”

Hibiki rápidamente jaló la mano de la pequeña Kurumi con suficiente fuerza para pellizcar sus dedos.

“¡Auch, eso dolió! ¡¿Qué estás haciendo—?!”

“¡La segunda línea! ¡Mira con atención la segunda línea! ¡No puede dominarse o tocarse! ¡No toques directamente el ícono de Sagitario!”

Al escuchar esas palabras, la pequeña Kurumi rápidamente se retiró. Seguramente, como había dicho Hibiki, ella no debe tocar el ícono de Sagitario.

De lo contrario, la segunda línea no tendría mucho sentido. Por esa razón, la primera línea no incluyó esta pista.

“Si está prohibido dominarlo o tocarlo, cómo—”

Conforme Carte preguntó, la pequeña Kurumi fue capaz de entender todo.

“Entonces la única opción sería disparar.”

La pequeña Kurumilevantó elegantemente el arma corta con una sonrisa encantadora.

El objetivo era el ícono de Sagitario brillando en el cielo. Un disparo certero sobre un ícono que no podía sujetarse o tocarse.

Jaló del gatillo.

La bala no tocó a ninguna otra constelación, sólo el ícono de Sagitario. En consecuencia, la inmensa puerta de hierro tembló y comenzó a moverse.

“¡Yay!”

“Es demasiado pronto para celebrar, Higoromo Hibiki. Ahora, tengo que preparar mis nervios para cazar al Snark.”

“Guh… e-eso es cierto. ¡Trabajemos duro!”

Hibiki sujetó su mano luego de oír lo que Carte había dicho. Al mismo tiempo, Cistus levantó su mano con una mirada confiada como siempre.

“Um, mis disculpas. Nosotras procederemos desde aquí. ¿Está bien, yo?”

“…Ara ara, ¿estás segura, Cistus? No me molesta si quieres continuar.”

“Como se trata de yo, entiendo qué necesita hacerse. ¿No sería más fácil para dos personas en lugar de una? Yo también tengo que ayudar un poco.”

“Bueno, ¿es esa una buena idea?”

“Sí, sí. Así que, ¿deberíamos proceder, yo?”

“Hibiki-san, Carte-san, ustedes dos esperen aquí.”

Hibiki y Carte mostraron una mirada anonadada.

“¿Dejarás que sólo vayan dos personas?”

—Aunque es abrupto, ¿quieres hablar sobre el youkai?

Conforme la pequeña Kurumi preguntó eso, Cistus devolvió una sonrisa entretenida mientras respondía con, “por supuesto”.

La pequeña Kurumi asintió, hablando sin miedo en una sala donde el Snark ya debería estar presente.

“Los youkai son una mezcla de muchas creencias y leyendas, pero en palabras simples no es nada más que un fenómeno. No es causado por hacer el mal, sino que es el propio estigma el que crece en un youkai.”

“En otras palabras, son las víctimas las que crean al Youkai. Las implicaciones de tal historia son profundamente intensas.”

El interior de esta sala también era un fenómeno desconocido. Una noche estrellada en un bosque frondoso. La pequeña Kurumi pensaba que sería igual que el campo de flores. Si intentaban volar, algo probablemente las bloquearía.

El aire era silencioso conforme un escalofrío incómodo cubría el cuerpo. Sin el apoyo de Hibiki, caminar sería demasiado difícil para Cistus quien estaba apoyada contra un árbol.

Las dos podían sentir naturalmente que había algo allí, pero que no podía verse. Además, claramente podían entender sus sentimientos.

“Témeme.”

Había indicios de respiración, pero nada era visible. Había sonidos de risas, pero no podían captarse rastros. Pero, estaba la sensación de que ella acercándose poco a poco.

…No obstante. La pequeña Kurumi y Cistus no entraron en pánico ni levantaron sus armas conforme continuaban teniendo una conversación pacífica.

“Por ejemplo, si un torbellino soplara en una tierra de frío seco e inconscientemente lastimara la piel de la gente caminando por la carretera—sería un increíble paisaje para contemplar. Sin embargo, al apodar a este fenómeno Kamaitachi, ya no sería inimaginable aunque siga siendo aterrador. Y después de un análisis profundo de los principios detrás de este evento, ya ni siquiera se sentiría aterrador.”

