Al día siguiente, estaba volviendo del trabajo cuando…

—Okaerinasai, Komamura-san.

Himari estaba en la entrada y me daba la bienvenida con una sonrisa.

—Ah, aah. Tadaima.

Pensaba que estaría concentrada en sus dibujos en el cuarto…

¿Se habrá dado cuenta de que estaba abriendo la puerta y se tomó la molestia de darme la bienvenida?

Que sea tan atenta como que me da mala espina. Pero no es algo que me desagrade, de hecho, se siente bien.

—Te ayudaré con el maletín, ¿sí?

Sin esperar por mi respuesta, Himari tomó el maletín de mis manos.

—Mmm… Está muy pesado, jeje.

—Bueno, tiene un par de documento, entre otras cosas.

—Ir a trabajar todos los días con esta pesada maleta… Komamura-san, eres increíble.

—No, esto es lo normal……

Hay muchos tipos que también salen al trabajo con el mismo grosor de mi maletín, así que no le veo nada de extraño.

No pude creer que alguien me alabara por simplemente llevar un maletín pesado a la empresa, por lo que me tomó un poco desprevenido.

—Pareces cansado. Por favor, aquí puedes sentarte.

Himari me invitó a sentarme de forma muy educada.

…… ¿Qué está pasando aquí tan de repente?

Pero no sé por qué siento que mejor le sigo el juego, y así que, así como me indicó, me senté.

Himari después de colocar mi maletín en mi cuarto, retornó a la sala. Luego, del refrigerador sacó una botella de agua, la destapó y me sirvió en un vaso.

—Por favor, bebe.

Recibí el vaso con agua. Sobre todo, porque no encuentro razón para rechazarlo.

—Muchísimas gracias.

Oye, ¿desde cuándo también empecé a hablar tan respetuosamente?

Dejé eso de lado y me bebí la mitad de agua con vaso.

Al sentir como la helada agua pasaba por el conducto digestivo, pude sentir otro tipo de euforia diferente a cuando bebo cerveza baja en malta o cerveza normal.

—¿Está buena?

—Aah, uhm.

Igual, cuando compré la botella tenía escrito “Deliciosa agua”, así que es normal supongo.

Obvio tampoco es increíble

Y entonces, al fin me di cuenta.

—¿Y Kanon?

Se supondría que a estas horas debería de estar cocinando, pero no la veo por ningún lado.

—Kanonchan se ha ido de compras. ¿Algo de sake para la cocina dijo, creo? Dijo que no había y salió disparada a la tienda.

—Ya veo.

No la vi cuando estaba viniendo, así que seguro salió mucho antes.

Entonces no debe tardar en volver.

—Komamura-san.

—¿Mmm?

Himari me habló mientras me bebía el agua restante del vaso.

¿Ahora qué?

Himari se sentó al frente mío, y me miró fijamente con ojos tímidos.

—Este, la comida… digo Kanon-chan que seguro no tardaría en volver, así que yo pensaba…… digo, ¿por mientras podrías entrar al ofuro primero? O tal vez en vez de eso…… ¿primero lo hará conmigo?

Bujoo.

Sin querer escupí toda el agua que había bebido.

—¿Qu-qué estás diciendo así tan de repente?

—¿Eh? Es que pensé que a los hombres se les daba esas dos opciones al volver del trabajo. ¿Me equivoqué?

—¿¡De dónde has aprendido eso!? ¡Lo normal es que eso no se pregunte!

Ah pero, tal vez para una pareja de recién casados puede que eso sea algo normal de preguntar….

Pero no somos una pareja recién casada, y además, ella está en preparatoria. Es obvio que no voy a saber reaccionar si alguien de su edad me pregunta eso…

—¿De verdad? Ya veo.

Himari, luego de reflexionar un poco, al instante le regresaron sus ánimos y levanto su rostro.

—De-dejemos eso a un lado. Ya voy a llenar el ofuro, ¡así que por favor!

—Antes de eso, voy a tener que limpiar esto…

Hace un rato escupí el agua que bebía, así que toda la mesa estaba mojada.

—¡Yo me encargo de secarlo! Komamura-san, ¡vaya primero al ofuro! No te preocupes.

