Un día normal de mayo, a las 22:38. Estaba por terminar la Golden Week[1], luego de un respiro lejos de la sociedad.

Me había quedado paralizado con mi smartphone puesto en la oreja.

Estaba conversando con mi papá por teléfono. Siento que justo ahora me acaba de decir algo impactante, pero fue demasiado repentino que no puedo recordarlo.

Abro la boca con miedo a hablar.

—…Papá, no te escuché bien, ¿podrías repetir lo último que dijiste?

—Qué raro, ¿está mal la señal? ¿Mmm en qué estaba? Ah, ¿recuerdas a tu prima Kanon-chan, la hija de tu tía Shouko, hermana mayor de tu mamá? Bueno iré al grano, quiero que la muchacha se quede en tu casa por un tiempo.

—…

Ninguna palabra sale de mi boca.

Justo pasaba un comercial en mi televisor que estaba prendido, donde se escuchaba una risa exagerada, así que tomé esto como si mi suerte se estuviera burlando de mí. Por un corto tiempo solo esa risa se escuchaba en la habitación.

Ese pedido de mi papá, para mí era como una tormenta repentina en un cielo azul.

—Huu…

Justo después de colgar la llamada, naturalmente se me escapó de la boca un gran suspiro.

De fondo escuchaba el canal de noticias. Apoyé mi espalda sobre el sofá y de un trago terminé mi cerveza baja en malta[2] que estaba tomando antes de que me llamaran. 

Ya no estaba tan helada, y se le había ido el gas, en conclusión, ahora tiene un sabor terriblemente amargo.

Cuando miré de costado al reloj de la pared, me di cuenta que ya eran las 23 horas.

Nuevamente, me pongo a recordar la conversación de antes.

Desde el inicio tenía un mal presentimiento de esto, que me incluso me presionó el pecho, porque hasta ahora, mi papá nunca me había llamada a estas horas de la noche.

Que la condición de mi mamá hospitalizada había empeorado, esto era lo peor que me imaginaba. En cambio, el contenido de nuestra charla fue algo que no me imaginé.  Luego de entender las circunstancias, traté de asimilarlo en mi cabeza.

Y al final, accedí al pedido de mi papá. Porque en sí, no tenía ninguna razón para negarme.

Sin embargo, mi corazón aún sigue inquieto.

—Vivir con una chica de preparatoria, ¿y solo los dos? Deben estar bromeando…

Kurachi Kanon.

Mi prima, aunque han pasado varios años desde que no la veo. Su mamá, mi tía Shouko-san, es una madre soltera, y por estar muy ocupada con su trabajo no venía casi nunca a mi casa.

Hablando de eso, mis impresiones de Kanon no son muy claras. Cuando una vez vino a mi casa con su madre, solo recuerdo que nos saludaba mientras se escondía detrás de su mamá. Es lo único que recuerdo de ella. Esa última vez que vi a Kanon fue en año nuevo y yo estaba en tercero de preparatoria. Hace unos 8 años, creo.

Recuerdo recibir un regalo de mi tía en la celebración de mi graduación.

Kanon en ese tiempo recuerdo que dijo que aún estaba en tercero de primaria… Mmm, wow, y ahora ya está en preparatoria.

—La verdad es que Kanon-chan vino hoy de visita… porque al parecer Shouko-san repentinamente había desaparecido. Hace tres días que no vuelve a casa y no se sabe de su paradero. Parece que desde hace mucho ella ha sido una persona que lleva un tipo de vida libre y poco organizada. Kanon-chan es una chica fuerte e independiente, pero ciertamente vivimos en una época donde hay muchísimos problemas para que una chica de preparatoria viva sola. Sin embargo, Kazuki, sabes que tu mamá está internada en el hospital. Y yo recurrentemente al salir del trabajo me voy de inmediato al hospital, por lo que sinceramente no tengo el tiempo para poder cuidar a Kanon-chan. Por eso quiero que se quede contigo, Kazuki. Además, el colegio de Kanon-chan también está mucho más cerca de tu condominio que en mi casa.

Todo lo que me dijo mi papá una vez más vuelvo a tratar de asimilarlo dentro de mi cabeza.

Y mi tía de repente desaparece.

¿Cuáles fueron sus razones? Muchas preguntas se vinieron a mi cabeza, por ejemplo, ¿cómo es posible que no se sepa su paradero?, ¿eso quiere decir que así de simple de un día para otro se dio a la fuga? Todo lo que respecta a este asunto no pude llegar a preguntárselo a mi papá. O, mejor dicho, no hubo tiempo como para preguntarle acerca de eso.

—Dejando de lado eso, será mejor que ordene el cuarto…

La frase “vivir a solas con una chica de preparatoria” le produce impulsos nada decentes a mi mente, y estos mismos ocurren a media noche.

Ya que no tenía planeado tener a un invitado, todo dentro del cuarto es una desgracia.

Como es de esperarse, no voy a poder limpiar como se debería a estas horas de la noche, pero al menos voy a recoger la basura del piso, cambiaré la bolsa de la basura, las latas abiertas de cerveza las botaré. También limpiaré la mesa y la cómoda.

Una por una, las latas las aplasto y las voy metiendo dentro de una bolsa de supermercado translúcida.

Es deprimente ver como mi cuarto se ha llenado de latas vacías con el tiempo.

Me arrepiento un poco de no haber comprado una bolsa grande para la basura. Justo el otro día usé mi última bolsa, y ojalá hubiera comprado algunas más esa vez.

A la siguiente mañana, me estaba ajustando mi corbata cuando el intercomunicador sonó.

Ayer en la noche duré una hora en limpiar lo que se pudo del cuarto, por lo que no dormí suficiente, así que estoy más somnoliento que de costumbre.

Respondí al timbre, con una voz seca y corta, con una voz somnolienta. La razón de mi actitud era por la falta de sueño.