Es decir que Kamaitachi no es algo misterioroso. Es un fenómeno natural y no debido a la ira de Dios ni al castigo de Buda.

“Cosas bizarras, misteriosa, e inexplicables—tales nombres le son dados a cosas incomprendidas. Sin embargo, lo opuesto es cierto para el Snark. Porque el Snark es un monstruo o youkai que sólo existe en la imaginación. Es difícil predecir qué ocurrirá con una existencia ficticia. Así que desde aquí, es posible que todo lo que digamos se vuelva realidad.”

Con razón Carte y sus naipes fueron derrotadas.

Ella trató al Snark como un terror desconocido. Tal vez, haya gritado cosas así.

“¡No puedo verlo!” “¡¿De dónde viene ese ataque?!” “¡No sé de donde viene!”

Y el punto más improtante, “¡No puedo ganar!”

Mientras esas ideas se arraiguen profundamnete en el corazón, el Snark operará bajo tales conceptos.

Haciéndose invisible, difuso, desconocido, un monstruo invisible… pero inversamente todo sería fácil mientras se sigan esas reglas.

“¿Deberíamos ir ahora, Cistus?”

“Sí, sí. Puedo salir en cualquier momento, yo.”

Saltando, la pequeña Kurumi giró y sin miedo declaró en voz alta.

“Canta una vez para definir. Canta dos veces para afirmar. Canta tres veces para hacerlo real.”

“El Snark está aquí, justo aquí. Por supuesto que es absolutamente visible. ¿No es así, yo?”

“Sí, sí, naturalmente. El Snark está aquí. No saltará y no volará. ¡Es lento y se encuentra justo en frente de nosotras!”

“¡Snark incompetente! ¡Snark inútil! ¡Snark cobarde!”

“¡Vago, incapaz, desconsiderado, sin vergüenza, burdo e ignorante!”

“¡Un Snark que es imposible que se convierta en un Boojum!”

—En ese momento, la magia se levantó.

Una chica sin rostro sentada en el suelo paralizada. La chica impactada temía mientras el Snark invisible era superado ahora. A pesar de no tener rasgos faciales, estaba claro que sus emociones habían caído en el caos.

“Cómo es que… por qué…”

La pequeña Kurumi le informó despiadadamente.

“Soy muy consciente de los pensamientos de la Reina Blanca a la que tú veneras. Después de todo, aunque sea una inversa, sigue siendo nosotras. Ahora que sé de la existencia del Snark, ¿cómo no podría saber cómo hacerte reaparecer?”

El concepto de la ignorancia nunca tendrá igual. A partir de la comprensión de los hábitos de ella y sus características, este fue un movimiento simple para una victoria incondicional. Ciertamente este sería un guardían acorde para la bóveda que almacenaba el tiempo.

“No tengo rencor hacia ti. Pero ya que te uniste al campamento de l Reina Blanca, eres mi enemiga. Ahora, devuélveme mi tiempo.”

“¡…!”

Sea para escapar o confrontarlas, el Snark mostró los colmillos. Sin embargo, la bala fue un paso más rápido que ella.

Derribado, el Snark soltó un lamento freviente.

“…Por qué… tienes que estar en contra de la Reina Blanca… de todos modos, todas ustedes… tarde o temprano… morirán…”

La pequeña Kurumi se burló ante esos últimos comentarios.

“Al menos nosotras sabemos cómo usar nuestras propias vidas.”

Le disparó otra vez.

Conforme el Snark invisible moría, el cielo nocturno y el bosque denso desaparecieron.

En su lugar, aparecieron incontables relojes.

Relojes de alarma, relojes de mesa, relojes de pared, relojes de arena, y otros. Este parecía ser un lugar de almacenamiento para todos los relojes del mundo.

Conforme Cistus se levantó un poco, soltó una temblorosa voz de alegría.

“¡Ah, ah, esto es magnífico! ¡He encontrado nuestro tiempo!”

“¿Este es todo el… tiempo?”

De ser así, entonces esto era enorme. Si un reloj represnetaba el tiempo de una persona, entonces este depósito contenía suficiente para mil personas.

