Cerca de la empresa donde trabajo, desde muy temprano en la mañana están abiertas diversas cafeterías.

En una de ellas.

La pared del exterior era de color café, tenía un ambiente moderno, y ahí frente a esa cafetería, detengo mi paso.

Todavía tengo tiempo de sobra, y hace tiempo que no vengo, ¿debería entrar?

Justo me pongo a pensar, que desde que estoy viviendo con Kanon y Himari he dejado de venir aquí.

Hasta este momento, yo venía en la semana alrededor de 2 o 3 veces, y aquí comía mi desayuno y luego entraba al trabajo.

“Esa persona puede que esté preocupada.”

Mientras pensaba en ello, empujé abriendo la puerta.

En la parte de arriba de la entrada, había una pequeña campana, así que cuando entré, se escuchó un sonido ligero.

Ha pasado tiempo que no escucho ese sonido.

—Oh, bienvenido.

Justo cuando estoy dando una mirada al interior, el encargado de la tienda, mientras servía café en una taza, me habló.

Un encargado, el cual tenía el cabello y la barba ambas blancas. Su ropa y apariencia podrían ser tomadas como si fuera un famoso.

Hasta yo como hombre diría que este sujeto es guapo.

Crucé mirada con la mesera que estaba al lado del encargado.

Al ver mi figura, ella sonrió.

Ella… Yuuri, mi amiga de la infancia con la cual me llevaba mejor en esos tiempos.

Hace medio año atrás, Yuuri trabajaba como funcionaria, pero su empresa cayó en quiebra, y ahora se encuentra trabajando en esta cafetería mientras busca un nuevo trabajo.

Ni yo pude creer que ella justo empezará a trabajar en una cafetería tan cerca de mi lugar de trabajo la primera vez que vi aquí a Yuuri. La verdad es que cayó de sorpresa.

Y cuando escuché que su empresa cayó en quiebra, me dio algo de pena…

Sate, ¿hoy dónde me siento?

Me senté en una mesa de pocos asientos. Es como si estuvieran separando para trabajadores de oficina que estén aquí solo para desayunar. Me senté al lado del asiento del mostrador.

—Cuanto tiempo sin verte.

Yuuri se acercó con una jarra de agua, mientras sonreía me daba sus saludos.

—Sí, ha pasado tiempo.

—¿Qué pedirás hoy?

—Solo un café caliente está bien.

—¿Aree? ¿No desayunarás?

Como lo esperaba, Yuuri reaccionó a mi pedido.

Obvio tenía una respuesta preparada para este momento.

—Aah, ya comí en casa. Estoy ahorrando, evitando gastos innecesarios.

—Funnn…

Por lo menos no estoy mintiendo.

Ahora que los gastos de la casa han aumentado por la existencia de dos chicas de preparatoria, quisiera reducir los gastos lo más que pueda.

Obviamente no puedo decirle que una chica de preparatoria me ha cocinado el desayuno.

—¿Kazuki-kun? ¿Ahorrando? Ah, cierto, hasta ahora habías venido como tres veces a la semana.

—Pues sí, así es. Nos dolerá en nuestras ventas.

Mientras el encargado hervía el agua, el olor del rico café se hizo fuerte.

—Discúlpeme, jefe. Por ahora solo deseo un café.

—No, es broma. No deberías preocupar a nuestros clientes con nuestras ventas.

Eso puede ser verdad. Antes venía consecutivamente, y ahora como he dejado de hacerlo, tal vez vine solo para ver cómo estaban.

Además, a mí me gustaba el set mañanero, que era delicioso. Particularmente el jamón. Un jamón frito, y con una tostada con mantequilla.

Si bien era simple, era un rico sabor por las mañanas. También tenía ensalada.

Para mí era lo más bello de todos los días.

—Kazuki-kun, te podríamos fiar, y sé que regresarás, ya que aquí trabaja nuestra estrella y kawaii mesera Yuuri.

—Jefe… ya no estoy en edad como para que me digan kawaii…

Yuuri, con una expresión complicada, contestó.