—¿Quién es?

—Este… ¿es la casa de Komamura-san…?

Tal vez porque no di mi nombre al responder, la persona tiene una voz insegura y nerviosa mientras pregunta por el dueño de la casa.

ーSí, espera tú eres…

—Kanon.

Su voz ha cambiado un poco desde que la vi cuando estaba en primaria, pero es verdad, esa es la voz de Kanon.

El favor que me pidió mi padre anoche, por momentos estaba en duda si tal vez fue una alucinación que me jugó la mente por estar borracho, pero de verdad ella acaba de llegar.

Hablando de eso, el intercomunicador de mi apartamento no tiene cámara; es de esos que solo transmite las voces.

—Mi papá ya me contó todo. Ahora abro la puerta, dame un segundo.

Corté el intercomunicador, y al instante me dirigí hacia la entrada. Luego de exhalar profundamente, le quité el seguro a la puerta.

Todo irá bien. Anoche, le pasé la escoba al piso, así que no debería de haber ningún problema. Porque me preocupó justo en este momento “¿si el lugar está limpio o no para el invitado?”. Ahora no gano nada preocupándome por eso.

Me doy valor a mí mismo y abro la puerta.

Estaba parada justo ahí, una chica de preparatoria con el pelo teñido de un color claro. El chaleco de color verde oscuro se complementa con su color de pelo.

Uwaa, por donde sea que la veas, es claro que es una JK[3] de las de hoy en día.

La chica de primaria a quien tenía en mis recuerdos, comparada con la chica de ahora, son totalmente diferentes. Siendo honesto, me siento un poco desubicado. Bueno, ya está en esa edad, ya va a la preparatoria. Seguro le gusta estar a la moda y esas cosas. Sin embargo, su uniforme…

Que tendrán estos uniformes de las Jk de hoy en día que mis ojos quedan atraídos al verlos.

—Aaah… este… hace mucho que no nos vemos, mucho gusto.

¿Kanon está nerviosa? Porque acaba de saludar con murmullos y evitando mi mirada. Cuando otra persona se pone nerviosa, trato de entrar en calma.

Yosh[4], es hora de mostrar mi madurez como adulto. Hablando de eso, es la primera vez que me doy cuenta que puedo presumir de mi madurez.

—Bienvenida, ¿por ahora qué tal si entras?

Genial, no se me cortó la voz ni nada.

Kanon siguiendo mi indicación y entra a la casa.

Siento que estoy arrugando las cejas, realmente no sé porque estoy tan nervioso.

Se quitó los zapatos, y los ordenó en la entrada.

—La mochila por ahora déjala donde quieras, de ahí veremos donde…

—Ok.

Escucho la mochila hacer un ruido parecido a un *pom, y enseguida Kanon comenzó a seguirme por detrás.

¿Qué pasó con la gatita tímida de antes?

Entró a la casa y perdió todo respeto hasta en su forma hablar. Siendo honesto, sí me tomó desprevenido ese cambio brusco de actitud. Era de esperarse de una Jk.

Puede que sea tarde para fijarse en los detalles, pero la maleta de Kanon es de mano, y me parece que para una dama de su edad es un poco pequeña. Seguro que con esa maleta solo carga lo mínimo.

—¿Has desayunado?

—Me compré un pan en la tienda en frente de la estación.

La respuesta de Kanon ahora es más directa que antes. ¿Esto puede significar que está con la guardia alta y no confía en mí?

Ah, sinceramente no sé cómo tendría que hablarle a una chica de su edad.

Entre mis hermanos, yo no tenía una hermana menor, por lo que me sentía excluido porque cuando mis compañeros de aula hablaban de sus hermanas, aparte de no identificarme con sus problemas, no podía participar por mi ignorancia en ese tema.

Bueno, dejando de lado que es una chica de preparatoria, somos parientes, así que temas para hablar no deberían faltarnos. Tal vez, con el pasar del tiempo me acostumbre. Ojalá.

Algo con lo que sí me sentí aliviado fue con la respuesta de Kanon. Porque lo único que tenía para darle como desayuno era pan con relleno. Otras cosas que había en la refrigeradora eran botellas de agua, cerveza baja en malta, huevos, Kimchi[5] y calamar saki[6]. Sería algo terrible hacer comer en la mañana a una chica de preparatoria comidas como Kimchi o calamar saki. Hasta yo sé eso.

Y entonces, crucé mirada con Kanon. Ella me miraba sin decir nada, luego miraba el cuarto, y otra vez me volvía a mirar. Esos ojos no son para nada cálidos. De hecho, siento que me mira fríamente.

—¿Qué? ¿Pasó algo?

¿Habrá encontrado algo que la hizo sentir mal o incomoda?

Pero anoche me esforcé limpiando, así que no debería de haber ningún objeto raro expuesto en su campo de visión. Solo están las cosas normales que debería tener una casa.

—… No, no es nada.

Kanon desvío su mirada de mí, con un aura que decía “no tengo nada más que decirte”. Era muy evidente que no desea hablar conmigo.

No la entiendo ni un poco… Las Jk son complicadas…

De pronto, me entró curiosidad por saber la hora, así que miré el reloj.

Ya va siendo hora. Si no salgo en este momento llegaré tarde a tomar mi tren de siempre.

—Ya tengo que ir saliendo. ¿Sabes cómo llegar desde aquí hasta tu colegio? ¿O prefieres que te acompañe?

—Nop, estaré bien. Tengo el celular. He llegado hasta aquí guiándome con él.

Kanon empezó a investigar en su celular la dirección mientras que respondía.

Al ver la forma con la que mueve sus dedos mientras usa su celular, se nota que está más acostumbrada al celular que yo. Yo uso el celular para algunos juegos, y la mayoría de ellos los he descargado al azar porque me salieron en recomendados y así empecé a jugarlos. El otro uso es para cuando me escriben o llaman mis colegas del trabajo.