“Sea lo que sea que la Reina Blanca está planeando, esto nos da ventaja. Para ella, el tiempo es poder.”

Cistus tocaba amorosamente un reloj tras otro, susurrando como en una fantasía.

“Entonces el problema queda resuelto por el momento. Por otro lado, el acertijo fue más fiícil. Llamemos a Hibiki-san y las demás.”

“…Yo. ¿Puedes darme un breve momento?”

Al escuchar a Cistus, Kurumi, quien todavía tenía un aspecto juvenil, inclinó la cbaeza.

“¿Hay algún problema?”

“Lo siento, en realidad este era mi objetivo. Quería una oportunidad para discurtir esto con yo.”

“No me molesta…”

Conforme Kurumi se encogió de hombros, Cistus asintió sumisamente. Sus ojos tenía la misma mirada calmada e indiferente como la suya.

“Nosotras no deberíamos existir en este Mundo Vecino. ¿Rescuerdas esto?”

“¿…De qué estás hablando?”

Las palabras de Cistus se sintieron como agujas en su pecho.

“Según recuerdo, nuestra meta es derrotar al Espírity del Origen. Eso nunca puede abandonarse sin importar qué. ¿Lo recuerdas, yo?”

“Por supuesto, por supuesto que lo entiendo. Por eso tengo que atravesar el Mundo Vecino—”

Quiero atravesarlo y ver a esa persona. Estos sentimientos eran difícil de soportar.

“Entonces, por favor no te encariñes demasiado con Higoromo Hibiki-san.”

“¿…Por qué?”

“Nosotras somos Espíritus. Ella es una Quasi-Espíritu. Existe una disparidad inigualable. ¿Lo entiendes, yo?”

“Puede que eso sea cierto, pero he superado situaciones de vida o muerte con ella.”

“¿Incluso si llega el día en que tengas que despedirte de ella?”

…Por supuesto, ella sabía eso. Kurumi quería discurtir esto, pero sólo podía suspirar al ser observada por los ojos sinceros de Cistus.

“Hacer una amiga hará que las emociones broten. ¿Puede estar segura de que algún día este incidente no llevará a una crisis existencial en la peor forma posible?”

Kurumi pensó que no había nada frente a las palabras de Cistus. Higoromo Hibiki fue la primera. Como mínimo, fue la primera vez que una persona diferente estuvo dipuesta a pelear junto a ella.

“…Pero yo… nunca olvidaré mis sueños y metas.”

“Entonces te pido que prestes atención a esto y que no te retractes de tus palabras. Despues de todo nosotras somos—personas que se han refugiado temporalmente en ese mundo.”

Ciertamente, como Kurumi dijo, este mundo es un hogar temporal para Tokisaki Kurumi.

Pero si ella decñua eso, este mundo—¿a quién le pertenece?

“¿Qué son las Quasi-Espíritus? Cistus, ¿sabes algo acerca de ellas?”

“A veces las Empties que eran torturadas hablaban sobre sí mismas con la Reina Blanca. Por lo que pude escuchar, no parecen ser fantasmas.”

“Yo también lo creo. Si este fuera un mundo después de la muerte, es extraño que sólo haya chicas de alrededor de mi edad o más jóvenes aquí.”

“Es muy extraño…”

Se decía que una vez hubo Espírituos aquí.

¿La razón por la que nadie hablabar sobre esa era se debía a que nadie sabía al respecto o acaso era algo deliberadamente evitado en las discusiones?

“Sin embargo, ciertamente no son Espíritus puros. Como mínimo han tenido alguna clase oportunidad para venir a este Mundo Vecino desde el mundo real.”

Eso era cierto.

Hibiki había mencionado esto varias veces y parecía que otras Quasi-Espíritus lo mencionaron cuando ella estuvo en la forma de Hibiki.

“Algunas personas querían escapar del mundo exterior y otras sólo lo hicieron involuntariamente. Creo que tiene algo que ver con la fuerza de voluntad. Las chicas que llegaron desde la realidad al Mundo Vecino fueron elegidas al azar.”