Cierto, Yuuri y yo tenemos la misma edad, solo que ella tiene una vibra más adulta. Pero, tampoco es que eso signifique sea una vieja.

Es como que… solo el color. Claro, esa es la palabra, solo es un color de madurez.

Podría participar dando mi opinión, pero puede que solo alargue este tema.

Dentro de mí, la imagen de la antigua Yuuri es fuerte, así que, aunque la gente diga que Yuuri es “muy madura” o que es “hermosa”, para mis ojos no es así.

—Para mí, a las mujeres jóvenes se les dice kawaii. Maa, dejando de lado a mi bella esposa.

Se rio un rato, y entonces el jefe salió del contador, y me entregó mi café.

Hoy también salí del trabajo luego de terminar las horas laborales. Me he acostumbrado a salir temprano al terminar mis 8 horas, lo cual será un problema más adelante, ya que no podré hacerlo a finales de año, pero aún falta un poco para el tiempo donde habrá mucho trabajo.

Salí de la entrada de la empresa y me dirigí hacia la estación más cercana, y en ese momento.

—… ¿Qué?

Una figura conocida estaba parada enfrente del edificio de mi trabajo.

¿No es esa Yuuri? ¿Qué hace ahí a esta hora?

—Ah, Kazuki-kun. Otsukaresama.

Cuando me di cuenta, Yuuri se estaba acercando con una sonrisa en su rostro.

—¿Qué sucede?

—Ajaja. La verdad es que estaba esperando a Kazuki-kun.

—¿Que me esperabas dices? Por cierto, ¿Qué tu trabajo no era hasta la noche?

—Uhm, hoy ha sido hasta las 3. Es por eso que estuve en un super, matando el tiempo un rato.

—¿Ocupas algo en lo que pueda ayudarte?

Yo salgo a las 5, así que ha estado esperando 2 horas más o menos. Es obvio que le ocurre algo. ¿Tal vez quiere que la escuche? A veces ella solía pedirme consejos.

Mientras pensaba eso, le pregunté con seriedad, pero literalmente no esperaba que Yuuri me respondiera lo siguiente:

—Estás ahorrando, ¿cierto? Así que iré a tu casa a cocinarte algo para que no compres nada.

—… ¿Eh?

Para poder comprender las palabras de Yuuri, necesité urgentes 10 segundos.

Yuuri vendrá a cocinarme.

A mi casa.

Y en esa casa, viven ahora Kanon y Himari…

¡No, nonononononono!

¡Eso no puede pasar! ¡Esto se me está escapando de las manos!

¡Si descubre la existencia de Himari, será su fin, mi fin, el fin de todo!

—No, gracias. Agradezco la intención de Yuuri. Pero en ese aspecto, pasaré por hoy. No necesitas preocuparte.

—Pero Kazuki-kun, un día me dijiste que no sabías prepararte tú mismo la comida.

Uh…

Esa es una verdad irrefutable.

Literal me pasaba la mitad del mes desayunando en su cafetería.

Mierda. El vago yo del pasado me complica las cosas en el presente.

—Sí, eso es cierto, pero no puedo dejarme engreír por Yuuri en esto. Sino no podré aprender por mí mismo… Además, esto es causar molestias a Yuuri.

—Nop, a mí no me molesta. De vez en cuando también me viene bien tomar unos descansos.

¿Qué le pasa?

¿Por qué la Yuuri de hoy es tan terca?

¿Tan trágico se ve mi vida alimenticia?

—Pero, es mucho con hacerte venir hasta mi casa… en serio…

¿Cómo debería decirle? ¿Cómo hago para que Yuuri se rinda?

Mi cabeza estaba revolcándose tratando de buscar ideas.

Por ahora, sería terrible que Yuuri fuera a mi casa. Lo peor de lo más bajo posible.

—¿Kazuki-kun?… ¿No me digas que estás ocultando algo?

Yuuri me veía con ojos llenos de dudas.

Maldición. Era de esperarse, nada se le puede ocultar, me conoce desde hace mucho.

¿Qué debo de hacer? ¿Qué debería decirle? Si ahora me sigo negando, Yuuri además de sentirse apenada, la invadirán muchas preguntas.