—Parece que te irá bien Cuándo regreses conversemos de todo, ¿sí? Digo eso, pero yo soy el que llegará más tarde jaja. Toma, esta es la llave para que uses.

Anoche, mientras limpiaba, encontré una llave. Esa misma es la que le acabo de entregar.

—Gracias…

Solo esas palabras de agradecimiento. Fueron un poco suaves, eso es lo que sentí.

Kanon, para asegurarse de no perderla, mete la llave dentro de su cartera al instante.

—Bueno, aquí nos separamos. Ya lo importante lo conversaremos más tarde al volver los dos.

—…. Sí.

La conversación termina, le doy la espalda a Kanon y salgo de la casa.

A este ritmo, ¿Kanon y yo podremos llevarnos bien en nuestra convivencia? De repente, me ataco la inseguridad del futuro, pero estar pensando en esto ahora no resuelve nada.

—Debo asegurarme de volver terminando mis 8 horas diarias de trabajo sin horas extra. Lo bueno es que no estamos en tiempos de excesivo trabajo, así que no estaré ocupado.

Decido eso mientras camino por el pasillo del apartamento.

El amanecer de la mañana se refleja en la mitad de mi cuerpo. En el cielo de hoy no se podía ver ninguna nube, era un día bastante despejado. Pero si hablamos de lo que decía el canal del clima, entonces en la noche habrá lluvia. Eso puedo evitarlo llegando a casa mucho antes de que empiece la lluvia.

Al instante olvidé todo acerca del clima y presioné el botón del elevador.

5 de la tarde.

Suena el timbre en toda la fábrica, anunciando que mis horas laborales han terminado.

Ya había ordenado mi carpeta, así que cuando sonó el timbre del final de trabajo al mismo tiempo me levanté de la silla.

—Oi, Komamura. ¿Nos vamos a beber después?

Mi compañero de trabajo, Isobe, sentado bostezando me invita a ir por unas copas.

—No, ya me voy a casa.

Si no tuviera nada planeado tal vez hubiera aceptado la invitación, pero Kanon me está esperando en casa, así que será mejor que regrese lo más rápido posible.

Tomé la decisión en la mañana de irme a casa cuando terminara mis 8 horas de trabajo.

—Me imaginé que dirías eso. Desde hace rato se ve que tienes muchas de ganas de volver a casa. Otsukaresama [7]

Se estiró en el espaldar de la silla, Isobe me estrechó la mano.

No es necesario añadir una razón o algo parecido, porque no son pocas las veces que he rechazado sus invitaciones.

La posibilidad de que piense que soy una persona de casa que no le gusta salir debe ser alta. Ahh, pero no está tan lejos de la realidad.

Sin embargo, hoy no lo he rechazado solo porque no tenía ganas. Hay una razón, pero no tengo intención de explicarla. Si la llego a decir, absolutamente todas mis relaciones en el trabajo se verán afectadas.

Sin voltear ni nada, seguí mi camino hacia la salida a paso veloz.

El tren de la noche se diferencia al de la mañana por la cantidad de gente. Parece que algunos trenes se han detenido por un accidente de un transeúnte. Por culpa de eso, la cantidad de gente que se ha subido al tren de estas horas es mayor a la habitualmente. No al grado de parecer un sushi por lo pegados que estamos, pero como hay muchas personas, es fácil tocar a las personas de tu alrededor.

Hay muchas personas chateando, pero aun así se siente algo vergonzoso.

Mientras estaba agarrándome del pasamanos, veía el anuncio pegado en la puerta del tren de una nueva pastilla para resolver la migraña en un instante.

De repente, el tren empezó a temblar de derecha a izquierda. Con ese movimiento, un hombre de mediana edad chocó con mis lentes, haciendo que se me resbalaran un poco. Los pongo en su lugar con una mano, pero el hombre de mediana edad ni mostró intenciones de voltear a verme, ni de disculparse.

Eso fue un poco molesto, pero será mejor que no tome personal cualquier cosa. Si digo algo fuera de lugar, puede ser que me envuelva en un problema que se me salga de las manos. Sería tonto tener que lidiar con algo como eso hoy.

Me tranquilizo, y en lo que regreso mi mirada al póster de antes-

¿Hmm?

Había algo que no concordaba. Si fuera unas horas normales lo hubiera dejado pasar, pero es algo terrible de lo cual no tengo pruebas para verificar si es lo que creo o no.

El hombre de mediana edad que le metió un cabezazo a mis lentes está detrás de una joven, muy cerca de su espalda. La chica estaba contra la puerta tanto sus manos como su cuerpo, y al verla se podía notar que se sentía apretada en ese lugar.

Por la cantidad de gente que hay en el tren, es algo normal, una escena que sucede habitualmente. Sin embargo, viendo su reflejo en la ventana de la puerta, su expresión demostraba estar muy incómoda.

No creo que…

Nuevamente miro al hombre de mediana edad que se impactó con mis lentes. Es un poco, pero siento que está muy cerca de la chica al ver su distancia.

Hay mucha gente así que están bastantes pegados, es algo que no se puede evitar, pero igual no me termina de convencer. Algo no encaja bien aquí.

¿Acoso?

Pero desde mi posición no veo la mano del hombre de mediana edad, ya que al costado hay otro señor bastante ancho que hace de pared.

¿Qué debería de hacer?

… No, no.

No hay nada que se puede hacer, puede que sea solo una malinterpretación mía. Si ahora lo detuviera, la vida pública de este hombre de mediana edad acabaría. O al contrario puede que me lo devuelva con violencia.

¡Ya sé! Mejor hago como que no vi nada…

Sin embargo, en eso momento que me deshacía de ideas heroicas, cruce mirada con… El reflejo de la chica de la puerta.

Lo sabía, se ve que está asustada. Parecía como si estuviera rogando por ayuda.

