Han pasado unos diez minutos.

…Por el momento, la dignidad de Kurumi II fue preservada ya que el Vestido Astral de Hibiki no estaba manchado.

Los temblores habían cedido y el silencio retornó. Deberían haber podido proceder directamente, pero ahora había un muro en medio de su camino. En este lugar, había un pasillo en el lado derecho que nunca antes había estado. Al ver a las otras dos muds, Kurumi II trató de transmitir que las convulsiones finalmente se habían detenido.

“¿…Recién… qué estaba pasando…?”

“Hay cuatro personas en este castillo con la autoridad para reacomodar esta región?”

“Ya veo, ya veo, esto es diferente de la Compilación… ¿no?”

“La Compilación es causada por la interferencia de los Espíritus. La situación de recién fue reorganizada libremente desde adentro. La Tercera Región Binah está casi totalmente bajo el control de la Reina Blanca.”

“Ah, Kurumi-san. ¿Recuerdas la escuela donde Doll Master vivía en la Décima Región Malkuth? Considéralo como una versión mejorada de eso. Es algo así como el privilegio de la Dominion.”

Aquella Doll Master podía crear una escuela, mientras que la Reina Blanca y sus tres ejecutivas podían reorganizar toda la Tercera Región Binah.

“Ya veo, entiendo. Pero si ha ocurrido esta reorganización—”

Kurumi II asintió.

“Debe tratarse de Rook o las otras dos. En cualquier caso, están determinadas a que nunca escapemos.”

“¡Pero hay algo afortunado en que el enemigo haga esto! ¡Eso significa que definitivamente podemos escapar! ¡Tal vez! ¡Seguramente!”

Hibiki habló con una voz animada y radiante.

“…Ciertamente, si este fuera un ambiente realmente inescapable, no habríanecesidad de reorganizarlo. Si supieran nuestra ubicación, hubiera sido más fácil arrinconarnos más todavía.”

“Durante el período de mi tortura aquí, las reorganizacioones ocurrían regularmente cinco veces.”

Además esta vez, hubo dos casos de ello por una situación de emergencia. La razón fue debido a que la ex Dominion de la Tercera Región Binah declaró la guerra. Quizás esta ocasión sea para evitar que la tesorería y la bóveda del tiempo sean registradas.

En el caso de una reorganización normal, la Reina Blanca y las tres ejecutivas son muy conscientes de la estructura de esta región. Pero en el caso de una reorganización de emergencia, había ciertos lugares que deben mantener ocultos absolutamente así como otros cuyo propósito sigue sin ser claro ahora mismo—esto era lo que Tokisaki Kurumi pudo inferir de las charlas entre las Empties y las tres ejecutivas mientras estuvo prisionera.

“Eso no es todo. Seguramente en esta región ahora… ara, ¿una campana?”

“Ding dong~” el sonido de una campana bastante fuera de lugar para esta situación resonó a través del pasillo.

“Este es el departamento de radiodifusión ♪ Las dos Tokisaki Kurumis han espacapado, por lo que Rook-sama ha realizado una reorganización de emergencia de la Tercera Región Binah ♪ Empties con Ángeles Independientes reúnanse de inmediato ♪ Asegúrense de capturarlas ♪ Ah, y pueden matar a cualquiera que se atreva a ayudarlas ♪ —Dos horas hata el regreso de la Reina Blanca de la Sexta Rgión Tiphereth ♪ Vamos chicas ♪ Esfuércense por luchar y den lo mejor hasta morir ♪”

Las tres se quedaron en silencio mientras asimilaban las implicaciones detrás de ese animado anuncio.

“…Esto sólo es para hacer tiempo.”

Kurumi II asintió en acuerdo con las palabras de Hibiki.

“¿Acaso yo no dijo algo acerca de derrotar a Rook una vez? Imagino que debe haber sido una dura batalla.”

“Sí, sí. Sin Tsuan-san o Hibiki-san, puede que yo no hubiera salido victoriosa.”

“Pero una victoria sigue siendo una victoria. Y esta vez también estoy yo. Desde la perspectiva de Rook, las probabilidades de victoria son de alrededor del 50%. Además, las condiciones para la victoria son diferentes. Rook necesita capturarnos para ganar. Pero mientras podamos hallar y atravesar la puerta a otra región, nosotras ganaremos.”

Al escuchar esto, Kurumi también estuvo de acuerdo. En otras palabras, Rook les temía a las tres—temía que si luchaban ella fuera derrotada y ellas pudieran escapar.

“Entonces es por eso que están haciendo tiempo… A pesar del resentimiento, aun si podemos derrotar a Rook, no podremos derrotar a la Reina Blanca ahora.”

Así es. Este era un juego para esperar a que regrese la Reina ausente. La victoria o la derrota quedará determinada si logran escapar o si son capturadas.

“…Uhh, qué hacer a continuación.”

Kurumi cerró los ojos. Luego de pensarlo un momento, invocó un reloj de bolsillo.

En el Mundo Vecino, la creación de material inorgánico era fácil mientras se cumplan las condiciones. Armas adecuadas para matar a Quasi-Espíritus o que permitan destruir esta región serían más complicadas, pero pequeños artículos como un reloj eran una nimiedad.

Luego de abrir la tapa del reloj para confirmar que el tiempo estaba pasando, Kurumi le informó a las dos.

“Si el anterior anuncio es correcto, sólo tenemos dos horas. Dentro de esas dos horas, debemos escapar de la Tercera Región Binah, ¿entendido?”

“¡Por supuesto, te seguiré!”

“…Registra ese tiempo, ese poder seguramente será útil.”

Las tres asintieron conforme siguieron amrchando por el pasillo con un destino desconocido. Paredes blancas, paredes blancas, sin ventanas, era un camino helado y sin vida.

“Ah, mis ojos duelen por esta luz titilante.”

Hibiki frotó sus ojos. Kurumi coincidió con esa afirmación. De todos modos, esta blancura era demasiado cegadora. Siguió resplandeciendo por quién sabe cuánto. Brillaba como simbolizando la monarquía absoluta de la Reina Blanca.

En serio quería destruirlo todo. Sin embargo, las balas de <Zafkiel> eran finitas y su poder destructivo sería insuficiente ahora mismo.

“Hibiki-san, ¿qué piensas? La cosa que hace ‘¡Bang!’, por favor sácala y úsala.”

“¿Bang? ¿Puede ser que te refieras al Vestido Nitro?”

“Sí, el que destruyó la mitad de la ciudad en la Décima Región Malkuth.”

“Ya no traigo más eso conmigo. Si fuera tan conveniente, lo hubiera usado durante la batalla con Rook.”

“Ara, ara. Higoromo-san, eres bastante radical a pesar de cómo te ves…”

“¡Porque hice mi mejor esfuerzo! ¡Priorizo la supervivencia como sea! ¡Fui a la Sexta Región a vender algunos Ángeles Independientes para ganar dinero! ¡Pero aun así, no fue suficiente así que tuve que apostar! ¡Fue mi primera vez jugando Mahjong! ¡Cuando convertí mi mano vacía en un yakuman, casi me desmayé de la emoción!”

“¿Qué estaban haciendo? O mejor dicho, ¿qué están discutiendo…?”

Kurumi mostró una sonrisa atónita, conforme Kurumi II abrió grandes los ojos. Para la Kurumi quien vivió en un ambiente completamente cerrado, la sonrisa de la otra Kurumi lucía increíblemente natural.

Aunque estaba cansada de lamentar su propio maltrato, la injusticia de los cielos seguía siendo amarga—

“¿Cómo se conocen?”

“Bueno, eso es…”

“Hibiki-san me robó mi apariencia, mi cuerpo, mis recuerdos, y mi habilidad.”

“¿…Qué?”

Y ella había pensado que sus propias experiencias fueron duras.

Al tiempo que Kurumi II se congeló, Kurumi y Hibiki comenzaron a charlar despreocupadamente entre sí.

“¡Oye, siento mucho eso incluso ahora!”

“¿Sólo lo sientes? Para mí, tú—no, para ser más precisa, me arrastraste como cebo a ese juego de matanza para aficionadas a las batallas. Incluso ahora considero a eso como una pesadilla miserable.”

“No, eso fue porque estaba siguiendo los pensamientos de Kurumi-san. Así que no puedo ser responsable por tus palabras y tus acciones.”

“Eso—hace—que—me—ofenda—”

“¡Kya~no me pinches las mejillas!”