“…Pero, qué es esto…”

“Y vivieron aquí y construyeron este mundo. Con las Dominions en la cima, está dividido en diez regiones. En otras palabras, debería ser llamado sociedad. Y nosotras somos la peor entidad extranjera en una sociedad… un Dios.”

Esas palabras picaron el corazón de Tokisaki Kurumi sin cesar.

Cistus tímidamente sonrió mientras observaba a Kurumi ser golpeada por el impacto de esta información.

“—Sí. Entonces un Dios debe tener la conducta de uno. ¿No es así, yo?”

—Veintinueve Minutos Restantes.

De todos modos, después de confirmar que la sala era segura, Kurumi invitó a pasar a Hibiki y Carte.

Hibiki hizo un puchero mientras miraba un poco insatisfecha.

“¡Demasiado lentas!”

“Ciertamente fueron lentas. Pasar tiempo con Higoromo Hibiki fue muy incómodo.”

“…No puedo asumir la responsabilidad por la relación entre ustedes dos.”

“De todas maneras, ¿sigues atrapada en esa forma? Pensé que seguramente ya habrías recuperado tu estado original.”

“Sí, sí, quería preguntarles… ¿cómo regreso a la normalidad?”

Surgió un asunto serio.

Nadie sabía cómo volverla a la normalidad.

“Uno de estos probablemente sea lo que se robó el tiempo de Kurumi-san…”

Incontables relojes y más y más relojes.

“…Entonces… ¿qué debería hacer?”

“En general, si lo rompes, rompes el sello…”

“Siento que eso es viable. ¿Qué tal si probamos uno por uno?”

“He considerado mucho y parece no haber otra forma…”

“Entonces que empiece el experimento. En cualquier caso, yo también tengo que recuperar mi tiempo.”

Cistus se acercó y aplastó el reloj que tenía contra el piso. Humo blanco emanó de él, rodeándola y desapareciendo dentro de ella como absorbido.

“¿Qué tal?”

“…Yo. ¿Podrías prestarme el <Zafkiel>?”

Cistus sostuvo el arma corta que le entregó la pequeña Kurumi. Giró el arma sobre el gatillo y apuntó para disparar.

Un clamor potente, la bala se despedazó al hundirse en la pared.

“Sigue estando incompleta… pero parece ser la respuesta correcta.”

Al escuchar esas palabras, todas sintieron alivio.

“¡Entonces sigo yo…!”

Kurumi inmediatamente destruyó un reloj cercano. Inspirando el humo blanco, cambio de una chica hermosa de alrededor de 7 años a una de alrededor de 10.

Kurumi se aclaró la garganta y giró con una sonrisa angelical.

“¿Qué tal?”

“Sigues viéndote adorable.” “¡Una cámara! ¡Una cámara! ¡Una cámaraaaaaa!” “Ah… por favor mírate en el espejo.”

Tres respuestas distintas de tres personas distintas. Kurumi usó el espejo para corroborar su apariencia y entendió que sólo había crecido 3 años. Arremangándose, decidió destruir el próximo reloj. Kurumi supuso que esta vez crecería hasta los 13 años. Pero ella no esperaba que fuera un error tan grave—

Se había convertido en una niña de 5 años.

La que apareció ahora era Tokisaki Kurumi con un peinado bobcut.

“¡De pronto retrocedí otra vez!”

“Cielos, Kurumi-san, sonriente como un ángel…” “La expresión de Higoromo Hibiki es peligrosa. ¡Los naipes están arriesgando sus vidas tratando de detenerla!” “Ara, ara, regresamos al principio. Tal vez la direción del tiempo arrebatado es distinta. Parece que debemos hallar la cantidad de tiempo correcta para restablecerte.”

Kurumi rápidamente encontró relojes similares al de su primer intento y los destruyó.

“¡7 años!” “¡10 años!” “¿Qué tal 11 años…?”

Las tres habían sido destruidos y ella seguía sin abandonar la edad de escuela primaria. Impacientándose, Kurumi usó <Zafkiel> para destruir un inmenso reloj e inhaló el humo blanco generado naturalmente.

“…L-La cámara del smartphone…”

Higoromo Hibiki ya había quedado completamente absorta en la adorable figura de Kurumi. Mientras se balanceaba con paso vacilante, sostenía su smartphone operando la cámara.

