—En el Mundo Vecino, el poder supremo eran las Dominions.

Pero el método para la selección varía dependiendo de la región. La Segunda Región Chokmak se basa en la tradición, donde sólo aquellas que cumplan los requisitos pueden convertirse en Dominion.

Hay regiones como la Décima Región Malkuth que se basa en la fuerza y el título le es concedido a la ganadora. También hay regiones donde una predecesora puede asignar a una sucesora. O como en la Novena Región Yesod, donde existía un método inusual en el que era decidido por votación popular. De todas formas, existe un pacto mutuo de no agresión donde las Dominions nunca invadirán el territorio de otra Dominion.

Nadie quería expandir su territorio, porque ya era bastante agotador ejercer su dominion en sus propias regiones. Sólo en la Décima Región Malkuth hubo un período en el que trataron de expandir su territorio para alimentar el deseo de lucha. Sin embargo, desde que Doll master se convirtió en Dominion, la expansión de la región se ha detenido por completo.

Incluso con las Dominions más problemáticas satisfechas con sus respectivas partes, aún había una sensación de inquietud. El cambio nunca antes visto de la Dominion de la Tercera Región Binah—estaba empezando a alterar el orden.

Y los medios no fueron simple violencia como en la Décima Región Malkuth. Sino alguna clase de conspiración expandiéndose.

Esta clase de Dominion nunca se había imaginado en el pasado, o posiblemente este asunto se habría descartado como un problema absurdo.

Sin embargo, la Reina Blanca persistía en llevar a cabo esta práctica.

Manipulando a las Empty y usándolas como piezas de ajedrez—para invadir otras regiones y expandir su territorio.

En el Mundo Vecino, esto era el equivalente a un ataque terroristas.

Como resultado, varias Dominions de cada región se dirigían alegremente o a regañadientes a la Sexta Región Tiphereth, el eje central del Mundo Vecino. Con la excepción de la Decíma Región Malkuth, cada región llegaba aquí en un solo paso, por lo que esta región fue autodenominada como un lugar de reunión.

La Segunda Región Chokmah, la Cuarta Región Chesed, la Quinta Región Gevurah, la Sexta Región Tiphereth, la Séptima Región Netzach, la Octava Región Hod, y la Novena Región Yesod.

8 Dominions distintas de siete regiones distintas estaban reunidas aquí ahora.

“Yukishiro-san, ¿puedes ayudar con la asistencia por favor?”

Luego de recibir la pregunta de la Dominion de la Sexta Región Miyafuji Oka, la Dominion de la Segunda Región Chokmah Yukishiro Maya asintió. Estaba sosteniendo un libro grueso con cubierta de piel en una mano mientras se levantó con sus distintivos anteojos dando una chispa característica.

“Bueno, comenzaré a pasar lista. Como se esperaba la Primera Región Keter no asiste. No hubo manera de contacto por lo que es imposible confirmar si esa persona está viva o muerta. Por la Segunda Región Chokmah, yo, Yukishiro Maya, presente. La tercera Región Binah… tampoco participa. La Cuarta Región Chesed… Ariadne Foxlot… presente.”

“¿Vas a participar?”

Con su estómago sobre la mesa, su cabello como espiral estaba revoloteando como sus manos y pies.

Sus párpados estaban cerrados mientras su boca soltaba un análogo ‘guguu’. Oka suspiró ante esa desconcertante vista.

“La Quinta Región Gevurah… Kagarike Haraka.”

“Aquí.”

Una chica feroz como un tigre respondió. Si sus ojos se asemejaban a los de un tigre entonces el aliento que emanaba era como pólvora. Estaba vistiendo un atuendo de doncella de santuario con una gran apertura en el centro de su estómago, pero eso disimulaba su ferocidad en absoluto. La peligrosa atmósfera hizo que Yukishiro Maya tenga miedo de respirar siquiera. Era un misterio cómo esa chica, Ariadne, podía dormir tan pacíficamente.

“Oh, ¿qué pasó con esa discípula que siempre estaba a tu lado?”

Al escuchar la pregunta de Oka, Haraka mostró una sonrisa amargada.

“Tsuan, huh. Parece que se encuentra en un estado lamentable después de haber sido derrotada. ¿No fue en la Novena Región Yesod?”

“¡Sí~costó mucho rescatarla!”

La Dominion de la Novena Región Yesod Kirari Rinemu fortaleció su pecho. Sentada adyacente a ella estaba Banouin Mizuja.

“Oye, no fuiste tú la que ayudó, sino la hermana menor de Banouin… o mejor dicho, ¿por qué están participando dos personas?”

“Ah, yo solicité esto. Como nunca he participado en discusiones entre regiones en el pasado, no tengo en claro esta situación…”

“Hmm.”

Haraka las miró a ambas con gran entusiasmo. O más precisamente, no era capaz de quitarle los ojos de encima al tímido rostro de Mizuha mientras se aferraba a la tela del atuendo de Rinemu.

“Nada mal. ¡Síp, es muy placentero ver a una muchachita adorable en pánico!”

Haraka gritó satisfecha al tiempo que Rinemu inclinó la cabeza.

“¿Hmm? ¿Qué?”

“¡Ups, parece que esta tipa no entiende nada!”

“¿Huh? ¿Qué~? Eh~¿de qué estás hablando~?”

Oka se aclaró la garganta tosiendo un poco.

“Oigan, quiero continuar. Sexta Región Tiphereth, Miyafuji Oka, por supuesto que voy a participar.”

Una hermosa chica como Miyafuji Oka era la encarnación de la elegancia. Cabello lila, una blusa blanca con una camiseta plisada, todo eso resaltado por su temperamento puro y pulcro. Gallardmente tomó la taza roja de té, se sentó gallardamente, y probó el té gallardamente como la hija de una respetable familia. A pesar de entrecerrar sus ojos (tal vez intencionalmente) encaró a las otras Dominions sin problemas.

“Cuiden de mí, por favor.”

“De la Séptima Región Netzach, Sagakure Yuri.”

Una chica de vestido blanco con una sonrisa como girasol saludó con la mano. Sus ojos trasparentes eran tan hermosos como perlas… pero también daba la impresión de ser demasiado hermosos como para ver.

“Aquí~fufufufufu, fufufufufu. Kureha-san, ¿cómo se encuentra mi hermana? ¿Hay algo que se necesite corregir?”

“Sí, está bien.”

“¿En verdad? Qué alivio. Murió recientemente, así que hice una nueva. Sí, por supuesto esta Yui-chan es la mejor jamás creada. Sin embargo, todavía necesito consultar los sentimientos de la cliente para quedarme tranquila.”

“Ajajaja, la calidad es bastante buena. Dependo mucho de ella.”

Banouin Kareha, vestida con un elegante kimono, ocultó su boca detrás de un abanico mientras lucía como si estuviera sonriendo. Mizuha jaló de la ropa de Rinemu y le susurró al oído.

“Um… ¿a qué se refirieron con esa conversación de recién?”

“¿Huh? ¿No lo sabes?”

“Sólo sé que Sagakure Yui-san es la hermana menor de Sagakure Yuri-san…”

Rinemu sacudió la cabeza luego de escuchar lo que Mizuha había dicho.

“No es así. Sagakure Yui creó a esa hermana menor. Hmm~¿supongo que como una muñeca? Bueno, básicamente parece que tres cuerpos es el límite, por lo que esas tres Yui-chan pueden formar gradualmente una red. ¿Quizás sea mejor llamadla inteligencia artificial? No estoy muy segura. ¡De todos modos, en palabras simples Yuri es una mujer peligrosa, así que no es bueno acercarse mucho!”

Todas miraron inexpresivamente a Rinemu. Los ojos de Yuri aún observaban transparentemente a Rinemu, pero una sonrisa distorsionada apareció en su boca ahora.

“Um… Yuri-san, ¿estás enfadada? ¿Debería disculparme?”

Mizuha preguntó tímidamente.

“¿No estás enojada?”

“¡No estoy enojada!” “¡No está enojada!”

Yuri y Rinemu respondieron al mismo tiempo. Ciertamente, esto había pasado más allá del enojo para ser instinto asesino puro. Sin embargo, Rinemu calmadamente soltó un ‘ajaja’.

“…Oye, ¿no te habías retirado como Dominion después de ya no poder cantar? ¿En cambio no debería ser mi hermana menor la Dominion?”

Kareha le preguntó a Mizuha con una mirada triste.

“Ah, eso es—”

“¡He resucitado! ¡Fujajaja! ¡Debes estar sorprendida, yo también lo estaba! ¿Te gustaría que cante una canción? ¡Okey, cantemos!”

Conforme Rinemu declaró ruidosamente—las otras Dominions miraron con evidente exasperación.

Todas sabían que la razón por la que Rinemu ya no pudo cantar fue debido al contacto con un objeto que emergió durante la Compilación (no sé qué nomenclatura eligieron ustedes para lo que llaman “Compile” en la historia).

“¿…Has podido recuperarye?”

Al escuchar la pregunta de Oka, Rinemu asintió mientras respondía.

“¡Sí, he superado a mi yo del pasado, presente, y futuro para convertirme en Súper Rinemu!”

Rinemu soltó  un “hmm” mientras hacía esa imposible declaración.

“Afortunadamente, su estupidez no se ha curado…”

Haraka gentilmente tocó su pecho mientras murmuraba. Conforme todas asintieron, Mizuha sujetó con fuerza la manga de Rinemu con el fin de evitar que grite indiscriminadamente.

“Veo que la Octava Región Hod y la Novena Región Yesod también están presentes. La confirmación está completa. Miyafuji Oka está a cargo. Pueden comenzar con la reunión.”

Haciendo las cosas a su propio ritmo, Oka puso fin al pasaje de lista.

“Okey entonces—comencemos la discusión, comencemos la discusión. Para un futuro mejor, para un mañana mejor en este Mundo Vecino, luchemos mediante nuestras palabras y no con nuestros Ángeles Independientes (en la traducción inglés dice “Unsigned Angels”).”

Bajo la declaración de Oka, los ochos altos poderes del Mundo Vecino empezaron el debate sobre el futuro del Mundo Vecino—en otras palabras, la conferencia de regiones había comenzado.