“…Ustedes sí que se llevan bien.”

“No nos llevamos bien para nada.” “En absoluto ♪”

La voz de Hibiki se rezagó para hablar al únisono con Kurumi. Kurumi le pinchó las mejillas una vez más. Kurumi II olvidó instantáneamente sus celos mientras reía ligeramente.

“Escucha yo, la Tercera Región Binah es un lugar violento y vulgar donde los cuentos de hadas y las historias de terror se entrelazan. Esa Reina no está satisfecha sólo con usar a las Empties, sino que también las usa como conejillos de Indias para varios experimentos.”

Entre Quasi-Espíritus, una Empty era individuo y no individuo. Les quedaban pocas emociones y no tenían miedo de desaparecer. Eran ignoradas o tratadas violenta y severamente como con Momozono Mayuka en la Novena Región Yesod.

Sin embargo, la Reina Blanca era todavía peor.

Ni siquiera parpadeaba al someter a las Empties a repetidos experimentos que las distorsionaban en formas grotezcas.

…No, Kurumi II recordaba que cuando un experimento era exitoso, ella miraba con desdén y decía que era un paso más hacia su objetivo.

Una sonrisa donde la maldad se acumulaba gradualmente, era suficiente para convencerte de que la Reina Blanca era una criatura completamente distinta respecto a ella misma—

“Como se esperaba de una clon inversa. Sus pasatiempos son lo opuesto a mí.”

Kurumi afirmó “un, un” mientras sentía. Hibiki mostró una mirada desconcertada mientras la escuchaba decir esto.

“¿Eh, qué está diciendo este Espíritu?”

Los perceptivos oídos de Kurumi captaron lo que Hibiki murmuró.

“Perdón, perdón. ¡Como lo que dijiste fue muy interesante, no pude evitar comentar eso! ¡Gyaaaaah!”

“…Como sea, ¿podemos avanzar rápido?”

Aún siendo cargada sobre la espalda de Hibiki, Kurumi II susurró mientras mostraba una expresión atónita.

No se habían visto rastros de las Empties todavía. Las tres mantuvieron un paso ligero, eligiendo apresurarse en lugar de evitar hacer ruido. Precioso amueblado—y floreros—situados en ciertas ubicaciones, pero no había nada en los floreros, ni siquiera flores. Fueron dejados allí sin la intención de decorar… esa era la impresión que ocasionaban.

Las tres marcharon directamente a través del pasillo blanco hasta que finalmente llegaron a una esquina.

“Más allá de esta esquina probablemente hay un lugar reorganizado.”

Reorganización era el poder de desmontar y desplazar esta región a partir de sus 100 componentes.

Sin embargo, esta reorganización fue demasiado apresurada. Kurumi II especulaba que excepto por las ubicaciones importantes, las numerosas ubicaciones restantes seguramente permanecían igual.

Pero incluso considerando eso—el paisaje más allá del pasillo les llamó la atención.

“¿Este es… un jardín de flores?”

Flores, flores, flores, por todas partes podías ver las flores que ocultaban la tierra. Rojas, amarillas, y blancas florecían del suelo.

“¿Podemos escapar desde aquí?”

Luego de que Hibiki terminó de decir eso, Kurumi pisó el suelo para atravesar aire.

Sin embargo, pronto se dio cuenta de que eso sería imposible. Después de volar cierta distancia, el cielo de repente adoptó una textura como vulcanizada y se volvió improbable proceder más allá.

Sin una mejor opción, Kurumi descendió al suelo y suspiró.

“Es imposible. Un cielo falso y una tierra falsa.”

“Bueno, no nos iban a dejar escapar tan fácilmente.”

Hibiki sonrió con amargura. ¿Qué es este lugar? Conforme las dos hicieron esa pregunta, Kurumi II bajó de la espalda de Hibiki para tomar una flor.

“¿La Reina Blanca también tiene humor para disfrutar de las flores?”

Frente a la pregunta de Kurumi, Kurumi II lentamente negó con la cabeza.

“No, a ella le gustan los objetos artificiales como este edificio y odia a la naturaleza. Es imposible que ella aprecie estas flores. Quizás… quizás estas flores estaban aquí antes que este castillo fuera construido en la Tercera Región Binah.”

Tocando los pétalos con sus dedos… sonrió. Kurumi observó esta extraña escena. Ella no tenía la pasión despreocupada o el interés para jugar con las flores. Sin embargo, esta Kurumi (Kurumi II) estaba acariciando las flores afectuosamente.

Sus movimientos eran tan lindos y elegantes que incluso el hecho de ser perseguidas fue olvidado momentáneamente.

“…Démonos prisa.”

Kurumi se aclaró la garganta con un tosido. No obstante, esa chica lentamente negó.

“No, hay una cosa que debe decidirse antes de eso.”

La chica se levantó y sonrió.

“He decidido mi nombre.”

“¿…Yo?”

“—Cistus. ¿No suena hermosa esa pronunciación?”

La chica que era Kurumi recibió un nuevo nombre. Cistus, por la flor de la tarde, estaba floreciendo bellísimamente con sus pétalos blancos.

Era una hermosa flor y un hermoso nombre.

“¿Estás segura?”

“Sí, sí. Una persona que se desharía de su propio nombre… ¿acaso eres un individuo así?”

Después de levantar las flores, Cistus las lanzó hacia el cielo. La brisa elevó los pétalos conforme volaban. Entonces, un milagro le sucedió a la Tokisaki Kurumi que había cambiado su nombre a Cistus. Su Vestido Astral adoptó un refrescante color amarillo.

Kurumi y Hibiki… quedaron sorprendidas ante su apariencia de ensueño.

“…No hay problema.”

“Cistus… en otras palabras, hermana… la hermana menor de Kurumi-san, eso suena bien. Y llamar a Kurumi-san ‘Ane-chan’ tampoco está mal…”

Conforme Hibiki estaba desarrollando esa idea, de repente sintió una intención siniestra y se alejó para proteger su propio cuello.

—Una Hora y Cuarenta Minutos Restantes

Los tallos se rompían uno por uno junto al sonido producido al correr.

“¡Esto es demasiado para soportar…!”

“No me importa. Nuestras vidas tienen la más alta prioridad ahora mismo.”

El jardín de flores que parecía ser infinito finalmente cambió luego de atravesa una o dos colinas.

“¡Miren, hay una puerta!”

“Como era de esperarse, este es un mundo de cuento de hadas…”

Había una puerta en la tercera colina. Por supuesto, no había espacio conectado alrededor de la puerta ya que detrás de la misma todo seguía siendo un campo de flores sin fin.

La puerta probablemente era la entrada al castillo de la Reina Blanca, enviándolas de regreso al campo de batalla una vez más.

“Entonces, déjenme abrirla—”

Después de tocar el pomo hubo una sensación increíblemente fría. No sólo en sus manos, sino en todo su cuerpo y particularmente en el cuello sentía un escalofrío surgiendo a la superficie.

“…”

Kurumi miró la puerta otra vez. Una puerta de madera brillante, teniendo como característica más prominente un reloj.

“¿Kurumi-san?”

“Un, un.”

Se aclaró la garganta con un tosido.

“…Discúlpenme.”

Una vez más miró a la extraña puerta en la cima de la colina. Se trataba del mismo reloj astronómico molesto como el de la pupila de la Reina Blanca. A pesar de estar incrustado en la parte superior de la puerta, el reloj no se movía.

Kurumi tocó cuidadosamente la puerta… revisando el costado sólo por si acaso. Tocó la aguja del segundero, la del minutero, y también la aguja que señalaba los signos zodiacales—nada parecía inusual.

No había una sensación del toque de la muerte. ¿Pero qué es esto? Esta sensación era una premonición indiscernible y blasfema. Ella pensaba con toda seriedad que todo lo logrado hasta ahora podría arruinarse si atravesaba esta puerta.

“¿Te gustaría entrar?”

Al escuchar las palabras de Cistus detrás de ella, Kurumi respiró hondo.

“…Procederé.”

Sin probelmas, Kurumi trató de determinarse a sí misma.

Si esto era una trampa, usará la Cuarta Bala <Dalet> para revertir el tiempo o la Séptima Bala <Zayin> para detener lo que sea que se aproxime aquí. Si esto era una trampa del estilo agujero entonces la Primera Bala <Aleph> debería bastar—

“¡Hora de abrirla!”