En ese momento, flotó en mi cerebro la cara de Kanon cuando respondía tímidamente. La chica frente a mis ojos debe tener la misma edad de ella.

………

5 segundos… 10 segundos… y 30 segundos pasaron.

No sé cuánto tiempo, pero no dejé de pensar. Mientras pasaba más tiempo, más sentía que no debería ignorarla, y en vez de eso ayudarla.

¿Y si esa chica fuera Kanon?

Yo hubiera actuado sin dudarlo.

Una vez más miré hacia el reflejo de la ventana, y vi a la chica cerrar los ojos como si estuviera aguantando algo. Ya con esto no hay duda; ella está siendo acosada.

Me armé de valor y agarré el hombro del hombre de mediana edad.

—¿¡……!?

Luego de agarrar su hombro, empecé a halarlo para que volteara, y entonces al fin volteo hacia mí.

Con una cara de asombro él y yo chocamos miradas. Esa cara de asustado quiere decir que seguro pensaba que nadie se daría cuenta de lo que estaba haciendo.

Pero justo en ese momento…

*Gakun*

Repentinamente, el tren paró, al parar y no tener un soporte, casi me caigo. Mientras recuperaba mi balance solté el hombro del hombre de mediana edad.

Maldición, ¿ya llegamos a la estación?

Sin pasar nada de tiempo las puertas se abrieron, y la chica asustada se bajó del tren. Acto siguiente, el hombre de mediana edad se baja para escapar. Yo también bajo del tren para perseguirlo.

Sin embargo, la estación estaba muy llena por ser de noche. El hombre de mediana edad se une a la ola de gente, pasaron unos pocos segundos y ya su figura había desaparecido de mi vista.

Me puse algo ansioso y traté de seguirlo, pero en la parte opuesta de la estación había llegado otro tren, y de ahí salió otra gran cantidad de gente. Como pensé, ya no podía seguir avanzando más. Entre esta multitud de gente no puedo correr y perseguirlo, absolutamente no lo podré alcanzar.

—Maldición.

Sin pensarlo por la frustración, se me escapó es palabra.

Lo dejé escapar. Si me hubiera adelantado a sus movimientos tal vez…

En cambio, me quedé con una duda. ¿Por qué se movió tan rápido y con tanta naturalidad? ¿Ese tipo ya estaba acostumbrado a esto?

Mientras reflexionaba todo esto, viene de nuevo a mi mente la existencia de la chica. La chica estaba en el medio de la plataforma de la estación con una cara de aturdida. Cuando observé su cara y lo pálida que se encontraba, me cercioré de lo que estaba haciendo el hombre de mediana edad. Sí era un acoso físico.

Puede que sea verdad que las piernas de una chica joven son algo difícil de evitar ver al momento en que sus pantis hacen presión sobre ellas, pero no es algo correcto tocarlas. Eso solo aumentó mi desprecio hacia ese viejo asqueroso.

—¿Te encuentras bien?

Me dirigí hacia ella diciendo eso. Los hombros de la chica temblaron por un momento, y luego volteó a mirarme.

—Ah, sí, sí.

—Disculpa, pero, ¿puede ser que te haya tocado?

—Me… tocó… Así que en verdad existen los acosos, ¿no?

En ese momento, cuando escuché esas palabras, me atacó una ola de furia contra ese viejo. Si lo hubiera sujetado bien del hombro, hubiera podido tal vez llevarlo hasta los señores que trabajan en el tren y entregarlo.

—¿Vamos a decirle a la seguridad lo ocurrido? Si te hace falta detallar algún dato, te puedo ayudar como testigo.

—¿Eh? No, mejor no. Estoy bien.

—Pero…

—Estoy agradecida con que te hayas dado cuenta de eso. Este, como es la primera vez que me sucede algo así, me tomó desprevenida. Pero la próxima vez gritare y pediré ayuda, así que…

—No, no debería de haber una segunda vez. No puedes seguir siendo una víctima de esto.

—Puede que tengas razón, pero de verdad no es necesario que vayamos con los señores de seguridad del tren. ¡De verdad, se lo juro estoy bien!

¿Por qué esta chica está tan firme en negarse a presentar algún reporte o denuncia sobre esto? Ok. Si esta niña cree que está bien, pues bien, pero para otras mujeres que usen esta línea de tren, poder ser algo peligroso. Deberíamos reportarlo, pero…

Oh bueno, es mi opinión. Soy una persona sin ninguna relación con esta muchacha, así que no tengo razones como para llevar esto más lejos.

Por ahora hagamos como desee esta chica, y no reportare nada a los de seguridad. Pero no creo que sea lo correcto.

—Si te niegas así, entonces lo entenderé… Bueno, aquí me retiro.

Igual, a ese viejo de mierda le caerá el karma. De eso estoy seguro. Ya lo dejo en las manos de dios, es lo único que queda. Hago fila de nuevo en la plataforma de la estación.

Obviamente, por todo lo ocurrido, ya se ha ido mi tren que me llevaba a casa. Ahora debo esperar el siguiente tren. Hablando de eso, será mejor que regrese rápido a casa. Olvidé totalmente que me estaba esperando Kanon.

—Eh, este, ¿no tenía planeado bajar en esta estación?

—No, no lo tenía.

—Entonces no fui solo yo la que pensó que cruzamos miradas. Este, gracias por hacer todo esto por mí.

La chica inclinó su cabeza hasta donde pudo. Su cabello que estaba a la altura de sus hombros, se deslizó hacia adelante y descendió hasta cubrir por completo su rostro.

—No es algo por lo cual agradecer, después de todo, no pude salvarte como se debía.

Pero cuando la vi agachar su cabeza me sentí algo apenado con ella, así que le respondí agachando un poco mi cuello.

—Disculpe, puede que sea algo molesto, pero tengo un favor que pedirle…

—¿Qué pasa? Entonces, ¿ya pensaste mejor en ir a reportar este accidente?