Quería tomar la responsabilidad de secarlo, pero Himari fue persistente, así que accedí.

—Aah. Uhm. Ok…

Himari hoy está muy decidida en todo, por lo que hoy me limitaré a seguirle la corriente.

—Ahh…

Al entrar en la tina caliente, se me escapó una voz llena de placer.

Mi cuerpo el cual había trabajo, recibido toda la tensión, y a parte había estado en un tren lleno de gente al volver, sanaba en el agua caliente del ofuro.

¿Hoy qué le estará pasando a Himari? Como que está muy atenta. Desde que he vuelto no me ha dejado hacer nada más que relajarme.

Mientras pensaba en Himari, al instante siguiente.

—Komamura-san. Este…

Escuché la voz de Himari desde el lavamanos del baño.

Al frente de la puerta vidrio transparente del furo podía ver a Himari.

—Voy a entrar, ¿sí?

………… ¡¿Qué!?

Antes de que pudiera comprender el significado de esas palabras, la puerta ya se estaba abriendo.

—¡Nonononono! ¡Espera, espera, dije que esperes!

Nervioso sin tener con qué taparme, me abracé a mis piernas en posición fetal.

Himari llevaba una toalla en la mano.

Miré su figura, y entendí lo que estaba tramando Himari.

… Esto sí o sí es algo a lo que debo de negarme.

—¡Li-limpiaré tu espalda…!

—¡No es necesario que la laves! ¡Yo lo puedo hacer solo!

—Pero, solo quiero hacer esto por ti…

Gachari

Justo al terminar las palabras de Himari, se escuchó la puerta de la entrada abriéndose.

Es decir… Kanon ha regresado.

…………

Entré en modo rendición.

Y como lo esperaba…

—Oigan, ¿qué se supone que están haciendo?

Kanon sintió que algo andaba mal y se acercó al lugar de la tina, y entró con todo y bolsas de las compras al baño.[1]

—Oigan, en serio…

Acto siguiente, nos encontrábamos en la sala. Kanon sentada doblando las piernas y cruzando los brazos.

Al frente de ella estamos Himari y yo sentados derechos, guardando silencio, esperando lo siguiente que dirá Kanon.

Ahora no tenemos el derecho para hablar.

—Himari, que no haya próxima vez, ¿entiendes?

—Sí…

Kanon directamente corrigió a Himari, y a ella solo le quedó agachar la cabeza.

—Pero, yo solo quería darle las gracias a Komamura-san por todo… Quería ser para él su fuerza, su apoyo en todos los ámbitos…

—Eso lo puedo entender. Pero, si los encuentro haciendo eso, claramente voy a pensar mal esa situación. Hay otras maneras de agradecer, ¿sí?

—Sí… lo siento mucho…

Himari relajó los hombros y se disculpó.

Kanon mientras miraba a Himari arrepentida, suspiró, y luego me miró con su mirada cortante.

—Y tú debes tratar de detenerla.

—No, es que yo no tuve tiempo como para detenerla…

—Ahí debes de ser más firme. Ya estás grande para saber negarte, ¿entiendes?

—… E N T I E N D O.

Era de esperarse, que no iba a poder responderle.

Porque es tal y como dice Kanon. Desde el principio me dejé guiar por Himari…

La próxima vez debo darme cuenta más rápido.

Nuevamente miré a Himari.

—Himari. En serio no necesitas estar preocupada por mí. Antes también ya te dije, que lo único que te quiero ver haciendo es dibujar, con eso estoy bien.

—Sí… entiendo.

Himari asintió varias veces.

Justo después de pensar “listo, problema solucionado”, Himari miró fijamente a Kanon, decidida.

—Este, Kanon-chan, ¿puedo lavar tu espalda?

—¿Eh?

Kanon no pensaba que Himari le propondría eso, y por la sorpresa se resbaló de la silla.

Como que es algo exagerando, ¿no crees?

Primera vez que veo a alguien cayéndose de la silla. Solo lo había visto en mangas.

—… ¿Eso es un no?

Himari con ojos de gatito miró a Kanon.