¿Qué edad tenía ahora?

¿12 años o tal vez 14? Sus delgadas extremidades ya habían alcanzado la edad de preparatoria.

¿No era esto ideal? Kurumi-san en una edad donde no podía conectarse bien con los demás.

Mientras pensaba en eso, observó a Kurumi cambiar otra vez luego de inhalar el humo blanco.

Esta vez su altura creció hasta queda cerca de cuando tenía 17 años.

“…Al fin recuperé mi estado original…”

Una voz más perezosa de lo usual. Una alarma de emergencia sonó en el cerebró de Hibiki. No, no mires a la actual Tokisaki Kurumi. Si lo hacía, seguramente moriría de la emoción.

“Qué tal ahora, Hibiki-san…”

Sin embargo, al escuchar su nombre Hibiki giró por reflejo hacia Kurumi.

Regresando a la edad de 17 años, sus extremidades habían recuperado más volumen, pero era más sensual que nada. Su cabello suelto largo como una suave onda.

Era una mujera casada. Tal vez una frustrada por el pronto fallecimiento de su esposo. Ua persona que hacía que todos los hombres de todas las edades pierdan control de sí mismos. Alguien que lucía súper acorde con un delantal.

“¡Oye!”

“¡Te sangra la nariz!”

Hibiki pensó para sí misma mientras miraba y se apresuraba hacia la actual Tokisaki Kurumi (viuda de 27 años).

Una vez que esta persona crezca, estará destinada a convertirse en una mujer súper malvada que existe para cautivar a hombres y mujeres.

Después de muchos giros y vueltas, Kurumi finalmente logró recuperar su apariencia original.

Hibiki dijo mientras mordía su pañuelo y derramaba lágrimas.

“Uuu. Adiós, pequeña, diminuta, y adorable Kurumi-san…”

“Te daré una paliza si te atreves a decir eso otra vez.”

“¡Y hora perfecta, hermosa, y bonita Kurumi-san!”

“Bien. Dirígete a mí de esa forma la próxima vez.”

“¿Estás segura? ¿Es eso aceptable?”

Frente a la crítica de Cistus, Kurumi eligió dejarlo entrar por un oído y que salga por el otro.

“Más importanta, Cistus, ¿tú también recuperaste tu fuerza?”

“Sí, aunque no tan bien como yo, al menos sí al punto de no quedarme atrás en la batalla.”

“¿Incluso si peleas contra la Reina Blanca?”

Cistus mostró una sonrisa afligida conforme negaba con la cabeza.

“Desafortunadamente, soy una clon. No tengo tanto poder.”

Kurumi estaba convencida que ese sería el caso. En alguna parte en su corazón, estaba la sensacuón de algo extraño—pero como era demasiado aterrador, no se atrevió a confrontarlo.

“De acuerdo, avancemos desde este punto ahora. Carte-san, he recuperado mi fuerza. Si la Reina Blanca está ausente, existe la oportunidad de reclamar esta región. ¿Es eso correcto?”

Carte asintió mientras hacía una fuerte declaración.

“Gracias, Tokisaki Kurumi. ¡Recuperaré esta Tercera Región Binah!”

Inmediatamente después de proclamar esto, la tierra comenzó a sacudirse otra vez.

“¿…Podrá ser eso de nuevo?”

“No, es imposible que haya una reorganización otra vez tan pronto. Esto debe ser…”

“¡¡Compilación—!!”

Cuando un Espíritu en el otro mundo experimenta una fuerte emoción—

Se convertóa en un pilar de recuerdos presentado en este Mundo Vecino. Hay recuerdo que causaban traumas por volver a cantar otra vez y también recuerdos apasionados que hacían que la gente se enamore.

“¡¿Todas están bien?!”

“Sin problemas, parece que sucedió bastante cerca, pero… ¡espera un minuto, ¿a dónde vas?!”

Kurumi estaba corriendo sin razón. No hay motivo por el que los recuerdos del Espíritu significarían recuerdos de esa persona—ella sabía eso. Bien podría ser un recuerdo doloroso—ella sabía eso. Sabía pero sus pies no se detenían.