Kurumi sujetó el pomo y lo giró. Entonces, algo extraño ocurrió. Las agujas del reloj comenzaron amoverse como vinculado con el pomo de la puerta.

“Ara.”

“¿Huh?”

“¿Ara, ara, ara?”

Las tres expresaron.

Más allá de la puerta estaba la habitación de un gigante. La mesa y las sillas en el centro de la habitación eran tan grandes que Kurumi necesitó alzar la vista para ver todo.

Brincando hacia la mesa, encontró tazas blancas de té y una tetera plateada. ¿Acaso iba a haber una fiesta del té?

Kurumi suspiró mientras bajaba de la mesa.

“Esto es demasiado ridículo.”

Mientras decía eso, Kurumi sonrió al girar, pero tanto Cistus como Hibiki estaban congeladas con una expresión extraña en sus rostros.

“Q-Qué…”

“T-Tú…”

Respirando profundo, ambos lados dijeron lo primero que se les vino a la mente.

“¡¿Por qué las dos se volvieron tan grandes?!”

“¡¿P-Por qué Kurumi-san se volvió tan pequeña?!”

Se miraron fijo.

Conforme Kurumi contemplaba el significado detrás de las palabras de Hibiki, rápidamente comprendió luego de ver sus propias manos.

Tan pequeñas, incomparablemente pequeñas.

Todo su cuerpo se sentía suave y liviano.

Kurumi brincó hacia la mesa con pánico. Tomó la tetera plateada para usarla como espejo e iluminar su propia figura.

“Qué, qué, qué…”

Kurumi-chan (7 años) ni siquiera pudo gritar al caer de rodillas.

Rápidamente revisó para confirmar el estado de su ropa. Su Vestido Astral… ¡está bien!

No se sentía como si hubiera quedado holgado sino que también se redujo a un tamaño acorde a ella. Al menos no necesitará responder preguntas sobre desnudez.

Casualmente sospechó por un momento que toda la habitación lucía tan grande porque ella se había encogido. Pero ese no parecía ser el caso ya que toda la habitación ya era inmensa. Al usar la cinta métrica que ella creó, la silla medía unos 10 metros de alto, la tetera plateada unos 2 metros y medio, y las tazas blancas alrededor de 1 metro.

El gran tamaño de esta habitación era preocupante en sí mismo. Pero la actual crisis de esta situación era cómo la fuerza de Tokisaki Kurumi, la más poderosa en combate de entre ellas tres, ahora se había debilitado.

Esta era la actual crisis.

Sin embargo, pronto habría un peligro todavía mayor a punto de atacar a Kurumi.

“Esto es peligroso… esto es malo… esto es malo…”

Por un lado, Higoromo Hibiki estaba tocándose las mejillas y murmurando de manera espeluznante sobre la Kurumi-chan de 7 años. Normalmente, Kurumi le dispararía con su <Zafkiel>, le asestaría un gancho, o le aplicaría presión sobre sus articulaciones para suprimir cualquier forma de resistencia. Peor ahora que Kurumi-chan se había convertido en una niña de siete años, tenía una mirada de pez muerto en sus ojos y no estaba de humor para disciplinarla.

“Me he encogido… y me convertí en una niñita…”

“…Esto es un dolor de cabeza…”

Sólo Cistus estaba observando esta escena extremadamente triste y lúgubre con una mirada atónita.

Honestamente, el que se vea como una adorable niñita era simiular a una ilustración del infierno para ella.

“Q-Qué hago… qué debería hacer…”

“Kurumi-san, ¿qué hay de tu habilidad mental en este momento?”

“Ah, uh… no hay problema. Puedo pensar apropiadamente. Sí.”

Su voz se había vuelto relativamente más joven, pero sólo su habilidad de pensamiento permanecía igual.

“Aah… tan linda… tan linda… que quiero encerrarte para amarte por siempre…”

“Um, yo. Hibiki-san ha perdido la cabeza. ¿Podrías despertarla?”

“Cumpliré encantada.”

Luego de recibir el arma corta, Cistus la usó para golpear a Hibiki contra el suelo sin piedad.

“He recuperado la cordura. Gracias.”

“Ni lo menciones, de nada.”

Hibiki había tenido las pupilas con forma de corazón pero ahora se había recuperado y tenía un solo ojo en ese estado, aunque (accidentalmente seguía saliendo sangre de su cabeza) por el momento no fue capaz de comunicarse otra vez.

“…Oye, ¿esto fue por haber tocado el pomo de la puerta? Si lo hubiera sabido con antelación, hubiera hecho que Hibiki-san pase primero…”

“Eso es cierto.”

“¡¿No es eso demasiado cruel?!”

Cistus le preguntó a la pequeña Kurumi mientras le regresaba el arma corta.

“¿Aún puedes usar a <Zafkiel>?”

La joven Kurumi, ahora referida como la pequeña Kurumi, mostró una expresión pálida al escuchar eso. Si el principal poder de <Zafkiel> no podía usarse, entonces literalmente estaban indefensas.

“¡…Primera Bala <Aleph>!”

Kurumi disparó la bala hacia sí misma para acelerar su tiempo, alejando una taza blanca de té cercana con el disparo constante de sus armas.

“…Puedo usarlo. Pero no está bien. <Zafkiel> es demasiado grande.”

Kurumi estaba perando ambas armas. Sin embargo, en su actual estado, requería de ambas manos para disparar siquiera, especialmente el largo rifle que se había vuelto más pesado.

“Entonces, déjame intentarlo.”

“Sigues cubierta de heridas, ¿podrás usarlo?”

“Como sea, qué tal si esperas y miras.”

Cistus mostró una sonrisa invencible conforme sostuvo elegantemente el arma larga con una mano y tiró del gatillo. Bang, pero en lugar de dejar un agujero, la taza plateada apenas se movió en absoluto.

“El actual yo sólo puede alcanzar este extremo…”

“¡Por qué luces tan orgullosa! ¡Ese disparo de yo de recién luce como alguien dando su último aliento y pidiendo piedad! ¡¿Eres una idiota?!”

Las balas usuales de <Zafkiel> no consumen tiempo, pero al haber estado al borde de la muerte, Cistus parecía no tener fuerza adicional para disparar.

“Parece que la familia Kurumi a veces puede ponerse en vergüenza…”

“Te masacraré.”

La joven Kurumi hizosu mejor esfuerzo por desatar una patada baja hacia las rodillas de Hibiki.

“…Esto es muy problemático.”

La joven Kurumi se cruzó de brazos y murmuró con una mirada lúgubre.

“¡Como pensé, sigues siendo súper linda sin importar cuántas veces te pateen!”

Los corazones surgieron otra vez en sus dos ojos conforme se lanzó de repente sobre la pequeña Kurumi.

“Qui-Quítamela de encima de nuevo, no puedo respirar.”

“Sí, sí. Por favor no tardes una cantidad absurda de tiempo en recuperarte de tu condición.”

Luego de recibir un puñetazo de Cistus, Hibiki de alguna forma se calmó.

“Kurumi-san, por favor dame algunas balas. Aunque no puedo hacerlo como Kurumi-san, al menos puedo apuntar y disparar.”

Higoromo Hibiki ya se había transformado dos veces en Tokisaki Kurumi y podía utilizar hábilmente el arma larga de <Zafkiel>. Por supuesto, no tenía la habilidad para manipular el tiempo.

“…Te lastimarás a ti misma si lo usas demasiado.”

Aunque Hibiki use <King Killing> para adoptar la forma de Kurumi y poder usar a <Zafkiel>, ella seguía siendo una imitación después de todo. A robarle sus poderes, rostro, recuerdos, y personalidad, sólo unas pocas habilidades eran accesibles para ella.

<Zafkiel> era un arma que le pertenecía exclusivamente a Tokisaki Kurumi.

No era algo que Hibiki podía usar libremente. Pero en la situación actual, ellas eran la única fuerza de lucha del grupo.

“Ustedes dos, hay algo que quiero preguntar.”

De pronto, Cistus levantó la mano.

“Te escuchamos.”

“Esto me ha dado curiosidad desde hace un rato. ¿Por qué hay mesas, tazas de té, y teteras tan grandes aquí?”

“Eso es—¿por qué es así?”

“¿Verdad?”

“Imagino que los habitantes tendrían que ser muy—”

Ruido sordo. Una onda de choque brotó de la pared.

Ruido sordo. La habitación se sacudió. Los temblores podían confundirse con un terremoto, pero estas vibraciones se estaban acercando gradualmente como si estuvieran ocurriendo en intervalos regulares.