“Como saben, hace 48 horas la Bruja Blanca apareció en la Novena Región Yesod. Inmediatamente después, inició una batalla con la autoproclamada Espíritu—Tokisaki Kurumi. Tokisaki Kurumi fue derrotada y la Bruja Blanca y su subordinada desaparecieron de alguna forma utilizando la puerta.”

“Mi subordinada y también hermana menor de Yuri-san, Yui-san, estuvo grabando un video de la escena. ¿Desean verlo?”

“¡Quiero, quiero, quiero!”

Rinemu inmediatamente respondió. Haraka también asintió mientras inclinaba su cuerpo hacia delante.

“Una batalla entre un Espíritu y una Dominion, por supuesto que necesitamos verlo.”

“A mí también me interesa. ¿Cuán distintos son los Espíritus de nosotras las Dominions? ¿Muy fuertes? ¿O tal vez—sólo tienen una reputación no merecida?”

“Si ése fuera el caso, sería una auténtica decepción~”

“No, no lo son sólo de nombre.”

Después de que Rinemu dijo eso, todas voltearon a verla.

“Rinemu-san, ¿acaso no somos incapaces de inferir el poder de un Espíritu con tu fuerza?”

“Yo soy muy débil pero al menos puedo determinar si alguien es fuerte. También me he encontrado con todas ustedes varias veces y he visto sus habilidades; incluso esa chica monstruosa y hercúlea que está aquí tiene fuerza suficiente para partir un edificio con sus manos. Pero en cuanto al poder de Kurumi, no pude comprenderlo después de verlo. ¡Por lo que me resulta inexplicable que haya estirado la pata mientras peleaba con alguien!”

“Mizuha, ¿qué sucede? Dime lo que piensas.”

Kareha le dedicó a Mizuha una mirada fría que no parecía apropiada para mirar a su propia hermana menor.

“…Um… yo… yo… también lo pienso. El poder… de Tokisaki Kurumi… era anormal.”

En cualquier caso, las palabras de Mizuha fueron aceptadas con credibilidad.

“—Bueno, veamos el video para confirmar si están diciendo la verdad o no. Comenzaremos con la escaramuza inicial.”

El video reproducido desde la perspectiva de Sagakure Yui de la batalla de Tokisaki Kurumi contra Rook (no sé si esto ustedes lo traducen como Torre) de la Bruja Blanca, quien poseía el Ángel Independiente <Vermillion>.

“¡Ah, espera, yo aparezco en la filmación! ¡Síp, brillo incluso en el rol de apoyo! ¡Bien!”

“T-Tal y como dices, Rimune-san brilla mucho…”

“Kirari Rinemu, estás siendo demasiado ruidosa. Y Mizuha-san, no la elogies.”

“En el momento que Rook había escapado, la imagen se cortó temporalmente. La imagen susecuentemente cambió al borde la Novena Región Yesod: la Cuna de los Sueños.

“¿…Qué pasó con la batalla allí? ¿No quedó capturada en la filmación?”

“No hubo tiempo suficiente para hacerlo. Parece que ella estaba persiguiendo a Tsuan y compañía.”

“Qué lástima.”

“Sin embargo, la verdadera batalla maravillosa sí está. Echen un vistazo—”

Por fin ella apareció en la filmación—la Bruja Blanca.

“Entonces ella es… la Bruja Blanca…”

Incluso las Dominions, varias de ellas quienes nunca la han visto susurriaron su nombre en voz baja.

“—Esas dos lucen bastante feroces.”

Todas estuvieron de acuerdo con lo que Maya había susurrado. Las Dominion no combatientes y las Dominions que pasaban sus vidas en batalla podían entender el formidable poder demostrado por Tokisaki Kurumi y la Bruja Blanca.

Una pistola anticuada que podía invertir causa y efecto cada vez que se disparaba una bala.

Un sable que podía desafiar la lógica cada vez que era agitado.

Velocidad, poder destructivo, juicio, cada aspecto era comparable al de las Dominions—pero era fácil imaginar que las características de ellas superaban a las suyas. Sin embargo, Haraka fue capaz de ver que en estas circunstancias no se desmotraba el máximo de sus habilidades.

“…Esto es muy fastidioso…”

“Kagarike Haraka, ¿tú podrías derrotar a esas dos?”

Haraka se encogió de hombros al escuchar la pregunta de Oka.

“No lo sabré hasta que comience a luchar—eso es lo que quiero decir.”

“Ara, ¿no es eso lo mismo que admitir la derrota?”

Haraka sonrió amargadamente a la filosa pregunta de Oka.

“Tsuan es fuerte. Entre mis discípulas, ella es sin dudas la número uno. Pero incluso cuando esa persona dio su vida, no pudo derrotar a Tokisaki Kurumi.”

Tsuan era resistente y lo suficientemente dura para darle la vuelta y destruir cualquier estrategia con su poder destructivo. Sin embargo, si se convierte en el blanco de balas que pueden invertir la causalidad, se verá obligada a sucumbir luego ser atacada por trucos tan extraordinariamente inesperados.

Esas dos no eran simplemente poderosas y capaces.

De alguna forma, esas dos eran como una absurda existencia en control de las leyes de este mundo. Eso era algo que ni siquiera una Dominion podía hacer.

“Yo… puede que pierda.”

Oka suspiró, moviendo sus dedos mientras su taza de té negro era rellenada.

“…Pero, es un poco problemático conceder la derrota. Cada una de nosotras debería esconder dos o tres ases bajo la manga—¿tuviste en cuenta eso?”

“No, quiero decir que no puedo derrotarlas en una confrontación directa. Además, mi as bajo la manga no es gran cosa, sólo es un truco.”

“¡Yo también lo pienso!”

Rompiendo con la atmósfera sedienta de sangre, por supuesto se trataba de Kirari Rinemu.

“Mizuha, ¿estás bien? ¿Puedes pararte? ¡Relájate! ¡Esas dos sólo son perversas! ¡Las cosas han progresado hasta este punto y yo aún no he presentado mi as bajo la manga! ¡El Mundo Vecino está en crisis! ¡Pienso que deberíamos considerar la opción de rescatar a Kurumi y permitirle que se una a nuestro bando!”

El estómago de Mizuha fue atacado por tanto estrés que casi le provoca un espasmo. Al misom tiempo pensaba que era absolutamente imposible que ella misma sea una Dominion. De todas formas, este estrés se encontraba a un nivel casi letal.

“¿Rescatar a Tokisaki Kurumi? Estoy en contra de eso. Es imposible.”

Oka hizo su declaración.

“¡Ehh! Pero Kurumi es un Espíritu, un Espíritu. ¡A diferencia de nosotras que somos ‘Quasi’, ella es una chica increíblemente fuerte!”

“…Es por eso que estoy en contra.”

Al escuchar a Maya decir eso, Rinemu inclinó su cabeza como preguntando “¿Qué quieres decir?”

“Desde que hemos caido o visitado este Mundo Vecino, ya llegado al punto de la existencia de una brecha generacional. El período en que existían los Espíritus ya se ha convertido en una leyenda… Sólo he oído que los Espíritus solían ser invencibles.”

Una Espíritu es una calamidad, un Dios.

Sólo leyendas fueron traspasadas a los Quasi-Espíritus que viven en el tiempo presente. Y en este momento, hubo un Espírituo que emergió de repente—junto a una Dominion que reflejó su apariencia.

“No podemos o no deberíamos estar dispuestas a llevar a un Dios o una calamidad a nuestro lado. Creo que todas aquí comparten ese consenso.”

“¿En serio? ¡Además de mí, debe haber alguien más que quiere que se una a nuestro lado!”

Conforme Rinemu daba en el clavo y obligaba a que la verdad salga, las caras de póker de algunas personas comenzaron a desmoronarse.

“…Miyafuji Oka de la Sexta Región Tiphereth está en contra de esto.”

“Nuestra Segunda Región Chokmah también se opone.”

“Hmm, bueno… en este escenario la Quinta Región Gevurah no está de acuerdo.”

Rinemu miró a las otras Dominions con insatisfacción, pero todas permanecieron en silencio. Sin querer exponer debilidad, ellas eligieron no refutar las tres opiniones que ya se habían expresado.

Oka entonces levantó la mano como si haciendo una declaración.

“Entonces, con respecto a Tokisaki Kurumi, ella será considerada como una de las fuerzas hostiles. A continuación, discutiremos sobre la Reina Blanca que la derrotó—”

“Oye, ¿qué quieren hablar sobre mí?”

La mano de Miyafuji Oka se detuvo en medio del aire. Kagarike Haraka y Sagakure Yuri inmediatamente se levantaron al escuchar el sonido de la respiración y se prepararon para la guerra. La boca medio abierta de Yukishiro Maya se congeló y Ariadne Foxlot abrió sus somnolientos ojos. Banouin Kareha reflexivamente se retiró a la parte posterior. Banouin Mizuha, Kirari Rinemu, así como Yukishiro Maya, observaban perdidamente a ‘ella’, quien llegó a través del techo.

“¿No sería mejor que vean el ejemplo en vivo frente a sus ojos en lugar de una filmación? ¿O acaso ustedes los Quasi-Espíritus desperdiciaron sus vidas en el Mundo Vecino jugando a la casita?”

Una chica blanca.

Chaqueta, cabello, sombrero, falda, todo tenía un hermoso color blanco.

Uno de sus globos oculares tenía un reloj astronómico. Llevaba un sable y una pistola en ambas manos como una máquina precisa. Mientras que su apariencia no era feroz, su sonrisa era espeluznante.

La chica llamada Reina Blanca apareció y se paró orgullosamente encima de la mesa.

“Casi todas las personas que están aquí las estoy conociendo por primera vez. En cuanto a Kagarike Haraka, ¿puedo decir ‘ha pasado tiempo’?”

“¿…Te he conocido antes?”

“Aunque fue una sola vez, maté a todas tus camaradas.”

“¡…!”

Haraka expulsó instinto asesino—pero luego lo reprimió de inmediato.

“Oye.”

“Qué tontería, sólo fue la elección natural. Después de todo, todas estaban dando vueltas tratandod e matarse unas a otras en la Décima Región Malkuth.”