Aunque fuera un recuerdo que no era suyo… estaba bien. Si existían la mera posibilidad de ver a esa persona, poder ver a esa persona en ese recuerdo, ella seguiría corriendo sin dudar.

Las Empties encontradas por el camino fueron derribadas por ella apenas reconociéndolas. El sonido que ella escuchó estaba cerca. Kurumi voló cada puerta que vio y rápidamente revisó el interior.

¡Aquí no, aquí no, no, no, no, no, no, nada…!

La última puerta lucía familiar. Era definitivamente esa puerta trampa. Naturalmente, la voló con <Zafkiel>.

Dentro de la sala estaba la inmensa Jabberwocky, y también—

“¡No toques ese pilar!”

Jabberwocky, quien estaba a punto de alcanzar el pilar, giró y su recinto de ojos avistaron a Kurumi.

“…Lo diré otra vez. Escucha con atención, no toques ese pilar. De lo contrario, te partiré en 8 pedazos.”

Era una amenaza simple más que un consejo.

“Ara.”

“Ara, ara, ara.”

“¡La perdedora miserable ha venido otra vez!”

“¡Esto nos ahorra el problema de tener que buscar!”

Mientras Jabberwocky se burlaba, Kurumi se llevó las manos a la cintura y ofreció una sonrisa invencible.

“Tú no me importas. Para mí, ese recuerdo es lo más importante. Si estiras tu mano otra vez—”

Parecía que Jabberwocky no tenía intención de dejarla terminar. Arremetió hacia Kurumi en un respiro.

“…Bueno, esta parece como la excusa para devolver el favor.”

Kurumi activó <Zafkiel>, invocando el enorme reloj y disparando la Primera Bala <Aleph> a través del arma corta sobre sí misma para volar a alta velocidad. Al mismo tiempo, disparó con el arma larga hacia el brazo que Jabberwocky había extendido.

El brazo se rompió conforme su forma física se derrumbaba.. Las Empties que habían sido desgarradas desaparecieron instantáneamente.

El horrible gusto de la Reina Blanca, un conglomerado de Empties, una construcción gigante con los cuerpos de esas chicas. Eso era Jabberwocky.

Sin embargo.

No quería empatizar con ellas. Debería decir que su empatía era darles el golpe final lo más pronto posible. Sus vidas ya se habían ido hace mucho. ¡Cuando ellas se convirtieron en esta Jabberwocky, cuando decidieron servir a la Reina Blanca, ya había acabado!

“¡Estoooooooo…!”

Kurumi gritó mientras le ocasionaba daño.

Esto necesitaba ser destruido y quedar hecho polvo sin piedad.

Al mirar a los ojos de los demás, tiene que haber alguna otra emoción más allá del odio.

¿En serio ellas están felices de haberse convertido en un monstruo? ¿No había miedo alguno en sus corazones por quedar reducidas a tal estúpida criatura?

Si hubiera dado un mal paso, ella misma también podría haberse vuelto parte de este monstruo—

Tokisaki Kurumi, por encima de todo, no podía aceptar este hecho.

No obstante, el excesivo enojo y la sensación de un objetivo hicieron que Kurumi cometa un error.

“¡No puede evitarse! ¡No puede evitarse!”

“¡Llegada a esto, tendré que hacerlo por adelantado!”

“¡Si queremos terminar esta rebelión contra la Reina Blanca!”

“¡La Reina seguro estará feliz! ¡Ella nos elogiará!”

El gigante se transformó.

“¡¿Qué…?!”

El giante blanco se transformó en un dragón blanco. Su enorme mandíbula abierta y largo cuello—se entrelazó con la línea de visión de Kurumi.

“¡…! ¡Primera Bala <Aleph>!”

Su respuesta fue demasiado lenta. El fuego del dragón blanco golpeó directamente a Kurumi. Conforme su Vestido Astral se quemaba, fue mandada a volar hacia la pared antes de ser atrapada por las garras de Jabberwocky.

“¡Esto, es…!”

Cada hueso del cuerpo de Kurumi comenzó a crujir. Las puntas de sus huegos ya se habían quebrado. El severo dolor que atacaba totalmente a Kurumi hacía que fuera difícil evitar un desmayo.