Ok, la forma de detener la venida de Yuuri a mi casa es…

Y justo ahí, lo decidí.

—Este… Ok, te lo diré. Quieres saber, ¿no? Entonces seré sincero. La verdad es que ahora tengo al cuidado a mi prima.

—¿Tú prima?

Yuuri inclinó el cuello en señal de duda. Ella desconoce la existencia de Kanon.

—Uhm. Esa una chica con mucho carácter, este…

Y le conté a Yuuri honestamente todo sobre Kanon.

Al terminar la explicación, Yuuri, que había escuchado todo de principio a fin, puso un rostro complicado.

—Ah, con que eso era… Entonces entiendo, no quiero presionarte a llevarme… Seguro que, para esa chica, seré una molestia…

—Este, sí, lo siento… Es que ella es… una niña difícil…

Kanon, lo siento, era la única forma de escapar de esta. Estaba al límite.

Con el dolor de mi alma hice que Yuuri tomará a Kanon como una “niña difícil”.

—Uhum. Sí, por esa razón, dejémoslo por hoy. Ahora entiendo el por qué Kazuki-kun está ahorrando, te entiendo.

—Lo siento. Es por eso que mientras ella esté viviendo en mi casa, no iré mucho a la cafetería.

—Comprendo. Le diré al gerente. Y si necesitas alguna ayuda o algo, no dudes en buscarme.

—Gracias, eso haré.

Yuuri, mientras sacudía la mano, se alejaba caminando.

Después de vigilar la espalda de Yuuri hasta que desapareciera de mi visión, suspiré fuerte.

Ufff, estuvimos al borde, eso estuvo muy cerca…

Pude ver que Yuuri lo tomó con amabilidad, así que por una parte me alivia y por otra siento que hice algo malo, pero en esta ocasión, no hubo de otra.

Si llegaba a ir a casa, se iba a encontrar con Himari y eso equivaldría a una bomba.

Me puse a pensar.

¿Hasta cuándo podremos ocultar la existencia de Himari?

¿Y por qué yo me esfuerzo tanto por Himari?

Porque Kanon me lo pidió…

Eso también es, pero, aun así, si nos llegan a descubrir, es ilegal. No encuentro una razón por la cual yo haga todo esto, y no puedo formar palabras claras para explicarlo.

Ahora lo que flota en mi cerebro es Himari esforzándose día y noche, poniéndole ganas, una figura concentrada en su sueño de ser ilustradora.

Puede ser que sus esfuerzos no sean recompensados.

Su lugar es en una preparatoria.

Aunque vaya con todas sus fuerzas hacia su sueño, puede que no sea el camino que le haga feliz a largo plazo, yo siendo maduro pensé.

Aun así, aunque yo lo sé, quiero verla desde cerca…

Estos pensamientos, recién me doy cuenta, que son muy fuertes dentro de mí.

Al siguiente día.

Terminé mis horas de trabajo, y en el momento que salí de la empresa, un personaje conocido entró en mi visión.

Al frente de la empresa, Yuuri sostenía una bolsa de papel grande.

Hasta ahora, nunca en mi vida había sentido un instinto de peligro tan fuerte, el peligro se podía percibir al solo verla.

Sin embargo, es muy triste, ya que no tengo una técnica como para evitar este mal sufragio.

De verdad, otra vez. No hay una ruta trasera. Estoy en una situación completamente atado de manos. No podré escapar de esta…

Esta es la única salida que tiene el edificio, si voy y me doy media vuelta hacia la puerta trasera, seguro que… no puedo hacer eso.

Ahora estoy maldiciendo a este edificio por ser tan llamativo.

No puedo creer que me pueda caer tan mal ahora una amiga de la infancia. Pero, la situación mía con la personalidad cariñosa de ella, ahora no congenian.

Yuuri desde muy pequeña ha sido muy amable con todos, y yo también he sido salvado una y otra vez por su existencia.

Mi estómago me duele al pensar que tendré que confrontar a Yuuri.

Lo bueno es que ella no es una mala persona.

Encontraré algún camino por cual escapar.