“Pensé… que sería muy… grande, pero esto…”

La joven Kurumi, Hibiki, y Cistus observaron con una mirada de desconcierto al monstruo que había abierto la puerta.

Era un monstruo blanco inmenso. Era un monstruo que tenía abultados músculos pero también ojos inocentes como un niño.

Y había un problema más. Tenía demasiados ojos. Y no había una sola nariz y boca tampoco.

Kusukusukusu, la risa de incontables chicas hizo eco en la habitación—repitiéndose infinitamente una y otra vez.

Esta repulsión e inquietud les recordaba a Kurumi y a Hibiki sobre aquella chica asociada con muñecas.

Doll Master—una chica que confinaba almas dentro de muñecas para incrementar el número de amigos.

Similar a su grupo de subordinados, amigos, y soldados, las risas de estas chicas eran frías y despiadadas.

“Hay invitadas.”

“Tenemos invitadas.”

“No podemos dejarlas escapar.”

“Necesitan que les arranquen las extremidades.”

“Porque nosotras…”

“Somos muy poderosas.”

Incontables voces seguían hablando al mismo tiempo. Las tres rápidamente se dieron cuenta de que este era uno de los experimentos de la Reina Blanca.

“…Una fusión de múltiples Empties…”

Brazos muy fuertes. Con razón, este era el resultado esperable cuando se combinan numerosos brazos.

Este cuerpo excesivamente inmenso, quién sabe cuántas Emptis fueron usadas para sintetizarlo. En ese horrible estado, esta gigante monstruosidad estaba adornada con un vestido rojo decorado con volados. Para hacer una comparación, era como—un gigante con avispero por cabeza.

“…Necesitamos retirarnos.”

“Sería bueno poder retirarnos.”

“Eso parece difícil.”

Hibiki echó un vistazo atrás. La puerta por la que habían entrado ya había desaparecido.

La única puerta gigante que quedaba era aquella por la que ‘ella’ había ingresado. En otras palabras, a menos que derroten a este gigante, no podrán llegar a la salida.

La joven Kurumi y Hibiki intercambiaron miradas—y asintieron la una a la otra.

“Cistus, por favor quédate atrás. Trata de encontrar un lugar seguro para estar.”

“No hay ningún lugar seguro en este sitio.”

A pesar de decir eso, Cistus lentamente se alejó de las otras dos. La joven Kurumi cargó las balas en la pistola y se la entregó a Hibiki.

El monstruo miró a las dos como un par de manchitas insignificantes mientras se relamía los labios.

A pesar de quedar acorraladas en una situación desesperante, la joven Kurumi se burló con arrogancia.

“Tu lengua luce demasiado estúpida como para apreciar el sabor del té negro. ¿Puedes distinguir la diferencia entre el té Darjeeling mezclado con chile caliente siquiera?”

En ese momento, el instinto asesino del monstruo se incrementó. Comparado con la tranquilidad que tenía hasta hace un momento, ella ahora estaba apretando los dientes.

“Mátala.” “Masácrala.” “Arrójala al infierno.” “¡No la dejes vivir!”

“¡Tomaré eso como un cumplido!”

Los pies del monstrio destruyeron el piso de cemento inorgánico de un solo golpe.

“Bueno entonces, monstruo-san sin nombre, déjame darte uno. ¿Qué tal panal yokai[1]?”

“¡Mal! ¡Mal! ¡Mal! ¡Mi nombre es—Jabberwocky[2]!”

“—Ara, de cualquiera manera sigues siendo un monstruo.”

Cistus murmuró esas palabras, pero la furia del monstruo era tanta que no la escuchó.

“¡Cómela!” ¡Cómela, cómela, cómela!”

Jabberwocky lanzó un puñetazo, una acción preliminar para hacer trizas todo lo que hbiera en frente de ella sin habilidad alguna ni ingenio.

Por el otro lado, mientras la joven Kurumi puede que se haya encogido al punto de necesitar ambas manos para usar sus armas, seguía siendo una tiradora de primera clase.

La joven Kurumi esquivó el puñetazo saltando sobre el brazo y subió corriendo hasta alcanzar su rostro. Apuntó el <Zafkiel> hacia aquel rostro blanco y jaló del gatillo.

Disparar la bala hizo que el cañón se eleve.

Un grito que llegó de múltiples personas.

Sin embargo, el monstruo no titubeó, no sangró, conforme empezó a enloquecer sin contenerse.

Ese único golpe sólo la hizo más violenta, Kurumi no pudo evitar sonreír.

Los brazos de Jabberwocky chocaban el piso y las paredes mientras cada paso causaba que el suelo se sacuda.

“¡Awawa, awawa, waaah!”

Conforme Hibiki provocaba una conmoción al correr tratando de escapar, la joven Kurumi siguió disparando con precisión a su presa. Sin embargo, la masiva fuerza física ejercida para disparar hizo que naturalmente disminuya su velocidad.

Forzada a una situación desesperada, el cuerpo de la pequeña Kurumia fue aplastado por el puño de Jabberwocky.

“¡Gu—kuu…!”

“¡Kurumi-san!”

La joven Kurumi fue golpeada con suficiente impulso como para hundir su cuerpo en la pared.

Su consciencia titubeó por un momento—el potente golpe había debilitado las defensas del Vestido Espiritual de la Autoridad de Dios N° 3 <Elohim> y le rompió las costillas.

Jabberwocky sonrió al tiempo que la vio a ella vomitar sangre.

“¡Desgraciada…!”

Hibiki empezó a disparar al puño que se acercaba lentamente a ella. Sin embargo, no tuvo otro efecto más que rasguñar ligeramente la piel.

La joven Kurumi, quien estaba incrustada en la pared, contemplaba eso mientras observaba el brazo que se acercaba lentamente.

Su cuerpo ya no podía moverse. Aunque puede que sean capturadas vivas, sigue siendo una incertidumbre si a este monstruo le quedaba la racionalidad necesaria para eso. Por otro lado, no les quedarán más oportunidades luego de que sean capturadas vivas.

El tiempo lentamente pasaba mientras ella seguía pensando a alta velocidad. Sin embargo, no podía hacerse nada.

Mientras contemplaba qué sucedería a continuación luego de ser capturada, Kurumi finalmente lo notó—algo que lucía sospechoso.

“¿…Qué es eso?”

Tenía una altura de alrededor de la de Hibiki, pero era extremadamente ancho. Debería mencionarse que era rectangular y se parecía a una hoja de papel. Este objeto saltó en el aire para proteger a la joven Kurumi del puño de Jabberwocky.

El puño de Jabberwocky chocó con el extraño objeto—sin ser atravesado ni destruido, el objeto revoloteó en el aire para luego detenerse.

“Ahora, pequeña Ojou-san, date prisa y escapa.”

“¿…Quién eres…?”

Una chica giró para decirle aquello a una pequeña Kurumi atónita. El símbolo de un diamante en la esquina, una chica de superficie plana vestida con espléndida ropa roja y con sus tres trenzas balancéandose al ritmo de sus movimientos.

Esta era—un enorme naipe.

“¡No preguntes, baja, baja, alguien guiará el camino, alguien guiará el camino!”

Su manera de hablar era un poco monocromática. La joven Kurumi gimió dolorosamente mientras miraba abajo… allí había otro enorme naipe.

Una chica de negro… las cartas de póker brincaban dinámicamente como proclamando su existencia para la joven Kurumi.

Hibiki observaba con asombro a los naipes saltando alrededor.

“Qué es esto exactamente—”

“…Ara, estoy agradecida. No esperaba que estas personas vinieran a nuestro rescate.”

“¿Quiénes son estas personas?”

“…La Reina Blanca derrocó a la Dominion de la Tercera Región y reorganizó este territorio como la nueva Dominion.”

“Sí, así es.”

La Reina Blanca era una existencia herética que emergió de repente y que no era la Dominion original. De lo contrario, rumores acerca de ella se habrían escuchado antes de llegara la Sexta Región Tiphereth. Además, en primer lugar, lo que había oído acerca de la Dominion de la Tercera Región Binah naturalmente era una persona distinta a la Reina Blanca.

“…Ah, a propósito, ¿no era ella la Quasi-Esíritu conectada a los naipes?”

“¡Sí, es tal y como dices!”

