Luego de muchos días de paz…

—¡Komamura-san! ¡Komamura-san!

Un día en la tarde.

Estaba volviendo a casa, y vi salir corriendo a Himari desde mi cuarto hasta la entrada.

—¿Qué pasa? Te ves muy alegre.

Cuando le pregunté eso, Himari sonrió de oreja a oreja y me respondió:

—¡Sí! ¡Adquirido! ¡Encontré un trabajo de medio tiempo!

—¿Oooohh?

Nuestra vidas y relaciones, otra vez daban comienzo a nuevos cambios.

Antes de eso, una semana antes…

Kanon y yo veíamos a Himari como escribía su formulario con un rostro serio.

Himari es una menor de edad, es decir que necesita el permiso de sus padres para entrar a un trabajo. Es por eso que, en el lugar de firma y nombre del apoderado escribió el mío.

Y Himari misma usó mi apellido con su nombre.

Hay que tener un corazón fuerte como para poder escribir mentiras en un formulario, pero Himari no tiene de otra ya que se vería raro ver otro apellido.

Hablando de eso, Kanon le preguntó a Himari sobre su verdadero apellido, pero ella desvió la mirada. Parece que todavía no nos lo dirá.

En el campo de nombre de colegio escribió el colegio de Kanon.

—En mi colegio no están prohibido los trabajos a medio tiempo. No creo que la tienda llame a mi colegio para preguntar. Eso me han dicho mis amigos que también trabajan.

Dijo Kanon.

Cuando escuchamos eso, tanto Himari como yo nos aliviamos.

Cuando vaya a la entrevista, Kanon le prestará su uniforme en ese momento.

Kanon es más pequeña que Himari, así que su falda se ve en Himari mucho más pequeña.

Y para agregar, Himari dirá “hay una razón personal por la cual no estoy yendo al colegio” para salvarse de que le pregunten algo sobre el colegio.

Ya con eso seguro aprobará la entrevista, y si la llegan a aceptar a Himari dependerá de si les agrada a los jefes.

Aunque es verdad de que Himari es buena con el trato de la gente, cuando incluso una vez llegó a decirme “déjame quedarme en tu casa”. Para agregar, tiene una buena postura, así que creo que dará una buena impresión a los encargados de la entrevista.

Por ahora, la única que podrá avanzar es Himari.

Sin embargo, en estos momentos tengo unos sentimientos algo complicados en mi pecho. Eso es porque si Himari sale al mundo, su existencia puede que sea descubierta con mucha mayor facilidad.

Aun así, el sentimiento de Himari de “querer darme al menos un poco de dinero a cambio de todo” es muy fuerte, así que no puedo detenerla forzosamente.

—¿Y en qué trabajarás?

Kanon, con una profunda curiosidad, preguntó.

Ese punto aún no lo había preguntado, así que también me interesa.

—En un café de maids.

—Aah〜. He escuchado algo de esos cafés.

—Pensé que para mis padres ese sería el lugar donde menos se les ocurría buscarme… A ellos no les gusta los animes o mangas, incluso los odian, así que no creo… que sepan que exista ese lugar.

—Comprendo.

Me preocupa Himari, ya que para ese trabajo es importante la conversación con los clientes, pero si a Himari lo ha pensado y tiene sus razones, entonces está bien.

Cierto, yo sí conocía sobre su existencia, pero nunca he ido, así que realmente no sé cómo son las cosas. Especialmente más si eres una persona mayor que ya no entiende de culturas populares.

—Y así es como mañana ya empezaré a trabajar. ¡Daré todo de mi!

—Ten cuidado, y siempre con la guardia arriba…

—Sí, mantendré la guardia. Aparte, no quiero que me encuentren aún porque todavía no he ganado ningún concurso y también porque aún no quiero dejar esta casa.

Himari me respondió alegre. Realmente sus ojos en ese momento brillaron como perlas.

Al siguiente día en la noche…

Después de un rato de yo haber vuelto a casa, Himari llegó arrastrando su alma y pies.

—Tadaima…

—¿Es-estás bien? ¿Himari?

Antes de acércame a ella, Kanon se me adelantó.

Eso muestra lo preocupada que estaba Kanon.

—Uhm, estoy bien… Estuve bastante tiempo con otras personas, aparte de Kanon-chan y Komamura-san, hablando y trabajando, así que estuve algo nerviosa, solo eso. Pero me acostumbraré rápido…

Himari dejó en el suelo su cartera, y luego seguido de esto, se dejó caer también al costado.

Parece que sus piernas estaban temblando del cansancio.

Maaa, es un trabajo donde tienes que saber desenvolverte con clientes, así que es cansado.

—Si me explicas todo eso con una cara de medio muerta, no lograré entenderte. Prepararé un kare para devolver la alegría a tu rostro, así que espérame y lo termino.

