Terminó el trabajo, y justo cuando había llegado a la zona de la estación, se me fueron los ojos hacia una joven algo diferente.

La mujer tenía una polo color amarillo fuerte con un estilo fluorescente y una falda larga púrpura, además tiene unas gafas de sol sobre la cabeza, por lo que con esa apariencia era claro que iba a llamar la atención.

No sabía si estaba vistiendo a la moda o no, lo único que opino de su vestimenta es que “visto lo que a mí me gusta”.

Pero no solo por esa razón mis ojos se distrajeron con su figura, había otra cosa.

La joven sostenía una bolsa de una tienda de conveniencia, y logré ver en su interior ya que era transparente.

¿Eso no es el delicioso pastel relleno de queso…?

Siento una incoherencia al verme atraído por la comida de otros.

Pero de la nada se me antojó, así que me dirigí hacia la tienda de conveniencia.

Teniendo dos bolsas en cada mano, me subí al elevador del apartamento.

Aparte de comprar el pastel de queso, llegué a comprar otros tipos de dulces, así que está muy pesado.

Pudín, yogurt, y pastel de leche para tres, además de unos snacks, y papas fritas…

Cuando fui a pagar a la caja, sentí un ambiente como de “¿Todo esto se lo puede comer una persona que vive solo? ¿Es una fiesta de uno o qué?”

Sinceramente sentí algo de vergüenza en comprar un pastel de queso.

Hoy justo había un viejo de mediana edad como empleado.

Quisiera comprar esto más veces, pero aún tengo vergüenza, así que supongo que no soy lo suficientemente fuerte mentalmente.

Seguro que cuando me haga más viejo, me dejará de importar esos pequeños detalles.

Siento como que acabo de comprar mucho, pero Kanon es una tragona, así que ella me ayudará. De vez en cuando esto también no está mal.

En un momento donde no pensaba en nada, estaba en blanco, el elevador se detuvo, y la puerta se abrió.

Un muchacho vistiendo el uniforme del colegio de la zona estaba esperando el elevador.

Incliné un poco la cabeza y salí del elevador.

Y por un momento el muchacho se fijó en mis bolsas.

… Lo sabía, llaman la atención. Es una bolsa muy grande, y los dulces están apretados hasta no más poder.

Mientras camino suena GASAGASA.

Pero, la casa ya estaba enfrente de mí. Saqué la llave, y abrí la puerta.

Desde que iniciamos a vivir los tres, después de volver, lo primero que hago es revisar los zapatos.

Hasta ahora, solo revisaba si los zapatos de Kanon estaban, pero desde Himari inició con su trabajo de medio tiempo, pasé también a revisar si los zapatos de ambas estaban o no.

Maaa, antes de que revise, si cualquiera de ellas se encuentra en casa, siempre lo hacen saber de inmediato.

—Ah, okaeri.

Exacto, gracias por el ejemplo.

—Tadaima. ¿Todavía Himari no vuelve del trabajo?

—Uhm. Hoy en la mañana dijo que nos adelantáramos en la cena sin ella.

—¿Ah sí? No recuerdo.

Cierto, creo que sí. En la mañana dijo algo parecido.

Justo estaba cepillándome los dientes, así que supongo ese dato no entró muy bien en mi cabeza.

—Pero dejando eso de lado, ¿qué llevas en esas bolsas?

—Compré dulces. Pensé que de vez en cuando nos vendrían bien.

—¿Ehm, de verdad? ¡Enséñame, enséñame!

Kanon justo cuando escuchó la palabra dulces, sus ojos brillaron.

Kanon sin perder el tiempo, empezó a sacar los dulces de dentro de la bolsa.

—¿Qué comemos primero?

—Luego de cenar.

—¿¡Eeeehhh!? ¿Solo uno, puede ser? Uno al menos.

Le lancé una mirada para que me haga caso sin decirle nada.

Si le permito una vez, luego ya no me hará caso.

Cuando era pequeño y mis padres me decían “por favor no comas golosinas antes de la cena”, ahora comprendo su significado.

Si rompes alguno de tus hábitos alimenticias, luego es difícil de arreglarlos…

—Uuuh〜. Ya ok, ya no mires con esos ojos. Ya entendí. Primero la cena, ok.

—Entonces, todo bien. Estos son postres, ¿sí?

—Sí…

Kanon, quien respondió vigorosamente, regresó a su trabajo de preparar la cena.

…… Mmmm, este olor, hoy hay carne.

Hoy Himari no está, así que solo Kanon y yo cenaremos.