—No, no es sobre eso.

Y cuando terminó de decir eso, la chica llevó sus dos manos a su pecho…

—Este, solo por hoy estaría bien. ¿Me podría dejar dormir en su casa por esta anoche nada más?

Con unos ojos medio llorosos, me pidió algo inexplicable para mí.

—¿Eh?

Sin querer, fruncí el ceño ante tal favor.

Cuando salimos de la estación, el cielo estaba totalmente oscuro.

Yo, quien estaba tratando de regresar rápido a casa, se encontraba con la chica de antes siguiéndome. Después de todo, no pude rechazarla de la mejor forma.

No pude usar el plan de desaparecer entre la multitud para que no me siguiera porque precisamente los pasajeros que se subieron al mismo tren que yo eran muy pocos.

En el proceso, también intenté correr, pero, aunque empecé corriendo con impulso, no pude seguir el ritmo, así que me alcanzo.

En mis tiempos de universidad parecía alguien que hacía deporte, sin embargo, realmente no hacía nada y para empeorar; mi condición física solo ha ido bajando con los años, así que lo único que conseguí fue llegar a un punto de desesperación.

No puedo creer que esto es todo lo que puedo correr. Bueno, últimamente ya me está saliendo o rebalsando la panza, por lo que siento que poco a poco ya me estoy convirtiendo en un abuelo.

Mientras estaba sufriendo por mi golpe contra la realidad, una vez más volteé a ver a la chica.

—Oye, creo que es mejor que regreses a…

—Eso lo que menos quiero.

Su expresión se volvió firme, y me contesto con eso.

… Ahhhhh, esta chica es problemática.

Ya son varias veces que le sugiero lo mismo, pero su respuesta desde el principio no ha cambiado.

También pensé en llevarla a una estación de policía cercana, pero estaba casi seguro que esta chica vendría con cosas como: “Me invito a una cita” “Esta persona miente”. Ella puede contradecir lo que yo diga por venganza, sin mencionar que puede darles la idea de algo parecido como: “Parece que esta niña sufrió de acoso”. Mejor dejé de tratar de imaginar cómo salir de esta situación, porque podría hacerse más complicado para mí.

Siento que ahora no es el momento para tratar de convencerla. Uno nunca puede juzgar a una persona por su apariencia, y puede que esta chica sea una estafadora o algo.

Yo y una joven.

Sí nos preguntamos a quien el policía de turno creerá sin pensarlo mucho, hasta yo lo sé.

Quisiera pensar que la sociedad de Japón pone prioridad a los hombres amables, pero la realidad es otra. Igual estoy en problemas. Debo hacer algo, ¿cómo me deshago de ella?, ¿corro de nuevo con todas mis fuerzas?

Cuando pensaba eso, de pronto sentí unos pequeños golpes helados cayendo en mi cabeza, y sin querer miré hacia el cielo.

Hablando de eso, hoy en la noche de acuerdo con el canal del clima llovería…

—……Solo pregunto por curiosidad, pero si no nos hubiéramos encontrado, ¿dónde pensabas dormir hoy?

Le lancé esa pregunta de frente.

—Mmm, había planeado dormir debajo de un puente o en un parque.

Esta chica ni siquiera titubeó con esa respuesta.

—¿No tenías intención de pedirle a otro tipo? Entonces por qué me pediste este tipo de favor a mí.

—Es que, en el tren cruzamos miradas, ¿acaso no pensabas en rescatarme? Es por eso que siento en mi corazón que eres es una buena persona. Además, usas lentes, así que tu apariencia te hace ver como que eres alguien recto.

—Espera, eso es solo prejuicio que se ha puesto a los que usan lentes. Un adulto que usa lentes, dejándome de lado, hay muchos podridos de la cabeza. Hay gente recta como también gente irresponsable, sin mencionar gente que son una mierda.

¨—S-Sí, eso puede que sea verdad, pero como decirlo, eres diferente, es lo que siento.

Dejé salir un pequeño suspiro.

La verdad es que me tragué mi respuesta, pero lo que ella dijo también es dulce. No se siente malo que una chica me diga que soy una persona buena. Pero dejando eso a aun lado.

¿Está chica no ve las noticias de todos los actos de violaciones a menores que hay hoy en día?

Voy a tener que abrirle los ojos un poco al menos. Ella debe tener en mente que esto no es un tema frecuente, que en cualquier momento yo o ella podríamos tener problemas por este favor de ella.

—Por cierto, ¿cuántos años tienes?

—¿Yo? 16 años. Estoy en segundo año de preparatoria.

Cuando yo estaba en segundo de prepa era más…… No, mejor por ahora no pensemos en eso.

—¿Segundo de prepa y te has fugado? Es un poco tarde para rebelarte.

—Puede… ser que tengas razón, pero estuve aguantando mucho… Aahora ya no puedo aguantar más…

—¿Qué te hicieron o dijeron?

—La cosa más importante para mí, la cosa que está unida a mi sueño…… la echaron a la basura.

Ella hablaba mientras ponía una sonrisa a la que le faltaba ganas, como si estuviera deprimida y lo estuviera ocultando.

En ese momento, tocó mi corazón.

Guarde esa imagen en mi cerebro. Siento que acabo de tocar algo que no debió haber sido tocado.

Mientras pensaba todo eso, llegamos al frente del apartamento.

La lluvia se había vuelto lo suficientemente fuerte como para mojar mis hombros.

—Este, en la entrada está bien. Yo dormiré en la entrada. Así que solo por esta noche por favor…

—¿Tu nombre es?

—¿Eh?

—¿Cómo te llamas?

—Eh, este, Himari.

—Ok, Himari. Solo esta noche lo dejaré pasar. Pero solo por esta noche, ¿ok? Solo esta noche. Si te dejo en la calle con esta lluvia, y si llegarás a pescar una pulmonía por dormir en un banco del parque, mi conciencia no me dejaría dormir bien. No hay otra razón, ¿entiendes? Solo esta noche.