“¡Por la Reina Blanca!”

“¡Masacrar por la Reina Blanca!”

“¡Ser brutales por la Reina Blanca!”

“¡Este pilar que la Reina Blanca valora!”

“¡Debo mantenerlo seguro! ¡Ah, pero quería experimentarlo una vez!”

“¡Quiero ver a esa persona! ¡Cada vez que la Reina Blanca susurra sus mejillas se sonrojan por esa persona!”

En ese instante, el dolor se fue.

“¿…Qué acabas de decir?”

Kurumi disparó sus balas a los dedos que la sujetaban.

“¿Mejillas sonrojadas por esa persona? Esa Reina Blanca, a la que le falta tacto… ¿planea poner sus manos sobre la persona que me pertenece?”

Algo dentro de su mente chasqueó. Kurumi disparó incontables ballas a las dejas, ojos, y boca de Jabberwocky, ocasionando que el monstruo retroceda del dolor.

Kurumi usó su rifle largo para destrozar la quijada de la bestia.

“El pilar es mío.”

Aprovechando la oportunidad mientras Javverwocky se aferraba la mandíbula por el dolor, Kurumi se dirigió al pilar. Sin importar la clase de recuerdo del que se trate, no importaba lo que ella podría recordar.

Incluso si significaba escuchar a alguien hablar mal de ella, incluso si fueran susurros de amor, ella pensaba que estaba bien.

En verdad lo pensaba.

A muchos Espíritus les faltan recuerdos, les han borrado recuerdos, o tienen muchos recuerdos dolorosos. Por ejemplo, podría tratarse de la malicia de la sociedad rebosando con la convicción de matar al enemigo.

Sin embargo, desde que conocí a ese chico, los sentimientos de alegría comenzaron a desbordar.

Sumado a eso, el éxito se debía a que la actual ubicación era la Tercera Región Binah.

Lo que ella experimentaba eran los recuerdos de Tokisaki Kurumi.

Prestando atención, esta era una pequeña habitación. A juzgar por el uniforme escolar colgado, era la habitación de un chico. Se sentía un poco fresco… o sería mejor decir que hacía un súper extremo frío.

Se frotó los dedos. Esta era una mano familiar.

Esta no puede ser… ¿yo?

Aunque su vestido era diferente, estos dedos definitivamente eran los suyos. El rostro reflejeado la ventana de vidrio era sin dudas el de Tokisaki Kurumia.

En otras palabras, esto es—

¿Un recuerdo que perdí…?

Pensándolo calmadamente, esto era imposible. Considerando el principio detrás de la Compilación, era fácil entender por qué consideraba esta conclusión como ilógica.

Sin embargo, Kurumi se rehusaba a rememorar esta lógica.

Porque este sueño era muy placentero—lo suficientemente placentero como para silenciar todo lo demás.

¿—Oh?

Sus ojos se dirigieron automáticamente hacia la cama. Allí pudo ver a un chico durmiendo pacíficamente con una mirada gentil en su rostro. ¿Por qué ella estaba vistiendo un disfraz de Santa Claus en el medio del frío invierno? Todas estas pequeñas preguntas fueron barridas en un instante.

Recostándose sobre la cama, sus congelados pies y manos se calentaron.

El rostro del chico estaba justo en frente de sus ojos.

Quería gritar y vociferar para despertarlo y abrazarlo. Pero no podóa.

Hasta el final, esto sólo era un recuerdo, un incidente que ya había ocurrido en otro mundo.

Por lo que no había más opción que ver cómo se desarrolla esta escena. Ni siquiera podía estirar o mover los dedos.

Ah, pero—

“Kuru… mi…”

Él había pronunciado su nombre. Ese sólo hecho fue suficiente para embriagarla con felicidad.

“…Yo… iré… a… salvarte…”

Y descubrió que él quería ayudarla.

Una pasión exasperante. Un despertar de amor exasperante.

Es por eso que apartar la vista de esto hubiera sido un error fatal—

Al abrir sus ojos, regresó a aquella tierra peligrosa otra vez. No obstante, Kurumi pensaba en una sola cosa. El deseo de experimentar ese sueño y esa escena otra vez. Incluso si se ahogaba en ese sueño y nunca más volvía a despertar, ella se sentiría satisfecha.