“Jaja, así es. Qué gran mentira que acabo de decir. Conociendo tu pasado, quise molestarte un poco.”

Fue dicho para molestarla, pero también con malicia—o eso pensó Rinemu.

Si ella sabía sobre el pasado de Haraka, debería estar familiarizada con el hecho de que las Quasi-Espíritus que una vez fueron las amigas de Haraka se mataron todas entre sí tratando de competir por el título de Dominion de la Décima Región Malkuth.

“¿…Acaso la Reina Blanca puede ver el pasado de las personas? Qué mal gusto.”

Haraka frunció el ceño mientras recuperaba la compostura. El instinto asesino que acababa de surgir ya se había apaciguado.

“Quasi, ¿o debería ser llamadas subespecies? Todas son una molestia. Ya que su consciencia se encuentra apenas a este nivel, ustedes sólo pudieron crear estas patéticas sociedades.”

Frente a la provocaciónd e la Reina Blanca, las Dominions la fulminaron con la mirada. Todas se levantaron y se prepararon para invocar sus Ángeles Independientes. Incluso Mizuha y Rinemu ya no lucían asustadas conforme vieron a las otras Dominions preparadas para luchar con la Reina Blanca.

“Entonces tú eres la Dominion de la Tercera Región Binah, Tokisaki Kurumi.”

La Reina Blanca giró hacia Oka y le apuntó con la pistola.

“Qué irrespetuosa, no me llames por el nombre de esa chica.”

“Entonces Reina, ¿o debería llamarte la Reina de los monos?”

“Qué interesante, debe encantarte hablar de más.”

“Sí, siempre soy elogiada por eso. Entonces Reina-sama, ¿por qué has venido a este lugar sin invitación?”

“¿Es necesario preguntar eso? No me agrada complotar a sus espaldas, así que me gustaría ir directo al grano y declarar la guerra contra todas ustedes.”

“Entiendo. ¿Entonces ya tienes necesidad de complotar detrás de escena y quieres darte prisa y hacer una gran declaración de guerra?”

“¿Crees que puedes matarme? Eso es muy gracioso.”

“¿Crees que no puedo matarte? Qué divertida broma.”

Ambas se sonrieron sin temor la una a la otra.

El instinto asesino se expandió por toda la sala. Era tan peligroso como agitar una antorcha en frente de un salón lleno de pólvora. Pero entonces—

“¡Oye, ¿podría hablar un momento contigo, Reina-san~?!”

“…Aah, ¿qué pasa? ¿Quién eres?”

La Reina Blanca pareció perder abruptamente la motivación luego de notar a quien la estaba llamando, Kirari Rinemu.

“¡Kirari Rinemu! ¡Será mejor que recuerdes mi nombre!”

La Reina Blanca miró con desdén.

“¿Es necesario recordar quién es la Dominion de la Novena Región Yesod?”

“¡…No me importa eso! ¿Qué le sucedió a Kurumi? ¡Kurumi!”

“Ah, la mujer derrotada por mí. Todavía tiene algo que hacer y una obligación que cumplir. Así que no te preocupes, sigue viva.”

“Entonces es así~¡es un alivio!”

Rinemu soltó un suspiro, creyendo fácilmente lo que escuchó y se sentó como si su duda acabara de ser evacuada realmente. Todas, incluida la Reina Blanca, se quedaron atónitas ante su intrépida actitud.

“Um… ¿crees lo que ella dijo?”

Temblando del miedo, Maya preguntó.

“¿? ¿Creer? Sería más terrorífico decir que ha sido asesinada. Pero ella mencionó que nadie ha sido asesinada y hubo un grano de verdad en esa declaración despreocupada. Ah, no. Si hubiera sido una mentira, ¿no podría yo haberlo descubierto?”

“¿…Puedes darte cuenta si los demás mienten?”

Por primera vez, el interés de la Reina Blanca se dirigió hacia Rinemu.

“Soy considerada una experta en eso~”

“Oye, ¿no fuiste engañada por Momozono-san?”

Al escuchar a Mizuha preguntar eso, Rinemu infló su pecho al responder.

“Obviamente estaba tratando de engañarme, pero lo que dijo contenía algo de verdad. ¡Así que me arriesgué y me permití dejarme engañar por ella!”

“Oh, entonces resultó así. Entonces, ¿puedes verificar si mis próximas palabras sonarán como verdaderas?”

Todas sintieron un escalofrío corriéndoles por la espalda.

Entonces la Reina Blanca solemnemente susurró su declaración. Incluso sin Rinemu, claramente se entendía que… ella iba a hablar sin dudas con la verdad.

“Pretendo matarlas a todas ustedes. Para mi paz, mataré a cada una de ustedes. Nunca permitiré un escape, ni una rendición. Por favor, ofrezcan plenamente sus vidas para mí.”

—Una grieta surgió en el espacio.

Haraka instantáneamente sacó su katana y arremetió. Oka lanzó su taza de té negro sin vacilar. Ariadne murmuró algo para interferir en la sala. Yuri chasqueó los dedos. Maya suavemente abrió un libro conforme Banouin Kareha daba un paso atrás en silencio. Kirari Rinemu y Mizuha estaban agachadas para evitar obstruír a las demás en la pelea.

Más allá del ataque, las Dominions respondieron tan rápido como fue posible.

Sin embargo, la Reina Blanca activó su habilidad a una velocidad más rápida que los movimientos iniciales de estas famosas Quasi-Espíritus.

“<Lucifugus>———Espada Virgo <Betulah>.”

Anulando y haciendo que todos sus ataques pierdan efectividad, su cuerpo se volvió como un fantasma, riendo conforme se convertía en polvo.

“¡¿Esto eso… una ilusión…?!”

“No, esto es diferente. ¡Si es una ilusión, yo debería poder detectarlo! ¡Puedo distinguir al menos eso!”

Maya asintió en acuerdo con lo que Haraka había dicho.

“…En el momento que apareció, el peso general del salón se incrementó por el peso de ella misma. Pero ahora ha desaparecido por completo.”

“¿Qué está pasando? De repente apareció aquí y ahora desaparece. ¿Sigue en este salón?”

Cuando Yuri preguntó, todas se miraron unas a otras.

“No, se ha ido. Todo el peso del salón se ha restaurado… Ella apareció un instante y se fue al siguiente. La razón por la que es capaz de convertirse en una ilusión es desconocida, pero en cuanto a cómo apareció…”

Maya saltó ligeramente sobre la mesa, alzó la vista al candelabro de cristal en la parte superior conforme abría su libro.

“Ábrete sésamo.”

Pronto, apareció; una extraña puerta traslúcida que era proyectada por el candelabro. Como una imagen digital, su sensación de presencia era incierta. Todas inmediatiamente comprendieron una cosa.

Ella había llegado a través de esta puerta—y regresado de la misma forma.

“¿Qué es esto? ¿Oka-san?”

“N-No lo sé… Maya, ¿comprendes qué es esto?”

“Yo tampoco lo sé. Pero… Haraka.”

“De acuerdo.”

Sacó su kayana y la agitó inmediatamente. Al mismo tiempo el candelabro de cristal se partió, la puerta se distorsionó y desapareció.

“Bien, por el momento este problema queda resuelto.”

“…Cuándo puedo haber instalado esta puerta…”

Al escchar a Oka murmurar, Maya le lanzó una aguda mirada.

“¿Las Empties (no sé si ustedes las traducen como Vacías) han hecho limpieza manual aquí?”

“Sí. Limpiza y barrido en lugar de usar reiryoku—”

De repente, el rostro de Oka se puso pálido, y quedó con la boca abierta como incapaz de creer esto.

“¿Las Empties instalaron esta puerta…?”

“Existe una alta posibilidad. Hemos tratado a las Empties como no dignas para ser llamadas Quasi-Espíritus y las llamamos para quehaceres arbitrarios… pero ahora debemos repensar esa idea. Ellas se han infiltrado en nuestras vidas y sirven como ejército para la Reina Blanca.”

Y quizás—Maya susurró en voz demasiado baja como par que alguien pueda escucharla.

Además de las Empties, puede que ella tenga otra cómplice.

“La Reina Blanca…”

Kururi murmuró es enombre mientras seguía aturdida.

“Sí, es una monstruo que usa ese nombre y usa un Vestido Astral que es el opuesto al nuestro. Ella es la Dominion de la Tercera Región Binah.”

“Más que adjudicarse nuestro nombre, ¿no sería mejor elegir el de alguien más? …No, hay un punto más importante a discutir antes que eso.”

Kurumi miró a la otra Kurumi.

“¿Quién eres? ¡¿Por qué tienes el mismo rostro y voz que yo y por qué tus ropas están hecha jirones?!”

Conforme la otra Kurumi escuchó las palabras de Kurumi, su atenta irada se confeló. Como lo que pasó era demasiado sorprendente, se quedó fija en el lugar.

Para Kurumi, esta chica era más ayerradora que la Reina Blanca. Podía convencerse de que la Reina Blanca era una farsa. Sin embargo, no podía explicar la apariencia de la chica en frente a sus ojos.

La otra Kurumi miró a Kurumi por un momento antes de finalmente soltar un ligero suspiro.

“Yo soy… el clon de Tokisaki Kurumi.”

“Clon…”

“La habilidad de <Zafkiel>, la Octava Bala <Het>. Extrayendo el pasado de yo, y usándolo para construir un clon… ¿Acaso yo lo olvidó? En este mundo distante, nosotras y yo hemos usado esta habilidad para derrotar a incontables enemigos.”

—Al escuchar esas palabras, el cerebro de Kurumi crujió.

Clones, eran versiones de ella misma que se reunían dentro de la sombra de Tokisaki Kurumi para servir como fuertes soldados. Como eran extraidas de un segundo de su historia pasada, teóricamente podían incrementar su cantidad indefinidamente si ella tenía suficiente tiempo acumulado. EN conjunto al título Pesadilla, era una habilidad malvada y arrogante.

¿—Por qué ella olvidó una habilidad tan útil?

Le dolía la cabeza severamente. No recuerda, hay cosas que deben haber sido olvidadas porque son importantes.

“…Me faltan mis recuerdos. Quizás hubo un accidente cuando caí en el Mundo Vecino…”

“¿No recuerda nada?”