Usé hasta el cansancio la frase “solo esta noche”. Ya con esto absolutamente me he dado entender totalmente.

La cara de Himari estaba tensa, pero al escucharme, como una flor floreciendo, sonrió de oreja a oreja.

—¡Con solo esta noche estará bien! ¡De verdad, muchas gracias! ¡Me ha salvado! Mmm, este, ¿tu nombre es?

—Komamura

Cuando Himari escuchó mi nombre, sin yo saber el por qué, empezó a reírse un poco.

—¿Pasa algo?

—No, es solo que siento que mi predicción ha sido acertada, al decir que Komamura-san es una buena persona.

Tal vez en ese momento, sonreí frunciendo el ceño como cuando comí por primera vez una calabaza amarga.

Himari y yo como, si fuéramos unas esculturas, quedamos viéndonos al frente de la entrada.

Justo ahora, recordé algo que se supone no debí haber olvidado.

¿Por qué no pensé en la opinión de Kanon sobre la estancia de Himari?

Ahhh, hoy han pasado demasiadas cosas, y encima no son para nada normales. Al final todo concluyó con esto, así que es normal que me olvidara de lo de la mañana……

Aunque me acordé de Kanon en la estación, cómo es posible que me haya olvidado de nuevo.

Kanon, al igual que nosotros también tenía su rostro tenso, y me miraba con una cara de tener sospechas de mí, como si hubiera cometido un crimen o algo parecido. Y entonces me lanzó de frente lo siguiente…

—No lo puedo creer, ¿es tu novia? No sabía que eras un lolicon.

Esas palabras me quebraron, dejándome hecho trizas.

—No, claro que no. Ella no es mi novia. Y absolutamente no soy un lolicon.

Mientras por un lado Kanon me interrogaba, Himari empezó a hablar.

—Ah, ¿vives con tu novia? ¿Eh? ¿Pero usa un uniforme… de preparatoria? ¿Eh? ¿Komamura-san tenía ese tipo de gustos? ¿Ahh?

—Estoy diciendo que ella tampoco es mi novia. Escúchenme, las dos tranquilícense. Por favor. Ustedes no son mis novias. Ninguna. De verdad, yo solo quería ayudarla, pero entonces… y luego, y así terminamos en esta situación. Es por eso que tranquilícense, maldición. ¿Ok?

Rayos, aquí el único que no está tranquilo soy yo.

Pero que empiecen a pensar que soy lolicon, es algo que no se puede quedar así. A mí me gustan las mujeres maduras vestidas con faldas que resalten su piel con medias largas negras. Y si da una imagen de ser acaramelada, y me alegrará todos los días , entonces es lo mejor de la vida.

Pero estas dos niñas son todo lo contrario.

No, no es que tenga un problema con las mujeres jóvenes, pero no… ¡Maldición! ¿En que estoy pensando ahora? No es momento de eso. Si ellas descubren lo que estaba pensando, sobre cuál sería mi chica ideal, mi orgullo como hombre caería.

Espera, ¿por qué estoy preocupado por eso?

…Aaah, ya no entiendo nada.

—Por ahora, ¿qué tal si me explicas?

Al verme como si estuviera en aprietos, Kanon, un poco molesta, nos dejó pasar.

Yo soy el dueño de la casa, pero en este momento parece que Kanon y yo cambiamos posiciones.

—……

Cuando le explicamos todo lo sucedido, ya estábamos en la estrecha cocina. Esto era porque no había silla para los tres, así que todos hablábamos de pie. Es mi casa, pero ahora estoy hablando con ellas de pie. Siento que esto es muy raro.

—Entonces, en conclusión, te olvidaste de mí.

Kanon, como si estuviera lanzando maldiciones, murmuró.

—Sí, algo así, lo siento de verdad…

Aquí no hay otra salida más que disculparme.

Cuando te dicen que olvidaste la existencia de alguien a quien se supone debes de cuidar, no hay ninguna persona que se sentiría bien al escuchar eso. Además, Kanon recién había llegado esta mañana. Poniéndome en sus zapatos, la situación ha dado un giro de 180 grados en solo su primer día.

Aunque también es mi primer día…

Además, si escuchas de la propia boca de tu primo que se ha olvidado de ti, es normal de que te enojes.

—Yo… discúlpenme… es mejor-

Al ver que el ambiente se había vuelto algo denso, Himari empezó a retirarse en silencio, pero en ese instante.

*Gruuuuuu*

Sonó hasta la cocina, el sonido fuerte de una estómago.

El origen del sonido al instante quedó claro. Kanon cayó en vergüenza, poniéndose completamente roja.

Hablando de esto, debe de tener hambre… Ahora que lo recuerdo, también tengo el estómago vacío.

—Mi… tengo hambre…

Con su cabeza agachada, Kanon habló con un tono que desprendía fastidio.

Respondí a sus palabras con un “No me digas” en voz baja.

Me olvidé por completo de hacer las compras. Eso también puede que sea culpa de Himari, pero no la usaré como excusa, porque desde la mañana ya sabía qué hacía falta hacer las compras para el mes.

—Lo siento. Por andar apresurado me olvidé por completo de hacer las compras… Ahora pediré pizza, ¿está bien?

—Está bien, después de todo no hay otra opción más que eso. Es eso, o ir de compras a esta hora… pero ¿hay alguna tienda o supermercado cercano por aquí?

En esta zona, lo que hay en su mayoría son apartamentos, y la tienda más cercana seria caminando nos 20 minutos por lo menos.

Es decir que en ir y regresar serían unos 40 minutos.

Esto es por lo barato que es este 1LDK[8] comparado con uno más grande. Después de que se fue mi hermano menor, me quedé viviendo por esa razón.