Pude descifrar de que los sentimientos de Himari son de querer devolverle las gracias a Kanon por cocinar por todos nosotros, pero para alguien que desconoce todo esto, solo vería que estas chicas sí que se llevan muy bien pero muy bien…

—Eh, ehmmm… yo… yo como que…

—… ¿No se puede?

—¡Ayy, mou, ok, ok! ¡Pero solo una vez! ¡Nada más una vez!

—¡Uhm!

Ante la respuesta de Kanon, Himari asintió con una sonrisa.

… ¿Estará bien que las esté viendo tener esta conversación?

Parece que han olvidado por completo el tema anterior, así que me quedé viéndolas sin decir nada.

Luego de eso, rápidamente las dos amigas que se llevan bien se dirigieron al furo.

—Waa… Kanon-chan, tu piel es bonita.

—¡Oye, espera! No me toques ahí así tan repentinamente.

—Ah, perdón. Solo un poquito, ¿sí?

—Mou, Himari tú tienes unas piernas largas y delgadas, y tu piel es algo lisa.

—Uwauwa… ¡Kanon-chan es cruel!

—Jejeje. Te devuelvo por tocarme antes.

—Mumu…

Se escuchaba sus voces como fuga del baño, y se escucha que la están pasando bien.

Quisiera que bajaran el volumen de sus voces, pero si le dijera eso, seguro Kanon me diría “no escuches, hentai”. Es claro que me diría eso.

Es por eso que solo me queda aguantar… No, ¿qué haces? No imagines, vamos no lo hagas. Es imposible no imaginar algo con lo que están diciendo, parece que ni siquiera se preocupan que las escuche…

—Yosh. Kanon-chan aquí voy, te lavaré la espalda.

—Ah, uhm. Gracias.

Parece que como lo propuso, Himari está empezando a lavar la espalda de Kanon.

—Kanon-chan, este… ¿desde cuando las tienes como una mamá? Vamos, dime.

—Mmm, ¿qué cosa?

—Por favor, déjame tocarlos.

—¿eh? … ¡Hyaaa!

—Jejeje. Cliente, tienes unos buenos pechos. Por favor dame un poco, déjame y yo los parto.

—¿Por qué te has transformado en una pervertida así de la nada? ¡Himari! Espera… ¡no los presiones así!

—Muu. Son tan suaves y muy lisos, parecen que van a reventar.

—Hi-Himari, volviste a decir que son lisos. ¡Ahora verás!

—¡Hyan! ¡Por favor, no agarres mi trasero así de la nada!

………… Parece que estoy lejos… de entrar en el estado de concentración…

Yo que pensaba que si cerraba los ojos y pensaba en blanco, podría entrar… Es una pena.

El clima de hoy es cielo nublado.

Cierto, ahora que recuerdo, desde que Kanon y Himari viven en la casa, todas las noches siempre pasan entretenidas. Desde que llegaron no han pasados muchos días, pero siento como si hubiéramos pasado semanas conviviendo.

Desde que ellas llegaron a mi vida, la han vuelto muy refrescante día a día.

Aunque es algo obvio pensar eso.

Antes no había nadie cuando regresaba a casa, y ahora de repente, dos personas están agregadas a mis días.

Cuando observaba detenidamente las nubes grises, Isobe se acercó mi escritorio trayendo muchos documentos.

—Naa, Komamura. Este número de aquí está separado de esta línea.

—¿Eh?

Asombrado, le doy una revisada a los documentos de parte de Isobe.

Esto… si no me he equivocado.

La tercera línea desde arriba, me había olvidado de escribir el número respectivo, y es por eso que parece separado.

—Que extraño un error de tu parte, siento tu alguien que casi nunca comete errores. Aparte, hoy pareces que estás en la luna. ¿Te siente mal?

—No, no eso no es el problema. Lo siento, ahora mismo lo arreglo.

—¿Mmmmm? Ok, te encargo el trabajo. Será mejor que regreses los pies a la tierra, ya que estamos hablando de los importantes salarios de todos.[2]

Isobe cuando me vio concentrado mirando la pantalla de la pc con una cara de pocos amigos, regresó a su escritorio.

No debo pensar en ellas mientras trabajo. Concentración, vamos.

Respiré profundamente tratando de forzar a mi conciencia para que las olvide.