“—No, sólo recuerdo una cosa importante.”

¿No vas a decirlo? La chica le dedicó una mirada escéptica a Kurumi quien estaba titubeando.

“Estoy… buscando a esa persona. Estoy locamente enamorada de él…”

Las mejillas de Kurumi instantáneamente se tiñieron de rojo. Incluso en este predicamento, fue suficiente para olvidar todo lo demás. La otra Kurumi devolvió una débil sonrisa.

“Entonces, es más necesario todavía escapar de aquí.”

“Por supuesto… pero de todos modos primero explica los detalles de esta situación… no, cuéntame todo lo que sepas. Pienso que eso será al menos necesario para nosotras.”

La otra Kurumi asintió en respuesta.

“Escúchame bien. La Reina Blanca es un monstruo que pretende destruir al Mundo Vecino. Y además… esto sólo es mi especulación…”

La chica respiró hondo conforme le informé la desesperante verdad.

“Ella es lo inverso a Tokisaki Kurumi, un ser absolutamente incompatible con nosotras.”

Inversión. Kurumi vagamente recordaba este fenómeno, pero el concepto permanecia demasiado vago y confuso.

“Yo tampoco estoy muy segura. Sin embargo es una revés literal—una entidad cuyos atributos, carácter, disposición, naturaliza, y habilidad son el polar opuesto de la vida. Ella es una existencia rota que traerá la destrucción máxima.”

“Destrucción… bueno, la verdad no parecía que estuviera bien de la cabeza. De alguna forma, más que hablar, se sentía como una conversación unilateral.”

“La Reina Blanca sigue siendo moderada. He oído que el concepto de inversión automáticamente disipa los impulsos destructivos. Más bien, sería extraño aun así poder tramar una conspiración.”

“Tramar… bueno, ¿cómo planea destruir al Mundo Vecino?”

“Bueno eso… no lo sé en detalle. Sin embargo, cuando ella tomó mi poder, susurró ‘aún no es suficiente para destruir al Mundo Vecino’.”

“¿Tomó… tu poder…?”

“Así es. Honestamente, mi poder de combate actual es de cero. Me privó de mi arma, me torturó, arrebató mi tiempo y mi reiryoku, y dejó mi Vestido Astral en el estado que puedes ver ahora.”

La apariencia de la otra Kurumi ciertamente era bastante miserable. Mantenía su apariencia cubierta pero Kurumi sabía bien que debe haber incontables cicatrices infligidas en su cuerpo.

Comparado con un humano, esto era como haber extraido todos los órganos excepto del corazón.

“…También me robó mi <Zafkiel>.”

“<Zafkiel> fue…”

Ángeles y Espíritus estaban intrínsecamente vinculados. Más allá del ejemplo de arrebatar la completa existencia de Tokisaki Kurumi con el <King Killing> (no sé si suelen traducir como <Matador de Reyes> o si lo dejan así) de Higoromo Hibiki, debería ser imposible robar sólo el <Zafkiel>.

Sin embargo, parecía que la invertida Reina Blanca era la única excepción a eso.

“Sobrevivir no tiene ningún sentido. Que me hayan robado mi poder ya es un callejón sin salida. Pero morir significaría ser tratada como exceso de grasa.”

“¿…A mí me sucederá los mismo tarde o temprano?”

“Ya que la Reina Blanca dijo que no era poder suficiente… yo estaba segura de que te unirías a mí dentro de hoy.”

Kurumi suspiró.

La situación era mucho más seria de lo que imaginó en un principio y además había poco tiempo.

“Es necesario escapar, pero también hay un problema después de eso. Quiero ir a la Primera Región Keter—”

“Eso es imposible.”

La chica inmediatamente interrumpió las palabras de Kurumi.

“¡¿I-Imposible, qué quieres decir con eso?!”

“…Mencioné antes que la Reina Blanca pretende destruir al Mundo Vecino, ¿correcto? Parece estar hacendo un uso completo del tiempo y del reiryoku para manufacturar una puerta hacia la Primera Región Keter. Ni siquiera la Reina Blanca ha llegado allí todavía.”

“¿…Manufacturando… una… puerta…?”

Kurumi inclinó la cabeza co confusión al escuchar esas palabras.

“Desde la Décima Región Malkuth hasta la Novena Región Yesod, la puerta simplemente está cerrada. Pero existe un pasadizo a través del <Shamayim Kaveesh> hacia la Primera Región Keter, por lo que nadie ha estado allí antes.”

“¿Nadie…? ¿Acaso la Primera Región Keter no lleva hasta la realidad… hasta el otro mundo…?!”

Kurumi alzó la voz con nerviosismo. En consecuencia, el propósito de su viaje estaba comenzando a colapsar.

“Sí, se rumorea que la Primera Región Keter puede llevar al otro mundo. Sin embargo, ya que nadie ha alcanzo esa región, la posibilidad sólo es un rumor. Encima, en la Segunda Región Chokmah y todas las regiones subsecuentes, no ha habido ningún Quasi-Espíritu qye haya regresado al otro mundo.”

“¿…Incluso si me dirijo a la Primera Región Keter… no puedo regresar allí…?”

La chica giró la cabeza a un costado.

“No sé sobre eso… ¿yo quiere tanto ir allí? —Regresar al otro mundo.”

“Sí, para poder ver a esa persona, no dudaré en pagar lo que cueste.”

—Un recuerdo distante.

Temblando y rezando constantemente, creía en el día en que podrían encontrarse una vez más.

Aun si sólo era un rumor, quería verificar su autenticidad. Si el rumor era falso, entonces buscará otro método.

“Con el fin de llegar hasta la Primera Región Keter, ¿no importa si tienes que destruir al Mundo Vecino?”

“Eso es—”

Confrontada con esa pregunta de la otra Kurumi, Kurumi fue incapaz de responder y apartó la mirada. Esa chica susurró suavemente como si hubiera captado una imagen cálida.

“Perdón, esa pregunta fue de mal gusto… sí, así es. Yo… no, tú tienes que encontrar a esa persona…”

“¿Lo conoces?”

“Por supuesto. Porque yo soy yo.”

“Entonces, a esa persona—”

La otra Kurumi levantó su mano como anticipando lo que Kurumi iba a decir.

“Dejemos eso para más tarde. Concentrémonos en cómo romper este estatus quo.”

“Ugh, no te equivocas con lo que dices…”

“Después de escapar de aquí, te contaré lo que sé.”

“¡¿En serio?!”

Kurumi se impulsó hacia delante con entusiasmo, pero por su puesto su cuerpo fue detenido por las cadenas.

“Te doy mi palabra. Primero necesitamos hallar una manera de escapar… después de todo, sólo tú puedes competir con la Reina Blanca.”

“¿Qué tal lo haría contra ella una Quasi-Espíritu de rango Dominion?”

“…Con múltiples personas, podría ser posible que se resistan… ¿Sabes? Al lado de la Reina Blanca, siempre hay tres ejecutivas en las cercanías.”

Al escuchar esas palabras, recordó a esa chica.

Estuvieron luchando para matarse la una a la otra en la Novena Región Yesod, la chica Empty que blandía una inmensa hoz.

“Una de ellas es llamada Rook…”

“Sí, las otras son Bishop y Knight (no sé si suelen traducir estos apodos como Alfil y Caballo/Caballero). Aparentemente, incluyéndose a sí misma, ella modela su facción como un tablero de ajedrez.”

Entonces esa resultó ser la razón. En ajedrez, Rook era la pieza que representaba a un tanque, Bishop simbolizaba a un sacerdote, y Knight era un templario.

“Entonces Pawn es—”

“Los peones son las Empty. La Reina Blanca parece tener poder para controlarlas.”

“¿Ese poder también es efectivo contra una ex Empty?”

“No sé sobre eso.”

“…Ya veo.”

Kurumi apretó los dientes como quejándose consigo misma. La ex Empty que dejó atrás en la Cuna—Higoromo Hibiki. ¿Fue capturada por la Reina Blanca?

No, en esa situación ella no habría tenido tiempo para lidiar con ella. Rook estaba siendo reprimida por Tsuan y las otras dos ejecutivas no estaban presentes.

Aunque habían capturado a la derrotada Kurumi, ella no fue muy negligente durante esas circunstancias.

No deberían haber tenido tiempo para capturar a Hibiki—

“Con permiso.”

La espalda de Kurumi se estremeció al escuchar esa familiar voz. La pesada puerta de hierro se abrió conforme una chica entró usando un simple vestido azul y un delantal blanco. Debe ocupar el puesto de maid.

El problema yacía en que ese rostro y voz eran demasiado familiares.

“Es hora de comer.”

“Ara, ara. Es raro que yo coma. ¿Acaso la existencia de nosotroas dos es tan importante?”

Kurumi no escuchó lo que ella dijo mientras sus ojos estaban completamente fijos sobre la chica que empujaba el carrito de la comida.

Su suave rostro sonriente estaba tan tieso como el acero. Su erguida espalda y sus ojos estaban repletos de vacío—como una muñeca recién nacida.

“Hibiki-san…”

“…Es hora de comer.”

La atención de Kurumi estaba concentrada en vacío rostro de la chica que una vez había sido Hibiki.

“¡Hibiki-san!”

Sin respuesta a su llamado. Ella inclinó la cabeza y miró a Kurumi con ojos vacíos.

Esta chica no era ella.

Un cuerpo que había perdido su alma, una personalidad vacía—Kurumi nunca imaginó que se sentiría tan frío y nauseabundo.

“Esto…”

Mientras Kurumi estaba sin palabras, la puerta de hierro se cerró.

“¡…Buha! ¡Estaba tan nerviosa! Kurumi-san, ¿estás bien?”

—En un destello, los ojos de Hibiki se llenaron de una brillantez radiante.

“¿Huh?”

En un parpadeo, la chica que se parecía a una chica ahora estaba actuando como un adorable animalito.

“¿Hibiki…san?”

Kurumi soltó una voz estupefacta. Un suceso extremadamente raro, pero Hibiki ignoró esto conforme continuó hablando.