—La lluvia también ya se hizo bastante fuerte, y siendo sincera tengo pereza de ir afuera… Además, hace un rato revisé el refrigerador, y no hay ingredientes como para poder cocinar algo decente.

—¿Eh…? ¿Revisaste el refrigerador?

—Desamoraste mucho en regresar. Pensaba en hacerme algo porque tenía hambre.

—De verdad…  lo siento mucho.

—Lo siento…

Me disculpé y Himari, siguiéndome la corriente, también lo hace.

—Ya dejen de disculparse… Ahora hay que pensar qué vamos a cenar. Rápido, ordenemos algo.

Kanon, sin esperar el consentimiento de nadie, agarró el panfleto de las pizzas y lo abrió.

Siempre cuando me llega al buzón lo boto, pero hace una semana pensé que era mejor guardar uno por si acaso. Hay que alabar mis sentidos.

—Es la primera vez que pido una pizza.

Al escuchar los murmullos de Kanon, no pude evitar dudar si decía la verdad o no.

—¿De verdad? ¿Ni siquiera una vez…?

—Pues no.

Ya veo. Tiene sentido. Es difícil ver que las chicas que viven con sus madres pidan pizza. Al menos yo no me lo imagino.

—En conmemoración por ser esta la primera vez de Kanon pidiendo, que entonces ella elige la pizza que más le apetezca.

—… Gracias.

Y entonces, lo que pidió Kanon fue la pizza más popular del momento, y obvio la más cara, con diseño incluido y todo.

Esta tipa acaso no tiene en cuenta el salario de un trabajador de oficina. ¿Acaso piensa que hago oro o qué?

Ya, bueno, por ser la primera vez y también como disculpa, acepté el pedido.

Luego, nos movimos a la sala y nuevamente todos nos presentamos y comimos pizza.

En la mañana, la silla donde se encontraba la maleta de Kanon pasó a estar al lado del sofá.

Kanon estaba sentada como cuando se sienta en la hora de educación física; al costado de su maleta. Se podía ver por debajo de su falda desde mi posición. Me puse nervioso y desvié la mirada rápidamente, luego me senté en el sofá.

Ojalá ella tuviera en cuenta que también estoy aquí, porque aún no siento que tengamos una relación donde pueda corregirla por esa manera de sentarse.

—¿Cómo era? ¿Himari chan?

Kanon la llamó por su nombre. La chica nueva estaba sentada con sus piernas debajo, y se sorprendió, porque le tembló sus hombros.

—Ah, s-sí…

—¿Por qué te fugaste de tu casa?

Qué manera tan relajada de hablar. Con que este es el poder de comunicación de una chica de prepa.

—Esteee, yo tengo un sueño, pero mis padres están totalmente en contra de eso. Igual siempre se los decía, pero todo cambió cuando mis padres se separaron…

Ah, es verdad, ella dijo eso hace unas horas; de que le botaron algo que se conectaba directamente con su sueño.

—Y ahora, el próximo año ya son los exámenes para la universidad. Mis padres me dijeron que me rindiera en intentar cumplir mi sueño, pero me negué… así que los ignoré y me seguí esforzándome por mí y por mi sueño, pero…

—¿Cuál es tu sueño, Himari chan?

—Eh, este… Quiero ser una ilustradora profesional…

Después de agarrar valor y murmurar su sueño, agachó la cabeza en son de vergüenza.

Kanon tenía un rostro de “no entiendo muy bien eso, pero suena genial”.

Tanto Kanon y yo teníamos el mismo pensamiento. el cual era de que ese trabajo no es uno seguro. Eso es lo mínimo que entendíamos.

—Bueno, el punto es que mis padres nunca tomaron de buena manera mi sueño… Así que todo en lo que he estado trabajando hasta ahora lo botaron sin preguntarme siquiera. Los materiales para los dibujos, mis pinceles, todas mis herramientas, todo junto a mis bocetos también.

—¿Lo botaron así nada más? ¡Eso es muy cruel!

Es cierto. Aunque sean tus padres, hay un problema en botar los objetos que son preciados para sus hijos. He visto por internet que en la mayoría de veces, cuando la pareja matrimonial se separa, descargan todas sus emociones en sus hijos.

—De verdad, todo fue tan repentino… así que ya no podía aguantar más…… por lo que me escapé de la casa.

—Entiendo… pero vi pensé que estabas perdida, ¿por qué fue eso?

—¡Eso, eso era, es decir, tenía planeado alquilar un cuarto! ¡Tenía bastante dinero recolectado de todas mis propinas! Iba a demostrar que podía independizarme por mí misma… pero la empresa a la cual quería ingresar me rechazó porque dijeron que necesitaba el permiso de mis padres.

—Ahhh…

Himari se ve tranquila, pero es de las que de verdad toman cartas sobre el asunto cuando quieren.

Pero aquí hay algo que se está omitiendo, ¿alguna desgracia tal vez?

—Me fui deprimida de la entrevista hacia un hotel, y allí estuve por un tiempo. Pero en poco tiempo se me acabo el dinero… Estaba asustada de no saber qué hacer ahora, y cuando me subí al tren…

—Te encontraste conmigo.

Himari asintió con la cabeza.

—Himari, ¿qué tienes planeado hacer?

—¿Ehmm?

Otra vez una pregunta como si fuera una bala directa al pecho. Kanon sí que es precisa, pero bueno, eso me ayuda a resolver mis dudas.

—No tienes a dónde ir, ¿verdad? ¿Regresarás a casa?

—Eso es lo que menos quiero.

—Pero aún no eres mayor de edad. Aunque odies a tus padres, creo que sería mejor que regresaras.

—Eso lo sé. Sé que solo soy una niña… porque cuando quise alquilar una casa, me dijeron que no por ser menor de edad.