Desesperado traté de arreglar mi error de la tarde, logrando salir apenas en teiji[3].

Cuando regrese a casa, ya Kanon se encontraba cocinando la cena.

—…… Okaeri.

Kanon sin mirarme me dio la bienvenida.

Aunque eso fue un poco frío de su parte, igual me alegré.

—Okaerinasaaai.

Desde el fondo también escuché la voz de Himari.

—Tadaima.

Aún me cuesta decir “tadaima”. Poco a poco me iré acostumbrando, supongo.

Pero nuevamente sentí esa vibra que alegra el corazón, de volver a casa del trabajo y haya alguien esperándote.

Aflojé mi corbata, me puse en diagonal detrás de Kanon, y observé cómo hacía su trabajo.

Dentro del sartén estaba ya la panceta de cerdo picada. Lo estaba haciendo freír a fuego lento, y estaba comenzado absorber muy bien el aceite. A un costado se encontraba la eryngii[4] picado en un tazón, procedió a agarrarlo y voltearlo, y todos los eryngii cayeron en el sartén. Luego, sacó el brócoli del microondas y eso también lo puso dentro del sartén.

Ya entiendo.

En vez hervir el brócoli de la manera cotidiana, ¿también se puede poner en un tazón con agua y encima una envoltura, y que el microondas haga el trabajo?

—¿Qué pasa? Desde hace rato no dejas de verme.

—No, nada, sino que eres muy hábil cocinando. Hablando de eso, ¿tiene nombre esta comida?

—No particularmente. No tiene nombre. Para profundizar el sabor he freído las verduras, y en vez de aceite he usado mayonesa. ¿Lo notaste?

Que forma de preparar tan complicada…

Ahora que lo dice, está friendo todo con mayonesa.

Mientras me sorprendía de su ingenio, Kanon mezcló un poco de mayonesa con ajo molido, y lo metió en el sartén. Empezó aumentar el fuego para asegurar una buena cocción.

Y luego de que pasó un rato, polveó la pimienta negra.

Hablando de eso, antes en esta casa no había pimienta negra ni ajo. De seguro lo compro esa vez que fuimos de compras. No me di cuenta.

—Ya, ¿no? Deja de mirarme.

—Disculpa, lo siento. Solo pensaba que Kanon si se volverá una buena esposa de grande.

—¿¡Na…!? Deja de decir cosas extrañas. ¿¡Y si mejor vas entrando primero al ofuro!?

De verdad dije que lo pensaba, pero la cara de Kanon se puso más roja de lo que pensé.

Este ambiente puede ser muy malo.

Antes de que Kanon me atacara con un insulto, me alejé deprisa de la cocina.

Cuando salí del furo, ya estaba lista la cena.

Las verduras fritas como acompañamiento, y también misoshiru.

Himari, quien hace unos momentos estaba dibujando en mi cuarto, ya estaba sentada a la mesa.

Llegó la hora de la cena.

—Escúchenme mientras comen. Hoy hablaremos sobre las tardes en los días de semana.

—Ah. Sí, yo también quería hablar acerca de eso.

Básicamente, en los días de semana, yo estoy en la empresa, y Kanon en el colegio.

Eso dejaría a Himari como la única que se queda en casa.

Han pasado los días y no hemos hablado nada acerca de eso, porque ayer y hoy he estado algo cansado después del trabajo.

—Habíamos decidido que yo me encargaría del lavado de ropa, pero si ustedes gustan también me puedo encargar de la limpieza.

—Eso sería algo que nos ayudaría mucho. Tengo un favor que pedirte. Por favor no uses la aspiradora, porque puede ser que por el ruido que hagas los vecinos se enteren de que vives aquí, Himari.

—Ah, ya veo…… Entiendo.

La existencia de Himari debe de quedar en absoluto secreto, es un punto muy importante en este plan. Si se descubre la existencia de ella viviendo aquí, todo terminará.

—Eso y, ¿cómo haremos con el almuerzo? Ayer y hoy en la mañana Kanon hizo onigiris, pero…

Kanon mientras preparaba su bentou, le preparó como almuerzo onigiris a Himari.