“¡Sí, soy Higoromo Hibiki! ¡Actuar este papel fue muy difícil! Oye, Kurumi-san, ¿por qué tu ropa está hapapienta? ¡Estás andrajosa (dos veces)! Y Tsuan-san. ¡Tsuan-san logró escapar, pero tú fuiste capturada y raptada! ¡Esas dos ni siquiera me miraron a mí y se fueron! ¿La zona portal que usaro para llegar aquí? ¡La dejaron abierta! ¡Salté determinada a salvarte la vida y llegué a este castillo! Pero no tenía idea de dónde encontrarte, así que vi a un grupo de personas que lucían como yo trabajando como maids. Derribé a una de ellas y me puse este Vestido Astral, y por fin, por fin encontré a Kurumi-san! ¡Afortunadamente, seguimos con vida! ¿Verdad, Kurumi-san?”

Kurumi no podía pronunciar una palabra mientras la abrazaba con fuerza. O más bien, sería más apropiado decir que a la otra persona le estaba costando respirar.

“¡Duele! Kurumi-san, me estás abrazando muy fuerte. ¡Perdón, perdón, me equivoqué!”

Ignorando a Hibiki quien sacudía sus extremidades, Kurumi susurró con un suspiro de alivio.

“—No vuelvas a preocupar a los demás de esta forma, ¿okey?”

Esta suave voz era tan dulce y rebosante que era fácil olvidar el dolor de ser aplastada.

“…Perdón, Kurumi-san. Pero no voy a disculparme por venir aquí a rescatarte.”

Hibiki suavemente habló mientras le devolvía el abrazo. Como pensó, Kurumi estaba repleta de cicatrices por ser derrotada y arrinconada.

“Escapemos, Kurumi-san. No te preocupes, es igual que aquella vez con lo de ser idol. Combinemos nuestras fortalezas.”

Con su cabeza chocando dentro del abrazo de Hibiki, Kurumi asintió ligeramente.

“Ara, ara, qué conmovedora amistad, yo.”

Conforme Kurumi escuchó la voz burlona, rápidamente se liberó del abrazo. Observó, la otra Kurumi les dedicaba una satisfecha sonrisa, mirando a las dos con ojos chispeantes como anticipando que algo iba a suceder.

“¿Ah, puede que tú seas la Kurumi que fue capturada antes?”

Al escuchar las palabras de Hibiki, Kurumi abrió grandes los ojos.

“¿Sabes sobre ella?”

“Sí. A pesar de que las Empties básicamente miran inexpresivamente, sus cabezas siguen funcionando por lo que ocasionalmente cuentan chismes. Hubo bastante escándalo sobre una segunda Kurumi capturada. No, pero sí luces idéntica a Kurumi-san. Qué sorprendente.”

“Entonces, yo. ¿Quién es ella?”

Ante la pregunta de la chica, Kurumi sonreía al tiempo que le informaba.

“Ella es Higoromo Hibiki, un hilo de seda que nos guiará al escape.”

“¡Fufufu, déjamelo a mí, Kurumi-san! …Um, técnicamente ambas son Kurumi-san. ¿Cómo debería llamarlas de ahora en adelante?”

“Yo soy Kurumi, por favor llámala Kurumi II.”

“—Espera un minuto. En términos de orden, creo que tengo prioridad. ¿No debería ser yo la llamada Kurumi II?”

La Kurumi denominada Kurumi II se alzó, indignada.

“Sin dudas, tú eres la que entró a mi mundo. Así que en lo que respecta a mi conocimiento, quédate tranquila de que deberías llamarte Kurumi II.”

“Como dices, la que entró en mi mundo es—”

“¡Esto es demasiado confuso!”

Hibiki rápidamente interrumpió a ambas.

“Como sea, primero centrémonos en escapar de aquí. Nuestra primera prioridad debería ser salir de aquí.”

Kurumi y Kurumi II se miraron y suspiraron.

Yo, no puede evitarse. Tendré que llamarte Kurumi II en mi mente.”

“…La personalidad de yo es muy horrible.”

Conforme Kurumi II entrecerraba los ojos al hablar, Kurumi sonrió y volteó a ver a Hibiki.

“Oh, parece que me he infectado con algo malo.”

“¿Ese algo malo se refiere a mí? ¡Kurumi-san~!”

Hibiki extendiendo sus manos hizo que Kurumi se tranquilicie. El escenario diario al que se había acostumbrado. Se sentía inesperadamente deslumbrante.

“…De todas formas, primero hay que quitar estas cadenas. Hibiki, ¿tienes alguna manera de liberarnos de estas cadenas?”

Las cadenas emitían sonidos metálicos mientras Kurumi movía su muñeca. Los grilletes eran demasiado gruesos y duros que era imposible liberarse a menos que se cortara las muñecas.

“Tengo mi Ángel Independiente, pero el uso es distinto, no es suficientemente fuerte para destruir las cadenas.”

El Ángel Independiente de Hogoromo Hibiki era un arma que podía aplastar el sentido común al saquear el rostro, habilidad, y disposición del objetivo. Sin embargo, por el contrario, sólo podía usarse para arrebatar. Aunque su apariencia se asemejaba a una garra, no parecía que pueda usarse como golpe cuerpo a cuerpo. De hecho, peude que ni siquiera sea capaz de atravesar una pared de concreto.

“Hibiki-san, ¿puedes haces una corrida rápida y recuperar a <Zafkiel> por mí?”

“¡Estás forzando sobre mí algo que es imposible! ¿Cómo puedo recuperarlo? ¡Ni siquiera sé dónde está, ni tengo la confianza de poder regresar aquí con él en mis manos!”

Las quejas de Hibiki eran razonables. Sin embargo, sin el poder destructivo de <Zafkiel>, estas cadenas no podían removerse.

“Con este disfraz puedo entrar a la prisión, pero algo importante como <Zafkiel> debe estar estrictamente protegido por alguien…”

“Tiene sentido…”

La habilidad de lucha de Hibiki estaba ligeramente por debajo del promedio. Por supuesto, no podía derrotar a la Reina Blanca y sus tres ejecutivas. Si se tratara de una Empty, probablemente podría dar pelea… Pero eso sólo considerando un una contra una. Quizás podría lograr un empate si fuera una contra dos. Si fuera una contra tres, la derrota sería segura. Hibiki terminó de analizar su propia fuerza.

“¿…Sabes dónde está la Reina Blanca?”

Hibiki sonrió al escuchar la pregunta de Kurumi II.

“Está bien. La Reina Blanca parece haberse dirigido a otra región. Las Empties habían dicho eso, y cómo describirlo… dada la tranquila atmósfera no parece que sea incorrecto.”

Después de invadir secretamente el castillo, su piel se tensó y su respiración se dificultó conforme la Empty no se atrevía a pronunciar nada más fuerte que un susurro. Sin embargo, luego de que pasó un cierto lapso de tiempo, esta sensación desapareció conforme las voces de las Empties sonaban cada vez más fuerte.

Y cuando preguntó, como se esperaba, la Reina Blanca había iniciado otro viaje poco después de haber regresado. Por supuesto, no le temían a la Reina Blanca. Sin embargo, debido a su excesiva devoción, tenían miedo de cualquier metedura de pata que podrían cometer en su presencia.

…Al final resultaron ser chicas no muy diferentes de las idols. No obstante, esa faceta de estas chicas Empty era extrañamente adorable al mismo tiempo.

“Da la sensación de que ya se han convertido en una criatura completamente distinta a mí.”

“Hibiki-san. Una pregunta más. Sobre tu Ángel Independiente <King Killing> que mencionaste antes…”

“¿Sí?”

Hibiki inclinó la cabeza. Después de oír la pregunta de Kurumi II, su rostro comenzó a atiesarse.

“…Creo que… debería… ser posible…”

“¿…En serio? Entonces tengo un plan.”

“Bueno, puedo pensar en algo brutal.”

Kurumi rió animadamente hasta quedar satisfecha.

“¡Cuéntame! ¡¿Cuántas ideas retorcidas puedes tramar?!”

“¿Pero no es esa la única forma?”

“¡Sí!”

Hibiki soltó un suspiro exasperado. Kurumi dejó de sonreír al tiempo que su rostro mostraba una mirada afligida.

“…Honestamente, no deseo que Hibiki-san se involucre demasiado en esa parte.”

Ciertamente, Hibiki sabía que esto sería peligroso.

De ser posible, Hibiki pensaba que sería mejor que ellas luchen y ella las siga por detrás.

Sin embargo, Kurumi no era capaz de pelear o moverse debido a estas cadenas. Encima, mientras se encuentre privada de <Zafkiel>, la única arma que podía usar sería su fuerza física.

“¡Kurumi-san, cómo puedes decir algo como eso ahora que las cosas han escalado a este punto!”

Hibiki sujetó su puño. Kurumi se sintió un poco abrumada al tiempo que chocaba puños con ella.

“Así que por favor extráelo de mis recuerdos. Después de todo, ahora reconozco a esa mujera más que al rostro de mis propios padres, creo que debería estar bien, Hibiki-san.”

“¡Cuando use el rostro de Kurumi-san, llámame Higoromo-san! Se siente un poco petulante. ¡Ah, pero por favor sigue llamándome así!”

“Sí, sí, ¿estás lista?”

Girando para encarar a Kurumi II, frente con frente, ajustó su respiración.

“Necesito obligarme a sonsacar ese recuerdo. Será difícil ya que básicamente fue una tortura.”

“Necesitaré imitar ese recuerdo… Lo siento, será doloroso, pero por favor recuerda el pasado cuidadosamente. Después de todo, todas en la Tercera Región Binah parece ser fans engañadas.”

Respiró profundo.

Sus ojos captaron la imagen de una Reina Blanca con una sonrisa opresora.

Su personalidad, su voz, y sus gestos, imitar y usurparlo todo.

“¿Qué tal?”

“…Es perfecta.”

Kurumi II soltó un suspiro de admiración.

Y así, Hibiki salió de la prisión. Caminaba lentamente, tragando saliva para reprimir la tensión en su garganta. Las Empties que pasaron la miraron con asombro y una reverencia. Pensando en cuánto había pasado desde que salió, no era sorpresa que ellas tengan esa respuesta a su regreso tan pronto. Sus pasos se sentían incómodos y ritmo al caminar, antinatural. Sin embargo, en estas circunstancias, ni siquiera el sudor frío estaba permitido ya que debe avanzar tan heróicamente como sea posible.