Los naipes respondieron. Uno de los naipes era de espadas. Por supuesto, ella tenía una superficie plana. La chica espada blandió su espada japonesa… incluso a pesar de ser completamente bidimensional.

“¡Esto era, por aquí~! ¡Vengan por aquí~!”

Aun así, Hibiki pensó para sí misma.

Una Quasi-Espíritu con superficie plana lucía muy surrealista.

Jabberwocky usó su puño para recibir los golpes, sonriendo mientras miraba a los naipes de diamantes.

“La perdedora abatida.”

“Miren, es la perdedora abatida que escapó.”

“¡Los pobres naipes que escaparon luego de perder contra la Reina Blanca!”

“¡Tú eres la patética~convirtiéndote en un monstruo repugnante~¡ah, qué fastidio! ¡Es por eso que todas las seguidoras son descerebradas~! ¡No debes dudar en traicionar al rey cuando llegan los problemas~!”

El naipe de diamante rió animadamnete.

“¡Oye! ¡Diamante! ¡¿De qué estás hablando?!”

“No necesitas preocuparte, esto es para hacer tiempo. ¡Démonos prisa!”

Aterrizando en el suelo, la joven Kurumi tímidamente abrió la boca.

“Um. ¿…Naipe-san?”

“¡Sí! ¡Ven aquí, apresúrate por aquí!”

El naipe señaló un dedo (plano) hacia una puerta en esa dirección. Observando mejor hacia allí, dos naipes estaban saltando para llamar la atención.

“¡Vengan aquí! ¡Es por aquí!”

“¡Por favor vengan aquí! ¡Por favor dense prisa, por favor dense prisa!”

El corazón y el trébol, las dos personas(?) hacían señas y gesticulaban doblando las esquinas de sus naipes.

“…Por ahora, avancemos.”

“¡Entendido!”

“Higoromo-san, ¿podrías cargarme en tu espalda por favor?”

Jabberwocky ya no les estaba prestando atención. Ella seguía mostrándole los colmillos a los naipes de diamantes. Sin embargo, acorde a la tenacidad del nombre diamante, ellos seguían con las provocaciones sin importar cuántas veces los golpearan. Encima, las espadas también se sumaron para contribuir a los ataques. Los robustos brazos que pudieron resistir los disparos de Hibiki fueron profundamente tajados por las espadas japonesas 2D.

“¡Como somos bidimensionales, somos buenos para cortar!”

“¡Las cosas están así! Así que váyanse rápido!”

Ciertamente, si ellas querían escapar, ahora sería la oportunidad perfecta.

“Duele… mi trasero, mi trasero…”

El grupo de la joven Kurumi procedió a través de la pequeña puerta como se les pidió. El tamaño era apenas suficiente para Cistus, quien sólo pudo atravesarla gracias a que el corazón y el trébol la empujaron por detrás.

“¡Este dolor es porque Kurumi-san está bien dotada (originalmente en inglés dice “well-rounded”, o sea, equilibrada, pero pensé que dotada quedaría mejor y más gracioso)! ¡Y por favor deja de patearme las rodillas Kurumi-chan!”

Naturalmente, la joven Kurumi no permitiría que nadie haga comentarios desconsiderados acerca de la figura de Cistus.

“¡No sean lentas, vamos, rápido!”

“¡Por favor dense prisa!”

El pasadizo más allá de la puerta se estaba volviendo más estrecho. La joven Kurumi fue capaz de pasar relativamente fácil, pero estaba bastante abarrotado para Cistus y Hibiki.

“Estoy cansada, por favor llévame.”

“¡Yo también estoy cansada!”

“¡…Me siento tan tranquila!”

“¡Mierda, no te complascas por ser linda, Kurumi-chan! ¡Ah, pero eres tan linda, maldición! ¡Quiero abrazarte! ¡Y acariciarte! ¡Quiero filmarte bailando en frente de la TV!”

“Eso es bastante deseo filtrándose.”

“Estoy muy asustada, especialmente por esa última parte. La narración es demasiado específica y le agrega un sabor peligroso.”

La joven Kurumi, quien era la primera en caminar hacia delante, siguió moviéndose mientras temía a la mirada que provenía de atrás. Con las paredes grises y apenas una pequeña cantidad de luz, la atmósfera en este espacio se sentía como la de un ático. La tenue luz seguramente provenía del pasillo al que se estaban dirigiendo. Lo que significaba—

“Aquí, es un espacio formado en la brecga entre paredes… ¿no es correcto?”

“¡Esa forma de pensar va por buen camino!”

Un naipe de tréboles pegándose a la pared exclamó. Era una chica bestida con un atuendo deportivo gritando fuerte.

“¡Considera esto como el camino hasta el escondite de nuestra resistencia!”

“Resistencia…”

“¡No muy diferente de ti, Tokisaki Kurumi, ¿no lo crees?!”

“¿…Qué quieres conmigo?”

“¡Quiero que conozcas a nuestra líder Carte-sama!”

“¡Por favor únete a nosotros!”

“¡Ah, lo recuerdo! ¡La ex Dmonion de esta región! ¡Carte À Jouer! ¡Ciertamente, es esa mujer que usaba naipes como su Ángel Independiente!”

Al escuchar lo que Hibiki gritó, el corazón y el trébol asintieron ‘un’.

“¡Exacto! ¡Nuestra líder es Carte-sama! ¡Muy bien, fantástico!”

“¿Qué clase de persona es ella?”

“¡La verás pronto!”

…Parece que podrán conocerla dentro de poco. La joven Kurumi y las demás, sin una mejor opción, siguieron avanzado paso a paso en este abarrotado espacio mientras se agotaban.

—Una Hora y Diecisiete Minutos Restantes

Dando vueltas, estaban en aproximadamente la octaba vuelta. Al principio habían tratado de memorizar la ruta tomada, pero pronto perdieron la fuerza para hacer eso luego de caer en la circunstancia de correr infinitivamente por este monocromático pasadizo.

Afortunadamente, conforme avanzaban, el pasadizo se hizo más amplio.

“¿Ya llegamos?”

Los naipes atravesando de costado en las paredes respondieron al agotado grito de la joven Kurumi. Había una ligera semejanza a las cucarachas que eran aborrecidas por una arrolladora mayoría de las chicas en el mundo. Bueno, sólo un poco.

“¡Ya casi llegamos!”

“¡Por favor sólo esperen un poquito más!”

Finalmente, parecían haber llegado… Pero esto seguía siendo parte del pasadizo. Y habiendo dicho eso, no había fin a la vista. En otras palabras, esto era un sendero más que una sala.

“¿Cuál es el significado de esto?”

“—Ya que estamos escapando, naturalmente un disfraz es vital.”

Escuchando esas palabras, la joven Kurumi levantó el arma corta de <Zafkiel> en shock.

No podía verse ninguna figura.

Ni rastros para capturar en absoluto, pero había una voz viniendo del medio de este callejón.

“¿Dónde estás? Respóndeme.”

“Hah—¡aquí estoy!”

El callejón comenzó a distorsionarse de repente. No, conforme el callejón era eliminado, el área alrededor reveló un salón blanco.

“Esto sólo es un truco de magia. ¡Bienvenidas, bienvenidas, Espíritu y sus seguidoras, y también—a las grandes personas que se rebelan contra la Reina Blanca!”

Acompañados por esa fuerte voz, pichones volaron de inmediato al mismo tiempo y desaparecieron sin rastro. Los dos naipes ofrecieron un ronda de aplausos.

Esta figura lucía más misteriosa que bella.

Un sombrero de copa alta, una antifaz para un uso desconocido, y naipes en sus manos.

“Ara, esto significa que la ex Demonion de la Tercera Región Binah era una ilusionista.”

Luego de escuchar lo que Cistus había dicho, la chica (en cierto modo, tonta) sonrió y asintió.

“¡Sí, mi nombre es Carte À Jouer! Estos naipes sólo son accesorios. Bueno, uh, ustedes son…”

Carte observó ansiosamente entre Cistus y la joven Kurumi. Cistus intercambió miradas con la joven Kurumi y asintió en silencio. Por supuesto, Kurumi aún podía luchar a pesar de ser más joven. Comparada con Cistus cuya apariencia lucía igual pero había perdido la fuerza, por supuesto que la joven debería considerarse como la genuina.

Sí, debe ser así.

“Soy yo.”

La joven Kurumi declaró con orgullo irguiendo triunfante su pecho. Al escuchar esas palabras, Carte se acercó a Kurumi con una rodilla sobre el piso como un respetuoso vasallo.