Himari no puede imitar a Kanon en la cocina. Seguro Himari podría hervir agua y prepararse un ramen instantáneo, pero si en la tarde prende la ventilación al igual que la aspiradora, puede que los vecinos la descubran, así que sinceramente quisiera evitar eso.

—Kanon-chan, no te preocupes. Creo que hasta yo podría preparar onigiris, así que desde mañana preparé mis propias porciones.

—Mmm, ok. Ya sé, ¿qué tal si aumento la cantidad de porciones de mi obentou para dejarle a Himari, y así cuando tengas hambre, puedes comes eso? ¿Te gusta esa idea?

—Uhm, gracias. Ah, hay una cosa que quisiera decirles; voy a buscar un trabajo de medio tiempo, un arubaito.

—¿Eh?

—¿Eh?

Ante tal declaración, tanto Kanon como yo nos quedamos con la boca abierta.

—No, ¿qué dices? ¿No sería terrible para una fugitiva de su casa estar por ahí trabajando, así como si nada?

—Así es, Himari. Es peligroso…

—Komamura-san, Kanon-chan, gracias por todo, en serio. Pero he estado pensando esto todo el día. El estar dependiendo de ustedes, como una vaga, es algo que detesto. Al menos quisiera ayudar pagando mi plato de comida, quisiera ayudar en dar para comprar la comida, yo quiero ayudar.

—Pero…

Miré la cara de seriedad de Himari, y entonces no pude decir nada más. Esos ojos, van en serio.

Himari, una chica que por su sueño se fugó de casa, una chica que cuando se propone algo, toma acciones…

Será difícil hacer cambiar de parecer a esta muchacha, eso lo entendí con solo ver sus ojos.

Kanon también tratando de comprenderla, miraba a Himari con una cara llena de preocupación.

—Tu voluntad es firme… pero, ¿en serio estás segura? Porque si te llegan a encontrar, creo que ahí se terminará tu sueño.

—Anteriormente ya lo había dicho, pero pienso que no habrá problemas con eso. Realmente sé que mis padres no son esa clase de personas que les gusta exponer su vida personal…… Absolutamente no intentarán algo grande, por lo que opino que no me buscarán públicamente. Por si acaso también ya revisé en el Internet si había alguna información que tratara sobre mí, pero no había nada.

—Entiendo.

La verdad es que yo también revisé en la página policiaca si había algún caso sobre ella, pero, así como dijo Himari, no había ninguna información de ella.

Ahora que lo pienso detenidamente, hasta ahora desconozco el apellido de Himari. Está la posibilidad de que el nombre de Himari también puede ser falso.

Sin embargo, no tengo intención de preguntarle.

Porque es parte de mi plan para cuando alguien descubra que Himari vive en mi casa. Yo no sabía su verdadero nombre.

Nunca me lo dijo.

Ella me engañó.

Podré usar eso como una excusa.

…… Puede ser que sea un cobarde por tener todo planeado hasta esto.

Por un lado, la ayudo, pero por el otro estoy pensando en cómo me lavaré las manos y saldré libre de esto…

—Todo saldrá bien, lo prometo, ¿así que puedo trabajar en un arubaito? Si no es en una tienda, estaré bien, eso reducirá las posibilidades de que mi madre me encuentre…

—Ok, está bien. Si Himari está asegura, entonces no se puede hacer nada… Ya entonces mañana compraré el formulario para tu entrevista y esas cosas. Pero… ¿de verdad estás segura? Si nos encontramos en la situación en la que tus padres te encuentran, tal vez no pueda ayudarte.

Himari cerró los ojos, y me preguntaba a mí mismo qué estaría pensando, cuando de repente, abrió los ojos y asintió con la cabeza.

—Sí.

—…… Entiendo.

Seguro estaba asegurándose de que luego no hubiera arrepentimientos.

Kanon se levantó con su plato vacío y lo puso en el lavadero.

—Gochisousama.

Himari y yo habíamos detenido el movimiento de nuestros palillos, pero al ver que Kanon ya había terminado, nos concentramos en comer.

Un plato sin nombre con verduras fritas, cocina por Kanon. No se siente el sabor de la mayonesa para nada, pero la pimienta es un punto a favor, porque favorece mucho a la panceta de cerdo.

Es la primera vez que como algo con este sabor, y está muy bueno.