—Kanon-chan… pareces una esposa hecha y derecha… me gusta…

—¿Eh? ¿¡Qué dices!? Aah, ya bueno a mí también me gusta Himari.

—Ejejeje… Yeiii, entonces un amor correspondido.

—No digas cosas estúpidas, y entra de primero al baño.

—Síí…

…… ¿Cómo terminó la conversación así?

Pareciera como si me hubieran dejado de lado, como si la manada me hubiera abandonado.

Pero el ambiente me hacía sentir como que mejor no abriera la boca, así que me quedé callado.

Vaya, parece que, entre chicas de prepa, se dicen que se gustan de una manera buena… las miré con un poco de envidia.

—Sin embargo, ¿Himari estará trabajando bien?

Mientras Himari entraba a la tina, le susurré eso a Kanon.

—Mmm, si ella lo dice, supongo que estará haciéndolo bien.

Kanon me respondió de manera relajada mientras metía los ingredientes del kare en la olla.

Aunque el olor de la cebolla picada no había llegado hasta donde yo estaba, desde la cocina ya salía el olor fuerte del kare.

—… En el siguiente descanso, ¿vamos a verla?

—¿¡Eh!? Solo estorbaremos, deberías dejar que trabaje tranquila.

—Pero luego de ver a la desgastada Himari, me preocupa más.

—No, Himari solo nos verá como una molestia. Kazu-ni, ponte en su lugar, ¿a ti te gustaría que Himari y yo fuéramos a tu trabajo? Que mientras estés haciendo tu papeleo te estemos viendo fijamente.

—… Lo siento. Sí, mejor dejémoslo así.

Kanon me hizo comprender a Himari.

Sí, yo también odiaría si viniera un familiar a verme mientras trabajo. Seria odioso.

A pesar de esta edad, aún se siente la presión mental de ojos externos viéndote. Nuevamente reafirmó que sería horrible.

★★

Para Himari, su primero trabajo de medio tiempo fue muy emocionante.

Solo sus compañeras ya parecen a dibujos que ella hacía o personajes de mangas y animes. Hasta también había cosplayers.

Aquí no había nadie que le dijera nada malo de los gustos de Himari.

Un ambiente donde puede hablar casualmente sobre sus gustos para ella era el segundo mejor lugar, después de la casa de Kazuki.

Y había una cosa más que alegraba a Himari, y era un secreto.

Ese secreto era que sus compañeros la llamaban “Komamura-san”. Esto porque en el formulario ella había escrito a Kazuki como su cuidador. Así que Himari adquirió su apellido para que no hubiera ninguna duda.

Para Himari, esto era increíble, una ocurrencia grandiosa para ella.

[Todos me llaman Komamura-san” … pareciera como si fuéramos esposos…]

La hacia tan feliz que estaba atenta cuando la llamaran por el apellido de Kazuki.

Pero, el primer día fueron más las veces que no se dio cuenta que cuando la llamaban así, se referían a ella.

Sin embargo, incluso solo con las sonrisas de todas sus compañeras hacia ella, se encontraba entre un bucle de felicidad y tensión.

Y Himari puso su nombre como su apodo para los clientes.

Himari sonreía naturalmente mientras atendía, y poco a poco iban aumentando sus fans.

En un lugar donde nadie conocía a Himari, ella pudo dar a conocer su verdadero yo, sin mentiras.

★★

El trabajo de medio tiempo de Himari es de dos a tres días por semana.

Al empezar con todo en el trabajo de medio tiempo, Himari sabía con anticipación de que reduciría su tiempo de práctica para sus dibujos, pero así lo había planeado.

Para que nadie se entere de que ella está viviendo aquí, tiene mucho cuidado de no hacer ruido, así que, a la hora de salir del apartamento, no usa el ascensor, sino que usa las escaleras.

Tenemos suerte de que la casa esté en el tercer piso. Si fuera en el séptimo u octavo piso, pobre de Himari, la pasaría fatal.

Y con este ritmo, por un tiempo siguieron días tranquilos.

Un día que estaba volviendo, Himari estaba parada en la entrada.

Cierto, en la mañana dijo que hoy era descanso de su trabajo de medio tiempo.

—Okaerinasaimase, goshujinsama[1].

Con una sonrisa amable, y con ambas manos juntas debajo de su pecho, Himari me dio la bienvenida.

Su voz era más alta de lo habitual.

Desde sus pantalones cortos salían unas piernas largas por donde sea que se vean, con muy buen estilo… y de repente lo sentí instantáneamente.

… No, eso no…

—¿Qué haces?

—Ejeje. Estoy haciendo que Komamura-san experimente lo que hago en mi trabajo de medio tiempo.

—No, no es necesario…

—¿Eh? ¿No suena bien? Ya que estamos así, por qué no pides algo, por favooor.

Himari, a diferencia de lo habitual, muestra una resistencia extraña.