Yuuri se percata de mi figura, y con una sonrisa cálida que llenaría de dulzura a la vista de cualquiera, se me acercó.

—Kazuki-kun, otsukaresama.

—Ah-ahm… Otsukare para ti también, Yuuri.

Sin importarle la sonrisa incómoda que puse, Yuuri levantó ligeramente la bolsa de papel que tenía entre manos.

—Esto son algunas cosas para la prima de Kazuki-kun que mencionaste ayer.

—Agradezco tu gratitud, pero si se trata de víveres, estoy bien de dinero, así que…

“Iré a tu casa a prepararte el almuerzo” fue lo que dijo Yuuri la otra vez, pero pude resolverlo diciendo que Kanon estaba presente en casa.

Así que esta vez traté de rechazarla de una manera fuerte y directa sobre todo eso, pero…

—No se trata de eso. Estas son cosas que le gustan a las chicas de preparatoria. Por ejemplo, pequeños cosméticos de plástico, artículos para el cabello, lociones, etc. Seguro que Kazuki-kun, no sabía de ninguno.

—uhm…

Por lo acertado que eran las palabras de Yuuri, me quedé sin palabras para decir.

Cierto, he estado como loco preocupado más por los víveres de casa, o artículos faltantes que necesitaría de ahora en adelante, que no pensé ni un poco en artículos de lujo para mujeres.

No, no es solo eso.

La cosa es que realmente no pensaba que fueran necesarios.

Ni Kanon ni Himari me han dicho nada sobre este tema, pero ahora que lo pienso, puede que solo han sido consideradas conmigo y los gastos. Porque esos objetos no son necesarios para vivir.

Yo lo que apenas compro son algunos artículos para el lavado de cara.

Pero para una chica normal de preparatoria, seguro que tiene interés en esas cosas kawaii, también seguro que quieren maquillarse. Puede que no esté equivocado con esto…

Además, Yuuri tiene una hermana menor la cual está yendo a preparatoria, así que sus elecciones han de ser acertadas. Yuuri también tiene un hermano mayor de unos 20 años mayor que ella, y una hermana menor que tiene 8 años menos que ella.

Recuerdo cuando íbamos a primaria haberla visto saltando de alegría al saber que tendría una hermana menor.

—Entiendo. Te lo agradezco, Yuuri. Lo recibiré. Le haré llegar tu encargo, ¿sí?

—Justo quería hablarte sobre eso. ¿Crees que podría ir a casa de Kazuki-kun?

—………… ¿Por qué?

Honestamente le lancé la pregunta, porque en realidad no entiendo la razón.

—¿Eh? Es que quiero preguntarle cuál cosmético le gustaría más. Traje muchos para probar, pero claro, yo creo que aún son insuficientes. Antes de poner a Kazuki-kun de intermediario, mejor le pregunto directamente, y pienso que sería más rápido. Ah, no te preocupes por el dinero, ya que todos son baratos.

—…………

Todos los argumentos muy sólidos, y no me permiten rechazar sus ideas.

Siento que Kanon agradecerá estas cosas.

Sin embargo, no es esperaba para nada que Yuuri se ofreciera a dar su ayuda…

Me doy un momento para usar todas mis neuronas en idear mi siguiente movimiento.

Con todo esto… no hay otra opción

Llevaré a Yuuri a mi casa.

Si sigo aquí poniéndome firme y rechazándola, está la posibilidad de que tome mis reacciones de manera extraña.

—Ehm… ¿De verdad está bien?

—Uhm, no tengas reservas conmigo. Si así podré entender claramente a tu prima, entonces no tengo ningún problema.

Yuuri sonríe inocentemente, lo cual hiere de manera brutal mi buen corazón.

Antes de regresar a casa, fui al supermercado.

Para comprar algunos utensilios del día a día… pero en realidad era mi cuartada, y era para poder llamar a Kanon.

—Dame unos minutos. Voy al baño y vuelvo.

—Ah, uhm. Comprendo.

Le doy la canasta vacía a Yuuri para que la sostenga un rato, y me voy a la esquina del super donde se encontraba el baño.

Luego, entré al lugar establecido para hombres, y de inmediato llamé a Kanon.