Sin embargo, esta no es la comida que yo cociné, y aun así puedo disfrutar de esto… Es algo de lo cual estoy muy agradecido.

Hasta ahora, mi vida alimenticia se basaba en bentous de tiendas de conveniencia y ensaladas de supermercado, así que nuevamente agradezco por esto.

Y, además, quien está cocinado todos estos platillos es una chica de preparatoria. Y para aumentar, tenemos a otra chica de preparatoria que, aunque tal vez no sepa cocinar, pero se encarga de la lavandería y la limpieza.

Si otro hombre solitario de la sociedad se enterara, posiblemente me mataría por los celos.

Nuevamente juro dentro de mi corazón de que no dejaré de que nadie sepa sobre esta situación.

Luego de limpiar los platos, me doy un respiro sentándome en el sofá de la sala.

Justo en ese momento, al celular que estaba encima del sofá le sonó el timbre de cuando tiene baja la batería.

Cuando estaba conectando el cargador al celular, recordé algo.

—Por cierto, hasta ahora Kanon no me ha dado su número. ¿Me lo puedes dar? Ya sabes, es caso de una emergencia.

Debajo del sofá, Kanon estaba sentada en el suelo viendo el televisor, pero ante mi pregunta se volteó hacia mí.

—Ah, uhm.

Kanon me mostró la pantalla de su celular donde tenía grabado su propio número de celular.

Escribí rápido su número en la agenda de mi celular y llamé. Luego, timbró el número nuevo grabado y colgué.

Por el lado de Kanon, al instante grabó mi número telefónico.

Luego de dar por terminada la operación, volvimos nuestra vista hacia el televisor como si no hubiera pasado nada anteriormente. Parece que se está poniendo interesante este drama televisivo.

Puede que desde de preparatoria no veía dramas.

Ni sé los nombres de los nuevos actores populares de estos días, pero al parecer no ha cambiado el hecho[5] de que nunca falta el ikemen en uno.

No me gusta que los ikemen actúen de chico solitario, que no es popular entre las chicas. Como que me despierta una molestia, tal vez puede ser que esto me gustaba más cuando aún tenía mis 16 o 17, pero ahora ya no.

 Bueno, no importa, igual esos actores son solo imagen.

Hablando de eso, aún no he compartido redes sociales con Kanon… Bueno, mejor otro día.

Tengo una cuenta por si acaso, pero actualmente no la uso para nada. Solo para recibir ofertas de algunos stickers.

Cierto, ni de mis amigos, ni los de mi promoción, no tengo los números de casi nadie.

Cuando hay un descanso largo del trabajo para todos, me llegaban mensajes de invitación para reunirme con los de promoción, pero ya que todas las veces no asistí, dejaron de llegarme invitaciones.

Este el resultado de mis acciones, rayos, me siento un poco solitario.

—Hablando de celulares, ¿Himari, tienes uno?

Le dije a Himari quien se encontraba trabajando con la pc de mi cuarto.

—Lo deje en mi casa. No quería que me localizaron usando el GPS.

—Ya veo…

Es decir que no tengo forma de comunicarme con Himari.

… Espera, eso está mal.

—Ya, entonces te daré el número telefónico de la casa. Kanon, tú también guarda este número en tu cel.

—Ok. Después me lo enseñas.

Me movilicé hacia enfrente del teléfono fijo el cual tiene incluido un Fax, que se encuentra en una esquina de la sala.

Actualmente casi no se usa, así que tiene un poco de polvo.

En mis tiempos cuando era nuevo en la empresa, tenía un jefe que no usaba para nada la computadora, así que no enviaba nada por email, sino enviaba por fax. Ese es mi recuerdo de esa experiencia.

Esos tiempos sí que fueron difíciles….

Ya estaba pensando en cancelarlo y desarmarlo, pero creo que mejor lo pospongo.

—Si llegara a pasar cualquier cosa, llámame a mí. Creo que ya lo sabes, pero no es necesario que contestes si es que alguien llama a la casa. Deja que el contestador automático se encargue.

Le doy a Himari un papel donde había escrito el número de la casa, y mi número.

Himari asentía mientras observaba el número.