Acaba de fruncir el ceño, pero su cara molesta se ve linda.

—Aunque te diga mi pedido es que…

Ahora Kanon está cocinando en la cocina, así que no puedo decirle que vaya a estorbarle en sus cosas.

Hablando de eso, Kanon me veía sonriendo desde donde ella estaba cómo me acorralado.

Estuve pensando por un rato…

—Ya, ¿y si me haces unos masajes en los hombros?

Tal vez esto no se pida en un café de maids, pero es verdad de que los hombros me han dolido desde la mañana, así que me dije que por qué no probarlo.

—¿…? ¡Ah, sí, enseguida!

—¿Eh? ¿De verdad está bien?

Solo lo dije para probarla, pero parece que acaba de tomarlo como una orden real.

—¿Komamura-san de verdad desea que lo haga? Entonces para mi está bien. Vamos, siéntate por favor.

Con dudas en mi cabeza, accedí a la propuesta.

Maaa, está bien recibir de vez en cuando uno de estos.

Pero no sé por qué, pero siento más como si fuera el día del padre que como si fuera a un café maids.

—Yaaa, este… voy a masajear tus hombros.

—A-ah…

¿Por qué Himari de repente se ha puesto nerviosa? Si te pones tensa, obvio yo también.

Fuuu, luego de un suspiro pequeño, Himari empieza a masajear sus manos en mis hombros. Presiona con gentileza mis hombros, y poco a poco da comienzo a los masajes.

Que una persona me esté masajeando los hombros es algo que no me lo han hecho desde que fui al médico para una revisión general.

Himari no pone mucha fuerza, y sus movimientos son automáticos, un poco por arriba luego abajo y viceversa.

Para mis hombros, los cuales están cansados de todo el día estar escribiendo en una computadora, es lo justo y preciso lo que necesitaban.

—Komamura-san… no sé mucho sobre los hombros, no he tocado muchos, pero los tuyos son duros…

—Sí, sí lo son. Es que es por trabajar todo el día en un escritorio.

Por un tiempo me dejé llevar por los masajes de Himari, amables y con fuerza.

……

Dejé de poder pensar en algo.

También cuando me duelen me hago a mí mismo masajes, pero que otra persona los haga, es un sentimiento y sensación totalmente distinto.

—Ah… Himari, si puedes, ¿podrías hacerlo un poco más fuerte?

—Ah, sé. ¡Ahora mismo!

La respuesta fue de afirmación, pero su fuerza de Himari no cambió mucho. Puede que su fuerza de presionar sea débil.

Maaa, ya con esto está bien.

—Funnnn… parece que lo estás pasando genial.

Después de meter todos los ingredientes dentro de la olla, Kanon se acercó a verme.

¿Me parece o se ve algo molesta?

—Aaah. Sí, es que estaban doliendo.

—Yaa, entonces yo también lo haré.

—¿Eh?

Kanon se puso enfrente mío, y sin preguntar o esperar una respuesta, me quitó las medias.

Ella misma se ofreció a quitármelas, pero igual luego de quitarlas las agarró como si fueran una cosa maloliente, y las puso al lado. La verdad es que ni la entiendo.

—No, espera. Cómo crees que yo…

—Himari se encargará de tus hombros y yo de tus pies.

Me lanzó una sonrisa y luego empezó a presionar la parte trasera de mi pie.

—¿Guaaaaaaaa?

En ese momento, mi voz llena de placer se escuchó por toda la cocina.

—¿Eh? ¿Te dolió mucho? ¿No tendrás un problema con algún órgano interno?

—No digas esas cosas mientras te ríes. ¡Ahaaaaaaaaiii!

—Komamura-san…

Me volteo para ver a Himari quien me llamó con una voz llena de preocupación, y me encuentro con una risa que no le permitía respirar por un rato.

—¡No te reías Himari!

—Lo siento. Es que es la primera vez que escucho esta clase de voz proviniendo de Komamura-san… ku… fufu.

—Para que se rían de una persona solo porque se dejó llevar por lo placido del momento, ¡sí que tienen un serio problema!

—Dos chicas de preparatoria se han ofrecido a un señor de oficina, así que más te vale no quejarte…

Y justo en ese momento, Kanon me presionó más fuerte.

—No, no en el meñique. ¡Esperaaaaaaa!

Se me escapó un grito alto y las dos estallaron de risa.

Luego de eso, por un rato estuve disfrutando de una hora infernal.

Un día Himari ya se había adaptado a su trabajo de medio tiempo. Pero de repente, llegó a casa algo decaída.

—Himari, ¿qué sucede? ¿Estás bien? ¿Tienes fiebre o algo?

Kanon salió disparada hacia donde estaba Himari.

Al verla, era inevitable compararla como si fuera su madre con ese tipo de trato.