—¿Sí? ¿Sí? Habla Kanon. ¿Kazu-nii, pasó algo? Es muy raro que llames.

—Kanon, no hay tiempo, así que te lo explicaré brevemente. De aquí iré a casa, y llevaré a un conocido mío.

—¿Eh…?

Kanon se quejó, pero no tengo tiempo para dar una explicación más detallada.

Así que acto seguido, digo la siguiente palabra.

—Una cosa más, ¿Himari ya llegó a casa?

—Himari todavía no llega de su trabajo. Dijo en la mañana que vendría un poco más tarde de lo normal.

—Ya veo… Entonces, creeré que todo saldrá bien…

En medio del desastre, había una estrella de esperanza.

Debo de evitar a toda costa el encuentro entre Himari y Yuuri, porque si llega a pasar, sería lo peor.

Ya que Himari no tiene celular, no hay forma para comunicarme con ella directamente…

—Tal vez no se quede por un largo tiempo, pero por si acaso, esconde las cosas de Himari en un lugar donde no pueda verlas. Por fa. Ahora estoy en el supermercado que está al frente de la estación. En treinta minutos llegamos

—Ok, entiendo.

Kanon terminó de hablar, y con una voz llena de nervios, terminó cortando la llamada.

Ya con esto creo que podremos salir ilesos…

Miré hacia el techo de la cabina del baño, y sin querer suspiré cansado.

En el supermercado, compré una caja de pañuelos, bolsa de pan, filete de cerdo, el cual estaba en oferta, y obvio mi cerveza baja en malta, para luego regresar a casa junto con Yuuri.

—O-okaerinasai.

Kanon nos dio la bienvenida nerviosa. No, Kanon, por favor, te lo ruego, solo actúa como siempre, normal…

Sin saber mi último deseo, Kanon con su cara toda nerviosa, volteó a ver a Yuuri.

—¿Esta persona es?

—Es una conocida desde primaria, Michihiro Yuuri. Trabaja cerca de donde yo laboro, y cuando le hablé sobre ti, me sorprendió trayéndote algunos regalos.

—Mucho gusto en conocerte. Soy Michihiro.

Luego de que yo la presentará, Yuuri con una sonrisa, inclinó la cabeza en señal de saludo.

—Ah, sí. Un gusto… Pensé que cuando dijiste conocido, te referías a un hombre.

—¿Mmm…?

Ante las palabras de Kanon, Yuuri inclinó la cabeza para un lado.

Oeee, no digas eso frente a ella.

¡Cierto, tengo la culpa por haber dicho conocido por teléfono, pero ella no sabía que la había llamado por teléfono…!

—Dejemos eso. La cosa es que Yuuri te trajo algunas cosas. Toma, míralas.

Le pasé a Kanon la bolsa de papel que recibí de parte de Yuuri.

Kanon, al momento de ver el interior de la bolsa de papel, sus ojos empezaron a brillar.

—Waa. Majoca lip, cheek, y todos estos envases, ¿son para la manicure? ¡También está el lápiz para cejas! Eh, no, no, espera. ¡Hay de un montón de colores!

Kanon revisaba cada objeto dentro de la bolsa con una tensión o emoción que nunca antes había visto por parte de ella.

Sus mejillas parecían las de una niña, inflados y sonrojados.

¿Con que Kanon también puede hacer estas expresiones…?

Ver una parte de Kanon que nunca creí ver, y saber el hecho de que Yuuri fue quien la invocó, me hace entender de que humanos del mismo género se entienden mejor…

Aunque honestamente, por otra parte, muy dentro de mí, siento un poco de frustración que ella haya logrado eso.

—No sabía cuáles colores te gustarían, así que te traje todos los que habían… Si encuentras uno que te guste, o una marca que te guste, me dices y la próxima vez te traigo de ese, ¿sí?

—¿Eh…? ¿De verdad eso está bien? ¿No es mucha molestia?

Por una parte, Kanon mostró su alegría, pero luego puso una cara de estar en una encrucijada.

Lo sabía, ella tiene un carácter donde se reserva de muchas cosas.