Aunque las chicas Empty estaban mirando a la Reina Blanca, ninguna de ellas se acercó a charlar, si no que mantenían una actitud de miedo y agitación.

Afortunadamente, como resultado de eso no había sido desenmascarada.

Cuando Kurumi II fue torturada y privada de su habilidad, fue sacada de la prisión varias veces.

“Usé esos momentos para entender el diseño de esta región hasta cierto extremo. En alguna parte de esta región, existe una supuesta armería, que almacena una colecciónd e Ángeles Independientes. No sé cuál es la ubicación… así que tendrás que pensar en un método para buscarla.”

Hibiki respiró hondo mientras recordaba las palabras de Kurumi II.

Empezando desde la prisión en el piso del sótano, abre la puerta de la derecha y da 507 pasos. Desde allí, necesitas girar a la izquierda y deberías llegar hasta la entrada a la que me llevaron. Tendrás que llegar hasta ahí primero.

Hibiki siguió caminando a través del inmenso castillo. Inadvertidamente mirando a un costado, su rostro se reflejó en una ventana. Su rostro no era la apariencia de la Kurumi de rojo y negro, sino la de la Reina Blanca.

…Inversión. Ni siquiera yo sabía que existía tal fenómeno.

La experiencia de vida de Hibiki como Quasi-Espíritu era bastante rica, pero nunca había visto a una Quasi-Espíritu pasando por ese proceso. ¿Sólo los Espíritus podían invertirse o acaso la desesperanza de una inversión ya convertiría a la Quasi-Espíritu en una Empty?

Olvídate de eso, no importa en este momento.

“…”

Notando sus miradas, rápidamente ajustó su expresión facial antes de que quedara expuesta.

Tres chicas Empty estaban mirándola al mismo tiempo. Sus expresiones estaban marcadas por inspiraciones de deslumbro… Originalmente, esto debería ser imposible. Una Empty es una Quasi-Espírity que anhela la muerte y abandona toda esperanza. Por lo que se encontraban dentro de un color blanco puro, y donde los demás colores se desvanecían mientras incluso sus recuerdos desaparecían.

Tal existencia brillando con el esplendor de la esperanza era extraña en sí misma.

Pero—de todos modos, no podía verse sospechosa. Afortunadamente, todas las palabras que esa chica pronunciaba y que Kurumi recordaba durante la tortura se habían grabado en su cabeza.

“Buen día, señoritas.”

De acuerdo a su información, el tono de voz de la Reina Blanca era muy inconsistente.

Algunas veces era respetuosa, otras veces cambiaba a un tono majestuoso, e incluso podía cambiar rápidamente para referirse a sí misma en tercera persona.

Entonces, este enfoque debería ser correcto—

“Sí, buen día, mi Reina.”

…Parece que no se equivocaba. Mientras veía a esas tres hacer una profunda reverencia, Hibiki acarició suavemente su pecho con alivio.

“Um. La nueva Rook-sama está buscándola…”

La espalda de Hibiki sintió escalofríos al escuchar esas palabras. Rook… una de las tres ejecutivas y las Quasi-Espíritus que jugaron el rol de tanque. A diferencia de esas chicas Empty, ella sí tenía muchas conversaciones directas con la Reina Blanca. Actualmente, ella era la única persona a la que no quería encontrar.

“¿Rook?”

“Sí, puedo llamar ahora si lo desea.”

Los ojos de la Empty chispeaban cada vez más por el deleite de servir a la Reina Blanca. Aunque Hibiki sintió lástima, rechazó la propuesta.

“No, no quiero verla ahora.”

“En verdad…”

Las Empties se retiraron en silencio. Parece que ninguna había notado nada sospechoso en esta conversación. Esta vez tenái que ser ingeniosa—

“Oh, mi Reina, ¿por qué estás aquí?”

“¡—!”

Hibiki giró.

Era casi un milagro que su rostro no se distorsionó por el impacto. Habiendo luchado contra Tokisaki Kurumi y Tsuan y habiendo dejado a las dos arrinconadas, al fin esta chica de cabello largo cayó en un ataque donde ella misma funcionaba como carnada. Entonces, a través de las manos de la Reina Blanca, ella fue reemplazada por la segunda Rook que nació.

Ángel Independiente <Vermillion>. —Con esa inmensa guadaña roja en sus hombros, estaba mirando a la Reina Blanca.

“¿Recuerdo que dijo que iba a salir?”

Preguntó mientras inclinaba la cabeza con inocencia. En las profundidades de su mente, sabiendo que sería aseinada en el momento en que se relaje, expresó una sonrisa sin temor.

“No necesitas preocuparte por eso. En cambio, ve a traerme el <Zafkiel> de esa chica.”

“¿<Zafkiel>? Eso debería haber sido sellado en la tesorería de acuerdo a sus órdenes.”

“…Hay algunas partes que necesitan esclarecerse. ¿Puedes traérmelo?”

Conforme Rook escuchó esa orden, mostró una mirada algo preocupada.

“Lo siento. Habiendo sido reseteada apenas, no estoy muy familiarizada con esta región. ¿Y acaso no es la Reina la única que conoce la ubicación de la tesorería?”

“…Cierto.”

Hibiki asintió, mientras gritaba dentro de su cabeza. ¿Está levantando sospechas? ¿Ella está pensando que soy una enemiga y planea matarme? Escapa… no, eso sería inútil. Simplemente me atraparían. Además, acababa de escuchar algo interesante. Qué quiso decir con ‘reseteada apenas’—

“¡Um!”

Una de las tres Empties de antes que estaba tratando de unirse a la conversación, irrumpió.

“¡Yo recuerdo ese lugar ya que estuve allí esa vez! ¡S-Si lo desea! ¡Mi Reina…!”

“¿En verdad? Entonces, vayamos juntas (para que puedas mostrarme el camino!)”

Hibiki asintió con sudor bajándole por la espalda.

Habiendo recibido una respuesta de parte de la Reina, esa chica estuvo especialmente encantada. Se apresuró hasta el pasillo mientras recuperaba el aire.

“…Qué envidia…”

Las otras dos Empties la miraron con malos ojos. Sus ojos se estaban acercando a un nivel de instinto asesino que ya no era un grado adorable de envidia. Cometer un error ahora seguramente implicaría ser asesinada.

“Mi Reina. Como ya tengo una misión…”

“Sí, por favor. Te encargaré todo a ti.”

Rook agachó la cabeza con calma. Mientras tanto Hibiki siguió a la chica que guiaba el camino hacia la manera de sobrevivir a todo esto.

“…Es frustrante esperar…”

Kurumi seguía golpeteando la pared con sus zapatos. La otra Kurumi la miraba mientras lucía atónita.

“¿Estás tan preocupada?”

Hubo un breve momento de silencio.

“…Sí, estoy muy preocupada. Kurumi II-san.”

“Por favor deja de llamarme así.”

Al tiempo que la otra Kurumi frunció el ceño, Kurumi apartó la vista hacia el otro lado haciendo un puchero.

“¿No es inconveniente que ambas nos llamemos Tokisaki Kurumi?”

“…Hablando en general, es inconveniente.”

Kurumi II se encogió de hombros.

Sí, era exactamente como dijo. Simplemente era demasiado problemático llamar a dos personas por el mismo nombre. Aunque sería una cuestión diferente si fueran más de mil personas.

“¿Dijiste algo recién?”

“No, no, no dije nada… Si logramos salir de aquí, piensa en un nombre para mí. Dame un nombre único que será sólo para mí.”

…De alguna forma, todo ha marchado sin problemas. Incluso confrontada por Rook, no fue liquidada ni capturada con una red.

“¿Puedo hacerte una pregunta?”

Eligiendo sus palabras cuidadosamente, Hibiki le preguntó a la Empty que tenía en frente.

“¡Sí, ¿qué sucede?!”

La chica volteó inocentemente.

“¿…Estás feliz ahora?”

“¡Por supuesto, es un deleite supremo el poder asistir a la Reina!”

“Eso está bien…”

Cualquier intento de convencerla no significaba nada si implicaba que su verdadera identidad quede expuesta—o eso pensaba Hibiki.

“Tal y como dijo la Reina, debemos recibir un propósito para vivir. Desde ese momento en adelante, toda mi existencia le ha perteecido a la Reina.”

“Si dijera que mueras, ¿morirás?”

“¡Por supuesto!”

—De aquellas palabras despreocupadas, Hibiki recordó su propia determinación.

Para ser honesta, si significaba ser útil para Tokisaki Kurumi, ella pensaba que estaba bien morir. Porque había un tremendo e inmenso favor adeudado a esa persona. Ayudarla a vengar a su querida amistad (en realidad en inglés dice “helping avenge her dear friend”, y no sé si con eso se refiere a Shido o a alguna chica), perdonar el serio crimen que había cometido, y simplemente el disfrure de estar junto a ella.

Incluso en esta situación de vida o muerte, sentía la necesidad de dar lo mejor en su papel.

¿Acaso sus propios pensamientos y fanatismo eran similares a los de la chica que tenía en frente?

“¿Reina?”

“No es nada. Ok, vamos.”

Una idea intrínsecamente conectada que no era capaz de esclarecerse. Hibiki esperaba poder esbozar al menos a una conclusión antes de que su vida llegue a su fin.

“—Entonces, yo, ¿qué clase de persona es Higoromo-san?”

Kurumi II le preguntó a Kurumi.

“Qué clase de persona, huh… del tipo que sólo puede quedarse atrás.”

“¿Eso es todo después de haber venido hasta la Tercera Región Binah? ¿Acaso ella no vio la batalla entre la Reina y yo? Entonces… la diferencia en fuerza entre nostroas debería haberlo dejado claro. Escabullirse dentro de un lugar como este es lo mismo que una sentencia de muerte.”

Las palabras de Kurumi II sonaban con verdad.

“…Así es, pero hemos experimentado juntas muchas cuestiones complicadas.”

“Sólo espero que no sea convierta en un gran estorbo.”

Kurumi sintió una indescriptible antipatía para con las palabras de Kurumi II.