“Joven Espíritu, dime cuál es tu propósito.”

“Vine para derribar a esa chica.”

“¿—Quién sería esa?”

En este momento, necesitaba que su pronunciación sea clara y elegante. Kurumi respiró hondo conforme lentamente expresó las palabras.

“Por supuesto que se trata de la Reina Blanca. Porque ella y yo somos existencias destinadas a enfrentarnos.”

Al escuchar esas palabras, las expresiones de dos naipes comenzaron a brillar. Carte también expresó una sonrisa valiente mientras respondía.

“Entonces, me convertiré en tu apoyo y serviré como tus extremidades. Para ti, que eres considerada como una existencia equivalente a Dios en nuestra región.”

La mirada se asemejaba más a la de un caballero que a la de una ilusionista.

“¿Qué esperas lograr con esto?”

Revelando su desconfianza, la joven Kurumi la miró con sospecha. ¿Es una camarada o está ocultando algo? Como mínimo, no estaba claro por qué estaba dispuesta a sacrificar su propia vida.

“Como dije antes, eres el equivalente a Dios en la Tercera Región Binah. Por lo tanto, creo que tú has llegado aquí para salvarnos de nuestro aprieto.”

“…Ya veo.”

Por el momento, era un motivo creíble. Para Carte, la humillación de ser privada de la Tercera Región Binah debe ser inconmensurable.

Seguramente sea una aliada poderosa. Pero—había una sutil incomodidad. Había algo acerca de Carte que la joven Kurumi quería poner en duda.

“…No necesitas ser mis extremidades. Ya no quiero a nadie sirviendo debajo de mí.”

“…”

Conforme Carte frunció el ceño y agachó su rostro, la joven Kurumi extendió su mano hacia ella.

“Sin embargo, nuestra meta es la misma; luchemos lado a lado. No como una extensión de mi cuerpo, sino luchando juntas en defensa propia!”

¿Era esto un poco desconmensurado? Kurumi se sintió un poco avergonzada por decir esto.

“Gracias, Tokisaki Kurumi, la verdadera Espíritu. Luchemos juntas como aliadas. Por cierto, las dos personas detrás de ti son—”

“Ellas son Higoromo Hibiki-san y otra yo.”

“A continuación… déjame explicar. Al escuchar la confusa explicación de yo, me duele un poco la cabeza.”

Aunque ese era un terrible comentario, lo que ella había dicho no era necesariamente incorrecto.

“Yo soy Higoromo Hibiki. La… ¿colega?, de Kurumi-san.”

“Mi subordinada.”

“¡Sí! ¡Su compañera!”

Hibiki no se desanimó en lo más mínimo por las caprichosas palabras y conducta de la pequeña Kurumi.

“Ya veo, entonces ella es como un familiar. Entiendo, yo también he tenido algo como eso.”

“…En realidad dicho eso, yo soy como familia… por supuesto que soy la hermana menor, Kurumi-san. Ah, pero en este momento eres Kurumi-chan, ¿así que yo soy la hermana mayor? Kurumi-chan, ¿quieres tomar un baño con tu hermana mayor? ¡No hay problema, déjamelo a mí!”

“¡Si te atreves a acercarte a mí, te dispararé! ¡Lo haré!”

La joven Kurumi apuntó su pistola hacia ella. Daba la impresión de que Hibiki perdería algo importante si se acercaba más.

—En resumen…

“Primero que todo, no puedo hacer nada sin restaurar mi cuerpo.”

Acostumbrándose a su discurso abreviado, la pequeña Kurumi estaba empezando a hablar con más fluidez. Dicho eso, observó el arma corta de <Zafkiel> la cual ya no podía usar libremente.

Este pequeño cuerpo era incapaz de soportar el retroceso de su pistola. Su reflejo en el espejo era muy lindo, súper lindo… ¡pero!

“Desafortunadamente, tengo que estar de acuerdo. Carte-san, ¿en primer lugar qué fue esa trampa?”

Hmm, Carte torció su cuello mientras lo pensaba. Más que no querer explicar, parecía como si no supiera por dónde comenzar.

“Algunas cosas son difíciles de juzgar desde mi punto de vista. Déjenme explicar la situación de esta región desde el principio. ¿Está bien?”

Kurumi y las demás asintieron, instándola a continuar.

“Originalmente, la Tercera Región Binah era como la Novena Región Yesod, un lugar de refugio para las Quasi-Espíritus inofensivas. Como la Dominion aquí, pude controlar el tiempo y las sombras, logrando que ocultarlas sea pan comido.”

“Tiene sentido. Debido a esto, nadie puede custodiar como tú, ¿cierto? En donde sea que aparezcas, las Quasi-Espíritus serán salvadas.”

Al escuchar las palabras de elogio de Hibiki, Carte negó con la cabeza como diciendo, “Ah, qué vergonzoso”.

“No puede evitarse. Ese es el precio de la fama. Pero debido al uso excesivo de esto, el tiempo en esta región fluye muy lentamente en el Mundo Vecino.”

“¿La trampa en aquella puerta también se debe a eso?”

“Tal vez. Los límites de su Rango Dominion en esta región son equivalentes a los de un Dios. Independientemente de las otras regiones, mientras alguien se convierta en Dominion aquí, ese alguien podrá controlar el tiempo libremente.”

“¿…Rango Dominion? Nunca escuché sobre eso, Hibiki-san.”

Hibiki se encogió de hombros.

“El Rango Dominion no es muy importante en la Décima Región Malkuth y en la Novena Región Yesod. No puedo describirlo con claridad, así que lo descarté. Le dejaré la explicación de los detalles a Carte-san.”

“La explicación más clara y más simple es… una cuantificación numérica de cuánto control tiene una Dominion sobre su territorio. También hace referencia al extremo en que una Dominion puede alterar su región.”

La razón por la que esto no es considerado importante se debe a que el Rango Dominion no tiene nada que ver con ser reconocida por todos como la Dominion. En la Décima Región Malkuth, Doll Master tenían un Rango Dominion del 35%, pero ese 35% era suficiente para que ella mantenga un control estable sobre la región. La razón de esto es porque una cantidad creciente de ubicaciones en la Décima Región Malkuth se han convertido en campos de batalla donde las Quasi-Espíritus continuamente trataban de matarse unas a otras. A propósito, habiendo transitado desde la Novena Región Yesod hasta aquí, la pequeña Kurumi no sabía que las Dominions Banouin Mizuha y Kirari Rinemu tienen un Rango Dominion que excede el 80%… Pero, ya que ellas sólo lo han utilizado para celebrar conciertos en vivo, ese Rango Dominion era inútil.

“En la Octava Región Hod, parece hacer dos grandes facciones al 45% luchando por el control. Pero lo que tengo que decir a continuación es el problema…”

Soltando un suspiro, Carte les informó.

“Actualmente, mi Rango Dominion es del 5% y cuando investigué el Rango Dominion de la Reina Blanca—excedía el 150%.”

Los ojos de todas miraron en shock al escuchar ese número imposible.

…Hibiki fue la primera en llegar a la verdad.

“¿Podría ser que, eso incluya los Rangos Dominion sobre las otras regiones también…?”

“Buena conjetura. La Reina Blanca ya ha alcanzado a las otras áreas incluyendo a la Novena Región Yesod.”

“…Entonces es así. Aquella vez…”

Hibiki recordó cómo había aparecido la Reina Blanca sin previo aviso en la Novena Región durante la pelea contra Rook. En aquel entonces ella pensó que sólo era magia, pero la verdadera razón era que el área circundante ya había sido alterada por el Rango Dominion de la Reina Blanca.

“Ella usa una mensajera como apoderada para traspasar a cada región. La Décima Región Malkuth, la Novena Región Yesod, y también la Octava Región Hod que se ha debilitado por el conflicto civil, la expansión de la región parece concentrarse en esas áreas. Y cuanto más problemático es el asunto, mientras ella mantenga una influencia fija sobre alguna región en particular, la Reina Blanca puede reclamar esas áreas como su gobernante.”

“¿Existe alguna contramedida?”

“…Afortunadamente, su expansión requiere usar a las Empties como sus sibordinadas, por lo que la cantidad es insignificante. Mientras las tres ejecutivas no sean movilizadas, es improbable que ella aparezca en la región.”