—Ah, yo también te daré el mío, Himari.

Kanon también sacó de su maleta una bonita agenda de apuntes, escribió su número, y se lo entregó a Himari.

—Gracias.

Himari colocó el papel recibido con nuestros apuntes al costado de la pantalla de la pc.

Hoy Kanon entrará primero al furo, y luego seguirá a Himari.

Yo entré justo cuando regresé, pero creo que sería bueno decidir el orden de entrada.

Pero, puede que, por tener horas extras, algún día regrese tarde. Así que mi horario puede ser algo flexible.

Kanon después de salir del furo, se sentó a secarse el cabello en el sofá.

Pensaba quedarme concentrado mirando la tv, pero no pude evitar sentirme incómodo con el silencio entre ambos.

Mejor creo que iré a cepillarme lo dientes. Después de todo, ya terminé de tomar mi cerveza baja en malta diaria.

—Yoish.

Cuando me levanté, dejé escapar un suspiro.

Se que estoy en medio de mi transformación hacia un abuelito, así que no hay nada que hacer con este cansancio.

Vaya, vaya, ¿será que mañana podré pasar el día sin tener nada en la cabeza…?

Mientras pensaba acerca de eso, inconscientemente abrí la puerta del baño.

De verdad, lo juro. Inconscientemente.

Solo fui al baño a cepillarme lo dientes…

Hasta ahora este era mi costumbre de antes de dormir cepillarme los dientes, así era mi vida…

No sé cómo olvidé por completo que justo Himari estaba saliendo de la tina.

—¿¡Je!? ¿¡Ah!? ¡¿Ah!? ¡¿Eh!?

—¿¡……!? ¡Lo siento!

Cerré la puerta de inmediato.

La palpitación de mi corazón había aumentado a un nivel increíble. No me hubiera creído que podía palpitar así.

…… Estaba desnuda.

Su cuerpo saludable, joven, y blanco.

Sus piernas delgadas, y tan suaves para la vista.

Sus colinas gemelas tenían una forma no tan grande. Y la punta de sus pechos, un rosado bonito, hermoso……… Está mal. No recuerdes. Olvídalo. Olvídalo, vamos tú puedes.

Este, vamos imagina algo repugnante.

Algo, rápido, algo

Verdad. Esta mañana el viejo que estaba a mi costado. La cabeza de códigos de barras, la cabeza de ese viejo.

… Sí, exacto.

El tren estaba lleno, y por eso fui forzado a mantener contando directo con ese viejo. Estaba sudando como cerdo, así que lo detestaba, pero gracias a que viví eso, ahora puedo usarlo y me sirve para olvidar el saludable cuerpo de Himari.

Jajaja, seguro ese viejo ni se imagina que usé su imagen para evitar pensar en algo. Ni en sus sueños más fantasiosos.

—¿¡Hyaaaaaaaaaa!?

Después de tardar unos segundos, se escuchó un grito de Himari desde el baño.

Al parecer le ha tomado tiempo comprender lo ocurrido.

Pues claro, se quedó congelada cuando…… ¡Rayos, no te pongas a recordar!

Por favor, viejito sálvame otra vez.

—¿Qué sucede, Himari?

Al escuchar el grito de Himari, Kanon corrió y se acercó preocupada.

Y entonces cruzamos miradas justo ahí, Kanon y el hombre que estaba enfrente de la puerta; yo.

—En serio no puedo creer que hayas entrado así. ¿¡Qué te pasa en serio!?

Estaba literal siendo tragado por Kanon, la señora, me gritaba y no se detenía. Por cierto, estaba sentado correctamente para mostrar mi sincero arrepentimiento.

Y Himari, pues salió rápido del baño, y corriendo se metió a mi cuarto y cerró la puerta.

Ah, mou, ya con todo esto soy el único malo de la historia aquí. Solo me queda pedir clemencia.

—Lo siento, Himari. De verdad, lo siento.

Para que me escuchara Himari, quien estaba dentro de mi cuarto, agaché la cabeza y pedí disculpas en voz alta.

—Te juro que no fue a propósito.

—¿De verdad?… ¿No pensaste que, porque yo había entrado con Himari, a ti también te tocaba?