Iba a decir “no tienes que reservarte nada”, pero Yuuri se me adelantó y dijo algo muy similar a lo que pensaba.

—Uhm. Tranquila, no necesitar reservarte nada. Mi hermana menor está en tercero de preparatoria. Le gusta comprar cosméticos en cantidad, y los que le sobra me los regala, por lo que hay algunos que yo no uso, así que te los traeré. Hay también algunos que solo he usado contables veces, y les queda mucho.

—Este, muchísimas gracias… de verdad, me hace muy feliz. Cuando veo esto, se me sube la tensión y todo.

Por un rato, dejé de intentar participar en la conversación…

Si llego a estorbar, sería algo malo. Así que me alejé de ellas dos.

Yuuri no solo trajo cosméticos, sino también un bonito espejo, corta uñas, pañuelos, entre otras cosas dedicadas.

Particularmente, el espejo tiene muchas ventajas. Creí que sería suficiente con el espejo que hay en el baño, pero parece que, para las chicas de preparatoria de ahora, les vendría bien un espejo de mano tamaño celular.

En este corto tiempo, pude entender las diferencias de valores entre un hombre de oficina y una JK. Descubrí muchísimas de esas diferencias.

—Ojamashimashita[1].

Todos estábamos enfrente de la entrada, Kanon y yo despidiéndonos de Yuuri.

—Ehmm… ¡MUCHÍSIMAS GRACIAS POR TODO, EN SERIO!

Kanon inclinó su cabeza en agradecimiento a Yuuri.

Parece que desde que comenzaron a conversar, se han hecho cercanas.

—No te preocupes, tranquila. Kanon-chan, aún falta el siguiente pedido, ¿sí?

—Sí.

—Kazuki-kun, nos vemos.

—Ahh. Disculpa por las molestias.

—Bueno, hasta pronto…

Yuuri, con una sonrisa ligera, salió de la entrada.

Al entrar la ventisca desde afuera, hizo que el olor del aromatizante que estaba encima de la caja de zapatos nos refrescara en la cara.

Luego por unos segundos, ni Kanon ni yo dijimos algo o hicimos algo, solo nos quedamos viendo la entrada parados…

—… Con que tenías una amiga de la infancia.

Kanon sin mostrar ninguna expresión, murmuró.

En ese momento, sentí que el ambiente se tornó algo turbio para mí.

—Ehmm, maaa, uhm. Creí que no era algo relevante, así que me callé. Este… lo siento.

—Hoy tuvimos suerte de que Himari no estaba, pero, ¿si esa persona llega a volver, y justo en un día de descanso de Himari? ¿Qué piensas hacer?

—Sí, tengo algo planeado. Lo siento por Himari, pero tendrá que estar fuera de casa en ese tiempo.

Kanon me miró con ira sin parpadear.

Hasta yo sé que lo dije es malo para Himari pero…

Pero sobre eso, lo anterior que dijo hizo que me doliera el estómago… Sobre que la siguiente visita que aún no tiene fecha de Yuuri está confirmada.

En cambio, ahora que ya le permití venir, no podré decirle “no, ya no quiero que vengas a mi casa”.

—Yuuri-san, es una bella persona. Es muy madura. Bueno, después de todo es una adulta.

—Ya… veo. Digo, sí, puede que sea así…

A pesar de que Yuuri se vea así, ella en realidad oculta su manera de ser. Cuando no hay nadie cerca, ella suele ser torpe.

Dentro de mí, en el tiempo de que era estudiante con Yuuri, mi impresión de ella es que era fuerte, porque cuando me decían que era “madura”, yo tendía a negar con la cabeza de inmediato.

Pero es cierto, la apariencia de ella comparándola con la de aquellos días, se ve más adulta. Uhm.

—Tiene unos pechos grandes.

—……

Sobre eso, lo dejaré en sin comentarios.

Si llego a decir algo fuera de lugar, no quiero que luego me rompan huesos.

Ahora no puedo absolutamente decir “Ah, sí. Eso también pensé yo”.

—Tiene unos pechos grandes.

—¿Por qué acabas de decirlo dos veces?