“Ella no es un estorbo. Gracias a Hibiki-san, pude sobrevivir en este Mundo Vecino. De eso estoy segura.”

Incluso considerando que su primer encuentro fue de lo peor, Hioromo Hibiki ya se había convertido en una existencia improtante para Tokisaki Kurumi.

“¿En serio? Como pensé, yo y yo somos diferentes.”

“¿En verdad?”

“Sí. Un clon establece un ego al momento del nacimiento. Debido al hecho de haber experimentado todo el pasado de Tokisaki Kurumi desde el período de haber sido extraída, ciertamente es una existencia que puede ser llamada Tokisaki Kurumi. Sin embargo, el humor de una persona es variable. Las diferencias en personalidades pueden ser establecidas desde el período de tiempo en que el clon es creado. Y cuanto más vives, más ramas sutiles se desarrollarán del ego de Tokisaki Kurumi.”

“¿…Y tú padeciste tal experiencia?”

“La mayor parte de mi vida estuvo ocupada con la tortura de la Reina Blanca. Por lo que aunque los recuerdos se compartan, yo no puedo entender por qué Higoromo-san está tan dispuesta a trabajar por yo y por qué yo confía incondicionalmente en ella.”

“¿En… verdad?”

“Pero sólo nuestro propósito no se perderá. Si eso es olvidado, Tokisaki Kurumi ya no será más Tokisaki Kurumi.”

Con una mirada agotada, Kurumi II soltó un suspiro.

“Propósito…”

Ciertamente, esta era la clara existencia que definía a la actual Kurumi. Por supuesto, venganza, karma, retribución, sin importar lo mucho que no pudiera recordar la determinación para derribarla no cambiará. Este concepto seguramente se aplicaba para todas las Tokisaki Kurumis.

Sin embargo, había otro sueño. El sentimiento de querer encontrarse con esa persona otra vez, una dulce pasión que mantenía en su corazón. ¿Era ese el sueño de todas las Tokisaki Kurumis? ¿O sólo era su propia emoción personal?

…Kurumi tenía miedo de preguntarle a la persona en frente de ella.

“¿Qué pretende hacer la Reina Blanca en la Primera Región Keter?”

“¿Qué más que lo que sea necesario para destruir al Mundo Vecino?”

Las dos Kurumi estrujaban sus cabezas. Con tremendo poder, no sería imposible unificar al Mundo Vecino.

Aun así, la Reina Blanca mencionó la palabra ‘destruir’. ¿Cuáles eran las razones para eso?

“…Se está haciendo tarde.”

Al escuchar esas palabras, el cuerpo de Kurumi se tensó. Ciertamente, Hibiki aún no había regresado. ¿Se había revelado que se transformó en la Reina Blanca?

“Está bien. El otro bando no la matará indiscriminadamente.”

Es cierto. Incluso si el otro bando descubriera la verdadera identidad de Hibiki, primero la capturarían y luego la interrogarían. Kurumia ya le había dicho a Hibiki con antelación que si esas circunstancias ocurrían, que ella confiese todo de inmediato.

Aunque no sabía qué le sucedería a Hibiki después, al menos evitará que la maten.

“…No dije esto para evitar que todas se pongan más ansiosas… pero la actitud de las chicas Empty por su Reina ha superado la adoración y alcanzado el nivel del fanatismo.”

“¿Fanatismo…?”

“Si la Reina Blanca quiere que mueran, ellas morirán con una sonrisa. Si quiere que reseteen su personalidad, ellas lo aceptarán sin titubear. Son tales existencias. Similar a una Diosa… Si la descubren, definitivamente la matarán.”

Las cadenas de Kurumi resonaron conforme gritó con suficiente vigor como para morder a alguien hasta la muerte.

“¡Dime algo como eso antes de que se vaya!”

Con una fina sonrisa fría, Kurumi II respondió.

“Como dije… ¿se te ocurre otra solución? No hay diferencia en tanto Higoromo-san consiga el <Zafkiel>. O tal vez Higoromo-sam ya sabía hace mucho que las Empties eran ese tipo de existencias.”

“…Si algo desafortunado le sucede a Hibiki-san, por favor recuerda esto, yo.”

“Opcionalmente, si algo le sucede a Higoromo-san, pensamientos de venganza y castigo permanecerán como sueños.”

Aunque se llamaba tesorería, este lugar era el equivalente a una armería como Kurumi II había dicho. Presumiblemente, todos estos Vestidos Astrales y Ángeles Independientes alineados en la pared fueron robados a otras personas. Espadas, lanzas, armas de fuego, hachas, instrumentos musicales, y varios tipos misceláneos de herramientras. A primera vista todas lucían diferentes pero cada una de ellas era un arma despiadada.

…El problema era que un Ángel Independiente era inseparable de su Quasi-Espíritu. Un Ángel Independiente simbolizaba un aspecto de la mente de una Quasi-Espíritu, y no podía ser usado apropiadamente por otros.

“Pero pronto, esto rendirá frutos.”

La Empty la guió hasta el cofre de tesoro que estaba flotando en el aire.

“Sólo un poco más, ¿y podremos también usar el verdadero poder de este Ángel Independiente, no?”

Hibiki tembló al escuchar esas palabras. Fundamentalmente, un Quasi-Espíritu no debería ser capaz de utilizar el Ángel Independiente de otra persona a menos que haya de por medio una habilidad específica como el <King Killing> de Hibiki. Sería suficiente con blandir el arma, pero su verdadero poder no podría activarse.

…Sin embargo, la Reina Blanca parece estar tratando de subvertir esto.

“Sí, asegúrate de ofrecerme tu vida cuando el momento llegue.”

Quizás el tono debería ser diferente—o eso pensó Hibiki para sí misma. Pero como era de esperarse, la expresión de la chica sin nombre instantáneamente brilló.

“¡Sí, por supuesto! Nosotras las Empties, somos una existencia a la que se le permite nacer para ser útiles para la Reina Blanca. Ahh… ¡no puedo esperar!”

Hibiki apretó los dientes con fuerza para contenerse.

Casi había abierto la boca para tratar de persuadir a esta chica. La vida no era algo que debería abandonarse tan fácilmente. Estás tratándote a ti misma con demasiado desdén. Atesorar más tu propia vida… debería ser un principio natural.

No obstante, Hibiki sabía que esta chica no entendería en absoluto lo que trate de transmitirle. Eso sólo la hará sospechar más que hacer que su corazón se conmueva.

“Sí, espero que tu vida me sea útil.”

Así, Hibiki soltó las palabras que presumía que la Reina Blanca diría y continuó con el engaño.

En este momento, estoy del ladod e Tokisaki Kurumi. La chica en frente de ella es una enemiga, no una amiga. Respiró profundo—necesita recordar cómo actuó una vez al usar el rostro de Tokisaki Kurumi para participar en el juego de asesinatos.

Sostener el arma con un corazón frío y jalar el gatillo con una mano caliente.

“Déjeme ver… esta pistola anticuada… ¿no? El Ángel Independiente usado por la Quasi-Espíritu que luce exactamente como la Reina Blanca… De alguna forma, se siente distinto de su pistola. ¡La apariencia es muy impresentable!”

“Idiota, ¿qué estupidez acabas de decir sobre esta arma? Esta arma es súper clásica, súper excelente, y súper genial. Es una belleza impecable incomparable a la pistola de plástico que estás describiendo. Un arma privilegiada es algo hecho de madera y hierro.”

“¿Huh?”

La Empty abrió grandes los ojos. Maldición, debido al insulto pronunciado a <Zafkiel>, ella había respondido instintivamente con su tono de voz original.

Luego de un momento de silencio, Hibiki mostró una expresión sofisticada conforme tocaba lenta y elegantemente a <Zafkiel> mientras murmuraba.

“…Ella probablemente habría dicho algo así…”

Hibiki rezó que esa excusa logre engañarla. De lo contrario, la única otra opción disponible sería tirar del martillo de esta arma con toda su fuerza mientras apuntara a la espalda de esta chica.

“¡La Reina Blanca tiene un gran sentido del humor…!”

¡Fantástico, un timo verdaderamente afortunado!

Hibiki pensó para sí misma mientras asumía una pose de triunfo.

“Entonces, tomaré a este <Zafkiel>. Seguramente será una base fundamental para días venideros…”

Base fundamental, vías venideros, Hibiki pronunciaba cualquier palabra vaga que se le ocurría mientras sujetaba al <Zafkiel>.

“Sí, es tal y como dice la Reina Blanca.”

“Gracias.”

LA Empty observó perdidamente a Hibiki sosteniendo el <Zafkiel>.

Sus ojos estaban repletos de vacío.

“¿—Por qué me está agradeciendo?”

“¿…Huh?”

“Hacer uso de nosotras es responsabilidad de la Reina Blanca y es un placer para nosotroas ser utilizadas, por lo que la Reina no demuestra apreciación alguna. Aunque fuera para demostrar apreciación por sobrevivir a una batalla, no debería expresar gratitud alguna. Hacer buen uso de nuestras vidas que deberían haber desaparecido, así es como expresamos nuestra gratitud. Pero… ¿usted me está agradeciendo a mí?”

La chica susurró para sí mmisma con una mirada vacía mientras rápidamente tomó un Ángel Independiente con forma de arma de fuego corta que colgaba de la pared.

“¡Impostora!”

Pero la respuesta de Hibiki fue más ágil que la suya. Ya que esta era una apariencia falsa, estaba preparada para quedar expuesta en cualquier momento. Aquellos que eran cuidadosos en tal situación eran enormemente superiores en términos de preparación.

Ella saltó al tiempo que apuntó con el arma corta. Cargó las balas que Kurumi le había dado como amuleto y jaló del gatillo de <Zafkiel>.

No titubeó. Si no mataba a esta chica, ella sería asesinada y eso llevaría a que Kurumi muera. Esa era la conclusión que ella no estaba dispuesta a permitir que ocurra en absoluto.

“…Rei, na…”

La chica Empty sin nombre pasó al olvido. Sin embargo, su dedicación fue recompensada maravillosamente. El fuerte disparo de fuego resonó a través de la Tercera Región Binah, anunciando que un inusual evento acababa de ocurrir.

Es decir, que había sido expuesta.

“¡…Ah, geez!”