—No, obvio que no. No hay persona que piense eso. Esto puede sonar como una excusa, pero cuando vivía con mi hermano menor, no tenía por qué preocuparme por si el baño está ocupado o no. Es por eso que terminé haciendo eso… sé que no suena creíble lo que digo, pero lo juro, de verdad no fue a propósito. Tendré más cuidado a partir de ahora. De verdad, lo siento.

—Diría que estabas espiando, pero entraste y cerraste la puerta. Así que es difícil saber si tenías algo oculto, así que parece más una casualidad… Ok, está bien. ¡Desde ahora ten más cuidado! ¡No olvides que también estamos nosotras!

—Por supuesto. Ya no volveré a cometer el mismo crimen.

—… Yo ya lo acepté, pero, ¿qué dice Himari? Por lo menos permite que te pegue con el sartén en la cabeza como disculpa.

Kanon sí que da proposiciones muy temerosas.

Pero, si así Himari me perdonaría, entonces estoy dispuesto a aceptarlo…

—Ah, no. Solo me sorprendió un poco… Este, ya estoy bien, sí… de hecho, discúlpame a mí…

La puerta de mi cuarto se abrió un poco, y la cabeza sonrojada de Himari salió por ahí.

—Himari, no necesitas disculparte de nada.

—Sí, yo soy el que tiene la culpa de todo.

—Este… ya entendí perfectamente que Komamura-san ha reflexionado… así que, ya estoy bien. Ya me iré a dormir por hoy.

¿En serio está bien?

Sinceramente, si este ambiente se repite en los siguientes días, será muy difícil para mí poder convivir.

Y así, luego de una charla en un ambiente silencioso, donde no parecía una buena idea seguir tocando ese tema, empezamos a alistarnos para dormir.

★★

… No puedo dormir.

Sin saber la razón, los ojos de Kanon seguían despiertos.

Había pasado un buen tiempo desde que se apagaron las luces, así que ya estaba acostumbrada a la oscuridad.

Miré a mi costado, y estaba Himari.

Parece que ella tampoco puede conciliar el sueño, ya que se mueve inquieta, cambiando de posición.

—… ¿Estás bien?

Kanon sin pensarlo dos veces, preguntó.

Seguro que para Himari, el accidente reciente ha sido algo chocante para ella. De eso no tengo dudas.

—Kanon-chan… siendo sincera contigo, me siento algo triste…

La voz de Himari se hundió.

Lo sabía, obvio no va a poder seguir como si nada hubiera pasado…

Mientras Kanon pensaba en su pobre compañera, Himari continuó con sus palabras.

—Solo me ve como una niña, ¿verdad…?

—¿…… Eh?

Kanon no pudo comprender las palabras de Himari al instante.

—Komamura-san, después de verme desnuda, no cambió para nada su trato conmigo… no me ve como una mujer…

… Ahora lo entiendo.

Es cierto que, desde principio a fin, Kazuki se estuvo disculpando. Así que realmente se pudo ver que estaba arrepentido.

No pude sentir una actitud como “oh, sí de casualidad pude ver el cuerpo desnudo de una chica de preparatoria, que suertudo soy” de parte de Kazuki.

Eso quiere decir, así como dijo él mismo, Kazuki de verdad no es un lolicon, tal vez.

Una vez, una compañera de aula la cual ha tenido muchos novios dijo “los hombres son lobos que nos acechan, no bajes la guardia”, pero tal vez eso no encaja con Kazuki.

Eso puede ser porque Kazuki ya es un adulto.

Todavía seguiré siendo cautelosa con la existencia llamada hombres.

Pero tal vez Kazuki no es…

Cuando Kanon por fin empezó a verlo con otros ojos, se quedó profundamente dormida.

★★


[1] NT: como dato, su baño tiene el lavadero, el water, tina y ducha todo junto. Lo digo si es que es confuso por si acaso.

[2] NT: recuerde que el prota es el encargado de la contabilidad de la empresa donde trabaja.

[3] NT: Teiji son las 8 horas obligadas que se trabajan. Si uno termina rápido tiene permitido salir a esa hora.

[4] Pleurotus eryngii es una especie de hongo comestible.

[5] NT: ikemen significa un hombre guapo, galán, etc.