—Es que no es justo. Yo que soy de su mismo género siento la injusticia de la abrupta diferencia de tamaño.

Tal vez, si llegara a escuchar Himari, seguro se molestaría… diciendo “mejor la hubiera llevado a ella a la tina〜”. Sí, algo así sería.

Además, lo siento Kanon, pero hasta yo me di cuenta de que Yuuri te sobrepasa por mucho. Sin embargo, no te quedas atrás.

Y Himari… bueno ella es simpática. Uhm.

—Ah〜〜. Cuando vuelva a nacer, quiero unos pechos enormes, ser kawaii, con un aire exótico. Y sé, una onee-san erótica con pechos grandes. Sí, así quisiera ser en mi siguiente vida.

—No hables de tu siguiente vida si aún no llegas a los 20. Yo en cambio ya estoy rozando los 30.

También quisiera unos músculos, ser alto, tener una voz de macho, y tener la apariencia de un ikemen famoso, y con todo esos hacks, tener una vida de lujos.

… Uhm, detengamos estos pensamientos por hoy.

Si sigo pensando en querer volver a nacer, lo único que haré es llenar de huecos mi corazón.

★★

Himari caminaba por las calles, con el sol ya escondido.

El regreso a casa de hoy ha sido un poco más tarde de lo habitual, pero su cuerpo no se siente tan cansado.

Hoy los clientes fueron pocos, y muchas horas se las pasó repartiendo folletos de su maid café, los cuales logró que se le acabaran en el mismo día.

En poco tiempo, llegó al frente del apartamento de Kazuki.

Himari siempre llega en la tarde. Así que ver al apartamento en la oscuridad, le dio un paisaje fresco. Desde el primer día que llegó no había estado tan tarde en la calle.

Gracias a las lámparas que estaba colgadas en el pasadizo, se puede ver con claridad cada número de habitación.

Desde aquí puedo ver las puertas de las habitaciones del piso de arriba. Miré hacia arriba y vi la habitación de Kazuki.

Desde que inicié el trabajo de medio tiempo, siempre mientras regreso a casa me invade un sentimiento de felicidad.

Como cuando estaba en primarias, y volvía rápido a casa a ver el anime en emisión.

Cuando regrese ahí, me espera una cena preparada por Kanon, y Kazuki me dará la bienvenida…

Soy una fugitiva, ¿estará bien que me sienta tan feliz?

Sin embargo, Himari no pudo seguir manteniendo su cara sonriente. Su cara se congeló en un instante, ya que una persona salió de la habitación de Kazuki. Y además, era una mujer…

—¿Eh…?

Himari pensando de que se había equivocado de cuarto, otra vez trato de revisar el número de habitación, pero era realmente la de Kazuki.

La figura de la señorita desapareció en el fondo del pasadizo.

Himari, acto siguiente, se escondió en la sombra de un carro del estacionamiento.

Luego de un tiempo, se ve que la mujer estaba saliendo en la entrada del apartamento.

Himari sacó un poco la cabeza de la sombra del carro para poder verla un poco mejor.

Solo con una silueta de lejos, se podía ver que era una bella persona, esa impresión se podía sentir, y de cerca seguro que sería una hermosura. Un cabello liso y largo, unos labios bonitos, es lo que imaginó. Particularmente hay que enfocar en sus pechos de adulta, con una delgada cintura. Su postura era buena, su manera de caminar muy frágil y bonita…

—¿Fuwaa?

Luego, de repente, ella se tropzó.

¨………………..¨

Justo cuando ella sintió un poco de empatía hacia ella por ser torpe, después se sintió frustrada.

La mujer con vergüenza se levantó, y vuelve a caminar con su frágil figura.

Y sin darse cuenta de la figura de Himari, la mujer siguió caminando por su ruta.

Himari en cambio, por un rato no dio indicios de moverse.

¿Quién era la hermosa persona de ahora?

No puede ser, ¿ella es la… de Kazuki?

Hasta ahora no se había visto ninguna sombra de alguna mujer en la vida de Kazuki. Es por eso que creí que no tenía novia.