Hibiki echó un rápido vistazo a la Empty sin nombre que había desaparecido y comenzó a correr con toda su fuerza.

El sonido lejano de disparos llegó incluso a los oídos de las dos prisioneras.

“Alguien acaba de disparar.”

Sin importar cuán distante ni cuántos decenas de miles de otro disparos de fuego escuchó, este sonido provenía sin dudas de <Zafkiel>.

“¿Quién está disparando? ¿Hibiki-san? O—”

Lo segundo sería el peor desarrollo posible. Incluso su se tratara de lo primero, esta seguía siendo la fortaleza del enemigo. Sería una gran metedura de pata disparar… en otras palabras, ella debe haber jalado el gatillo sabiendo qué ocurriría a continuación.

Dicho eso, ¿quedó arrinconada al punto de tener que disparar? Kurumi se llevó la mano al pecho para reprimir su inquietud. Sus latidos se sentían excepcionalmente estridentes.

Pasos.

El sonido de alguien corriendo a máxima velocidad llegó a los oídos de Kurumi.

“Es un alivio, parece que Hibiki-san fue la que disparó.”

“Ara, ¿yo puede concluir eso con solo escuchar?”

“Sí, con escuchar ese sonido deberías saber—”

Paso a paso, una frenética corrida con pasos miserables tratando desesperadamente de escapar con una persecución a sus espaldas.

Este ritmo sonaba inesperadamente dulce.

“¡Me disculpo por la larga espera, la parte de una persona de <Zafkiel> está aquí————!”

A pesar de que una chico abrió la pesada puerta de una patada, Kurumi no se sorprendió de que se tratara de Higoromo Hibiki.

“¿Estás bien?”

“¡No, no creo que esté bien en absoluto! ¡Seguía pensando que iba a morir mientras corría todo el camino hasta aquí! ¡Te encargo a ti lo que suceda luego!”

Recibiendo a <Zafkiel>, Kurumi esbozó una sonrisa sin miedo. El sentimiento se transmitió por su mano, una sensación confortable sin preocupaciones conforme su brazo y el arma se integraban el uno con el otro. Las sombras se solidificaron en una bala, rompiendo las cadenas a la velocidad del sonido.

“…Qué magnífico.”

Kurumi II soltó un suspiro de elogio. Ciertamente, habiendo probado la derrota con la Reina Blanca una vez, ella era diferente de la que había sido constantemente torturada. En tanto <Zafkiel> estuviera en su mano, restaurar la fuerza era inevitable, pero aun así—

“No me mires así. Yo también experimenté mi buena cantidad de batallas.”

Kurumi mostró una sonrisa refinada, elegante, y valiente.

“No te preocupes por mí que ya estoy medio muerta. Como estoy ahora, luzo como si no pudiera levantar nada más pesado que un par de palillos…”

“Es cierto… entonces no puede evitarse. Aunque es un poco lamentable separarnos aquí, vayámonos Hibiki-san.”

“¿Eh, bas a dejarla aquí?”

“Estoy bromeando, bromeando.”

“Cómo podría desecharme a mí misma… El tiempo robado debe estar en alguna parte de esra región. Mientras ese tiempo esté oculto, yo debería volver a ser útil. Además, ¿no es yo la única que sabe mucho sobre los planos de aquí?”

“Por favor, sólo estaba bromeando, bromeaba.”

Kurumi sonrió mientras la otra Kurumi le devolvió la sonrisa.

“…Ara, yo realmente es yo.”

“Qué fastidio.”

“¡Okey~ esta aburrida conversación se acabó!”

Hibiki interrumpió la conversación. Porque si no lo hacía, estos comentarios que inducían el dolor de estómago continuarían por siempre.

“No te equivocas. ¿Deberíamos escapar de este castillo ahora, Kurumi II-san?”

Kurumi expuso una sonrisa invencible mientras jaló del gatillo de <Zafkiel>.

Las cadenas se rompieron.

Kurumi II lentamente se levantó, rechazando la mano que Hibiki le ofreció.

“Quiero caminar por mis propios medios después de tanto tiempo.”

Al escucharla decir eso, incluso Hibiki no tuvo más opción que retroceder. Kurumi II lento pero seguro dio sus primeros pasos.

…Dos pasos, tres pasos.

“No puedo caminar.”

Parece que había alcanzado su límite. Kurumi suspiró al apuntar el <Zafkiel> hacia ella.

“No puede evitarse. Usaré la Cuarta Bala <Dalet> para sanarte de inmediato.”

Kurumi jaló del gatillo.

La Cuarta Bala <Dalet>… la habilidad para revertir el flujo de tiempo para devolver algo a su condición anterior. Cualquier lesión podía sanarse y cualquier daño recuperarse. Pero—

“¿Ara? ¿…Por qué pasa esto?”

Las heridas de Kurumi II no se sanaron. Sonreía débilmente.

“Desafortunadamente mis heridas no pueden sanarse. No sé si es porque estas heridas perduraron demasiado o si es debido al tiempo arrebatado. No podré luchar hasta que recuperar ese tiempo. Pensé que funcionaría después de liberarme de estas cadenas… pero parece que aún no.”

Hubo silencio por un momento. Entonces, esa chica esbozó una desagradable sonrisa. Su expresión apuntaba a decir la verdad.

“…Entonces es así.”

Kurumi no empatizó. La compasión no tendría sentido aquí.

Lo que era necesario aquí era innovador. Habiendo usado toda su fuerza hablando, Kurumi II cayó al suelo. Kurumi suspiró conforme intercambió miradas con Hibiki.

“Hibiki-san, parece que yo no puede moverse. ¿Podrías encargarte de ella por el momento?”

“¡Sí, sí, entiendo!”

“Ah, ah. Qué humillante…”

Hibiki cargó ligeramente a Kurumi II sobre su espalda mientras se escondía detrás de Kurumi. Kurumi respiró hondo mientras preparaba sus armas larga y corta, respectivamente.

“Entonces, ahora debemos—¡salir de aquí dejando un camino ensangrentado en este campo de batalla!”

 Abriendo la puerta de hierro de una patada, Tokisaki Kurumi se fugó de la prisión. Lo que Kurumi vio al avanzar fueron Peones blancos esperándola con sus Ángeles Independientes en sus manos.

“Empties…”

Silencio, sin expresión tal y como una máscara Noh. No había miedo o disfrute, sólo la intención de hacer su mejor esfuerzo para cumplir con su deber al interponerse en su camino. Mirando con atención, algunas tenían Ángeles Independientes no acordes para el combate. Presumiblemente, un único golpe debería bastar para derribarlas.

“Les advertiré una sola vez… Si se meten en mi camino, no tendré piedad. ¿Estás escuchando? Sin piedad en absoluto.”

El grupo de Empties atacó al mismo tiempo como respondiendo a esas palabras—

Y todas colapsaron sin lograr nada en absoluto.

“Sería un desperdicio de balas. Desaparezcan como las don nadie que son.”

La <Ciudad Devoradora de Tiempo> les succionó su tiempo, dejándolas incapaces de resistirse y desaparecieron.

“…Las Empties… no tienen mucho tiempo…”

Kurumi Ii murmuró en voz baja.

Después de todo, una Quasi-Espíritu Empty sólo era un contenedor roto, una existencia frágil que lentamente morirá.

Kurumi les arrebató su tiempo entendiendo eso.

“En tanto sea la elección de las Empties el seguir a la Reina Blanca… aunque me compadezca por ellas como enemigas, no tendré misericordia.”

Después de todo, Kurumi conocía a una chica que había sobrevivido desde hace mucho a ser una Empty. De ser así, si a ellas les habían lavado el cerebro o no, seguía siendo una elección personal de las Empties.

Ellas eligieron seguir a la Reina Blanca.

Conociendo sus propias intenciones, ellas aun así eligieron tratar a Kurumi como enemiga y blandieron sus armas.

Entonces, Kurumi no las perdonará. Su corazón sólo podía resistir sintiendo un poco de desolación.

Ya que aún si eran seguidoras fanáticas, seguían siendo jóvenes chicas susceptibles a sus propios pensamientos.

“…La primera prioridad es escapar. Deben revitalizarse antes de enfrentar a Rook, Bishop, o Knight. Correr por todas partes en este castillo sería inútil. Necesitan preparar suficiente reiryoku, armamentos, y operaciones tácticas para superarlas.”

“¡Estoy de acuerdo! De todos modos aquí, el sensor de detección de crisis de Higoromo Hibiki ha estado sonando sin parar, así que recomiendo irnos tan pronto como sea posible!”

Por supuesto, Kurumi también pretendía hacer lo mismo. Siendo realistas, era posible que ser torturada, privada de su habilidad, y morir, puedan causar distorsiones en este Mundo Vecino.

“De todas maneras, digijámonos al punto de partida donde Hibiki-san llegó a esta región. Puede que allí haya una pista—”

En ese momento, el castillo comenzó a sacudirse. Kurumi y las demás abrazaron sus cuerpos la Compilación que ocurría. Pero después de ver que el pasillo se curvaba como un arco, pronto se dieron cuenta de que esto era distinto.

“¡¿Esto es…?!”

“¡Oh no, reorganización…! ¡Yo, no se separen!”

Al escuchar el grito de Kurumi II, Kurumi rápidamente sujetó la mano de Hibiki. El temblor se sentía como una embarcación sacudida en mares turbulentos.

“¡¿Qué está pasando?!”

“¡Es la reorganización! ¡La forma interior del castillo va a cambiar de forma por completo! ¡Si nos separamos, no sé si podremos encontrarnos otra vez, permanezcan cerca!”

“¡E-Entendido!”

El pasillo en frente de ellas estaba balanceándoce como feroces olas, levantando el pasillo como un elevador. Poco después, las paredes en frente comenzaron a cerrarse. Si hubieran actuado apenas un poco más tarde, seguramente se hubieran separado.

“¡Higoromo-san!”

“¡S-Sí! ¡Qué sucede otra Kurumi-san!”

“¡Me siento… mareada… voy a… vomitar…!”

Mientras Kurumi Io dijo eso con impotencia, la expresión de Hibiki se tensó.

“¡Por favor, bajo ninguna circunstancias vayas a vomitar~!”