Los dos sentados en la mesa, sin particularmente entablar una conversación, solo estábamos callados comiendo.

Si Himari estuviera, ella entablaría un tema, y luego todos termináramos riendo.

Tal vez Kanon aun estando sola conmigo no se siente tranquila.

Además, no ha pasado mucho desde lo de su casa… Mientras pensaba en ello, sentí que Kanon lanzó su mirada hacia a la bolsa de la tienda de conveniencia donde estaban los dulces.

… Ya veo, puede que Kanon quiera terminar rápido de comer para poder saborear los dulces, ¿no?

—¡Gochisousama!

Al mismo tiempo que Kanon terminó de comer, se levantó con energía.

Y luego, con naturalidad, agarró su plato y taza, los dejó en el lavadero, y dirigió su mirada hacia los dulces.

… Tú de verdad que eres…

—Eh, jejeje. Ya terminé de comer, así que iré por el postre, ¿sí? Mmhhh, a ver cuál me como primero.

Como si estuviera en una obra de terror, empieza a decir frases de villano, mientras rebusca en las bolsas, y va sacando los dulces.

Esta es la primera vez que veo a Kanon actuando de esta forma.

De verdad que se ve muy feliz…

—Yosh, primero iré por esas papas fritas con queso. Justo quería saborear algo salado. Y luego, iré por ti, pastel de crema. ¡Hmm! ¡Kazu-nii! ¡Si es que había pastel de crema debiste haberlo metido dentro del refrigerador!

—Ahh, lo siento. Me olvidé por completo.

—¡El pastel de queso, de leches y el pudín también están aquí! Mou〜 si no están helados pierden sabor…

Kanon mientras se quejaba, iba metiendo los postres que necesitan refrigeración.

—Oye, espera. Eso suena como si tuvieras la intención de comerte más dulces aparte de las papas con queso.

—¿Eh? ¿No puedo?

—Para nada. No te lo vayas a comer todo de una.

—Ay, pero con esta cantidad sería fácil.

—……

Era de esperar que me haya quedado sin nada que decir.

Kanon de verdad que come demasiado… ¿Cuánto es normal para esta niña?

—Además, su fecha de vencimiento es cercana. Hay que comerlo con prisa antes de que se dañe.

—… Engordarás.

Justo al terminar de decir esas palabras, los movimientos de Kanon se detuvieron.

Luego, en silencio abrió la bolsa de las papitas, y con calma empezó a comerlas.

Creo que lo he echado a perder…

Era de esperarse que para las jóvenes “engordar” es una palabra prohibida.

—Kazu-nii, creo que a veces no tienes para nada delicadeza…

Kanon murmuró mirando hacia abajo, y siguió comiendo.

—Lo siento…

Debo disculparme honestamente por haber dicho eso.

Himari regresó a casa, y luego terminó de comer su cena.

Himari comió postre luego de la cena, eligiendo el postre de leches.

—Uhm. Está delicioso.

Después de darle un bocado al pastel, las mejillas de Himari formaron una expresión de felicidad.

Kanon desde un costado miraba la cara sonriente de Himari.

Kanon la miraba con una cara de perrito diciendo “espera” … Y justo cuando pensé que iba a pasar desapercibido, Himari se dio cuenta de que Kanon la estaba viendo.

—Kanon-chan, ¿quieres?

—¿Eh? No, no, digo, no se trata de eso, es que… yo solo comí las papas con queso, y bueno pensaba que ese pastel está rico y…

—Fufufu. A Kanon-chan le gusta este pastel, ¿verdad? Ya entonces, te dejaré que le des un bocado. A ver, di “aaaah”.

Kanon, escuchando las indicaciones de Himari, abrió la boca.

Y entonces dio el bocado, y mientras masticaba sonreía de oreja a oreja.

—Está bueno…

En ese momento, Himari empezó a temblar.

—Kanon-chan, kawaii… Acabo de ver una nueva cara tuya, siento que, dentro de mí, una nueva puerta se ha abierto.

—No entiendo muy bien lo que dices, pero… prometo que mañana, de lo que coma, le daré un bocado a Himari.

—Uhm, espero eso con ansias.

Y ahí sin yo saber el por qué, las dos se quedaron viendo.

¿Qué me están mostrando?

Digo, es bueno que se lleven muy bien, pero…

Ya sé, es obvio que yo con mi edad no pueda entrar en su círculo. Por pensar en eso, no sé por qué, pero sentí una sensación de soledad.