Volviendo al tema de Himari, no me digas que la han empezado a hacer bullying en el trabajo donde solo hay chicas.

Preocupado, le pregunté a Himari si ese era el caso, pero Himari solo respondía con una sola línea: “los del trabajo son todos muy amables”.

Entonces le preguntábamos que por qué entonces estaba desmotivada, y ella desviaba la pregunta con una sonrisa algo falsa.

Luego de eso, Himari siguió con su trabajo, y al regresar practicaba sus dibujos. Así eran sus días.

Ahora lo que había cambiado era que el rostro de Himari era serio, y se veía que se tomaba mucha concentración para avanzar con sus bocetos.

Kanon y yo solo pudimos vigilar desde lejos a la sensible Himari.

★★

Himari tenía un sentimiento de impotencia el cual no encontraba palabras para describirlo.

El trabajo de medio tiempo es relativamente bueno.

No hay persona que diga malas cosas de la gente a sus espaldas, y para los clientes que son problemáticos, los compañeros ayudan para que no molesten. Todo el ambiente es cálido. Estos compañeros de su trabajo de medio tiempo, a Himari le parecía que todos eran muy maduros.

La realidad era que, muchos de ellos eran mayores que Himari, con muchos teniendo de 25 para abajo.

Sin embargo, no solo en la edad eran mayores.

Tanto las facciones de Himari, si la comparábamos con las de ellas, las de Himari se veían inmaduras.

Había muchas chicas que estaban juntando plata al igual que Himari. Personas que se habían separado de sus padres buscando independizarse. Personas que conocían mucho sobre la sociedad, y lo que era la vida en las calles.

Himari cada vez que entraba en conversación con ellas, se quedaba con la boca cerrada, y sentía un dolor en el pecho de impotencia al reconocer que ella misma desconocía mucho, y era lo más cercano a un bebé en pañales en el ámbito de la vida.

Y lo que a ella más le dolía era la existencia de Kanon.

A pesar de ser ellas dos partes de una preparatoria y compartir la misma edad, Kanon era buena en los quehaceres de la casa, lo cual Himari no sabía o no podía imitar. Últimamente, sin darse cuenta ella se está comparando en muchas cosas con Kanon.

Eso ha si por culpa de la gran influencia que Kazuki tiene en ella.

El trato de Kazuki hacia Kanon comparado al comienzo, ha dado un giro de 180 grados de diferencia.

Tal vez la razón sea… porque se ha acostumbrado, y para Himari no había otra razón más que esa. Eso era lo que ella quería creer.

O puede ser que Kanon sienta lo mismo que yo siento por Kazuki…

Cuando Himari llegó al punto de pensar en eso… ¡Hyaa!… y sacudió el cuello a los costados, con tanta fuerza que casi le sale volando la cabeza.

Desde que comenzó a pensar en eso, ese pensamiento el cual no podía formular en palabras, eso mismo la hizo ver a Kanon como un obstáculo en su meta claramente.

Recuperó la compostura, y se quedó viendo con atención la pantalla del pc.

La aplicación donde ella dibujaba los trazos esperaba el siguiente trazo de Himari con una viñeta.

Ella sabe y reconoce que es una menor de edad que ha sido bendecida por dinero desde pequeña, pero nunca vio el dinero como algo esencial, y ella era una niña engreída y soñadora.

Aunque le duela admitirlo, Himari lo acepta.

Pero, aun así, no quiero regresar a casa.

Sé muy bien que lo estoy haciendo es “mal” por donde sea que se vea, cualquiera que piense lógicamente me diría que estoy haciendo mal. Porque estoy causando molestias y estorbándole a Kazuki y Kanon.

Esas cosas las entiendo, las comprendo, lo sé muy bien.

Pero lo que le hicieron sus padres, es algo lo cual el corazón de Himari no puede perdonar.

No quiero regresar a casa.

… ¿Qué debo de hacer?

Me he matado pensando, día tras día, pero a la única respuesta que he llegado es “haré lo pueda hacer”.

Ahora bien, lo que puede hacer Himari.

No hay otra opción más que participar en un concurso de dibujos y ganar.

“Por ahora, yo no deseo nada de ti. Si tuviera que decir algo directo que quisiera que hicieras, sería que dibujes tus bocetos lo más que puedas, ¿podrás hacerlo?”

Anteriormente, lo que le dijo Kazuki a Himari, su cerebro vuelve a aferrarse a esas palabras.

Y entonces, la mano de Himari la cual sostenía el pen table, retomó fuerza.

Y pensó:

¿Hasta cuándo Kazuki dejará que se quede en casa?

No, ahora no debo pensar en esas cosas… y así, Himari desvío los ojos de lo que en un futuro posible le esperaba.

★★


[1] NC: Típica forma de recibir a los clientes en ese tipo de cafés, pero eso ya lo saben. 😛