“Respecto a la Novena Región Yesod, si les cuentas esto a Rinemu-san y a Mizuha-san, ellas podrán tomar las contramedidas apropiadas. ¿Pero qué deberíamos hacer sobre la Décima Región Malkuth?”

“…No tengo tiempo para pensar en eso ahora. Volvamos a esto después de que encontremos una forma de escapar.”

“Es cierto. Primero que nada, necesitamos restaurar su tiempo. Necesitamos recuperar el tiempo que le fue arrebatado.”

“Ah, Kurumi-san, Kurumi-san. ¿Puedes usar esa bala que hace que el tiempo del objetivo avance?”

“¿Te refieres a <Gimmel>? Puede usarse, pero…”

No había dudas de que el tiempo de Kurumi había sido arrebatado. En otras palabras, su tiempo estaba oculto en alguna parte. El problema yacía en que era casi imposible recuperarse de las consecuencias de usar la Tercera Bala <Gimmel>.

“Por ejemplo, me gustaría usar la Cuarta Bala <Dalet> para retroceder el tiempo y curar mis heridas. Pero en mi estado actual sería difícil rejuvenecerme y es imposible revivir a alguien que ya ha muerto. Si quiero rejuvenecerme, primero sería necesario hacer modificaciones a <Zafkiel>.”

Honestamente, lo más aterrador para Kurumi serían los efectos de la Tercera Bala <Gimmel> causando un efecto compuesto al recuperar su tiempo, ocasionando que ingrese a la última fase de sus años de crecimiento.

También había un número de balas inutilizables ahora mismo, aunque no estaba muy segura de qué cambiaría eso.

A pesar de cargar con todos esos riesgos, el resultado deseado no sería distinto de la situación de simplemente tratar de recuperar su tiempo robado.

“Existe la posibilidad de que sumando tiempo y más tiempo, me veré mayor de que lo luzco originalmente… creo que podría llegar a los treinta años.”

“Una Kurumi-san más madura, es decir una mujer casada… ¡wow!”

Hibiki colapsó sobre el suelo con un sangrado nasal, pero la pequeña Kurumi decidió no prestarle atención a eso. A juzgar por las últimas palabras dichas, ella no debe estar pensando en nada serio.

“Por supuesto, no debería decir esto si la situación se torna urgente. Sin embargo, por el momento me gustaría comenzar buscando mi tiempo. Carte-san, ¿sabes dónde podría estar?”

Luego de que la pequeña Kurumi terminara de hablar, Carte asintió.

“Por supuesto. Esa sala le arrebatará el tiempo a la primera persona que entre y también hay una sala donde se acumula el tiempo robado. Ya he investigado cuidadosamente esto.”

“¿Dónde está esa sala?”

“Desafortunadamente, esa ubicación ahora es desconocida debido a la anterior reorganización. Lo único incuestionable es el acertijo escrito en la puerta y la existencia de una guardiana como Jabberwocky situada allí.”

“¿Un acertijo…?”

“Sí, de acuerdo al informe de los naipes… el acertijo es un misterio en sí mismo ya que yo misma no lo he visto.”

“Esta guardiana… ¿es otro conejillo de Indias experimental modificado a partir de las Empties?”

“¡Eso es correcto! ¡La verdadera naturaleza de esa extraña cosa es un misterio!”

Todas voltearon hacia aquella inesperada voz. Un naipe de espadas estaba saltando repetida y animadamente.

“Oye, bienvenida As. ¿Qué le sucedió a Nueve de Diamantes?”

“¡Labores completadas y brillantemente destruidas!”

“¿M-Muerta? ¡Cómo…!”

Hibiki soltó una expresión de impacto, pero la chica naipe As de espadas inclinó la cabeza extrañamente al oír eso.

“¿Qué es… tan asombroso sobre eso?”

“Oh, cierto. Aún no les he explicado sus características.”

Sonido sibilante. Carte mezcló sus cartas. A pesar de darse aires de pretenciosa, sus hermosa apariencia y su vestimenta andrógina daba la lamentable impresión de que encajaba con ella.

Mezcló el mazo y sacó una carta.

“Este mazo de cartas es mi Ángel Independiente. Su nombre es <Servante Éphémère>—la habilidad para crearlas.”

Acarició suavemente la cabeza de la chica de corazones.

“Por favor, es vergonzoso, funya.”

La chica devolvió una adorable respuesta mientras Carte observana con una mirada algo solitaria.

“Ellas son mis soldados. Una pseudo forma de vida creada al dividir mi reryoku. Ellas pueden completar fuelmente cualquier orden concedida, pero son incapaces de comunicar en absoluto.”

“¿…Es imposible que se comuniquen?”

“¡Así es!” “¡Por favor sepan que no tenemos sentimientos!” “¡Por favor perdónennos por responder a las preguntas realizadas!”

Los naipes abrieron sus bocas para informarles. Sus voces eran animadas, pero sus tonos se sentían inaltables de alguna forma.

“Desde mi punto de vista, Kurumi, tu poder es inusual. Yo soy una Quasi-Espíritu del tercer género. En el pasado, Quasi-Espíritus camaradas del tercer género hacían uso de la característica especial de las ‘sombras’ para crear numerosas copias. Pero sólo al punto de crear una marioneta para usarla como carnada. Incluso a mí, me requiere toda mi fuerza para crear este tipo de respuestas animadas. Aunque ellas se comportan de manera emocional, es puramente mecánico. No, va más allá de lo increíble.”

“…Eso es cierto.”

La pequeña Kurumi se sintió un poco consternada al descubrir esto.

Los clones son definitivamente el arma más fuerte del <Zafkiel> de Tokisaki Kurumi. Y la bala que los produce es la Octava Bala <Het>. Sin embargo, la misma fue sellada por alguna razón debido a su falta de recuerdo. No, por supuesto hay otras balas que tampoco pueden ser usadas. Todos los detalles respecto a la Undécima Bala <Yud Aleph> y la Doceava Bala <Yud Bet> estaban ausentes. No obstante, en alguna parte de su mente, existía el reconocimiento de que no había probelmas con dichas balas. Pero no estaba claro cuáles habilidades eran, lo único cierto es que no eran balas que debería usar.

Aun así, la inhabilidad para usar la Octava Bala <Het> era una desventaja inimaginable y letal.

El cuerpo inverso, la Reina Blanca, tenía una habilidad llamada Bala Scorpio <Akrab>. Las habilidades de las tres ejecutivas—o como mínimo, las de Rook, no eran comparables a las suyas propias.

La Tokisaki Kurumi original podía fácilmente emplear a los clones como una fuerza apabullante para aplastar a la oposición. Pero para ella, ahora mismo—

“Ahora, tener sólo a tres para mis tropas no luce muy bien. Mi reiryoku se ha acumulado. Es casi hora de revivirlar…”

“¿Revivirla…?”

Carte sacó el Nueve de Diamantes.

“Ahora, Nueve de Diamantes, resucita.”

Carte volteó la carta con sus dedos. Con el sonido de un llamativo petardo, surgió una joven chica. Tenía el cabello rojo como el palo de los diamantes pero su cabello estaba atado en una cola de caballo comparada a su anterior versión. Por supuesto, era completamente bidimensional.

“¡Nueva ida obtenida! ¡Mi debut es ahora!”

“Sí, esto es bueno. Esos patrones de discurso no se han usado todavía.”

“¿Es eso importante?”

Conforme la pequeña Kurumi preguntó con asombro, Cate ofreció una respuesta especialmente sincera.

“Sin estas personalidades diferentes, no puedo considerar a estas chicas como compañeras que han sacrificado sus vidas por mí.”

“…”

Al ver que la atmósfera de repente se hacía más pesada, Carte rápidamente recuperó el hilo de la conversación.

“No te preocupes por eso. Lo importante ahora es tu poder. Tu poder es la clave para la victoria.”

“Bueno, mi fuerza es bastante importante—”

De pronto, un destello de inspiración golpeó a la pequeña Kurumi. Ella pareció estar usando a esos cuatro naipes para hacer reconocimiento, lo que significaba que debe haber algo de información sobre ella.

“…Carte-san, hay algo que deseo preguntarte.”

“Por favor pregunta, explicaré todo lo que sepa.”

“La Reina Blanca—¿puede producir clones? Una copia no distinta de mí misma extrayendo un cuerpo temporal de mi pasado.”