Pero, ahora que lo pienso mejor, Kazuki es un adulto.

Es normal para él tener una que otra pareja.

Cuando se dio cuenta de lo que estaba admitiendo, al segundo después, otro problema en su corazón la invadió. Ese era que Kazuki no consideraba a Himari como una mujer, sino como una niña…

Esa verdad le hizo sentir un dolor cruel en su pecho, el corazón de Himari se sintió abrumado por muchas nubes negras.

Luego de volver, Himari fue honesta con los dos y les dijo que había visto a una mujer salir de la habitación.

Entonces, de parte de Kazuki así como de Kanon, Himari recibió una explicación de la existencia de Yuuri.

Parece que trajo muchas cosas para Kanon, y que traerá muchas más.

En cambio, no se le dijo nada a Yuuri sobre Himari, así que no hay objetos que sean para Himari, y se disculparon con ella.

Luego, Kanon dijo “cómo es para mi libre uso, ¿qué tal si te doy unos cuantos?”

Sin embargo, a Himari no le interesaban esas cosas.

Ella no tenía interés en los cosméticos o maquillaje, lo que necesitaba Himari ya se lo había comprado Kazuki. Ya con eso Himari estaba satisfecha.

Y Himari entendió de que Yuuri no era la novia de Kazuki, así que se sintió aliviada, porque antes que los objetos, eso era lo que más le preocupaba a Himari.

Aun así, ahora otro malestar apareció en su corazón.

La amiga de la infancia de Kazuki…

Es decir, Yuuri conoce desde pequeño a Kazuki.

Ella conoce muchas cosas de la figura de Kazuki que yo no he visto.

Sintió una enorme envidia hacia Yuuri, pero Himari se empezó a odiar por eso.

Esa noche.

Luego de apagar las luces de la sala, Himari volteó a ver a su compañera de al lado; Kanon.

Kanon estaba boca arriba escribiendo en el celular, estaba poniendo sus alarmas para levantarse mañana.

—Este, Kanon chan…

—¿¡Mmm-adaaaaaa!?

De la mano de Kanon, se le resbaló su celular, cayendo en su cara en un ataque directo. Ya con solo verlo de costado pareció doler mucho, cómo habrá sido vivirlo.

—¿E-estás bien?

—No creo… encontrarme bien, ¿sabes…?

La perfecta Kanon cometiendo errores, era algo que aliviaba a Himari.

Para Himari, Kanon era una super chica de preparatoria la cual podía hacer de todo en casa. Y ver a esa super chica a veces cometiendo torpezas era algo con lo que Himari podía sentir empatía.

Luego de un rato donde Kanon estaba sobándose la cara, pareciendo que para reducir el dolor del impacto.

Con unos ojos con un poco de rencor, miró a Himari.

—Y, ¿qué sucedió?

—Es sobre… Yuuri san…

Himari susurró con un volumen bajo para que Kazuki, que estaba en su habitación, no las escuchara.

La cara de Kanon cambió en el momento que Himari tocó el tema de Yuuri.

Y entonces, Himari se acercó un poco más y dijo.

—Este, Kanon-chan, ¿qué piensas… acerca de ella?

Luego de pensar un rato, con valor le hizo la pregunta directamente.

Kanon después de tomarse también un tiempo, le respondió a Himari con un susurro.

—Pienso que tiene unos atributos fuertes.

Las palabras eran pocas, pero Himari entendió perfectamente lo que quiso decir Kanon.

Y luego, lo confirmó. Que Kanon siente el mismo sentimiento por Kazuki que Himari siente por él.

De parte de Kanon, parece que ella también puede analizar muy bien los sentimientos de Himari.

Las dos al mismo tiempo, para aliviar la tensión se rieron.

—Encima de ser amiga de la infancia, tenía que tener esa apariencia. Qué injusto.

—De verdad no lo puedo creer, tanta injusticia.

Aunque pensaba que al nacer envidia también sentiría repudio hacia mí misma, la realidad era que no sabía por qué, pero al compartir lo mismo con Kanon sentí una felicidad mucho más fuerte.

★★


[1] NT: Se dice cuando te retiras con respeto de una casa.