Himari se enojó consigo misma por la frustración, y sus mejillas se sonrojaron, pero no por vergüenza. Esa parte de ella sigue siendo la de una niña, quedarse callada y no hablar claro lo que te molesta.

—Pero, igual incluso así no quiero regresar a casa… No importa lo que pase, no regresaré a casa… Cuando pienso en ella, de verdad que me duele el pecho.

—Entonces, ¿qué tal si te quedas aquí por un tiempo?

—¿Ehh?

—¿¡Qué!?

Me sorprendí más que Himari con las palabras de Kanon.

—¿Qué crees que estás haciendo al decir esas cosas por tu cuenta?

—Pero si tu fuiste quien la trajo.

—Eso es cierto… pero es porque hoy está lloviendo y es de noche, y si la echamos, me da pena que duerma allá afuera…

—¿Esas excusas podrán funcionar contra un policía?

—Ugh…

Es como dice Kanon, obvio que no. No importa cómo o por qué, la realidad es que yo traje a una menor de edad a mi casa.

Eso es algo que, al menos en este siglo, puede ser considerado perfectamente como un crimen.

—Si la empiezan a buscar, y la terminan dando por desaparecida, pero la encuentran en mi casa, entonces yo… seré acusado de secues… seré…

Lo que menos quería pensar, llegué a imaginarlo. Un escalofrío recorrió mi cuerpo, de arriba a abajo.

—Eso es algo de lo que no deberías preocuparte. En mi casa, ellos siempre se preocupan por las apariencias… mucho, la verdad. Así que no dejaran que la noticia de que me escapé de casa llegue a la prensa o algo así. Mis padres no podrían tolerar eso.

—¿En qué clase de hogar vives?

—Eso… yo no… Disculpa, no puedo decirlo.

Himari desvió la mirada, pero lo poco que vi, fue sufrimiento en sus ojos

No creo que ella venga de una familia adinerada y sea toda una princesa, ¿o sí?… Si es la hija de un político, ¿cómo acabaré yo públicamente? Si me atrapan, esto se convertirá en un escándalo.

¿En verdad estaré bien?

—Lo que quiero decir es que ellos no usarán a la prensa u otro medio informativo.

—Entonces, no hay problema de que te quedes aquí.

¿Por qué Kanon decide eso por su cuenta? Vamos por favor, recuerda que esta es mi casa. Un poco de respeto vendría bien.

Cuando abrí la boca para corregirla como se debe, Kanon se adelantó.

—Nunca he vivido sola con un hombre… así que tal vez me sienta más segura si esta Himari. Me sentiría feliz de que me acompañaras…

Posiblemente, esas palabras son desde lo más profundo del corazón de Kanon.

Ella no me dirige la mirada porque siente que acaba de decir algo un poco hiriente hacia mí.

La boca que tenía abierta, la cerré de nuevo.

En su casa solo estaba su madre soltera, ya que mi tía no se volvió a casar. Es decir, no ha tenido la experiencia de vivir con un hombre. Incluso ahora vivirá con primo que casi no veía, solo los dos. Es algo que es difícil de asimilar al momento.

Si me pongo en los zapatos de Kanon, este debió ser un cambio trágico para ella. Por primera vez sentí sus inseguridades.

Que tonto soy. Solo pensándolo un poco es algo fácil de deducir. Seguro por eso estaba con la guardia alta en la mañana.

Al fin todo se alinea.

Espera, Kanon y Himari también son de la misma edad. ¿Será mejor dejar que se quede Himari también por el bien de Kanon?

—Entiendo cómo se sienten, pero si se enteran que estoy haciendo esta clase de cosas, voy a salir perjudicado…

—Eso es obvio, así que por eso me esforzare y pondré de mi parte para que jamás te atrapen.

—Yo, yo también.

Se acercaban haciéndome frente las dos. Sin querer levanté las cejas.

Sin embargo, no creo que en estos momentos pueda convencer a ambas. O dar una explicación clara para hacerlas entender.

—…Si insisten, entonces no hay nada que pueda hacer…

A mi respuesta, sus caras empezaron a brillar, y como si se hubieran puesto de acuerdo, me sonrieron.

A parte de tener la misma edad, tienden a cambiar rápido de actitud.

—Por favor, puedes estar tranquilo. Absolutamente no dejaré que Komamura-san sea visto como un criminal.

Si existiera algún adulto que se tranquilizara de verdad con lo que me acaba de decir, esa persona debe de estar mal de la cabeza. Pero, parece que me he vuelto un estúpido.

Que ahora sea uno, dos o tres conviviendo, no va a cambiar nada. Eso es lo quiero pensar, que no cambiara nada. Pero algo dentro muy profundo en mi corazón se siente algo emocionado. Me duele decirlo, pero eso es una realidad.

Viviré con dos chicas de preparatoria…

¡Si mi hermano menor estuviera aquí, diría: “es un eroge no importa por dónde se vea”! Ese es el tipo de situación en la que me he metido.

Mi vida pacífica y corriente que he estado teniendo hasta ahora, no sé por qué, pero no tengo el presentimiento que vaya a cambiar para mal.

Así es como empecé a convivir no con una sino dos curiosas JK en mi departamento.


[1] Es una semana donde se juntan muchos feriados, de ahí viene lo de week (semana)

[2] En Japón hay bebidas alcohólicas que tienen menos alcohol, pero no pierden su sabor a cerveza, “cerveza baja en malta”

[3] Jk se refiere a una chica de preparatoria.

[4] Una frase típica japonesa utilizada para aumentar el espíritu de uno mismo, a la vez para darse ánimos.

[5] Es una preparación fermentada como ingrediente básico la col china, primera vez que lo escucho.

[6] Es calamar literal en pedacitos que se comen como si fueran unas papas lays, son ricos.

[7] Es una forma despedirse en el trabajo, también puede significar “buen trabajo”.

[8] Un 1LDK es un apartamento de un cuarto con cocina y sala, y obvio el baño.