“No, aunque sólo he luchado una vez con ella, su habilidad para incrementar camaradas se llama Bala Scorpio <Akrab>. Además de eso, ella no ha usado ninguna otra habilidad para incrementar el número de sus seguidores. Por supuesto, las Empties que permanecen en su facción son un tema distinto.”

“Empties…”

“Esas chicas son nada. No son ningún problema sin importar cuántas sean.”

Inocentes, inofensivas, nada, esas eran las chicas llamadas Empty.

Pero—Hibiki, quien una vez fue tal existencia, ya estaba preocupada por esto.

“La Reina Blanca las convierte en monstruos y ellas aún están dispuestas. Esto no es coerción, sino el carisma de la líder y la devoción por ella.”

Para las Empties, la Reina Blanca era algo más cercano a un Dios que a una ama.

“Así que no creo que debamos menospreciarlas.”

“¡Por supuesto que sé eso! No necesitas decírmelo. Yo también estoy lichando. ¡Distinta de ti que no puedes hacer nada!”

“¡Mummumumu!”

“¡Gummumumu!”

Carte lucía algo insatisfecha mientras informaba y fulminaba con la mirada a Hibiki. Hibiki le devolvió el gesto. A pesar de que eran camaradas luchando en contra de la Reina Blanca, había una hostilidad mutua indescifrable por alguna razón.

La pequeña Kurumi juntó las palmas.

“Sí, sí, eso es todo lo que sabemos sobre las Empties. Esto se está yendo del tema. Volvamos a la historia de ese monstruo. ¿Entonces quién es el guardián de la sala donde necesito recuperar mi tiempo?”

“¡Inidentificable!” “¡Misterioso!” “¡Absolutamente invisible!” “¡Completamente perfecto!”

Cuatro naipes entraron en pánico mientras bailaban.

“Por ahora, sólo sé su nombre. Snark. Es un monstruo no identificado de las obras de Lewis Carroll.”

En la obra de Lewis Carroll, La Caza del Snark[3], el llamado Snark tenía cinco características especiales.

“Su sabor es magro y pérfido, pero crocante.”

“Le encanta dormir hasta tarde. Desayuna a las 5 PM y almuerza a la mañana siguiente.”

“Muy poco sentido del humor.”

“Le fascinan las casetas de baño que arrastra consigo en cualquier ocasión.”

“La quinta es la ambición.”

“Las especies varían entre aquellas que tienen plumas y muerden, y aquellas que tienen bigtes y rasguñan.”

“Las ordinarias son inofensivas excepto por los Bujúm.”

Siguiendo la descripción otorgada hasta ahora, Hibiki levantó su mano para hablar.

“Um, perdón, no conozco a Lewis Carroll, ¿pero no eso demasiado ridículo?”

“Naturalmente.”

La pequeña Kurumi respondió.

“El Snark es una criatura ficticia imaginada por Lewis Carroll. Las características ridícula y cómicas están específicamente diseñadas para hacer que la historia sea interesante. No creo que un monstruo real tendría esas características.”

“Tienes buen ojo. En palabras simples, el Snark es una existencia que aún no hemos definido—‘nada conocido’, ‘sin oportunidad de ganar’, ‘sin forma visible’… Hasta ahora, nunca han podido ganar una batalla contra el Snark. Fueron atacadas unilateralmente y derrotadas. Yo también he luchado y ni siquiera pude captar su figura.”

“¿Ni siquiera pudiste ver su figura? ¿Cómo se sentía cuando atacaba?”

“Los golpes se sentían como recibir cortes o disparos. Fue bastante doloroso. Mi Vestido Astral es defensivamente fuerte… pero también hubo la impresión de ser mordida.”

“En palabras sencillas, eso es demasiado vago.”

“Así es. Bueno, qué vergonzoso.”

“No, no, no digas eso. Definitivamente hallaré una solución a este problema. Gracias, Carte-san. Yo derrotaré a ese Snark.”

Incluso con su jovial apariencia, Tokisaki Kurumi infló su pecho con confianza mientras hacía esa declaración.

—Una Hora y Seis Minutos Restantes

Toque, toque, toque. Tenía la sensación de que alguien le tocaba suavemente la espalda. Hibiki quiso voltear, pero un susurro cerca de su oído le tensó el cuerpo.

(No te muevas, no hables.)

El clon Cistus ya no se apoyaba sobre Hibiki para continuar, y ahora le daba toques repetidos en la espalda.

(No confío en esta Quasi-Espíritu.)

Hibiki también usó su dedo para tocar a Cistus y responderle.

(Ciertamente, hay algunas partes sospechosas…)

En lo que concierne a Carte, Hibiki también tenía algunas opiniones. Su objetivo—seguramente era recuperar el control de esta región otra vez. No era como si Hibiki no entendiera eso.

La existencia de un Espíritu había sido oída por cada Quasi-Espíritu que vive en el Mundo Vecino.

Más bien, debería decirse que sus almas naturalmente entendían esto.

Hubo una vez un Espíritu en este mundo.

Su poder era absolutamente inalcanzable, una existencia cercana a Dios.

Sin embargo, la actul Tokisaki Kurumi no podía demostrar ese poder. La prueba de que es un Espíritu no había sido establecida. La presencia de un clon era evidencia irrefutable de esto.

En primer lugar, no había garantía que la joven Tokisaki Kurumi y la Tokisaki Kurumi que estaba cerca son la misma existencia… por lo que es demasiado pronto para hablar necesariamente sobre la confianza.

Por supuesto, tal vez había algo que sólo un Espíritu de tercer género podría entender.

Quizás ellos podrían sentir intuitivamente la existencia que debería llamarse Dios.

(De todos modos, por favor ten cuidado.)

(Ya lo sé.)

“Okey, Hibiki-san, vamos a cazar al Snark.”

“¡Ah, sí! ¿Pero qué vas a hacer? ¿No es el oponente un monstruo misterioso?”

“Ciertamente, así es. ¿Qué clase de método debería usarse para dominar a ese monstruo?”

Conforme el As de Espadas terminó de hablar, la pequeña Kurumi sonrió.

“No puede explicarse con palabras. Golpea a un enemigo no identificado con un ataque no identificado. Esa es la regla irrefutable.”

“?” “??” “???” “????”

Los cuatro naipes, así como Carte y Hibiki, expresaron sus dudas. Sólo Cistus estaba asintiendo en acuerdo.

“¿Pero de qué manera deberíamos atacar?”

“Esto es algo que nuestra clon inversa produjo. De ser así—debería seguir de cerca a la obra original. Como pueden imaginar, la personalidad de esa clon inversa es bastante retorcida.”

“Exacto, es como dices.”

“Kurumi-san. ¡Kuru-Kuru-Kuru-Kuru-Kurumi-san! ¡Por favor hables para ti sola! ¡Cuéntanos los detalles!”

“Puedes ayudar encontrando la puerta que lleva a esa sala. Y por cierto Hibiki-san, nunca más vuelvas a llamarme así en el futuro.”

De esa forma, las cuatro personas y los cuatro naipes iniciarion su extraña aventura.


[1] Son una clase de criaturas pertenecientes al folclore japonés. Algunos tienen partes animales, partes humanas, o partes de los dos, tales como los Kappa y Tengu. Los Yōkai son generalmente más poderosos que los seres humanos, y debido a esto, tienden a actuar con arrogancia sobre los mortales.

[2] Es un poema escrito por el británico Lewis Carroll, quien lo incluyó en su obra Alicia a través del espejo (1871). «Jabberwocky» es generalmente considerado como uno de los mejores poemas sin sentido escritos en inglés. Muchas de las palabras usadas en el poema fueron inventadas por el propio Carroll o son fusiones de palabras. En el libro, el personaje Humpty Dumpty da varias de las definiciones de algunas de las palabras de la primera estrofa. Carroll explicó el significado de algunas otras en obras posteriores, así como su pronunciación.​ Algunas de las palabras inventadas en este poema (como chortled, galumphing y frabjous) se incorporaron al idioma inglés. La misma palabra Jabberwocky es utilizada en inglés para referirse al lenguaje sin sentido.

[3] The Hunting of the Snark en el original inglés, es un poema sin sentido escrito por el británico Lewis Carroll en 1874, a la edad de 42 años. El poema describe “con humor infinito, el viaje imposible de una tripulación improbable, para hallar a una criatura inconcebible”. Ocasionalmente, toma elementos del poema Jabberwocky, de Alicia a través del espejo, especialmente algunos nombres de criaturas como el Jubjub o el Bandersnatch; y algunos portmanteaus.