Sin embargo, despertó. Quería sumergirse otra vez en ese sueño.

Con ese fin, necesitaba sobrevivir. Por esa razón, la Jabberwocky que le obstruía el frente lucía antiestética.

“…Ah, no quiero morir.”

Entonces matemos—pensó Kurumi.

¡Necesitaba aferrarse a esta vida para alcanzar la Primera Región Keter y encontrar a esa persona desconocida otra vez!

“Kijijiji. De todas formas, tú estás en mi camino, así que—¡muere!”

Kurumi soltó un grito agudo y penetrante al tiempo que evadía el puño que se acercó. Disparó el rifle largo y la pistola corta de <Zafkiel> indiscriminadamente como una máquina de balacera.

Una vorágine de disparos de fuego, la lluvia torrencial de balas despedazó lo que quedaba del cuerpo de Jabberwocky.

Sea un gigante o un dragón blanco, sus desventajas fueron reveladas esta vez. Aunque los repetidos intentos de regeneración ayudaban a mantener su cuerpo intacto, era demasiado tarde para regenerar las partes dañadas que quedaron completamente ahuecadas.

Por favor muere. / Una bala penetró el pie de Jabberwocky.

Por favor myere con esta bala. / Ella pateó la mandíbula caída.

Hazlo de inmediato sin interrumpir mi sueño. / Una bala atravesó los ojos.

“¡Kurumi-san! Kurumi-san…”

El grupo de Hibiki se adentró para encontrar un paisaje excesivamente espantoso

Jabberwocky se descompuso en las Empties originales que la conformaban, pero no había indicios de vida. Esa forma de vida era un colectivo, por lo que el deceso de Jabberwocky significa la muerte de sus células.

Una montaña de cadáveres, cuerpos muertos por todas partes y una reina bañada en sangre de pie entre ellos.

Lucía hermoso y aterrador.

“…Oh, Hibiki-san.”

No obstante, la sangre desapareció rápidamente. En el Mundo Vecino, ni siquiera la sangre era una sustancia material. Rememorando, ella ya había vuelto a la apariencia de la Kurumi usual.

“Um… ¿estás bien?”

“¿Qué quieres decir?”

Al tiempo que Kurumi inclinaba la cabeza para expresar sus dudas, Hibiki reagrupó sus pensamientos antes de hablar.

“Bueno, Jabberwocky está…”

“Está muerta. Le dije que muera.”

“…Cierto…”

“¡Como se esperaba!”

Carte asintió con una mirada de admiración. Ella no tenía una relación profunda con Kurumi, por lo que seguramente no notó su cambio.

Pero Hibiki sí. Ella probablemente había visto un recuerdo sobre esa persona otra vez.

En la cima de la felicidad, ella había comenzado a correr una vez más. Y cuando comenzaba a correr, no iba a regresar.

“¡Kurumi-san, por favor no escapes y me abandones otra vez!”

Hibiki exclamó con una voz tan animada como fue posible. Era difícil decir si Kurumi entendió el significado detrás de esas palabras, pero su expresión lucía algo lúgubre.

“…Sí, por supuesto.”

Sólo entonces Kurumi fue consciente de sí misma.

Parecía que había derrotado a Jabberwocky sin ayuda de nadie.

Respiró hondo para recuperar la calma en sus pensamientos. Sí, ahora era la oportunidad perfecta.

“…La Reina Blanca no está presente en la Tercera Región Binah ahora mismo. No hay dudas de eso. Así que no podemos perdernos esta oportunidad de oro. Soy de las que hacen pagar por la humillación que recibido.”

—Quince Minutos Restantes.


[1] También conocido como Serpentario, japonés へ びつかい 座 hebitsukai, «mensajero de serpiente», o el Cazador de Serpientes, es considerado por la corriente de la nueva era de la astrología contemporánea como el decimotercer signo zodiacal​. Su período estaría comprendido entre el 29 de noviembre y el 17 de diciembre. Debe su nombre a la constelación Ofiuco, que se encuentra, en el cielo observado desde la Tierra, entre la constelación de Escorpio y la de Sagitario.